1. Acabada.
Este versículo pertenece en realidad a la terminación del cap. 4 pues resume el material allí tratado. En el pasaje paralelo aparece como el último versículo del capítulo (1 Rey. 7: 51).
2. Reunió...a los ancianos.
El pasaje comprendido entre los caps. 5: 2 y 7: 22 describe la dedicación del templo de Salomón. (Ver com. 1 Rey. 8: 1 a 9: 9.) El pasaje de 2 Crón. 5: 2- 11, 14 es casi un duplicado exacto del texto paralelo de 1 Rey. 8: 1- 11. Lo registrado en Crónicas incluye un detalle importante que no se halla en Reyes: las circunstancias en las cuales se realizó la manifestación de la presencia de Dios (2 Crón. 5: 11- 13).
Ciudad de David.
Se había dejado el arca en una tienda en la ciudad de David (1 Crón. 16: 1). La ciudad de David era el sector bajo, o más meridional, de la ciudad de Jerusalén: el antiguo baluarte Jebuseo de Sion capturado por David, donde él tenía su residencia real (2 Sam. 5: 6- 9; 1 Crón. 11: 5, 7). El monte donde se construyó el templo estaba al norte del monte de Sion. Se había llevado el arca a la ciudad de David desde la casa de Obed-edom (2 Sam. 6: 12, 16; 1 Crón. 15).
3. La fiesta.
La fiesta de los tabernáculos que se celebró después de la dedicación (ver com. cap. 7: 8- 10). Esta fiesta era una ocasión de gozo para los hebreos (Lev. 23: 39- 43; cf. Neh. 8: 14- 18).
4. Los levitas.
El pasaje paralelo reza "los sacerdotes" (1 Rey. 8: 3). El registro añade que "los sacerdotes metieron el arca" (2 Crón. 5: 7). De modo que "levitas" aquí debe significar los levitas que eran hijos de Aarón y, por lo tanto, sacerdotes.
5. El tabernáculo.
El tabernáculo fue trasladado desde Gabaón (ver cap. 1: 3; PR 27).
Los sacerdotes y los levitas.
La tarea de transportar el arca y los utensilios del tabernáculo fue asignada a los coatitas (Núm. 3: 30, 31; 4: 4, 15). Aarón, cuyos hijos eran sacerdotes, era descendiente de Coat (1 Crón. 6: 2, 3, 54). Ver com. 1 Rey. 8: 3, 4.
6. Sacrificaron ovejas y bueyes.
En este caso, el sacrificio correspondió -en una escala mayor- con los servicios de la ocasión cuando David trasladó el arca de la casa de Obed-edom a la ciudad de David (2 Sam. 6: 13; 1 Crón. 15: 26).
7. Querubines.
Ver cap. 3: 11- 13.
9. Hicieron salir las barras.
Ver com. 1 Rey. 8: 8.
Hasta hoy.
Si todo el libro de Crónicas fue recopilado después del exilio (véase la Introducción a Crónicas, págs. 119- 121), el recopilador aquí preserva una declaración que con toda seguridad fue escrita antes de la destrucción del templo (2 Rey. 24: 13; 25: 9, 13- 17) y antes de que se escondiera el arca en una cueva (ver PR 334).
10. En el arca no había.
Dentro del arca sólo estaban las dos tablas de piedra con la ley de Dios. No estaban más allí la vasija con el maná ni la vara de Aarón (ver com. 1 Rey. 8: 9).
Había hecho pacto.
La ley de Dios era la base del antiguo pacto que Dios hizo con Israel en Horeb, cuando lo sacó de Egipto (Exo. 19: 5- 8; 34: 27, 28); y también era la base del nuevo pacto bajo el cual prometía escribir la ley divina en el corazón (Jer. 31: 33, 34).
11. Porque todos los sacerdotes.
Desde este punto en adelante hasta la cláusula "porque su misericordia es para siempre" (vers. 13), lo registrado es peculiar de Crónicas. Entre las dos cláusulas que forman las mitades del corto versículo de 1 Rey. 8: 10, lo registrado en Crónicas describe un asunto importante, presenta los detalles exactos de la manifestación de la presencia divina en el templo.
Habían sido santificados.
Es decir, se habían purificado ceremonialmente para que 226 pudieran participar en este solemne servicio (ver 1 Crón. 15: 12).
12. Vestidos de lino.
Cf. 1 Crón. 15: 27.
Címbalos.
Cf. 1 Crón. 15: 28.
Trompetas.
Cf. 1 Crón. 15: 24.
13. Alabar y dar gracias.
La música es una forma de culto. La alabanza y el agradecimiento son partes importantes de la oración. A medida que el pueblo elevaba la voz en gozosa alabanza a Dios y en agradecido recuerdo de sus bendiciones y favores maravillosos, Dios se acercó y una nube llenó el templo.
14. Había llenado la casa.
Cf. Exo. 40: 35; Isa. 6: 1- 5; Luc. 9: 34.
Este versículo pertenece en realidad a la terminación del cap. 4 pues resume el material allí tratado. En el pasaje paralelo aparece como el último versículo del capítulo (1 Rey. 7: 51).
2. Reunió...a los ancianos.
El pasaje comprendido entre los caps. 5: 2 y 7: 22 describe la dedicación del templo de Salomón. (Ver com. 1 Rey. 8: 1 a 9: 9.) El pasaje de 2 Crón. 5: 2- 11, 14 es casi un duplicado exacto del texto paralelo de 1 Rey. 8: 1- 11. Lo registrado en Crónicas incluye un detalle importante que no se halla en Reyes: las circunstancias en las cuales se realizó la manifestación de la presencia de Dios (2 Crón. 5: 11- 13).
Ciudad de David.
Se había dejado el arca en una tienda en la ciudad de David (1 Crón. 16: 1). La ciudad de David era el sector bajo, o más meridional, de la ciudad de Jerusalén: el antiguo baluarte Jebuseo de Sion capturado por David, donde él tenía su residencia real (2 Sam. 5: 6- 9; 1 Crón. 11: 5, 7). El monte donde se construyó el templo estaba al norte del monte de Sion. Se había llevado el arca a la ciudad de David desde la casa de Obed-edom (2 Sam. 6: 12, 16; 1 Crón. 15).
3. La fiesta.
La fiesta de los tabernáculos que se celebró después de la dedicación (ver com. cap. 7: 8- 10). Esta fiesta era una ocasión de gozo para los hebreos (Lev. 23: 39- 43; cf. Neh. 8: 14- 18).
4. Los levitas.
El pasaje paralelo reza "los sacerdotes" (1 Rey. 8: 3). El registro añade que "los sacerdotes metieron el arca" (2 Crón. 5: 7). De modo que "levitas" aquí debe significar los levitas que eran hijos de Aarón y, por lo tanto, sacerdotes.
5. El tabernáculo.
El tabernáculo fue trasladado desde Gabaón (ver cap. 1: 3; PR 27).
Los sacerdotes y los levitas.
La tarea de transportar el arca y los utensilios del tabernáculo fue asignada a los coatitas (Núm. 3: 30, 31; 4: 4, 15). Aarón, cuyos hijos eran sacerdotes, era descendiente de Coat (1 Crón. 6: 2, 3, 54). Ver com. 1 Rey. 8: 3, 4.
6. Sacrificaron ovejas y bueyes.
En este caso, el sacrificio correspondió -en una escala mayor- con los servicios de la ocasión cuando David trasladó el arca de la casa de Obed-edom a la ciudad de David (2 Sam. 6: 13; 1 Crón. 15: 26).
7. Querubines.
Ver cap. 3: 11- 13.
9. Hicieron salir las barras.
Ver com. 1 Rey. 8: 8.
Hasta hoy.
Si todo el libro de Crónicas fue recopilado después del exilio (véase la Introducción a Crónicas, págs. 119- 121), el recopilador aquí preserva una declaración que con toda seguridad fue escrita antes de la destrucción del templo (2 Rey. 24: 13; 25: 9, 13- 17) y antes de que se escondiera el arca en una cueva (ver PR 334).
10. En el arca no había.
Dentro del arca sólo estaban las dos tablas de piedra con la ley de Dios. No estaban más allí la vasija con el maná ni la vara de Aarón (ver com. 1 Rey. 8: 9).
Había hecho pacto.
La ley de Dios era la base del antiguo pacto que Dios hizo con Israel en Horeb, cuando lo sacó de Egipto (Exo. 19: 5- 8; 34: 27, 28); y también era la base del nuevo pacto bajo el cual prometía escribir la ley divina en el corazón (Jer. 31: 33, 34).
11. Porque todos los sacerdotes.
Desde este punto en adelante hasta la cláusula "porque su misericordia es para siempre" (vers. 13), lo registrado es peculiar de Crónicas. Entre las dos cláusulas que forman las mitades del corto versículo de 1 Rey. 8: 10, lo registrado en Crónicas describe un asunto importante, presenta los detalles exactos de la manifestación de la presencia divina en el templo.
Habían sido santificados.
Es decir, se habían purificado ceremonialmente para que 226 pudieran participar en este solemne servicio (ver 1 Crón. 15: 12).
12. Vestidos de lino.
Cf. 1 Crón. 15: 27.
Címbalos.
Cf. 1 Crón. 15: 28.
Trompetas.
Cf. 1 Crón. 15: 24.
13. Alabar y dar gracias.
La música es una forma de culto. La alabanza y el agradecimiento son partes importantes de la oración. A medida que el pueblo elevaba la voz en gozosa alabanza a Dios y en agradecido recuerdo de sus bendiciones y favores maravillosos, Dios se acercó y una nube llenó el templo.
14. Había llenado la casa.
Cf. Exo. 40: 35; Isa. 6: 1- 5; Luc. 9: 34.
CBA T3

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