Ir al contenido principal

CBA CARTA A LOS HEBREOS Capítulo 8

CBA: Epístola a Los HEBREOS Capítulo 8
1.  Punto principal. 

Gr. kefálaion , "punto capital", "lo más importante", "sustancia del asunto". El autor presenta el punto fundamental de lo que ha venido diciendo. 

Tal sumo sacerdote. 

Cristo no es un sumo sacerdote común como los que había en el sacerdocio aarónico, los cuales servían en la tierra (vers. 4). Cristo sirve junto al trono de Dios. 

A la diestra. 

Ver com. cap. 1: 3. 

2. Ministro. 

Gr. leitourgós , "siervo", "ministro" " (cf. com. Rom. 13: 6; cf. Fil. 2: 25; Heb. 1: 7). 

Santuario. 

Aquí se emplea por primera vez en la Epístola a los Hebreos una palabra en plural para referirse al santuario celestial, la que luego aparece nueve veces más en el libro. Las discusiones en cuanto al por qué de este uso han sido prolongadas. El tema se trata en detalle en la Nota Adicional de este capítulo. Ta hágia, "los lugares santos", es el lugar donde Cristo lleva a cabo su ministerio sacerdotal. Por cuanto se nos dice que el santuario terrenal era una "imagen" del verdadero (cap. 9: 24) que está en el cielo, podemos suponer que el santuario celestial, ta hágia, tiene dos grandes divisiones. Cf. com. Exo. 25: 9; Dan. 8: 14; cf. Nota Adicional de Heb. 10. 

Y de. 

Mejor, "es decir de". 

Verdadero. 

Gr. alLthinós , forma femenina de "genuino", "real". El santuario terrenal era sólo un símbolo del celestial. 

Tabernáculo. 

Gr. sk'nL , "tienda" (BJ). La terminología del santuario terrenal se usa para el celestial. 

Levantó. 

Una expresión figurada porque se describe al santuario celestial como un "tabernáculo" o una "tienda". Pero no debemos pensar que hay una tienda literal en el cielo, levantada literalmente por Dios. Cf. Exo. 33: 7. 

La idea de un santuario celestial no era nueva para los judíos, como lo demuestran los siguientes extractos de su literatura de c. siglo I a. C.: " "El ángel me abrió los portales del cielo, y vi el santo templo, y al Altísimo sobre un trono de gloria" " (Testamento de Leví 5: 1). " "Tú me ordenaste levantar un Templo en tu monte santo, un altar en la ciudad donde tiene establecida tu morada, imagen de la Tienda santa que preparaste desde el principio" " (Sabiduría 9: 8, BJ). 

3. Constituido para presentar ofrendas. 

La obra de los sacerdotes en el tabernáculo era principalmente ofrecer "ofrendas y sacrificios"; con ese fin habían sido ordenados. Los ofrecían mañana y tarde por la nación, y durante el día por los individuos. 

Tenga algo que ofrecer. 

Cf. cap. 5: 1; 9: 25. 

4. 
Si estuviese sobre la tierra. 

El autor se sitúa en el tiempo en que escribe, cuando probablemente aún existía el templo (ver pp. 403-404). 

Ni siquiera sería sacerdote. 

Si los reglamentos del sacerdocio levítico se cumplían estrictamente, Cristo no podría haber sido sacerdote en esta tierra. Sólo podían serlo los de la tribu de Leví, y Cristo pertenecía a la tribu de Judá. El sacerdocio de Cristo era independiente y celestial según el orden de Melquisedec. 

Sacerdotes que presentan. 

Esta declaración es un buen argumento para ubicar la redacción de esta epístola antes de la destrucción de Jerusalén y del templo en el año 70 d. C. (ver pp. 403- 404). 

Según la ley. 

Es decir, el sistema legal instituido en el Sinaí. 

5. Figura. 

Gr. hupódeigma , "ejemplo", "modelo", "copia", "representación". Sin embargo, es necesario recordar que una "copia" terrenal nunca puede representar fielmente, en todos sus detalles, al original celestial; por ejemplo, todos los diversos sacrificios por los pecados que se ofrecían continuamente en el santuario terrenal, hallaron su cumplimiento en el único sacrificio de Cristo. 

Sombra. 

"Figura y sombra" es posible entenderlas porque equivalen a una expresión figurada que significa "figura borrosa". 

Advirtió. 

Gr. jrLmatízÇ , "impartir una revelación"; quien la imparte es Dios. "Según... fue revelado a Moisés" (BJ, NC). 

Haz todas las cosas. 

Ver Exo. 25: 40; Núm. 8: 4; Hech. 7: 44. 

6. Tanto mejor ministerio. 

El autor comienza en este versículo a tratar acerca de Cristo como "mediador de un mejor pacto". La base de este más excelente ministerio de Cristo se demuestra por el hecho de que es el 460 mediador de un mejor pacto establecido sobre mejores promesas. 

Mediador. 

Gr. mesít's , "árbitro", "mediador", uno que media entre dos partes para eliminar un desacuerdo o para llegar a una meta común (cf. com. Gál. 3: 19). Esta palabra aparece seis veces en el NT; en cuatro ocasiones se refiere a Cristo. El es el mediador entre Dios y el hombre (1 Tim. 2: 5), y puede hacer de puente entre ambos. Como Dios que es, comprende a Dios y puede hablar por él. Como hombre que es, comprende al hombre y puede interceder con simpatía a favor de él ante el Padre. 

Mejor. 

Esta superioridad se trata en los vers. 8-12. 

Pacto. 

Gr. diathLk' (ver com. cap. 7: 22). 

Mejores promesas. 

Ver com. vers. 10- 12. 

7. Aquel primero. 

El autor designa con esta expresión al sistema que estuvo en vigencia en los días del AT a partir del Sinaí. El sacerdocio levítico era una parte integral de dicho sistema. En cuanto a la relación de este sistema con el pacto hecho en el Sinaí, ver com. Eze. 16: 6 ; y respecto al significado de la palabra pacto (diathéke), ver com. Heb. 7: 22. Este sistema y sus leyes caducaron cuando Jesús se convirtió en sumo sacerdote según el orden de Melquisedec (ver com. cap. 7: 12, 18-19). 

Sin defecto. 

La frase implica que era defectuoso; pero la imperfección no radicaba inherentemente en el pacto sino en el pueblo que lo aplicó mal (ver com. Eze. 16: 60; Efe. 2: 15). Esa ley en sí y de por sí no perfeccionó nada (ver com. Heb. 7: 22), pero correctamente empleada les habría señalado al Salvador y la salvación. Las repetidas exhortaciones de los profetas al pueblo para que aceptara las estipulaciones del pacto eterno, fueron siempre inútiles. 

Para el segundo. 

Es decir, el nuevo (vers. 8). 

8. 
Reprendiéndoles. 

La debilidad del nuevo pacto no radicaba en el pacto, ni la falta estaba en Dios. El defectuoso era el pueblo (ver com. Heb. 8: 7; cf. Rom. 9: 30 a 10: 3; Heb. 3: 18 a 4: 2). 

Vienen días. 

Los vers. 8-12 son una cita de Jer. 31: 31-34 que concuerda más con la LXX que con el texto hebreo, aunque las diferencias son leves. Compárese con el comentario de estos versículos en jeremías. Estas palabras constituyeron originalmente una predicción de lo que Dios estaba dispuesto a hacer por Israel y Judá si aprendían las lecciones del cautiverio en el cual estaban por entrar, y se volvían realmente a él. A partir del Sinaí, Dios siempre trató de conducir al pueblo a una experiencia espiritual más elevada, como la que se presenta en el nuevo pacto; pero los israelitas, dominados por su rebeldía, se resistieron a progresar más allá de sus estrechos conceptos de lo que constituía la verdadera religión. Se aferraban a la creencia de que la salvación podía alcanzarse por medio del estricto cumplimiento de una ley, especialmente de las leyes referentes a los ritos y las ofrendas ceremoniales. La ocasión era propicia; quizá aprenderían mediante la rigurosa disciplina del cautiverio aquello que se habían negado a aceptar en su propio país. Pero ni siquiera el cautiverio produjo en ellos un verdadero reavivamiento. La gran mayoría de los repatriados continuaron esclavizados a su interpretación del antiguo pacto. 

La experiencia espiritual característica del nuevo pacto era posible en los días del AT, y se hubiera cristalizado si el pueblo hubiese cumplido con las condiciones; pero los judíos, en conjunto, la rechazaron. Aunque la enseñanza de Cristo y los apóstoles hicieron doblemente clara la "buena nueva [o Evangelio]" que los judíos podrían haber aceptado antes (Heb. 4: 2), les resultó difícil renunciar al antiguo sistema de formas y ceremonias. El libro de Hebreos tenía el propósito de ayudarles a hacer esa transición. 

El autor de Hebreos recurre a la profecía para apoyar su tesis del supremo sacerdocio de Cristo y de la introducción de un nuevo orden. Jeremías había predicho un nuevo orden; ahora había llegado. 

Con la casa de Israel. 

Aquí se menciona el nuevo pacto como si hubiera sido hecho con la casa de Israel y con la casa de Judá, pues fue ofrecido primero a esas dos casas (Jer. 31: 31-34). Pero cuando los judíos menospreciaron sus privilegios religiosos, "el reino de Dios" les fue quitado (ver com. Mat. 21: 33-43). La iglesia cristiana es ahora la heredera de los privilegios y las responsabilidades espirituales que una vez pertenecieron al Israel literal (ver t. IV, pp. 37-38). 

Nuevo. 

Nuevo con respecto al "primero" (vers. 7). Con la venida de Cristo se cumplieron los símbolos de la ley ceremonial, con lo que se dio fin al sistema levítico (ver com. Efe. 2: 15). El derramamiento de la sangre de Cristo ratificó el pacto hecho mucho antes con Adán y confirmado con Abrahán (ver com. Eze. 16: 60). 

Pacto. 

Gr. diathLk' (ver com. cap. 7: 22). 

9. No como. 

En cuanto al antiguo pacto, ver com. Eze. 16: 60. 

No permanecieron. 

Este es un rápido resumen de la historia de los israelitas como se registra en el AT. " "Ellos hacían escarnio de los mensajeros de Dios.... hasta que... no hubo ya remedio" " (2 Crón. 36: 16), y Dios los desechó. 

10. Pondré mis leyes. 

En el monte Sinaí el Señor escribió sus leyes en tablas de piedra (Deut. 4: 13) y en un libro (cap. 31: 24, 26). Dios tenía el propósito de que esas leyes también estuvieran escritas en los corazones del pueblo; pero los israelitas se contentaron con considerar esos estatutos sencillamente como un código externo y su observancia como un asunto de cumplimiento también externo. Dios no tenía el propósito de que sus leyes fueran consideradas así. Ofreció a su pueblo que disfrutara de la experiencia de tener un corazón nuevo (ver com. Eze. 36: 26); pero los israelitas se contentaron con una religión de formas y apariencias. Ahora, bajo los términos del nuevo pacto, se transforman los corazones y las mentes de las personas (ver com. Rom. 12: 2; 2 Cor. 5: 17). Los hombres proceden correctamente no por su propia fuerza sino porque Cristo mora en el corazón y manifiesta su vida en el creyente (ver com. Gál. 2: 20). Son nacidos del Espíritu y producen los frutos del Espíritu (Gál. 5: 22-23). El poder divino es lo único que puede efectuar el cambio. Sólo Dios puede "poner" su ley en el corazón de sus seguidores, pero, por supuesto, no sin el consentimiento del hombre y de su cooperación (Apoc. 22: 17; cf. DMJ 120). 

Seré a ellos por Dios. 

Este es el propósito de todos los pactos divinos (cf. Exo. 6: 7). Dios desea ocupar su lugar debido, y la gente anhelará reconocerlo como a su Dios. 

11. Ninguno enseñará. 

No habría necesidad de admoniciones y consejos continuos pues los seres humanos disfrutarían de una experiencia religiosa personal. Los cristianos podrían ahora allegarse directamente a Dios sin el sacerdocio levítico como intermediario. Serían "guiados por el Espíritu de Dios" (Rom. 8: 14), habrían "aprendido de Dios" (1 Tes. 4: 9) y tendrían "la unción del santo" que les haría conocer "todas las cosas" (1 Juan 2: 20). Desde hace muchos siglos los cristianos han tenido todo el canon de las Escrituras para que aprendan acerca de Dios; pero esto no suple la necesidad de instructores espirituales. Dios ha dado a la iglesia como dones "pastores" y "maestros" (Efe. 4: 11). 

Todos me conocerán. 

Es decir, todos los cristianos tendrán un conocimiento personal de Dios, no importa cuál sea su edad, condición social o capacidad mental. 

12. Seré propicio. 

Cuando Jeremías escribió estas palabras al aproximarse el cautiverio, fueron una promesa de lo que Dios estaba dispuesto a hacer por su pueblo extraviado si se volvía a él. Para los cristianos son una promesa de pleno y gratuito perdón mediante la sangre de Jesús, sin derramamiento de la sangre de animales como era en el tiempo del sistema levítico. 

Nunca más me acordaré. 

Es decir, Dios no tendrá más en cuenta esos pecados contra el transgresor (cf. com. Isa. 65: 17). Dios echará todos nuestros pecados tras sus espaldas (Isa. 38: 17); los arrojará en lo profundo del mar (Miq. 7: 19). 

13. Pacto. 

Este sustantivo ha sido añadido. No está en el texto griego, pero es correcto añadirlo. El adjetivo traducido "nuevo" está en el mismo género y número que corresponde a "pacto". La añadidura de "pacto" es también correcta porque la frase "al decir" hace regresar a la cita dejen 31: 31-33, mencionada en los vers. 8-12, donde se emplea la expresión "nuevo pacto". 

Ha dado por viejo al primero. 

La cita de Jeremías (vers. 8-12) claramente muestra que el "nuevo" debía reemplazar al "antiguo" y no serie una añadidura. Este era un asunto difícil de comprender por los cristianos hebreos. 

Lo que se da por viejo. 

O "envejece". Puede surgir la pregunta en cuanto a por qué estas palabras están en tiempo presente si ya el antiguo pacto terminó en la cruz. Algunos comentadores piensan que la referencia es al tiempo cuando Jeremías pronunció esta profecía acerca del nuevo pacto (Jer. 31: 31-33); pero también es posible entender que se refiere al tiempo cuando fue escrito el libro de Hebreos. Es cierto que el sistema ceremonial caducó cuando Cristo murió en la cruz (ver com. Efe. 2: 15); sin embargo, aun para los cristianos piadosos fue gradual la transición del sistema antiguo al nuevo (ver com. Heb. 9: 9; cf. com. Rom. 14: 1). 

Próximo a desaparecer. 

Los lectores de la 462 epístola están siendo preparados para el tiempo cuando desaparecería completamente el sistema antiguo (ver com. cap. 9: 9). 

NOTA ADICIONAL DEL CAPÍTULO 8 

Desde Heb. 8: 2 en adelante, se emplea nueve veces una expresión plural, ta hágia , para referirse al santuario celestial (cap. 8: 2; 9: 2-3, 8, 12, 24-25; 10: 19; 13: 11). En algunos casos la RVR la ha traducido como "santuario" (cap. 8: 2; 9: 24; 13: 11); en otros, "Lugar Santo" (cap. 9: 2) o "Lugar Santísimo" (cap. 9: 3, 8, 12, 25; 10: 19). La traducción -mejor dicho, la interpretación- se ha hecho en base al contexto, pues el griego siempre usa el adjetivo hágia . 

La frase ta hágia es un adjetivo plural neutro, con s correspondiente artículo definido. El neutro singular es to hágion, "lo santo"; suele referirse a una cosa, "lo santo", o acaso a un lugar, "lugar santo". El neutro plural se usa en forma intercambiable con el neutro singular, por lo cual to hágion , "lo santo" y ta hágia , "las cosas santas", tienen aproximadamente el mismo sentido. Tan común es este intercambio que puede usarse el adjetivo (o sustantivo) plural neutro con un verbo singular. 

La razón del uso de esta frase para designar al santuario celestial no se encuentra en el sentido de la frase, sino en el uso que le da la LXX. En el AT griego se emplea el adjetivo sustantivado neutro hágion, tanto en el singular como en el plural hágia , unas 170 veces para referirse al tabernáculo o al templo. De estos usos, 142 casos se refieren al tabernáculo, santuario o templo en general. En los otros casos se hace referencia a partes específicas del conjunto, a veces al lugar santo o al lugar santísimo. En 45 de los 142 casos se emplea el singular y en 97, el plural. De las 142 veces que se usa hágion o hágia para designar al santuario, sólo cuatro no tienen artículo. Por lo tanto, el uso de ta hágia , neutro plural, "las cosas santas" o "los lugares santos", para designar al santuario entero, está bien establecido en el AT. (Nota: * Informaciones tomadas de A. P. Salom, "Ta Hagia in the Epistle to the Hebrews", Andriws University Seminary Studies, t. 5 (enero 1967), pp. 59-70. ) 

En fuentes extrabíblicas se emplea la frase to hágion para significar templo o santuario. Así se ve en una inscripción de Tolomeo III, del 239 a. C. Filón la usa con este sentido. También lo hace Josefo, quien así designa al templo de Jerusalén ( Antigüedades , 3. 6. 4), el santuario interior ( Guerra i. 7. 6) y el santuario con el atrio y los muros del templo ( Guerra iv. 3. 10; vi. 2. 1; Antigüedades xii. 10. 6). (Nota: *Id., p. 63.) 

Se ha interpretado que los judíos usaban el término to hágion o ta hágia para referirse al templo a fin de no usar la palabra hierón , que tenía matices demasiado paganos. En todo caso, el uso de esta designación no es nueva para el autor de Hebreos, quien debía entender que ta hágia era un nombre apropiado para el santuario de Dios, ya fuera en la tierra o en el cielo. 

Para nosotros, a fines del siglo XX, esta ambigüedad que una misma palabra pudiera usarse con distintos significados causa molestia. Queremos precisión. Nos resulta difícil comprender que en el ambiente mediterráneo del siglo I la precisión del método científico, del cual tanto alarde hacemos hoy, no tenía mayor importancia. 

En la RVA, todas las veces que aparece ta hágia , se traduce "santuario", excepto en el cap. 9: 3, donde dice "Lugar Santísimo". Cuando apareció la RVR, con sus tres diferentes interpretaciones de la frase, más de uno se quejó de lo que parecía un error de traducción. Sobre todo en relación con Heb. 9: 12, la afirmación de que Jesús entró en el "Lugar Santísimo" molestó a quienes suponían que era un intento de desacreditar la doctrina adventista del juicio celestial. Sin embargo, debe enseñares que el problema no radica en mala voluntad, ni en falta de honestidad, sino más bien en la interpretación individual de una frase ambigua, empleada por judíos y cristianos helenistas en el primer siglo, para referirse al santuario entero o a parte del mismo. 


Comentarios

Entradas populares de este blog

INTRODUCCIÓN AL LIBRO DE JUECES

INTRODUCCIÓN AL LIBRO DE JUECES CONTENIDO: Título Autor Marco histórico Tema Bosquejo INTRODUCCIÓN 1. Título.  El libro de los Jueces recibe su nombre de los títulos de quienes gobernaron a Israel después de la muerte de Josué. Moisés, al dar instrucciones respecto del gobierno de los israelitas después de su establecimiento en Canaán, había ordenado: " "Jueces y oficiales pondrás en todas tus ciudades que Jehová tu Dios te dará en tus tribus" " (Deut. 16: 18). Por lo tanto, cuando Moisés ya no vivía para ejercer las funciones legislativas, ni Josué para desempeñar las ejecutivas, se nombraron jueces que constituyeron la autoridad civil más encumbrada del país. El libro de los Jueces es la historia del período que siguió inmediatamente a la muerte de Josué. En ese período la autoridad gubernamental de Israel estuvo en manos de los jueces.  Las personas que dieron el nombre a este libro cumplieron una función mayor que las funciones civiles...

INTRODUCCIÓN AL LIBRO DE LEVÍTICO

INTRODUCCIÓN AL LIBRO DE LEVÍTICO Contenido: Título Autor Marco histórico Tema Bosquejo 1. Título.  El libro de Levítico recibió su nombre porque trata mayormente del sacerdocio, oficio que pertenecía a la tribu de Leví. Antiguos eruditos hebreos lo llamaron Wayiqra' , que es la primera palabra del libro, y los judíos modernos han retenido el nombre. El Talmud lo llamó "La ley de los sacerdotes", o "La ley del sacrificio". El subtítulo, "Libro tercero de Moisés", no formaba parte del texto original hebreo, pero fue agregado siglos más tarde.  2. Autor.  No puede haber duda de que Moisés, el autor del Génesis, es también el autor de Levítico (véase la introducción al Génesis). Las teorías que descartan a Moisés como autor de los libros que llevan su nombre, son demasiado contradictorias como para ser consideradas aquí. Desde los tiempos más antiguos, tanto judíos como cristianos han creído que el Levítico fue escrito por Moisés, y ...

INTRODUCCIÓN AL LIBRO DE NÚMEROS

INTRODUCCIÓN AL LIBRO DE NÚMEROS CONTENIDO 1. Título 2. Autor 3. Marco histórico 4. Tema 5. Bosquejo 1.Título. Números es el cuarto libro del Pentateuco, que es el nombre que reciben los cinco libros de Moisés. El título "Números" se deriva del título Arithmói , de la Septuaginta, luego del latín Numeri , del cual se ha traducido "Números". Los hebreos llamaron al libro Bemidbar , "en el desierto". 2.Autor. La mayoría de los creyentes han aceptado, a través de todas las edades, que los libros del Pentateuco fueron obra de Moisés. En el Éxodo tenemos el relato de los primeros años de la vida de Moisés, seguidos por su llamamiento, con la comisión divina que le fue dada, y cómo fue aceptado por el pueblo como dirigente. En Números se lo presenta como un dirigente maduro. El esfuerzo y la tensión de las dificultades por las cuales pasó con su pueblo lo convirtieron en un instrumento especialmente adecuado para registrar la historia de esos suces...