1. Su propia casa.
Esta sección describe sumariamente la forma en que Salomón construyó su propio palacio. La palabra "casa", tal como se usa aquí, sin duda no significa sólo una casa sino el conjunto de edificios del palacio. Eran varios, y su naturaleza exacta o propósito no se conocen con certeza. Sin duda incluían la mayoría de los edificios que generalmente son propios de un palacio real: para el gobierno civil, para tribunales, la residencia real, la residencia de la reina, armería, etc. Deben haber formado un grupo grande de edificaciones incluidas dentro de un gran patio.
Todas las edificaciones del tiempo de Salomón se construyeron sobre los dos cerros, entre los valles de Cedrón y Tiropeón, -el monte Moriah y el monte de Sion-. En realidad, no había edificación al oeste del valle de Tiropeón antes del período helenístico.
Trece años.
Los 13 años deben contarse desde el fin de los 7 años cuando se terminó el templo, en el 11.º del reinado de Salomón (cap. 6: 38). Todo el período de edificaciones de Salomón le ocupó, pues, 20 años (1 Rey. 9: 10; 2 Crón. 8: 1), desde el 4.º año de su reinado hasta el 24.º La construcción del templo llevó sólo 7 años porque era una sola estructura, y un largo período de preparación había precedido a la verdadera edificación (1 Crón. 22: 2-4). Sin embargo, el conjunto del palacio constaba de toda una serie de edificios para los cuales no se había hecho ningún preparativo.
2. La casa del bosque del Líbano.
Puesto que es muy poca la información disponible, mucho de lo que los comentadores han dicho acerca de esta casa y de las otras mencionadas en este capítulo es mayormente una conjetura. Algunos suponen que la casa propia de Salomón (vers. 1), la casa del bosque del Líbano (vers. 2) y la casa de la hija de Faraón (vers. 8) eran tres edificios completamente distintos y separados, pero otros los consideran como meras partes de una sola estructura. Ni siquiera se conoce con exactitud la ubicación. Parecería más razonable concluir que eran tres edificios separados, situados uno cerca del otro, estrechamente relacionados y que juntos constituían lo que en otro lugar se llama "la casa real" (1 Rey. 9: 10).
Algunos creen que "la casa del bosque del Líbano" estaba en los montes del Líbano. Pero el nombre dado a esa edificación parece indicar su naturaleza más bien que su ubicación. Al ser edificada con cuatro hileras de columnas de cedro, debe haber tenido la apariencia de un bosque de cedros, y quizá recibió su nombre por ese parecido. Debido a la declaración de 1 Rey. 10: 16, 17, algunos deducen que el edificio servía como armería principalmente, o del todo, pues Salomón depositó allí "doscientos escudos grandes de oro batido", y en cada escudo se emplearon 600 siclos de oro, junto con "trescientos escudos de oro batido" de aproximadamente 11/2 kg de oro cada uno. Pero tales "escudos" difícilmente podrían haber servido para fines bélicos. Habría sido extraño correr el riesgo de que los soldados fueran a la batalla con escudos de oro. Además, por lo general, las armas no se depositan en edificios como éste. El edificio parece haber sido un gran recinto destinado a fiestas, de una clase que era frecuente en los palacios de Mesopotamia. El edificio era grande, de 44,5 m por 22,3 m. Sin embargo, no era tan espacioso como algunos de los grandes palacios asirios que se descubrieron en las modernas excavaciones. Con todo, algunas partes del edificio pueden haberse usado para guardar armas, pues en Isa. 22: 8 se habla de "la casa de armas del bosque"."
De las cuatro hileras de columnas de cedro, quizá la primera y la cuarta estuvieron colocadas como pilastras contra las paredes, lo que formaba así tres grandes pasillos a todo lo largo del edificio.
4. Tres hileras de ventanas.
Quizá estaban al final de cada uno de los tres pasillos o naves (ver vers. 3). Si estaban colocadas en la parte alta de las paredes, cerca del techo, podía haberse logrado un notable efecto al entrar los rayos de luz en medio de las columnas como la luz solar en un bosque de cedros.
6. Pórtico de columnas.
Sin duda esto formaba un vestíbulo de entrada al aposento principal de ceremonias. Su largo era de 50 codos, exactamente el ancho del aposento principal, y su ancho era de 30 codos. No se da su altura, pero quizá era la misma que la de la edificación principal: 30 codos.
7. Pórtico del juicio.
No es claro si éste era un edificio separado como han sostenido algunos, o si era una cámara dentro de la casa del bosque del Líbano. Si hubiese sido esto último, podría haber estado en el extremo opuesto del pórtico delantero. Los que iban en procura de injusticia real habrían pasado por la imponente entrada y el gran aposento hasta la cámara de cedro, donde adecuadamente estaba el trono del juez real.
8. La casa en que él moraba.
Sólo se menciona brevemente el palacio de Salomón. Puede haber estado en la parte posterior del aposento donde juzgaba, dentro de su propio atrio. No se dan detalles, excepto que era de una artesanía semejante a la de las edificaciones ya descritas.
12. El gran atrio.
Todo el conjunto del palacio parece haber estado incluido dentro de un gran atrio. Quizá había atrios más pequeños para los diversos edificios públicos o privados. Las paredes eran de tres hileras de piedras, con un caballete (o cumbrera) de cedro, similares a las paredes del atrio del templo (cap. 6: 36).
13. Hiram.
Según el relato de 2 Crón. 2: 7-14, Salomón pidió al rey Hiram que le mandara un artífice hábil en trabajos en metal. En respuesta, Hiram le envió un experto que también se llamaba Hiram (o Hiram-abi).
14. Neftalí.
En 2 Crón. 2: 14 se nos dice que Hiram era hijo de una mujer de Dan. Esto es correcto, pues por su linaje materno era descendiente de Aholiab, de la tribu de Dan, a quien -centenares de años antes- Dios había dado una sabiduría especial (PR 45). No hay necesariamente discrepancia, pues puede haberse casado antes la mujer con alguien de la tribu de Neftalí.
15. Dos columnas.
En varios lugares se dan indicaciones en cuanto a diversas partes de las columnas, pero los detalles dados no bastan para que la descripción sea enteramente clara. La columna principal parece haber tenido 18 codos (1 Rey. 7: 15; 2 Rey. 25: 17; Jer. 52: 21), con capiteles que consistían en varias partes de diversos tamaños, algunas de 3 codos (2 Rey. 25: 17), de 4 codos (1 Rey. 7: 19) y 5 codos (1 Rey. 7: 16; 2 Crón. 3: 15; Jer. 52: 22). En 2 Crón. 3: 15 se da la altura de 35 codos, que algunos consideran como la altura total que incluía las diversas partes de los capiteles y tal vez también la base. Otros entienden que es el largo de las dos columnas. Esto tiene alguna base en el hecho de que en 2 Crón. 3: 15 se usa la palabra hebrea 'orek , "largo", en tanto que aquí se usa qomah , "alto". Se dice que la circunferencia de estas columnas era de 12 codos, lo que implica un diámetro de 1,7 m. En Jer. 52: 21 se nos dice que eran huecas y que su espesor era de "cuatro dedos" .
No es claro si las columnas eran principalmente para ornamento. Algunos creen que servían como soporte del techo del pórtico del templo. Otros piensan que no sostenían nada, sino que estaban debajo o en frente del pórtico. No parece que su propósito hubiera sido el de sostener el techo, pues no se emplean columnas de bronce como sostén en edificios de piedra, y las medidas no concuerdan con las del pórtico del templo. En monedas fenicias con frecuencia se representan templos con una columna alta e independiente a cada lado. Varios modelos de arcilla de templos desenterrados en Siria muestran este hecho, como también un templo descubierto en Tell Tainat , en el norte de Siria. Todo indica que las columnas de Salomón eran obras de arte y no servían para sostener el techo.
Los nombres Jaquín, "él establecerá", y Boaz, que probablemente significa "en él está la fortaleza" (vers. 21), sin duda tenían el propósito de dar el testimonio de que comprendían que la fortaleza de Israel y de todas sus instituciones viene de Dios (Sal. 28: 7, 8; 46: 1, 2; 62: 7, 8; 140: 7; Isa. 45: 24; 49: 5; Jer. 16: 19), y que él establece el reino y a su pueblo en justicia y misericordia (Deut. 28: 9; 29: 13; 2 Sam. 7: 12, 13; 1 Rey. 9: 5; Sal. 89: 4; 90: 17; Prov. 16: 12; Isa. 16: 5; 54: 14). Es significativo que cuando Israel se apartó de Dios y de su justicia, la nación se destruyó a sí misma (Ose. 13: 9; 14: 1). Cuando Nabucodonosor tomó a Jerusalén, las famosas columnas de Salomón fueron llevadas a Babilonia (2 Rey. 25: 13; Jer. 52: 17).
23. Hizo fundir un mar.
Para un lavatorio gigantesco para los diversos lavamientos de los sacerdotes que correspondía con la fuente de bronce del tabernáculo (Exo. 30: 18-21; 38: 8).Tenía un diámetro de 4,4 m y una altura de 2,2 m y contenía 2.000 batos (vers. 26), o sea 43.998 litros (ver t. I, págs. 175, 176). Esto puede referirse a la cantidad normal de agua que contenía, y una declaración de 2 Crón. 4: 5 que da la capacidad de 3.000 batos, o sea 65.998 litros, quizá se refiera a la capacidad máxima que podía contener el "mar" de fundición. No han tenido éxito los intentos de determinar el volumen de un "bato" tomando como base las medidas del "mar" de este versículo.
Los "mares" eran objetos comunes en los templos antiguos, y a veces tenían agua corriente. En el caso del templo de Salomón, quizá el agua provenía de cisternas subterráneas. El propósito del mar era "para que los sacerdotes se lavaran en él" " (2 Crón. 4: 6). En los relieves asirios se representan palanganas de un tamaño considerable, pero ninguna se puede comparar con el "mar" de Salomón. Las palanganas antiguas más grandes que se conozcan son muy inferiores a este gran lavatorio de bronce del templo de Salomón. Sin duda era una obra maestra, sin par, que producía admiración a todos.
25. Doce bueyes.
Quizá los bueyes estaban representados sólo parcialmente, se habían suprimido sus "ancas" debajo de la curva del lavatorio y sólo era visible su parte delantera. Las fuentes adornadas con representaciones de animales son bien conocidas en el Oriente.
La fuente estaba colocada en el lado sudeste del templo (vers. 39), cerca del gran altar. No lejos de este lugar manaban las aguas en la representación del templo de Ezequiel (Eze. 47: 1). Cuando Nabucodonosor capturó a Jerusalén, el mar de bronce fue destrozado y llevado a Babilonia (2 Rey. 25: 13; Jer. 52: 17).
27. Diez basas.
Eran bases portátiles y cada una tenía cuatro ruedas de bronce. Sobre ellas se colocaron fuentes de bronce de 4 codos de ancho. Se describen minuciosamente los adornos y la forma en que encajaban. En Chipre y en otras partes se han encontrado soportes antiguos similares a éstos, provistos de ruedas.
40. Fuentes.
"Acetres" (BJ). Algunos manuscritos hebreos, la LXX y la Vulgata, dicen aquí "calderos" , como en el vers. 45. Los calderos eran utensilios usados para cocer la carne de los sacrificios de paz (1 Sam. 2: 13, 14). Cada fuente contenía 40 batos, que de acuerdo con las estimaciones más recientes equivalían a 879 litros. Escritores anteriores daban una estimación de 1.454 litros, lo que pesaría casi 11/2 toneladas. Resulta difícil comprender cómo podían transportar los vehículos antiguos una carga tal. Cinco estaban al norte del templo y cinco al sur, probablemente cerca del altar, pues servían para que se lavara "lo que se ofrecía en holocausto" (2 Crón. 4: 6).
Tenazas.
"Paletas" (BJ). Las "tenazas" y los "cuencos" se usaban en los servicios del altar. (En Exo. 27: 3 se usan las palabras "paletas", "tazones", "garfios" y "braseros".) No se consigna aquí nada acerca del altar de bronce, aunque se lo menciona en la descripción de Crónicas entre las otras cosas hechas por Hiram (2 Crón. 4: 1).
46. Sucot.
Este sitio estaba al este del Jordán, en el territorio de Gad (Gén. 33: 17; Jos. 13: 27; Juec. 8: 5).
47. No inquirió Salomón el peso.
Fue tan grande la cantidad de bronce empleado en la construcción de los utensilios, que no fue pesado. Este bronce había sido tomado por David de las ciudades de Tibhat y Cun, ciudades de Hadad-ezer, rey de Soba, en Siria (1 Crón. 18: 5-8). Grandes cantidades de bronce se han encontrado en el antiguo Cercano Oriente.
Bronce.
El uso abundante de esta aleación de cobre y estaño en proporciones variables data de tiempos relativamente recientes. El "bronce" de los tiempos bíblicos a veces puede haber sido cobre puro o una aleación de zinc y cobre en proporciones diversas.
48. Altar de oro.
Este era el altar del incienso que estaba delante del velo (1 Rey. 61 20, 22; Exo. 30: 1-10).
Mesa también de oro.
La mesa de los panes de la proposición (ver Exo. 25: 23-28; 37: 10- 15). Cuando David entregó a Salomón los materiales que había reunido para el templo, le dio oro para "las mesas de la proposición" " (1 Crón. 28: 16). Según 2 Crón. 4: 18, 19, había 10 mesas: 5 en el lado norte y 5 en el lado sur del aposento. Es evidente que, a veces se hace referencia a las 10 mesas como a una sola. Se comprueba esto cuando en Crónicas no sólo se habla en plural de "las mesas" " (2 Crón. 4: 19) sino también en singular (2 Crón. 13: 11; 29: 18).
49. Candeleros.
Estos 10 candeleros 5 al lado norte y 5 al lado sur del lugar santo quizá se añadían al candelero de siete brazos hecho para el tabernáculo (Exo. 25: 31-40; 37: 17-24).
50. Los cántaros.
"Las cucharas" (BJ). Muchos de los artículos mencionados aquí también se enumeran entre los utensilios preparados para el santuario (Exo. 25: 29, 38). Cuando cayó Jerusalén ante Nabucodonosor, todos ellos fueron llevados a Babilonia (2 Rey. 25: 14, 15).
51. Había dedicado.
David había acumulado una inmensa cantidad de plata y oro para el templo y su mobiliario (1 Crón. 22: 3-5, 14-16; 28: 14-18; 29: 2-5). Muchos despojos tomados en las guerras fueron dedicados al Señor y a la tesorería del templo (1 Crón. 18: 7-11). Esa tesorería parece haber existido durante algún tiempo. Samuel, Saúl, Abner y Joab, y también David, habían hecho sus contribuciones a esa tesorería (1 Crón. 26: 26-28).
CBA T2
Esta sección describe sumariamente la forma en que Salomón construyó su propio palacio. La palabra "casa", tal como se usa aquí, sin duda no significa sólo una casa sino el conjunto de edificios del palacio. Eran varios, y su naturaleza exacta o propósito no se conocen con certeza. Sin duda incluían la mayoría de los edificios que generalmente son propios de un palacio real: para el gobierno civil, para tribunales, la residencia real, la residencia de la reina, armería, etc. Deben haber formado un grupo grande de edificaciones incluidas dentro de un gran patio.
Todas las edificaciones del tiempo de Salomón se construyeron sobre los dos cerros, entre los valles de Cedrón y Tiropeón, -el monte Moriah y el monte de Sion-. En realidad, no había edificación al oeste del valle de Tiropeón antes del período helenístico.
Trece años.
Los 13 años deben contarse desde el fin de los 7 años cuando se terminó el templo, en el 11.º del reinado de Salomón (cap. 6: 38). Todo el período de edificaciones de Salomón le ocupó, pues, 20 años (1 Rey. 9: 10; 2 Crón. 8: 1), desde el 4.º año de su reinado hasta el 24.º La construcción del templo llevó sólo 7 años porque era una sola estructura, y un largo período de preparación había precedido a la verdadera edificación (1 Crón. 22: 2-4). Sin embargo, el conjunto del palacio constaba de toda una serie de edificios para los cuales no se había hecho ningún preparativo.
2. La casa del bosque del Líbano.
Puesto que es muy poca la información disponible, mucho de lo que los comentadores han dicho acerca de esta casa y de las otras mencionadas en este capítulo es mayormente una conjetura. Algunos suponen que la casa propia de Salomón (vers. 1), la casa del bosque del Líbano (vers. 2) y la casa de la hija de Faraón (vers. 8) eran tres edificios completamente distintos y separados, pero otros los consideran como meras partes de una sola estructura. Ni siquiera se conoce con exactitud la ubicación. Parecería más razonable concluir que eran tres edificios separados, situados uno cerca del otro, estrechamente relacionados y que juntos constituían lo que en otro lugar se llama "la casa real" (1 Rey. 9: 10).
Algunos creen que "la casa del bosque del Líbano" estaba en los montes del Líbano. Pero el nombre dado a esa edificación parece indicar su naturaleza más bien que su ubicación. Al ser edificada con cuatro hileras de columnas de cedro, debe haber tenido la apariencia de un bosque de cedros, y quizá recibió su nombre por ese parecido. Debido a la declaración de 1 Rey. 10: 16, 17, algunos deducen que el edificio servía como armería principalmente, o del todo, pues Salomón depositó allí "doscientos escudos grandes de oro batido", y en cada escudo se emplearon 600 siclos de oro, junto con "trescientos escudos de oro batido" de aproximadamente 11/2 kg de oro cada uno. Pero tales "escudos" difícilmente podrían haber servido para fines bélicos. Habría sido extraño correr el riesgo de que los soldados fueran a la batalla con escudos de oro. Además, por lo general, las armas no se depositan en edificios como éste. El edificio parece haber sido un gran recinto destinado a fiestas, de una clase que era frecuente en los palacios de Mesopotamia. El edificio era grande, de 44,5 m por 22,3 m. Sin embargo, no era tan espacioso como algunos de los grandes palacios asirios que se descubrieron en las modernas excavaciones. Con todo, algunas partes del edificio pueden haberse usado para guardar armas, pues en Isa. 22: 8 se habla de "la casa de armas del bosque"."
De las cuatro hileras de columnas de cedro, quizá la primera y la cuarta estuvieron colocadas como pilastras contra las paredes, lo que formaba así tres grandes pasillos a todo lo largo del edificio.
4. Tres hileras de ventanas.
Quizá estaban al final de cada uno de los tres pasillos o naves (ver vers. 3). Si estaban colocadas en la parte alta de las paredes, cerca del techo, podía haberse logrado un notable efecto al entrar los rayos de luz en medio de las columnas como la luz solar en un bosque de cedros.
6. Pórtico de columnas.
Sin duda esto formaba un vestíbulo de entrada al aposento principal de ceremonias. Su largo era de 50 codos, exactamente el ancho del aposento principal, y su ancho era de 30 codos. No se da su altura, pero quizá era la misma que la de la edificación principal: 30 codos.
7. Pórtico del juicio.
No es claro si éste era un edificio separado como han sostenido algunos, o si era una cámara dentro de la casa del bosque del Líbano. Si hubiese sido esto último, podría haber estado en el extremo opuesto del pórtico delantero. Los que iban en procura de injusticia real habrían pasado por la imponente entrada y el gran aposento hasta la cámara de cedro, donde adecuadamente estaba el trono del juez real.
8. La casa en que él moraba.
Sólo se menciona brevemente el palacio de Salomón. Puede haber estado en la parte posterior del aposento donde juzgaba, dentro de su propio atrio. No se dan detalles, excepto que era de una artesanía semejante a la de las edificaciones ya descritas.
12. El gran atrio.
Todo el conjunto del palacio parece haber estado incluido dentro de un gran atrio. Quizá había atrios más pequeños para los diversos edificios públicos o privados. Las paredes eran de tres hileras de piedras, con un caballete (o cumbrera) de cedro, similares a las paredes del atrio del templo (cap. 6: 36).
13. Hiram.
Según el relato de 2 Crón. 2: 7-14, Salomón pidió al rey Hiram que le mandara un artífice hábil en trabajos en metal. En respuesta, Hiram le envió un experto que también se llamaba Hiram (o Hiram-abi).
14. Neftalí.
En 2 Crón. 2: 14 se nos dice que Hiram era hijo de una mujer de Dan. Esto es correcto, pues por su linaje materno era descendiente de Aholiab, de la tribu de Dan, a quien -centenares de años antes- Dios había dado una sabiduría especial (PR 45). No hay necesariamente discrepancia, pues puede haberse casado antes la mujer con alguien de la tribu de Neftalí.
15. Dos columnas.
En varios lugares se dan indicaciones en cuanto a diversas partes de las columnas, pero los detalles dados no bastan para que la descripción sea enteramente clara. La columna principal parece haber tenido 18 codos (1 Rey. 7: 15; 2 Rey. 25: 17; Jer. 52: 21), con capiteles que consistían en varias partes de diversos tamaños, algunas de 3 codos (2 Rey. 25: 17), de 4 codos (1 Rey. 7: 19) y 5 codos (1 Rey. 7: 16; 2 Crón. 3: 15; Jer. 52: 22). En 2 Crón. 3: 15 se da la altura de 35 codos, que algunos consideran como la altura total que incluía las diversas partes de los capiteles y tal vez también la base. Otros entienden que es el largo de las dos columnas. Esto tiene alguna base en el hecho de que en 2 Crón. 3: 15 se usa la palabra hebrea 'orek , "largo", en tanto que aquí se usa qomah , "alto". Se dice que la circunferencia de estas columnas era de 12 codos, lo que implica un diámetro de 1,7 m. En Jer. 52: 21 se nos dice que eran huecas y que su espesor era de "cuatro dedos" .
No es claro si las columnas eran principalmente para ornamento. Algunos creen que servían como soporte del techo del pórtico del templo. Otros piensan que no sostenían nada, sino que estaban debajo o en frente del pórtico. No parece que su propósito hubiera sido el de sostener el techo, pues no se emplean columnas de bronce como sostén en edificios de piedra, y las medidas no concuerdan con las del pórtico del templo. En monedas fenicias con frecuencia se representan templos con una columna alta e independiente a cada lado. Varios modelos de arcilla de templos desenterrados en Siria muestran este hecho, como también un templo descubierto en Tell Tainat , en el norte de Siria. Todo indica que las columnas de Salomón eran obras de arte y no servían para sostener el techo.
Los nombres Jaquín, "él establecerá", y Boaz, que probablemente significa "en él está la fortaleza" (vers. 21), sin duda tenían el propósito de dar el testimonio de que comprendían que la fortaleza de Israel y de todas sus instituciones viene de Dios (Sal. 28: 7, 8; 46: 1, 2; 62: 7, 8; 140: 7; Isa. 45: 24; 49: 5; Jer. 16: 19), y que él establece el reino y a su pueblo en justicia y misericordia (Deut. 28: 9; 29: 13; 2 Sam. 7: 12, 13; 1 Rey. 9: 5; Sal. 89: 4; 90: 17; Prov. 16: 12; Isa. 16: 5; 54: 14). Es significativo que cuando Israel se apartó de Dios y de su justicia, la nación se destruyó a sí misma (Ose. 13: 9; 14: 1). Cuando Nabucodonosor tomó a Jerusalén, las famosas columnas de Salomón fueron llevadas a Babilonia (2 Rey. 25: 13; Jer. 52: 17).
23. Hizo fundir un mar.
Para un lavatorio gigantesco para los diversos lavamientos de los sacerdotes que correspondía con la fuente de bronce del tabernáculo (Exo. 30: 18-21; 38: 8).Tenía un diámetro de 4,4 m y una altura de 2,2 m y contenía 2.000 batos (vers. 26), o sea 43.998 litros (ver t. I, págs. 175, 176). Esto puede referirse a la cantidad normal de agua que contenía, y una declaración de 2 Crón. 4: 5 que da la capacidad de 3.000 batos, o sea 65.998 litros, quizá se refiera a la capacidad máxima que podía contener el "mar" de fundición. No han tenido éxito los intentos de determinar el volumen de un "bato" tomando como base las medidas del "mar" de este versículo.
Los "mares" eran objetos comunes en los templos antiguos, y a veces tenían agua corriente. En el caso del templo de Salomón, quizá el agua provenía de cisternas subterráneas. El propósito del mar era "para que los sacerdotes se lavaran en él" " (2 Crón. 4: 6). En los relieves asirios se representan palanganas de un tamaño considerable, pero ninguna se puede comparar con el "mar" de Salomón. Las palanganas antiguas más grandes que se conozcan son muy inferiores a este gran lavatorio de bronce del templo de Salomón. Sin duda era una obra maestra, sin par, que producía admiración a todos.
25. Doce bueyes.
Quizá los bueyes estaban representados sólo parcialmente, se habían suprimido sus "ancas" debajo de la curva del lavatorio y sólo era visible su parte delantera. Las fuentes adornadas con representaciones de animales son bien conocidas en el Oriente.
La fuente estaba colocada en el lado sudeste del templo (vers. 39), cerca del gran altar. No lejos de este lugar manaban las aguas en la representación del templo de Ezequiel (Eze. 47: 1). Cuando Nabucodonosor capturó a Jerusalén, el mar de bronce fue destrozado y llevado a Babilonia (2 Rey. 25: 13; Jer. 52: 17).
27. Diez basas.
Eran bases portátiles y cada una tenía cuatro ruedas de bronce. Sobre ellas se colocaron fuentes de bronce de 4 codos de ancho. Se describen minuciosamente los adornos y la forma en que encajaban. En Chipre y en otras partes se han encontrado soportes antiguos similares a éstos, provistos de ruedas.
40. Fuentes.
"Acetres" (BJ). Algunos manuscritos hebreos, la LXX y la Vulgata, dicen aquí "calderos" , como en el vers. 45. Los calderos eran utensilios usados para cocer la carne de los sacrificios de paz (1 Sam. 2: 13, 14). Cada fuente contenía 40 batos, que de acuerdo con las estimaciones más recientes equivalían a 879 litros. Escritores anteriores daban una estimación de 1.454 litros, lo que pesaría casi 11/2 toneladas. Resulta difícil comprender cómo podían transportar los vehículos antiguos una carga tal. Cinco estaban al norte del templo y cinco al sur, probablemente cerca del altar, pues servían para que se lavara "lo que se ofrecía en holocausto" (2 Crón. 4: 6).
Tenazas.
"Paletas" (BJ). Las "tenazas" y los "cuencos" se usaban en los servicios del altar. (En Exo. 27: 3 se usan las palabras "paletas", "tazones", "garfios" y "braseros".) No se consigna aquí nada acerca del altar de bronce, aunque se lo menciona en la descripción de Crónicas entre las otras cosas hechas por Hiram (2 Crón. 4: 1).
46. Sucot.
Este sitio estaba al este del Jordán, en el territorio de Gad (Gén. 33: 17; Jos. 13: 27; Juec. 8: 5).
47. No inquirió Salomón el peso.
Fue tan grande la cantidad de bronce empleado en la construcción de los utensilios, que no fue pesado. Este bronce había sido tomado por David de las ciudades de Tibhat y Cun, ciudades de Hadad-ezer, rey de Soba, en Siria (1 Crón. 18: 5-8). Grandes cantidades de bronce se han encontrado en el antiguo Cercano Oriente.
Bronce.
El uso abundante de esta aleación de cobre y estaño en proporciones variables data de tiempos relativamente recientes. El "bronce" de los tiempos bíblicos a veces puede haber sido cobre puro o una aleación de zinc y cobre en proporciones diversas.
48. Altar de oro.
Este era el altar del incienso que estaba delante del velo (1 Rey. 61 20, 22; Exo. 30: 1-10).
Mesa también de oro.
La mesa de los panes de la proposición (ver Exo. 25: 23-28; 37: 10- 15). Cuando David entregó a Salomón los materiales que había reunido para el templo, le dio oro para "las mesas de la proposición" " (1 Crón. 28: 16). Según 2 Crón. 4: 18, 19, había 10 mesas: 5 en el lado norte y 5 en el lado sur del aposento. Es evidente que, a veces se hace referencia a las 10 mesas como a una sola. Se comprueba esto cuando en Crónicas no sólo se habla en plural de "las mesas" " (2 Crón. 4: 19) sino también en singular (2 Crón. 13: 11; 29: 18).
49. Candeleros.
Estos 10 candeleros 5 al lado norte y 5 al lado sur del lugar santo quizá se añadían al candelero de siete brazos hecho para el tabernáculo (Exo. 25: 31-40; 37: 17-24).
50. Los cántaros.
"Las cucharas" (BJ). Muchos de los artículos mencionados aquí también se enumeran entre los utensilios preparados para el santuario (Exo. 25: 29, 38). Cuando cayó Jerusalén ante Nabucodonosor, todos ellos fueron llevados a Babilonia (2 Rey. 25: 14, 15).
51. Había dedicado.
David había acumulado una inmensa cantidad de plata y oro para el templo y su mobiliario (1 Crón. 22: 3-5, 14-16; 28: 14-18; 29: 2-5). Muchos despojos tomados en las guerras fueron dedicados al Señor y a la tesorería del templo (1 Crón. 18: 7-11). Esa tesorería parece haber existido durante algún tiempo. Samuel, Saúl, Abner y Joab, y también David, habían hecho sus contribuciones a esa tesorería (1 Crón. 26: 26-28).
CBA T2

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