Viernes 7 de abril | Lección 2 PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: “Es una ley de la naturaleza intelectual y de la espiritual que llegamos a ser transformados por medio de la contemplación. La mente se adapta gradualmente a los temas en que se ocupa. Se llega a asimilar lo que se acostumbra amar y reverenciar. Jamás se elevará el hombre a mayor altura que a la de su ideal de pureza, bondad o verdad. Si el yo es su ideal más sublime, jamás alcanzará algo más exaltado. Más bien, se hundirá en bajezas siempre mayores. Solo la gracia de Dios tiene poder para elevar al hombre. Librado a su propia suerte, su conducta empeorará inevitablemente” (CS 611). En forma sutil e imperceptible, casi inadvertida al principio, nuestro carácter y nuestra personalidad cambian según las “semillas” que estamos sembrando en nuestra mente. Siembra buenas semillas, y producirás buenos frutos. Siembra las malas semillas de este mundo, y producirás el fruto de este mundo en tu carácter. Si sembramos indiferencia hacia Dio...