1. Fue afirmado.
O "se fortaleció", o "se estableció".
Estaba con él.
Cf. 1 Crón. 9: 20; 11: 9. Una de las lecciones más importantes de los libros de las Crónicas es que la presencia y la bendición del Señor proporcionan verdadero éxito a las personas.
Lo engrandeció sobremanera.
Cf. 1 Crón. 29: 25.
3. Gabaón.
Pueblo a 9, 6 km al noroeste de Jerusalén. Los primitivos habitantes de Palestina adoraban en lugares altos, y a veces se emplea este término para los centros del culto de Dios. Según 1 Rey. 3: 4, Salomón iba a Gabaón para ofrecer sacrificios a Dios.
El tabernáculo.
Habían pasado unos 480 años (cf. 1 Rey. 6: 1) del momento cuando Moisés había construido el tabernáculo del desierto en ocasión del éxodo de Egipto. Esta construcción antigua y sagrada, que había tenido tanta importancia en la historia de Israel, todavía era su centro de culto. Había sido erigido para que sirviera como sin lugar donde Dios se encontraría con su pueblo, como lo había prometido (Exo. 25: 8, 22; Núm. 17: 4), y allí continuó yendo la gente para aproximarse a la presencia del Señor.
4. Pero . . . el arca.
Israel tenía dos centros nacionales de culto, aunque Moisés había ordenado que tuvieran solo uno (Deut. 12: 5, 6, 11, 13, 18; 16: 2; 26: 2; 31: 11).
Tienda.
Ver 1 Crón. 15: 1.
5. El altar de bronce.
Dios había dado instrucciones para que hicieran el altar de bronce (Exo, 27: 1-8). El relato de la construcción del altar aparece en Exo. 38: 1-7.
Bezaleel.
Ver Exo. 31: 2; 35: 30. En cuanto a su genealogía, ver 1 Crón. 2: 3-20. Descendía de Judá por el linaje de Hezrón, Caleb y Hur (1 Crón. 2: 3-5, 18-20).
6. Delante de Jehová.
El tabernáculo construido por Moisés era el santuario de Dios o su lugar de morada (Exo. 25: 8). El altar estaba delante de la entrada del tabernáculo (Exo. 40: 6), y por eso se consideraba que estaba delante de Jehová (ver Juec. 20: 23, 26).
Holocaustos.
Cf. 1 Rey. 3: 4.
7. Apareció Dios.
Se comunicó mediante un sueño (1 Rey. 3: 5).
8. Gran misericordia.
Compárese con la declaración más amplia de la respuesta de Salomón en 1 Rey. 3: 69.
9. Tu palabra.
Es decir, la promesa de que las casas de David y Salomón serían establecidas para siempre (1 Crón. 17: 23-27; 28: 7).
Como el polvo.
Compárese con la declaración paralela: "un pueblo grande que no se puede contar ni numerar por su multitud" (1 Rey. 3: 8).
10. Sabiduría y ciencia.
Ver com. 1 Rey. 3: 9.
Para presentarme delante.
"Para que sepa conducirme ante este pueblo" (BJ). Es decir, para dirigir al pueblo como su pastor (Núm. 27: 17). Cf. 1 Rey. 3: 7.
12. Bienes y gloria.
Cf 1 Crón. 29: 25. La forma aquí resumida omite la promesa condicional de larga vida mencionada en 1 Rey. 3: 14.
13. Reinó sobre Israel.
Lo registrado en Crónicas omite algunos detalles, tales como que Salomón se despertó para descubrir que había tenido un sueño, su ida a Jerusalén para ofrecer sacrificios en ese santuario (1 Rey. 3: 15) y el relato de su fallo en el caso de las dos rameras y el niño (1 Rey. 3: 16-28).
14. Carros y gente de a caballo.
Ver com. 1 Rey. 10: 26. El relato de los carros y jinetes de Salomón, sus tesoros de plata y oro como asimismo de sus actividades en el comercio de caballos y carros entre Egipto y los reyes heteos o hititas y de Siria (2 Crón. 1: 14-17), es casi idéntico con la narración de 1 Rey. 10: 26-29.
15. Oro.
Este metal no se menciona en la declaración paralela de 1 Rey. 10: 27 ni en 2 Crón. 9: 27.
Cabrahígos.
Abundaban en las tierras bajas 217 de Judá y en el valle del Jordán (1 Crón. 27: 28). Otras versiones usan el sinónimo "sicómoro".
16. Lienzos.
Ver com. 1 Rey. 10: 28 donde se trata ampliamente el texto paralelo.
17. Heteos.
"Hititas" (BJ). En el tiempo de Salomón se había fragmentado el imperio hitita, pero todavía existían muchos reinos hititas pequeños en el norte de Siria, en las proximidades del Eufrates.
CBA T3
O "se fortaleció", o "se estableció".
Estaba con él.
Cf. 1 Crón. 9: 20; 11: 9. Una de las lecciones más importantes de los libros de las Crónicas es que la presencia y la bendición del Señor proporcionan verdadero éxito a las personas.
Lo engrandeció sobremanera.
Cf. 1 Crón. 29: 25.
3. Gabaón.
Pueblo a 9, 6 km al noroeste de Jerusalén. Los primitivos habitantes de Palestina adoraban en lugares altos, y a veces se emplea este término para los centros del culto de Dios. Según 1 Rey. 3: 4, Salomón iba a Gabaón para ofrecer sacrificios a Dios.
El tabernáculo.
Habían pasado unos 480 años (cf. 1 Rey. 6: 1) del momento cuando Moisés había construido el tabernáculo del desierto en ocasión del éxodo de Egipto. Esta construcción antigua y sagrada, que había tenido tanta importancia en la historia de Israel, todavía era su centro de culto. Había sido erigido para que sirviera como sin lugar donde Dios se encontraría con su pueblo, como lo había prometido (Exo. 25: 8, 22; Núm. 17: 4), y allí continuó yendo la gente para aproximarse a la presencia del Señor.
4. Pero . . . el arca.
Israel tenía dos centros nacionales de culto, aunque Moisés había ordenado que tuvieran solo uno (Deut. 12: 5, 6, 11, 13, 18; 16: 2; 26: 2; 31: 11).
Tienda.
Ver 1 Crón. 15: 1.
5. El altar de bronce.
Dios había dado instrucciones para que hicieran el altar de bronce (Exo, 27: 1-8). El relato de la construcción del altar aparece en Exo. 38: 1-7.
Bezaleel.
Ver Exo. 31: 2; 35: 30. En cuanto a su genealogía, ver 1 Crón. 2: 3-20. Descendía de Judá por el linaje de Hezrón, Caleb y Hur (1 Crón. 2: 3-5, 18-20).
6. Delante de Jehová.
El tabernáculo construido por Moisés era el santuario de Dios o su lugar de morada (Exo. 25: 8). El altar estaba delante de la entrada del tabernáculo (Exo. 40: 6), y por eso se consideraba que estaba delante de Jehová (ver Juec. 20: 23, 26).
Holocaustos.
Cf. 1 Rey. 3: 4.
7. Apareció Dios.
Se comunicó mediante un sueño (1 Rey. 3: 5).
8. Gran misericordia.
Compárese con la declaración más amplia de la respuesta de Salomón en 1 Rey. 3: 69.
9. Tu palabra.
Es decir, la promesa de que las casas de David y Salomón serían establecidas para siempre (1 Crón. 17: 23-27; 28: 7).
Como el polvo.
Compárese con la declaración paralela: "un pueblo grande que no se puede contar ni numerar por su multitud" (1 Rey. 3: 8).
10. Sabiduría y ciencia.
Ver com. 1 Rey. 3: 9.
Para presentarme delante.
"Para que sepa conducirme ante este pueblo" (BJ). Es decir, para dirigir al pueblo como su pastor (Núm. 27: 17). Cf. 1 Rey. 3: 7.
12. Bienes y gloria.
Cf 1 Crón. 29: 25. La forma aquí resumida omite la promesa condicional de larga vida mencionada en 1 Rey. 3: 14.
13. Reinó sobre Israel.
Lo registrado en Crónicas omite algunos detalles, tales como que Salomón se despertó para descubrir que había tenido un sueño, su ida a Jerusalén para ofrecer sacrificios en ese santuario (1 Rey. 3: 15) y el relato de su fallo en el caso de las dos rameras y el niño (1 Rey. 3: 16-28).
14. Carros y gente de a caballo.
Ver com. 1 Rey. 10: 26. El relato de los carros y jinetes de Salomón, sus tesoros de plata y oro como asimismo de sus actividades en el comercio de caballos y carros entre Egipto y los reyes heteos o hititas y de Siria (2 Crón. 1: 14-17), es casi idéntico con la narración de 1 Rey. 10: 26-29.
15. Oro.
Este metal no se menciona en la declaración paralela de 1 Rey. 10: 27 ni en 2 Crón. 9: 27.
Cabrahígos.
Abundaban en las tierras bajas 217 de Judá y en el valle del Jordán (1 Crón. 27: 28). Otras versiones usan el sinónimo "sicómoro".
16. Lienzos.
Ver com. 1 Rey. 10: 28 donde se trata ampliamente el texto paralelo.
17. Heteos.
"Hititas" (BJ). En el tiempo de Salomón se había fragmentado el imperio hitita, pero todavía existían muchos reinos hititas pequeños en el norte de Siria, en las proximidades del Eufrates.
CBA T3

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