Ir al contenido principal

CBA - SEGUNDO LIBRO DE SAMUEL CAPÍTULO 8

Comentario Bíblico Adventista 
2 Samuel capítulo 8

1. Derrotó a los filisteos.

Después de que David se estableció en el trono, disfrutó de un período de paz que utilizó para organizar y fortalecer su reino. Dándose cuenta del poder de Israel, las naciones circunvecinas se abstuvieron de atacarlo, y David se ocupó de los asuntos internos de su reino. Sin embargo, a la larga decidió someter a sus enemigos para que no pudieran agredirlo cuando se presentara la ocasión. Derrotó entonces a los filisteos, los sometió y anexó parte de su territorio a Israel.

Meteg-ama.

"Gat y sus dependencias" (BJ). El significado de Meteg-ama es oscuro. Algunos lo interpretan como "freno de la ciudad madre". Probablemente se usa "freno" en el sentido de autoridad. De acuerdo con el pasaje paralelo, David tomó "a Gat y sus villas de mano de los filisteos" (1 Crón. 18: 1). Posiblemente se hace referencia a Gat, la ciudad madre, la metrópoli de los filisteos, que fue entonces anexada a Israel. El hecho de que David la retuviera denota el completo sometimiento de los filisteos a Israel.

2. Derrotó también a los de Moab.

Anteriormente David había disfrutado de una relación amistosa con Moab. Los moabitas proporcionaron asilo a su padre y a su madre mientras él huía de Saúl (1 Sam. 22: 3, 4). No se sabe con exactitud la causa del cambio de proceder de David para con Moab. Según una tradición judía, los moabitas traicionaron la confianza que depositó en ellos David, y asesinaron a su padre y a su madre. No se ha podido comprobar esto. Podría ser también que en la guerra de David contra los filisteos, Moab hubiera sido culpable de alguna forma de traición, y por eso se convirtió en el blanco del siguiente ataque.

No hay necesidad de suponer -como algunos lo hacen- que por error Moab se menciona aquí en lugar de Amón. La rebelión de Moab, encabezada por Mesa (2 Rey. 1: 1; 3: 4-27), demuestra que Israel había sometido a ese país. Fuera de lo que aquí se registra, no hay relato alguno que mencione el hecho de que Moab hubiera sido subyugado. Sin embargo, el argumento del silencio en sí mismo no es una prueba suficiente de que Moab hubiera estado sometido a una continua servidumbre desde el tiempo de David hasta la muerte de Acab. Pueden haberse producido otras rebeliones que fueron sojuzgadas durante los años que formaron ese lapso.

Haciéndolos tender por tierra.

Parecería que David forzó a los moabitas a que se tendieran sobre el suelo y luego los midió con un cordel, dividiéndolos en tres partes, dos de ellas fueron muertas y a la tercera se le concedió la vida. El pasaje paralelo (1 Crón. 18: 2) no menciona esto. No se da la razón para un trato tan drástico. Si existieran informaciones en cuanto a la causa de la guerra, eso ayudaría a explicar lo sucedido.

3. Hadad-ezer.

Hadad era el nombre de un importante dios sirio. El título de este dios también aparece en el nombre Ben-hadad (1 Rey. 20: 1, 2; 2 Rey. 8: 7).

Soba.

Pequeño reino arameo, al oeste del Eufrates y al noreste de Damasco, a unos 80 km al sur de Hamat. El reino floreció en los días de Saúl, David y Salomón (ver 1 Sam. 14: 47; 1 Crón. 18: 3; 2 Crón. 8: 3). En el período del dominio asirio esta región se convirtió en una provincia llamada Tsubutu .

Al río Eufrates.

Este versículo da una idea de la amplitud que alcanzó el dominio de David. El verdadero límite de Israel no se extendía hasta el Eufrates, pero las naciones de esa región habían tenido que reconocer a David como su señor.

4. Mil setecientos hombres de a caballo.

En el texto paralelo se afirma que "tomó David mil carros" (1 Crón. 18: 4), lo que no figura en el relato de Samuel.

En cuanto al número de los jinetes, tanto en la LXX como en 1 Crón. 18: 4, se habla de "siete mil" .

Desjarretó.

O "mancó". Se logra esto cortando los tendones de las patas traseras de los caballos. Así quedaban los animales inutilizados para la guerra (ver Jos. 11: 6-9).

Dejó suficientes.

No se nos dice si David se equivocó en esto o no. Quizá sintió la necesidad de tener una cantidad de caballos para usarlos como un medio de comunicación rápida. Con todo, estos caballos pueden haber sido el origen de la multiplicación de esos animales en los días de Salomón (1 Rey. 4: 26; 10: 26, 28, 29), lo que violaba directamente la orden de Deut. 17: 16.

5. Los sirios de Damasco.

Había muchos grupos de sirios o arameos, pero los de Damasco eran los más poderosos y más famosos (ver 1 Rey. 20; 2 Rey. 16: 5-12; etc.).

6. Dio la victoria.

Compárese con el vers. 14 y el pasaje del cap. 7: 9. La vida de David estuvo llena de peligros pues estuvo en lucha frecuente con sus enemigos; pero el Señor le dio la victoria y lo preservó de los peligros. El cuidado protector de Dios llegó a ser el tema de muchos de sus Salmos (ver Sal. 18; 34; y otros).

7. Escudos de oro.

Probablemente escudos enchapados con oro. Tales escudos pueden haberse usado mayormente para exhibirlos y no para protección en un combate verdadero. Salomón también hizo escudos de oro que fueron exhibidos en su famosa "casa del bosque del Líbano" (1 Rey. 10: 17). En la LXX se lee "brazaletes" en vez de "escudos" .

8. De Beta y de Berotai.

Beta, en Aram-Zoba, es lugar desconocido. Es posible que Berotai corresponda a Bereitan, a 13 km al sur de Baalbek.

Bronce.

El término "bronce" generalmente se aplica en la Biblia a una aleación de cobre y estaño, o al cobre. Estos metales eran de uso común en el antiguo Cercano Oriente. En Mesopotamia, Egipto y Siria se han encontrado muchos objetos hechos de ellos. David guardó este bronce y otros metales para el futuro templo. Salomón usó el bronce tomado de los sirios en la construcción del templo (1 Crón. 18: 8).

9. Hamat.

Reino sobre el río Orontes. Fue tributario de Salomón (1 Rey. 4: 24; 2 Crón. 8: 3, 4), recuperó su independencia y Jeroboam II lo avasalló otra vez para Israel (2 Rey. 14: 28); finalmente lo redujo Asiria (2 Rey. 19: 13; Isa. 37: 13).

10. Joram.

El hecho de que Toi enviara a su hijo a cargo de la delegación, indicaba el gran respeto que tenía por David.

Llevaba en su mano utensilios.

Llevar tales regalos generalmente equivalía en el Oriente al pago de un tributo. El reinado de David aumentó mucho la influencia de Israel sobre amplias zonas del Asia occidental.

11. Dedicó.

En vez de usar esos regalos para sí mismo, David los dedicó al Señor. Deseaba muchísimo que se edificara el templo, y aunque a él no se le permitiría que emprendiera la obra, dio todo lo que pudo para su ejecución.

12. De los sirios.

"De Edom" (BJ). La LXX, la Siriaca y varios MSS hebreos dicen "Edom". También en la lista de las naciones de 1 Crón. 18: 11 -en todo lo demás idéntica a ésta- se lee "Edom" en vez de "los sirios". David conquistó en realidad a esas dos naciones. Los dos nombres: Siria ( 'aram ) y Edom ( 'edom ), en hebreo difieren sólo en una consonante. Donde la palabra "Siria" tiene una r , la palabra "Edom" tiene una d . Las dos letras son tan parecidas que con frecuencia se confunden. En cuanto a la forma de las letras d y r en hebreo, ver pág. 15.

De los amonitas.

Puesto que el cap. 10 narra las dificultades con Amón después de una indudable amistad ininterrumpida desde el tiempo de los primeros días de David, algunos llegan a la conclusión de que este versículo presenta la lista de todas las naciones cuyos despojos dedicó David durante todo su reinado, lo que incluye a las naciones atacadas en las guerras relatadas en el cap. 10.

Los amalecitas.

Esta es la única referencia a una guerra con los amalecitas después de que David llegó a ser rey. Saúl había logrado una gran victoria sobre Amalec (1 Sam. 15) y después David, estando prófugo, venció a ciertas cuadrillas de amalecitas (1 Sam. 30).

13. Los sirios.

"Los edomitas" (BJ). La LXX, la Siriaca y varios MSS hebreos dicen "edomitas". El texto paralelo de 1 Crón. 18: 12 también dice "edomitas" (ver com. 2 Sam. 8: 12 en lo que atañe a una posible confusión de los dos nombres). Es claro que se trata de los edomitas porque la lucha se realizó en el "Valle de la Sal" que estaba en Edom (2 Rey. 14: 7; sobrescrito del Sal. 60, también ver com. 2 Sam. 8: 14, que evidentemente es una secuela de este versículo).

Dieciocho mil edomitas.

Se menciona a Abisai, el hermano de Joab, como el general de David que mató a esos 18.000 hombres (1 Crón. 18: 12). Joab mismo mató a 12.000 edomitas en ese mismo lugar (sobrescrito del Sal. 60). También hay el registro de una campaña de Joab en la cual " "mató a todos los varones de Edom" (1 Rey. 11: 15, 16).

14. Puso guarnición en Edom.

Después de la gran victoria de sus fuerzas sobre los edomitas en el Valle de la Sal (2 Sam. 8: 13; 1 Crón. 18: 12), David puso guarniciones allí, de la misma manera como antes había establecido una guarnición en Siria (2 Sam. 8: 6).

16. General de su ejército.

Después de presentar una lista de las victorias de David sobre sus enemigos, el autor del libro de Samuel presenta un breve resumen de los principales funcionarios del reino (vers. 16-18) y lo mismo hizo el autor de Crónicas (1 Crón. 18: 15-17). En esencia, la misma lista de funcionarios se presenta también en 2 Sam. 20: 23-26. En 1 Crón. 11: 6 se describe cómo fue encumbrado Joab a ese puesto.

Cronista.

Indudablemente un cargo importante, una especie de canciller. No sólo registraba los asuntos de Estado, especialmente para la información del rey, sino que también era el consejero de éste. Josafat fue el cronista ("canciller") de David, y continuó en el mismo cargo en los comienzos del reinado de Salomón (1 Rey. 4: 3).

17. Sadoc.

Aquí Sadoc y Ahimelec se presentan como sacerdotes, evidentemente sumos sacerdotes, puesto que la lista comprende a los funcionarios más encumbrados del reino. Sadoc ya ha aparecido antes en la historia del reinado de David, mencionado juntamente con Abiatar en relación con el traslado del arca a Jerusalén (1 Crón. 15: 11). Durante el reinado de David, repetidas veces se menciona a ambos como colegas, evidentemente iguales.

Se han sugerido tres razones para explicar porqué David empleó -en forma aparentemente extraña- el procedimiento de tener dos sumos sacerdotes: (1) Los dos sacerdotes representaban los dos linajes de los descendientes de los hijos de Aarón: Eleazar e Itamar respectivamente (ver 1 Crón. 24: 1-6, donde se mencionan a Sadoc y a Ahimelec, hijo de Abiatar). (2) Al reunir a Judá y a Israel después de una larga guerra, quizá David esperó asegurar la unidad del sentimiento religioso nacional dividiendo el sumo sacerdocio entre las dos casas. El linaje sacerdotal de Abiatar casi había sido exterminado por Saúl (1 Sam. 22: 9-20) porque ayudó a David, pero la rama representada por Sadoc permaneció fiel a Saúl, por lo menos hasta que David llegó a ser rey de todo Israel (1 Crón. 12: 23- 28). (3) El culto nacional de Jehová no estaba centralizado todavía, pues el arca se hallaba en Jerusalén y el tabernáculo en Gabaón, donde había sido llevado después de la matanza de Nob. Por lo tanto, había necesidad de que hubiera dos sacerdotes de elevada categoría, y se menciona específicamente a Sadoc que ministraba en Gabaón (1 Crón. 16: 39, 40). En cuanto a la historia de Sadoc y los que lo acompañaban en su cargo, véase la siguiente sección referente a Ahimelec.

Ahimelec.

Se menciona como el hijo de Abiatar, no sólo aquí sino también en el pasaje paralelo de 1 Crón. 18: 16 (donde aparece como "Abimelec"), y en 1 Crón. 24: 6 que se refiere a una ocasión posterior. Pero los sacerdotes copartícipes de David (ver com. acerca de "Sadoc") se mencionan repetidas veces como "Sadoc y Abiatar" a través de toda la vida de David, y aun en los comienzos del reinado de Salomón. Por lo tanto, la mención de Sadoc y Ahimelec en este versículo y en Crónicas, ha suscitado especulaciones en cuanto a "errores de escribas" y "confusión de nombres", mayormente porque se dice que Ahimelec es hijo de Abiatar y Abiatar hijo de Ahimelec.

Pero no hay necesidad de suponer posibles errores. Los críticos no siempre tienen en cuenta el hecho de que su supuesta dificultad puede deberse tanto a la falta de información completa como a un error cometido por el antiguo escritor o su escriba. Algunas referencias aisladas de varias generaciones de una familia sacerdotal no constituyen un relato completo. Hay casos en la historia secular que demuestran que no siempre es fácil entender algunas cosas a primera vista. Por ejemplo, todos saben que existió Napoleón I. Muchos están informados de que hubo un Napoleón III. Tal vez haya quienes se pregunten por qué no se habla de Napoleón II. Un poco más de información aclara que hubo un Napoleón II (hijo de Napoleón I y de María Luisa), pero que nunca gobernó; murió a los 21 años, y sólo se lo reconoció como el duque de Reichstadt.

Las declaraciones en cuanto a Ahimelec y Abiatar, y nuevamente Ahimelec, permiten la siguiente reconstrucción de los acontecimientos: el Ahimelec que dio el pan de la proposición al fugitivo David, en Nob, era hijo de Ahitob (1 Sam. 22: 9-12), y descendiente de Elí, pues su hijo Abiatar cumplió la profecía acerca de la casa de Elí (1 Rey. 2: 27). De acuerdo con la genealogía de 1 Sam. 14: 3, Ahimelec debe haber sido anciano cuando ayudó a David. Su hijo Abiatar también podría haber sido sumo sacerdote al mismo tiempo (ver com. Mar. 2: 26), si era copartícipe del cargo con su padre; o puede haber sido el sumo sacerdote en ejercicio mientras su padre era "sumo sacerdote jubilado", como evidentemente fue la relación entre Elí y sus hijos y entre Anás y Caifás en el tiempo de Cristo (ver com. Luc. 3: 2). Cuando Saúl hizo matar a los sacerdotes de la familia de Ahimelec, Abiatar huyó con el efod, símbolo de su cargo (ver com. Exo. 28: 6-30), y se convirtió en el consejero y sacerdote del proscrito David (1 Sam. 22: 20; 23: 6, 9; 30: 7). 637 Otra vez se menciona a Abiatar y a Sadoc como sumos sacerdotes copartícipes en ocasión de la ceremonia de regocijo cuando se llevó el arca de Dios a Jerusalén (1 Crón. 15: 11, 12). De allí en adelante repetidas veces se menciona a Sadoc y a Abiatar como "los sacerdotes" en la parte final de la vida de David (2 Sam. 15: 29, 35, 36; 17: 15; 19: 11; 20: 25), y aun en los comienzos del reinado de Salomón (1 Rey. 4: 4).

Después de las victorias de los ejércitos de David sobre diversos enemigos extranjeros, la consolidación del reino y el establecimiento firme de justicia interna -como se describe en el presente capítulo (vers. 1- 15)-, encontramos una lista de los funcionarios más encumbrados de David. Pero aquí están incluidos los nombres de Sadoc y Ahimelec, "los sacerdotes", así como en el pasaje paralelo (1 Crón. 18: 16). Indudablemente, Abiatar fue reemplazado durante un tiempo por su hijo. No hay nada que indique cuánto tiempo estuvo Ahimelec en ese cargo o por qué no fue permanente. Quizá ejerció el sacerdocio transitoriamente mientras su padre estuvo enfermo. Quizá el de más edad puede haber sido sacado de una jubilación que él deseaba, debido a sucesos inesperados: tal vez la rebelión de Absalón. Aunque la Biblia no registra estos asuntos, podrían haberse presentado cambios en el sacerdocio por varias razones. No hay necesidad de suponer que hubiera habido error de un escriba.

Una vez más, años más tarde, encontramos a Ahimelec participando en una ceremonia pública. Esto fue antes de la coronación de Salomón, cuando el anciano David asignó los deberes de los levitas para los servicios futuros del templo por construirse. Se echaron suertes delante de David y delante de "Sadoc, el sacerdote" , y " "de Ahimelec hijo de Abiatar" (1 Crón. 24: 1-3; cf. vers. 6, 31), como representantes de las dos ramas de la familia de Aarón. No es raro que Abiatar no estuviera presente en esa ocasión, pues hacía poco que había actuado en el intento de Adonías de apoderarse del trono (1 Rey. 1: 5-7, 19). En su ausencia, era natural que su hijo Ahimelec actuara encabezando la casa de ltamar, que se oponía a Sadoc, de la casa de Eleazar. De modo que la vinculación de su nombre con Sadoc aquí no implica otro cambio en el cargo de sumo sacerdote. A Ahimelec no se lo llama sacerdote, aunque se lo menciona tres veces (1 Crón. 24: 3, 6, 31). Sólo Sadoc fue ungido como sumo sacerdote durante la coronación de Salomón (1 Crón. 29: 22).

Sin embargo, todavía se menciona a Abiatar en la primera lista de funcionarios prominentes en los comienzos del reinado de Salomón (1 Rey. 4: 4; cf. vers. 1, lo que implica que esta lista se refiere al principio del reinado), es decir, antes de la muerte de David. Probablemente Salomón lo retuvo en el cargo por respeto a la estimación que le tuvo David como a un viejo amigo y consejero. Por lo menos no depuso a Abiatar del sacerdocio hasta después de la muerte de David, y eso sólo cuando Adonías hizo lo que Salomón consideró como una maniobra amenazante (1 Rey. 2: 22, 26, 27). De allí en adelante Sadoc fue el único sumo sacerdote (1 Rey. 2: 35).

De modo que resulta evidente que los diversos relatos se complementan, no se contradicen, y por lo tanto no necesitan una revisión.

Escriba.

Un cargo elevado comparable al de secretario de Estado (ver 2 Rey. 12: 10; 18:37; 19: 2).

18. Benaía.

En la coronación de Salomón, Benaía -ex capitán de los cereteos y peleteos- reemplazó a Joab como comandante en jefe (1 Rey. 4: 4).

Príncipes.

"Sacerdotes" (BJ). Del Heb. kóhen , literalmente "sacerdote". Aquí posiblemente se refiere a algún cargo secular. La LXX dice: "Príncipes de la corte" .

CBA T2

Comentarios

Entradas populares de este blog

INTRODUCCIÓN AL LIBRO DE JUECES

INTRODUCCIÓN AL LIBRO DE JUECES CONTENIDO: Título Autor Marco histórico Tema Bosquejo INTRODUCCIÓN 1. Título.  El libro de los Jueces recibe su nombre de los títulos de quienes gobernaron a Israel después de la muerte de Josué. Moisés, al dar instrucciones respecto del gobierno de los israelitas después de su establecimiento en Canaán, había ordenado: " "Jueces y oficiales pondrás en todas tus ciudades que Jehová tu Dios te dará en tus tribus" " (Deut. 16: 18). Por lo tanto, cuando Moisés ya no vivía para ejercer las funciones legislativas, ni Josué para desempeñar las ejecutivas, se nombraron jueces que constituyeron la autoridad civil más encumbrada del país. El libro de los Jueces es la historia del período que siguió inmediatamente a la muerte de Josué. En ese período la autoridad gubernamental de Israel estuvo en manos de los jueces.  Las personas que dieron el nombre a este libro cumplieron una función mayor que las funciones civiles...

INTRODUCCIÓN AL LIBRO DE NÚMEROS

INTRODUCCIÓN AL LIBRO DE NÚMEROS CONTENIDO 1. Título 2. Autor 3. Marco histórico 4. Tema 5. Bosquejo 1.Título. Números es el cuarto libro del Pentateuco, que es el nombre que reciben los cinco libros de Moisés. El título "Números" se deriva del título Arithmói , de la Septuaginta, luego del latín Numeri , del cual se ha traducido "Números". Los hebreos llamaron al libro Bemidbar , "en el desierto". 2.Autor. La mayoría de los creyentes han aceptado, a través de todas las edades, que los libros del Pentateuco fueron obra de Moisés. En el Éxodo tenemos el relato de los primeros años de la vida de Moisés, seguidos por su llamamiento, con la comisión divina que le fue dada, y cómo fue aceptado por el pueblo como dirigente. En Números se lo presenta como un dirigente maduro. El esfuerzo y la tensión de las dificultades por las cuales pasó con su pueblo lo convirtieron en un instrumento especialmente adecuado para registrar la historia de esos suces...

INTRODUCCIÓN AL LIBRO DE LEVÍTICO

INTRODUCCIÓN AL LIBRO DE LEVÍTICO Contenido: Título Autor Marco histórico Tema Bosquejo 1. Título.  El libro de Levítico recibió su nombre porque trata mayormente del sacerdocio, oficio que pertenecía a la tribu de Leví. Antiguos eruditos hebreos lo llamaron Wayiqra' , que es la primera palabra del libro, y los judíos modernos han retenido el nombre. El Talmud lo llamó "La ley de los sacerdotes", o "La ley del sacrificio". El subtítulo, "Libro tercero de Moisés", no formaba parte del texto original hebreo, pero fue agregado siglos más tarde.  2. Autor.  No puede haber duda de que Moisés, el autor del Génesis, es también el autor de Levítico (véase la introducción al Génesis). Las teorías que descartan a Moisés como autor de los libros que llevan su nombre, son demasiado contradictorias como para ser consideradas aquí. Desde los tiempos más antiguos, tanto judíos como cristianos han creído que el Levítico fue escrito por Moisés, y ...