Ir al contenido principal

CBA Números Capítulo 19


CBA Números Capítulo 19

l. A Moisés y a Aarón. 
A ambos atañía la instrucción que sigue: Moisés como mediador para dar la instrucción, y Aarón como instrumento para llevarla a cabo. 

2. La ordenanza de la ley. 
Los hijos de Israel estaban en peligro de perder sus vidas debido a la contaminación ceremonial (caps. 16: 49; 17: 12, 13). Se dio esta ley para mostrar cómo podrían ser purificados de la contaminación. 

Una vaca alazana. 
"Una vaca roja" (BJ). Simbólicamente, el color rojo sugiere sangre como instrumento de purificación; también fuego. 

Perfecta. 
Literalmente, "impecable", "sana", "saludable". 

En la cual no haya falta. 
Sin defectos físicos (ver Lev. 22: 2022). 

No se haya puesto yugo. 
Puesto que este animal era elegido con un propósito especial, no debía haber sido usado para trabajos domésticos comunes (ver Deut. 21: 3; 1 Sam. 6: 7). 

3. A Eleazar. 
Puesto que el sacrificio de la vaca era para un asunto importantísimo, no debía matarla ningún sacerdote común. Eleazar era el que seguía a Aarón en categoría y Finalmente lo reemplazó en el cargo. No era adecuado que Aarón, como sumo sacerdote, se contaminara incapacitándose así temporalmente para sus deberes sagrados (vers. 7). 

Fuera del campamento. 
Compárese con Exo. 29: 14; Lev. 4: 12,21; 16: 27; Heb. 13: 11, 12. Como sacrificio por impurezas, el animal debía ser muerto a alguna distancia del santuario. 

La hará degollar. 
Eleazar supervisaba el sacrificio, pero en realidad otro mataba el animal. La presencia de Eleazar hacía resaltar que era un sacrificio para el servicio de Dios, aunque ofrecido a cierta distancia del altar del tabernáculo. 

4. Rociará ... con la sangre. 
Eleazar tomaba de la sangre como en un sacrificio expiatorio (Lev. 4: 6), y luego la rociaba en la dirección del tabernáculo, hacia la presencia de Dios. 

Siete veces. 
El número de la perfección (ver Lev. 4: 17), y así denota simbólicamente la perfección de la expiación. Las " "obras muertas" " de Heb. 9: 13, 14 pueden ser una referencia al uso frecuente de las cenizas de la vaca muerta para limpiar la contaminación. Las "obras muertas" son un peso eliminado por el verdadero arrepentimiento. No hay vida espiritual en ellas, y uno no puede servir a un Dios viviente con "obras muertas", los frutos de la muerte espiritual. Las "obras muertas" deben ser limpiadas por la sangre de Cristo, y la vida del Salvador debe ser aceptada como un instrumento renovador. 

5. Hará quemar la vaca. 
Todo era convertido en cenizas después de rociar la sangre (ver Exo. 29: 14). Este es el único sacrificio en el cual es consumida la sangre con el resto del sacrificio, en vez de ser derramada cerca del altar. Algunos han sugerido que la razón era la falta de un lugar consagrado lejos del altar, donde la tierra pudiera recibir la sangre. 

6. Madera de cedro, e hisopo, y escarlata. 
Estos mismos artículos se usaban en la limpieza del leproso (Lev. 14: 4, 6, 49, 51l). Echados sobre la vaca que todavía ardía, se mezclaban con las cenizas del cadáver para formar ingredientes de limpieza. Los antiguos atribuían tanto al cedro como al hisopo varias propiedades medicinales. La hebra escarlata hacía juego con el color de la vaca. La madera de cedro era considerada como un emblema de fragancia e incorrupción, el hisopo como un símbolo de purificación. El color escarlata era un símbolo del pecado (Isa. 1: 18). En los tres había una referencia simbólica al derramamiento de la sangre de Cristo (ver Heb. 9: 13, 14). 

7. El sacerdote lavará. 
Puesto que Eleazar se había puesto en contacto con el cadáver de la vaca alazana y había tocado su sangre, ceremonialmente se convertía en inmundo. Por lo tanto, estaba obligado a pasar por la purificación ceremonial antes de volver al campamento (ver Lev. 16: 24). 

Inmundo ... hasta la noche. 
Cada detalle aquí prescrito se daba para aclarar el efecto virulento y fatal de la impureza espiritual. Tales detalles sólo pueden ser debidamente apreciados como un anuncio previo de la obra expiatorio de Jesucristo en la cruz (ver Lev. 11: 24-27, 31, 39; 14: 46; 15; 17: 15). 

8. El que la quemó. 
Esa persona debía hacer exactamente como el hombre que llevaba el macho cabrío al desierto (Lev. 16: 26), pero debía quedar inmundo hasta la noche. 

9. Un hombre limpio. 
Es decir, libre de impureza ceremonial. Debía ser otra persona y no el hombre que quemó la vaca. 

Recogerá las cenizas. 
Es decir, de la vaca, del cedro, del hisopo y de la hebra de escarlata, todas mezcladas. 

Las pondrá. 
Para mezclarlas con agua corriente, cuando se necesitara, para tener agua para la limpieza de la impureza ceremonial (vers. 17). Compárese esto con las cenizas del becerro de oro (Exo. 32: 20). 

Las guardará. 
Se entiende que son las cenizas aunque la palabra hebrea está en número singular. 

Para el agua de purificación. 
Es decir, para la purificación de hombres que, habiéndose convertido en impuros por así decirlo, quedaban separados o desterrados de la congregación. La palabra hebrea traducida " "purificación" " significa cualquier cosa impura, como la idolatría o inmoralidad. También se traduce " "inmundicia" " (2 Crón. 29: 5; Esd. 9: 11; Zac. 13: 1). 

10. 
El que recogió las cenizas. 
Las cenizas eran un medio de purificación para el arrepentido que las usaba, pero un instrumento de contaminación para el que las reunía. 

Para el extranjero. 
La ley de la pureza aplicada también para los que no eran israelitas. De la misma manera, la remisión de pecados por medio de Jesucristo era también para el " "extranjero" " que estaba " "lejos" " (Hech. 2: 39). 

11. Cadáver de cualquier persona. 
Tocar el cadáver de un animal inmundo provocaba impureza hasta la noche (Lev. 11: 24). Lo mismo le sucedía al que tocaba la cama de una persona con flujo (Lev. 15: 5). Pero el período más largo de siete días se requería en el caso de contacto con el cadáver de una persona (ver Lev. 21: 1; Núm. 5: 2; 6: 6; 9: 6). 

12. 
Se purificará. 
Literalmente, " "él se quitará el pecado" ". 

Con aquella agua. 
Es decir, con el agua de purificación (vers. 9). 

Tercer día. 
Compárese con el cap. 31: 19. 

13. 
El tabernáculo ... contaminó. 
Si la persona contaminada se aproximaba al santuario sin haber usado el agua de purificación, contaminaba el santuario (ver Exo. 2 5: 8; Lev. 15: 3 1). Sin embargo, si la transgresión se cometía por ignorancia, se aceptaba un sacrificio como expiación (Lev. 5: 3, 6, 17, 18). 

14. Esta es la ley. 
La regla establecida acerca de una contaminación tal, en la que se incurría por contacto con el cadáver de una persona. La palabra hebrea aquí traducida " "ley" " es toráh. En este caso es obvio que toráh no se aplica sólo a los Diez Mandamientos. En realidad, tiene muchas aplicaciones. Se usa para la instrucción de una madre (Prov. 1: 8; 6: 20) o de un padre (Prov. 3: 1; 4: 2; 7: 2), de un poeta (Sal. 78: 1), de gente sabia (Prov. 13: 14; 28: 4, 7, 9; 29: 18), y de una esposa sabia (Prov. 31: 26). Proviene de un verbo que significa " "arrojar" ", " "disparar" ", y por lo tanto implica dar dirección o instrucción a alguien. 

En la tienda. 
Aplicable especialmente al tiempo de la permanencia en el desierto. Sin embargo, la LXX dice "en una casa", sugiriendo así que la ley había de permanecer en vigencia después de que el pueblo se hubiera establecido en la Tierra Santa. 

15. 
Toda vasija abierta. 
Se deducía que la falta de una cobertura exponía el contenido de la vasija a la contaminación resultante de la muerte (Lev. 11: 32, 33). 

16. 
Muerto a espada. 
Es decir, el que moría de muerte violenta. 

Hueso. 
Esto es, sacado de una tumba, o desenterrado por un bestia. 

O sepulcro. 
De ahí la costumbre de blanquear la parte externa de las tumbas para que resaltaran (ver Mat. 23: 27; Luc. 11: 44). 

Siete días. 
El mismo período que se prescribe si se tocaba un cadáver humano. 

17. 
Ceniza de la vaca quemada. 
Literalmente, " "las cenizas de la quema del pecado" ". Esto indica que las cenizas de la vaca quemada eran consideradas como que tenían en algunos respectos las virtudes de una ofrenda por el pecado. Nada se dice en cuanto a la cantidad de cenizas requerida. Quizá se estimaba suficiente una cantidad muy pequeña. 

En cuanto a la naturaleza y los propósitos de la " "expiación" " (vers. 9, 17) que se realizaba echando el " "agua de purificación" " (vers. 9, 21), pueden hacerse dos preguntas: (1) ¿Cuál era la naturaleza del " "pecado" " (vers. 9, 17 Bj) o " "impureza" " (vers. 13) que se purificaba así? (2) ¿Cuál era la naturaleza del acto de "purificación"? 

1. El agua era " " un sacrificio por el pecado " " (vers. 9, 17 BJ) en que se incurría al tocar a una persona muerta o el cadáver de un animal inmundo, o cualquiera de sus partes (vers. 11-13), o por entrar en una casa donde había ocurrido una muerte, o por tocar una tumba (vers. 14-16), intencionalmente o por accidente. Es obvio que el contacto con la muerte no era una infracción del código moral sino del ceremonial. Sin embargo, se hace referencia a él como a un "pecado". ¿En qué sentido se usa así la palabra "pecado"? 

La palabra aquí traducida "pecado" (BJ) es jatta'th , que significa literalmente " "un paso en falso" ", " "un resbalón del pie" ". De acuerdo con Prov. 13: 6, "el pecado subvierte al pecador" (Nácar-Colunga), es decir, le echa una zancadilla. En la VVR Prov. 19: 2 dice en parte: "Aquel que se apresura con los pies, peca". pero se lee en la BJ: "El de pies precipitados se extravía", es decir se aparta de la senda correcta. jatta'th también significa " "culpa" ". En Gén. 43: 9, Judá se ofrece para ser considerado "culpable para siempre", literalmente, "ser un pecador para siempre" si volvía sin Benjamín. Se proponía hacer lo mejor posible, pero si fracasaba sería "culpable", literalmente "llevaría el pecado" por ello. 

2. Es evidente la naturaleza ceremonial de la purificación efectuada por el " "agua de purificación" " debido a su uso para purificar objetos materiales (Núm. 31: 22, 23). En el caso de una muerte, la tienda misma donde había ocurrido la muerte, y su contenido, se volvían inmundos y debían ser purificados (cap. 19: 14-17). Esto ciertamente no provenía de ninguna contaminación moral que acompañara al fallecimiento, sino sólo una contaminación ceremonial. Otra evidencia de la naturaleza ceremonial de la purificación efectuada es el hecho de que después de que se rociaba el agua, la persona todavía quedaba " "inmunda" " hasta la noche o aun por varios días (vers. 10-12, 19). El asunto de la inmundicia y la purificación realizada por medio de la vaca alazana sólo asumía un aspecto moral cuando una persona dejaba de obedecer las disposiciones establecidas por Dios en relación con esto. De manera que dejar de usar el " "agua de purificación" " como Dios había ordenado, en las circunstancias cuando se la prescribía, era una ofensa grave que aislaba a un hombre de la misericordia de Dios (vers. 13, 20). 

Agua corriente. 
Literalmente, "agua de vidas" o agua viviente (ver Lev. 14: 5; Juan 4: 10). 

18. 
Hisopo. 
En el vers. 6 el hisopo era quemado junto con la vaca alazana. Aquí se usa como un instrumento para rociar (ver Exo. 12: 22; Sal. 51: 7). 

19. 
El limpio rociará. 
Una aclaración del vers. 12. 

A sí mismo se lavará. 
Aun después de la ceremonia, la persona contaminada era todavía inmunda hasta la caída de la noche.  

20. 
El que fuere. 
El vers. 20 es una repetición para dar énfasis (ver vers. 13). 

21. 
El que tocare el agua. 
Como cuando juntaba las cenizas y el agua corriente. Aun hoy, la mente oriental piensa en una íntima relación entre los lavamientos ceremoniales y la santidad personal. 

22. Todo lo que el inmundo tocare. 
Se volvía inmundo todo lo que fuera tocado por una persona contaminada por contacto con un cadáver, y cualquiera que tocara esas cosas quedaba inmundo hasta la noche. Es evidente que los objetos inanimados podían volverse ceremonialmente inmundos. Había gran cuidado respecto a la contaminación de las cosas externas a fin de impresionar al pueblo con la necesidad, el valor y la exigencia de la pureza interior. 

CBA T1

Comentarios

Entradas populares de este blog

Lección 11 LA CRISIS VENIDERA | Lunes 10 de junio

 Lunes 10 de junio | Lección 11 LA CRISIS VENIDERA La profecía de la marca de la bestia en Apocalipsis 13 nos habla de la peor etapa, la más feroz, de la guerra de Satanás contra Dios. Desde que Jesús murió en la Cruz, el enemigo sabe que ha sido derrotado, pero se ha resuelto a hundir junto con él a la mayor cantidad posible de personas. Su primera estrategia en esta campaña es el engaño. Cuando el engaño no funciona, recurre a la fuerza. En última instancia, él está detrás del decreto de que cualquiera que se niegue a adorar a la bestia o a recibir su marca será condenado a muerte. La persecución religiosa, por supuesto, no es nueva. Ha existido desde que Caín mató a Abel por obedecer el mandato de Dios. Jesús dijo que sucedería incluso entre los creyentes. Lee Juan 16:2; Mateo 10:22; 2 Timoteo 3:12; y 1 Pedro 4:12. ¿Qué experimentó la iglesia del Nuevo Testamento y cómo se aplica esto a la iglesia de Cristo del tiempo del fin?  Jua 16:2  Los expulsarán de las sinagogas...

Lección 1| PARA ESTUDIAR Y MEDITAR | Viernes 5 de Julio

  Viernes 5 de Julio | Lección 1 PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee el capítulo 10 de El Deseado de todas las gentes, de Elena de White, titulado “La voz en el desierto” (pp. 72-83), y el capítulo 17 de Los hechos de los apóstoles, de la misma autora, titulado “Heraldos del evangelio” (pp. 137-145). ¡Qué fascinante es el hecho de que el mensaje del primer ángel, en Apocalipsis 14:6 y 7, sea paralelo al mensaje evangélico de Jesús en Marcos 1:15! El mensaje del primer ángel trae el evangelio eterno al mundo en los últimos días en preparación para la Segunda Venida. Al igual que el mensaje de Jesús, el evangelio angélico del tiempo del fin contiene los mismos tres elementos, como ilustra la siguiente tabla: El mensaje del primer ángel anuncia el comienzo del juicio previo al regreso de Cristo predicho en la profecía de los 2.300 días de Daniel 8:14; este comenzó en 1844. El Juicio trae el Reino de Dios a su pueblo perseguido (Dan. 7:22). La exhortación del primer ángel a reverenciar, glori...

Lección 2 | “REALMENTE, ESTE ES EL PROFETA” | Lunes 7 de octubre

  Lunes 7 de octubre | Lección 2 “REALMENTE, ESTE ES EL PROFETA” Lee Juan 6:14, 15 y 26 al 36. ¿Cómo respondió la gente a su milagro y cómo lo utilizó Jesús para enseñarles quién era? Jua 6:14  Al ver la señal que Jesús había realizado, la gente comenzó a decir: «En verdad éste es el profeta, el que ha de venir al mundo.»  Jua 6:15  Pero Jesús, dándose cuenta de que querían llevárselo a la fuerza y declararlo rey, se retiró de nuevo a la montaña él solo.  Jua 6:26  —Ciertamente les aseguro que ustedes me buscan, no porque han visto señales sino porque comieron pan hasta llenarse.  Jua 6:27  Trabajen, pero no por la comida que es perecedera, sino por la que permanece para vida eterna, la cual les dará el Hijo del hombre. Sobre éste ha puesto Dios el Padre su sello de aprobación.  Jua 6:28  —¿Qué tenemos que hacer para realizar las obras que Dios exige? —le preguntaron.  Jua 6:29  —Ésta es la obra de Dios: que crean en aquel a qu...