1. Amasías.
Este capítulo, que trata del reinado de Amasías, es paralelo con 2 Rey. 14: 1-20. El paralelismo resalta especialmente en los vers. 1-4, que corresponden con 2 Rey. 14: 2-6; en los vers. 17-24 que corresponden con 2 Rey. 14: 8-14; y en los vers. 25-28 que son paralelos con 2 Rey. 14: 17-20. Sin embargo, hay varios asuntos importantes que no están en Reyes, especialmente en los vers. 5-10, 13-16.
2. Aunque no de perfecto corazón.
" "Aunque no como David su padre; hizo conforme a todas las cosas que había hecho Joás su padre" " (2 Rey. 14: 3). Tanto de Joás (2 Crón. 24: 2) como de Amasías se dice que hicieron "lo recto ante los ojos de Jehová", pero ninguno de estos reyes fue perfecto en su conducta, por lo menos no lo fue durante todo su reinado. En cada uno se manifestaron notables debilidades y cada uno tuvo que pagar el castigo de sus faltas. No se menciona el fracaso de Amasías al no eliminar los lugares altos (cf. 2 Rey. 14: 4).
5. Reunió luego Amasías a Judá.
Los vers. 5-13 tratan del poder militar de la nación y de un ataque a Edom. La mayor parte de esta sección sólo está en Crónicas. En Reyes, el relato de la guerra con Edom está en un solo versículo (2 Rey. 14: 7).
Trescientos mil.
Compárese este número con el total de los días de Josafat (cap. 17: 14-18), tal vez de 580.000 (ver com. cap. 17:14) y los 580.000 guerreros de Asa (cap. 14:8). Sin duda el poder numérico de la nación había declinado mucho durante las desastrosas guerras de Joram y Joás (ver caps. 21: 8, 16; 24: 23, 24).
6. Cien mil.
Sólo un poco antes, se dice que el ejército de Israel, en los días de Joacaz, constaba de 50 jinetes y 10.000 infantes (2 Rey. 13: 7). Sin duda esta cifra no representaba el número de hombres hábiles para la guerra en Israel, sino el ejército permanente que quedó después de la desastrosa guerra con Siria. El hecho de que Amasías se viera obligado a recurrir a mercenarios para aumentar su ejército indica claramente que 300.000 era el número aproximado de los hombres con que podía contar Judá en ese tiempo (vers. 5).
7. No vaya contigo.
La mera cantidad no significa fuerza. La fuerza de Judá, con Dios, sería mucho más poderosa que con la añadidura del contingente de Israel sin la presencia y sin la ayuda del Señor.
Todos los hijos de Efraín.
Esto se añade como una explicación, y muestra que el término "Efraín" se emplea como un sinónimo de la nación de Israel (ver Ose. 5: 11, 14; 6: 4).
8. Si vas.
En realidad el profeta le decía: " "Pero si insistes en ir, pensando que así serás fuerte, prosigue, emplea toda tu fuerza, y sin embargo no tendrás éxito" " . El mensajero de Dios se esforzó para que Amasías comprendiera la necedad de depender de la ayuda humana sin la ayuda del Señor (ver cap. 16: 7-9).
Para ayudar.
Algunas de las mayores derrotas que han afligido al pueblo de Dios han sido el resultado de no recordar que el Señor tiene poder para ayudar (ver Núm. 13: 31-33; 14:1, 2933).
9. Los cien talentos.
Esta fue una típica reacción humana. Amasías tendría que haber pensado más en lo que era correcto o erróneo que en el pago efectuado al rey de Israel, el cual ahora se perdería por completo. Pero aunque los hombres de Israel lo hubiesen acompañado en la campaña contra Edom, no se habría beneficiado Amasías. Un acto necio no puede expiar otro.
10. Se enojaron grandemente.
Difícilmente podría haber sido de otra manera. Amasías podría haberles dicho el verdadero motivo por el que los despedía: que el Señor no estaba con Israel (vers. 7) y que la presencia de ellos provocaría la derrota (vers. 8). Por supuesto, eso los hubiera enojado. O, como tal vez sucedió, no les dio ninguna explicación. Eso los induciría a suponer que se los había despachado porque se ponía en duda su buena fe. Como resultado también se habrían airado.
11. Valle de la Sal.
El Valle de la Sal (ver 2 Sam. 8: 13; 1 Crón. 18: 12) probablemente estaba cerca del mar Muerto (ver com. 2 Rey. 14: 7). El relato de Reyes también afirma que tomaron a Sela, que significa "Roca". Quizá ésta sea la famosa región de Petra, a unos 80 km. al sur del mar Muerto. "Petra", en griego, significa "roca". Muy probablemente Sela era el lugar de la capital edomita en ese tiempo.
12. Cumbre de un peñasco.
Quizá algún farallón que dominaba a la ciudad de Petra. La Sela edomita estaba sobre la escarpada montaña Umm al Biara, el único lugar donde hasta ahora se han encontrado antiguos restos de este período. No se menciona en Reyes esta matanza de prisioneros, pero se la puede comprender en vista de la forma salvaje de hacer la guerra en esos días (ver 2 Rey. 8: 12; Amós l: 11, 13).
13 Desde Samaria hasta Beth-horón
Ninguno de estos lugares queda en la posible ruta de un ejército que volviera del camino a Edom al país de Israel, pues Samaria -la capital de Israel- estaba a unos 55 km al norte de Jerusalén, y las dos Beth-horón estaban a 16 y 20 km al noroeste de Jerusalén. Si las tropas hubiesen sido despachadas antes de que comenzara la marcha a Edom, las fuerzas de Judá habrían podido contrarrestar las depredaciones de los desbandados israelitas. Quizá después de que los israelitas volvieron a su país, desde Samaria fueron enviados por el rey Joás para que iniciaran una incursión contra Judá, por lo que los irritados soldados cayeron sobre los habitantes de la zona fronteriza en torno de Bet-horón.
14. Trajo los dioses.
Esta sección (vers. 14-16) que trata del culto de Amasías a los dioses edomitas no se encuentra en Reyes. Se acostumbraba llevarse los dioses de los países vencidos, no necesariamente para adorarlos sino como trofeos de victoria.
Por dioses.
Tal es la necedad y perfidia del ser humano. Los dioses edomitas no habían podido ayudar a su pueblo contra el ataque de Judá, al paso que Jehová había dado a Amasías una gran victoria sobre Edom. Sin embargo, el rey se inclinó en adoración ante esos ídolos edomitas capturados.
16. Que te maten.
El reproche del profeta iba a resultar en tan humilde arrepentimiento si era aceptado el mensaje, o en ira y encono si era rechazado. Amasías no quiso escuchar a la razón ni a la voz de Dios, y sin duda estuvo a punto de ordenar la muerte del profeta.
Ha decretado destruirte.
Se le reveló al profeta que la vil apostasía de Amasías no sería pasada por alto impunemente y que se había decretado un castigo divino contra él.
17. Después de tomar consejo.
Pero no de Dios. Habiendo abandonado al Señor, recurrió a hombres cuyo consejo era contrario a la voluntad divina y que le acarrearon los castigos que Dios había determinado. Los vers. 17-24, que tratan del temerario desafío de Amasías a Joás y de la desastrosa derrota de Amasías, son paralelos con 2 Rey. 14: 8-14 (ver los comentarios de estos pasajes).
Veámonos cara a cara.
Esta era una declaración de guerra.
18. El cardo.
En cuanto a esta parábola, ver com. 2 Rey. 14: 9.
20. De Dios.
Ver com. cap. 22: 8. Se había decretado un castigo contra el rey de Judá debido a que rendía culto a los dioses de Edom (vers. 16), y el Señor eligió este método para que se produjera el castigo.
21. Bet-semes.
Pueblo a unos 25 km al oeste de Jerusalén (ver com. 2 Rey. 14: 11).
23. Apresó ... a Amasías.
Ver com. 2 Rey. 14: 13.
24. De Obed-edom.
Había un clan levítico de este nombre (1 Crón. 26: 4, 8, 15).
25. Quince años.
Esta es una declaración cronológica insólita. En ninguna otra parte (con excepción del pasaje paralelo de 2 Rey. 14: 17) se nos dice que determinado rey de Israel o de Judá vivió cierto número de años después de la muerte de algún otro rey. Algunos suponen que aunque la Biblia dice que Amasías "vivió" después de la muerte de Joás, eso no afirma que reinó; que es improbable que Amasías fuera puesto en libertad inmediatamente después de su captura; que en ese tiempo quizá el pueblo de Judá entronizó a Uzías, el hijo de 16 años de Amasías (ver com. cap. 26: 1); que quizá Amasías no fue soltado hasta después de la muerte de Joás, cuando puede habérsele permitido que volviera a su país, donde vivió 15 años. Si esta reconstrucción de lo ocurrido es correcta, da una explicación razonable para una corregencia en ese tiempo.
Los vers. 25-28, que tratan de la terminación del reinado de Amasías, son paralelos con 2 Rey. 14: 17-20.
27. Desde el tiempo.
La LXX y las antiguas versiones latinas favorecen la traducción "en el tiempo" . No se puede Fijar un tiempo exacto mediante el uso de la preposición hebrea min , aquí traducida "desde" , pues puede indicar cualquier tiempo a partir del comienzo de la apostasía (ver Gén. 4: 3; Ose. 6: 2; Juec. 1 l: 4; Isa. 24: 22). Algunos suponen que Amasías se apartó del Señor (2 Crón. 25: 14-16) cuando rindió culto a los dioses capturados en la campaña edomita; que fue en esa ocasión cuando desafió temerariamente a Joás y emprendió la imprudente guerra que acarreó una desastrosa derrota a su nación y resultó en su propia captura (vers. 17-23); que fue en ese tiempo cuando se organizó contra él la conspiración que entronizó a Uzías, su hijo de 16 años. De modo que el registro parecería significar que su muerte vino casi junto con el comienzo de la conspiración. Sin embargo, el lapso a que se hace referencia en el vers. 25 y el comienzo del 284 vers. 27 han hecho que algunos crean que su huida a Laquis, donde fue muerto, sucedió 15 años después de la muerte de Joás, y por lo tanto más de 15 años después del comienzo de la conspiración. Con todo, por la información disponible no se puede establecer con certeza que la conspiración haya comenzado tanto tiempo antes.
Este capítulo, que trata del reinado de Amasías, es paralelo con 2 Rey. 14: 1-20. El paralelismo resalta especialmente en los vers. 1-4, que corresponden con 2 Rey. 14: 2-6; en los vers. 17-24 que corresponden con 2 Rey. 14: 8-14; y en los vers. 25-28 que son paralelos con 2 Rey. 14: 17-20. Sin embargo, hay varios asuntos importantes que no están en Reyes, especialmente en los vers. 5-10, 13-16.
2. Aunque no de perfecto corazón.
" "Aunque no como David su padre; hizo conforme a todas las cosas que había hecho Joás su padre" " (2 Rey. 14: 3). Tanto de Joás (2 Crón. 24: 2) como de Amasías se dice que hicieron "lo recto ante los ojos de Jehová", pero ninguno de estos reyes fue perfecto en su conducta, por lo menos no lo fue durante todo su reinado. En cada uno se manifestaron notables debilidades y cada uno tuvo que pagar el castigo de sus faltas. No se menciona el fracaso de Amasías al no eliminar los lugares altos (cf. 2 Rey. 14: 4).
5. Reunió luego Amasías a Judá.
Los vers. 5-13 tratan del poder militar de la nación y de un ataque a Edom. La mayor parte de esta sección sólo está en Crónicas. En Reyes, el relato de la guerra con Edom está en un solo versículo (2 Rey. 14: 7).
Trescientos mil.
Compárese este número con el total de los días de Josafat (cap. 17: 14-18), tal vez de 580.000 (ver com. cap. 17:14) y los 580.000 guerreros de Asa (cap. 14:8). Sin duda el poder numérico de la nación había declinado mucho durante las desastrosas guerras de Joram y Joás (ver caps. 21: 8, 16; 24: 23, 24).
6. Cien mil.
Sólo un poco antes, se dice que el ejército de Israel, en los días de Joacaz, constaba de 50 jinetes y 10.000 infantes (2 Rey. 13: 7). Sin duda esta cifra no representaba el número de hombres hábiles para la guerra en Israel, sino el ejército permanente que quedó después de la desastrosa guerra con Siria. El hecho de que Amasías se viera obligado a recurrir a mercenarios para aumentar su ejército indica claramente que 300.000 era el número aproximado de los hombres con que podía contar Judá en ese tiempo (vers. 5).
7. No vaya contigo.
La mera cantidad no significa fuerza. La fuerza de Judá, con Dios, sería mucho más poderosa que con la añadidura del contingente de Israel sin la presencia y sin la ayuda del Señor.
Todos los hijos de Efraín.
Esto se añade como una explicación, y muestra que el término "Efraín" se emplea como un sinónimo de la nación de Israel (ver Ose. 5: 11, 14; 6: 4).
8. Si vas.
En realidad el profeta le decía: " "Pero si insistes en ir, pensando que así serás fuerte, prosigue, emplea toda tu fuerza, y sin embargo no tendrás éxito" " . El mensajero de Dios se esforzó para que Amasías comprendiera la necedad de depender de la ayuda humana sin la ayuda del Señor (ver cap. 16: 7-9).
Para ayudar.
Algunas de las mayores derrotas que han afligido al pueblo de Dios han sido el resultado de no recordar que el Señor tiene poder para ayudar (ver Núm. 13: 31-33; 14:1, 2933).
9. Los cien talentos.
Esta fue una típica reacción humana. Amasías tendría que haber pensado más en lo que era correcto o erróneo que en el pago efectuado al rey de Israel, el cual ahora se perdería por completo. Pero aunque los hombres de Israel lo hubiesen acompañado en la campaña contra Edom, no se habría beneficiado Amasías. Un acto necio no puede expiar otro.
10. Se enojaron grandemente.
Difícilmente podría haber sido de otra manera. Amasías podría haberles dicho el verdadero motivo por el que los despedía: que el Señor no estaba con Israel (vers. 7) y que la presencia de ellos provocaría la derrota (vers. 8). Por supuesto, eso los hubiera enojado. O, como tal vez sucedió, no les dio ninguna explicación. Eso los induciría a suponer que se los había despachado porque se ponía en duda su buena fe. Como resultado también se habrían airado.
11. Valle de la Sal.
El Valle de la Sal (ver 2 Sam. 8: 13; 1 Crón. 18: 12) probablemente estaba cerca del mar Muerto (ver com. 2 Rey. 14: 7). El relato de Reyes también afirma que tomaron a Sela, que significa "Roca". Quizá ésta sea la famosa región de Petra, a unos 80 km. al sur del mar Muerto. "Petra", en griego, significa "roca". Muy probablemente Sela era el lugar de la capital edomita en ese tiempo.
12. Cumbre de un peñasco.
Quizá algún farallón que dominaba a la ciudad de Petra. La Sela edomita estaba sobre la escarpada montaña Umm al Biara, el único lugar donde hasta ahora se han encontrado antiguos restos de este período. No se menciona en Reyes esta matanza de prisioneros, pero se la puede comprender en vista de la forma salvaje de hacer la guerra en esos días (ver 2 Rey. 8: 12; Amós l: 11, 13).
13 Desde Samaria hasta Beth-horón
Ninguno de estos lugares queda en la posible ruta de un ejército que volviera del camino a Edom al país de Israel, pues Samaria -la capital de Israel- estaba a unos 55 km al norte de Jerusalén, y las dos Beth-horón estaban a 16 y 20 km al noroeste de Jerusalén. Si las tropas hubiesen sido despachadas antes de que comenzara la marcha a Edom, las fuerzas de Judá habrían podido contrarrestar las depredaciones de los desbandados israelitas. Quizá después de que los israelitas volvieron a su país, desde Samaria fueron enviados por el rey Joás para que iniciaran una incursión contra Judá, por lo que los irritados soldados cayeron sobre los habitantes de la zona fronteriza en torno de Bet-horón.
14. Trajo los dioses.
Esta sección (vers. 14-16) que trata del culto de Amasías a los dioses edomitas no se encuentra en Reyes. Se acostumbraba llevarse los dioses de los países vencidos, no necesariamente para adorarlos sino como trofeos de victoria.
Por dioses.
Tal es la necedad y perfidia del ser humano. Los dioses edomitas no habían podido ayudar a su pueblo contra el ataque de Judá, al paso que Jehová había dado a Amasías una gran victoria sobre Edom. Sin embargo, el rey se inclinó en adoración ante esos ídolos edomitas capturados.
16. Que te maten.
El reproche del profeta iba a resultar en tan humilde arrepentimiento si era aceptado el mensaje, o en ira y encono si era rechazado. Amasías no quiso escuchar a la razón ni a la voz de Dios, y sin duda estuvo a punto de ordenar la muerte del profeta.
Ha decretado destruirte.
Se le reveló al profeta que la vil apostasía de Amasías no sería pasada por alto impunemente y que se había decretado un castigo divino contra él.
17. Después de tomar consejo.
Pero no de Dios. Habiendo abandonado al Señor, recurrió a hombres cuyo consejo era contrario a la voluntad divina y que le acarrearon los castigos que Dios había determinado. Los vers. 17-24, que tratan del temerario desafío de Amasías a Joás y de la desastrosa derrota de Amasías, son paralelos con 2 Rey. 14: 8-14 (ver los comentarios de estos pasajes).
Veámonos cara a cara.
Esta era una declaración de guerra.
18. El cardo.
En cuanto a esta parábola, ver com. 2 Rey. 14: 9.
20. De Dios.
Ver com. cap. 22: 8. Se había decretado un castigo contra el rey de Judá debido a que rendía culto a los dioses de Edom (vers. 16), y el Señor eligió este método para que se produjera el castigo.
21. Bet-semes.
Pueblo a unos 25 km al oeste de Jerusalén (ver com. 2 Rey. 14: 11).
23. Apresó ... a Amasías.
Ver com. 2 Rey. 14: 13.
24. De Obed-edom.
Había un clan levítico de este nombre (1 Crón. 26: 4, 8, 15).
25. Quince años.
Esta es una declaración cronológica insólita. En ninguna otra parte (con excepción del pasaje paralelo de 2 Rey. 14: 17) se nos dice que determinado rey de Israel o de Judá vivió cierto número de años después de la muerte de algún otro rey. Algunos suponen que aunque la Biblia dice que Amasías "vivió" después de la muerte de Joás, eso no afirma que reinó; que es improbable que Amasías fuera puesto en libertad inmediatamente después de su captura; que en ese tiempo quizá el pueblo de Judá entronizó a Uzías, el hijo de 16 años de Amasías (ver com. cap. 26: 1); que quizá Amasías no fue soltado hasta después de la muerte de Joás, cuando puede habérsele permitido que volviera a su país, donde vivió 15 años. Si esta reconstrucción de lo ocurrido es correcta, da una explicación razonable para una corregencia en ese tiempo.
Los vers. 25-28, que tratan de la terminación del reinado de Amasías, son paralelos con 2 Rey. 14: 17-20.
27. Desde el tiempo.
La LXX y las antiguas versiones latinas favorecen la traducción "en el tiempo" . No se puede Fijar un tiempo exacto mediante el uso de la preposición hebrea min , aquí traducida "desde" , pues puede indicar cualquier tiempo a partir del comienzo de la apostasía (ver Gén. 4: 3; Ose. 6: 2; Juec. 1 l: 4; Isa. 24: 22). Algunos suponen que Amasías se apartó del Señor (2 Crón. 25: 14-16) cuando rindió culto a los dioses capturados en la campaña edomita; que fue en esa ocasión cuando desafió temerariamente a Joás y emprendió la imprudente guerra que acarreó una desastrosa derrota a su nación y resultó en su propia captura (vers. 17-23); que fue en ese tiempo cuando se organizó contra él la conspiración que entronizó a Uzías, su hijo de 16 años. De modo que el registro parecería significar que su muerte vino casi junto con el comienzo de la conspiración. Sin embargo, el lapso a que se hace referencia en el vers. 25 y el comienzo del 284 vers. 27 han hecho que algunos crean que su huida a Laquis, donde fue muerto, sucedió 15 años después de la muerte de Joás, y por lo tanto más de 15 años después del comienzo de la conspiración. Con todo, por la información disponible no se puede establecer con certeza que la conspiración haya comenzado tanto tiempo antes.
CBA T3

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