1. Para presentarse.
Ver com. cap. 1: 6.
2. Rodear.
Ver com. cap. 1: 7.
3. Recto.
Ver com. cap. 1: 1, 7.
Integridad.
Heb. tummah. Esta palabra proviene de la misma raíz que la palabra traducida "perfecto" en este versículo, y además en el cap. 1: 1, 8. Da la idea de algo entero (ver com. cap. 1: 1).
Para que lo arruinara.
Literalmente "para tragarlo", "engullirlo". La LXX traduce el pronombre "lo" como "sus posesiones".
Sin causa.
Heb. jinnam . Palabra traducida por "de balde" (ver com. cap. 1: 9).
4. Piel por piel.
Los comentadores han debatido mucho esta expresión. El dicho, evidentemente proverbial, puede haberse originado en el lenguaje del trueque o del canje para significar que una persona podría renunciar a una cosa por otra, o una propiedad de menos valor para preservar otra de mayor valor. Así también habría estado dispuesto a entregar todo a cambio de preservar la vida: el objeto de máximo valor. Satanás trata de demostrar que a Job no se le había impuesto una prueba suficientemente severa como para que revelara su verdadero carácter. Formuló la teoría de que cada persona tiene su precio. La integridad de Job había demostrado que uno puede perder su propiedad y sin embargo servir a Dios; pero Satanás no quería admitir que alguien pudiese mantener su lealtad a Dios teniendo la vida en juego. Compárese con Mat. 6: 25;
6. Guarda.
Heb. shamar , "guardar", "vigilar", "preservar".
Vida.
Heb. néfesh. Con frecuencia traducida por "alma", pero aquí claramente la intención es referirse a la vida física. (Ver com. Sal. 16: 10.)
7. Sarna.
Heb. shejín , de una raíz que significa "estar caliente", "estar inflamado". Esta palabra se usa para referirse al sarpullido con ulceras de las plagas egipcias (Exo. 9: 9), al divieso del leproso (Lev. 13: 20) y a la llaga de Ezequías (2 Rey. 20: 7). Estos pasajes bien podrían no describir la misma enfermedad. Muchos han intentado diagnosticar la enfermedad de Job por los síntomas indicados
(Job 7: 4, 5, 14; 17: 1; 19: 17-20; 30: 17-19, 30). Algunos han supuesto que las erupciones de Job habrían sido tumores purulentos de la piel (forúnculos), bien conocidos en nuestros días. Otros han pensado que Job padecía de paquidermitis (o elefantiasis). El nombre de esta enfermedad proviene de la apariencia que presentan las partes afectadas, que están cubiertas de una corteza nudosa y figurada como el cuero de un elefante. Quienes han visto enfermos de "fuego salvaje" han sugerido que Job pudo haber padecido esa enfermedad, dolorosa y desfigurante. Es arriesgado tratar de diagnosticar la enfermedad de alguien que vivió hace 3.500 años, citando nuestra única información consiste en unas pocas observaciones nada técnicas registradas en un libro eminentemente poético. En primer lugar, no se puede suponer con seguridad que todas las enfermedades de nuestros días son idénticas a las del tiempo de Job. En segundo lugar, los síntomas son muy indefinidos para garantizar una conclusión. En tercer lugar, ni siquiera es seguro que la aflicción de Job, causada por Satanás, siguiera la evolución de alguna enfermedad conocida entonces, o actualmente. Basta ver a Job como un gran doliente sin tratar de diagnosticar su enfermedad específica.
8. Un tiesto.
Trozo de alfarería roto, sin duda usado para aliviar la comezón violenta, y quizá para eliminar los desechos y costras de las erupciones cutáneas.
Estaba sentado en medio de ceniza.
Símbolo habitual de pesar (ver Isa. 58: 5; Jer. 6: 26; Jon. 3: 6). Se lee en la LXX: "Se sentó sobre un estercolero fuera de la ciudad", pero esta traducción puede ser interpretativa.
9. Su mujer.
En un tárgum, una de las varias versiones o paráfrasis arameas antiguas del AT, dice que se llamaba Dina, de donde algunos sacaron la conclusión de que Job era yerno de Jacob. Por supuesto, esto es solo tradición.
Integridad.
Ver com. cap. 2: 3.
Maldice a Dios.
La esposa de Job trató de persuadirlo para que hiciera lo que Satanás quería. En efecto, le dice: " "¿Qué beneficio te trae tu virtud? Bien podrías maldecir a Dios y esperar las consecuencias" " . La LXX prolonga largamente el discurso de la esposa de 504 Job: "Y cuando había pasado mucho tiempo, su esposa le dijo: ¿Cuanto tiempo más aguantarás diciendo, 'He aquí, esperaré todavía un poco más, aguardando la esperanza de mi liberación?' Pues, mira, tu memoria ha sido raída de la tierra así como tus hijos e hijas: las angustias y los dolores de mi matriz que en vano concebí con dolores, y tu mismo te sientas para pasar las noches al aire libre entre la pudredumbre de los gusanos, y yo soy errante y sierva que va de aquí para allá, y de casa en casa, esperando el crepúsculo para poder reposar de mis tareas y de mis angustias que ahora me acosan: pero di alguna palabra contra Dios, y muérete".
E1 origen de esta declaración es dudoso. No se encuentra en ningún manuscrito hebreo que ahora exista y hay razones para dudar de que se encontrase en los más antiguos manuscritos de la LXX.
10. Fatuas.
Heb. nebalah, "insensatez". No debilidad mental sino insensibilidad moral Y religiosa.
¿Y el mal no lo recibiremos?
Otra vez aquí está la resignación completa previamente expresada en el cap. 1: 21. La pregunta de Job se puede parafrasear así: " "¿Habríamos de recibir todos los beneficios que Dios nos da como algo natural, y luego quejarnos cuando nos manda aflicciones?" "
11. Elifaz temanita.
Ver com. cap. 1: 1. Uno de los hijos de Esaú se llamaba Elifaz. A su vez, éste tuvo un hijo llamado Teman (Gén. 36: 11). Temán es el nombre de una localidad relacionada con Edom en Jer. 49: 7; Eze. 25: 13; Amós 1: 11, 12; Abd. 8, 9. Parece no haber información definida en cuanto a la parte de Edom donde estaban los temanitas.
Bildad suhita.
Los comentadores han relacionado a Bildad con Súa, el hermano de Madián (Gén. 25: 2), cuyos descendientes se creía que habitaban en alguna parte de la región edomita. Sin embargo, las inscripciones ahora señalan a Shuju -en el Eufrates medio como la procedencia más probable de Bildad.
Zofar naamatita.
El nombre de Zofar no es conocido por ninguna otra referencia. En el sudoeste de Judá había una ciudad (Jos. 15: 41) a la cual Zofar tal vez había pertenecido.
Convenido.
Las circunstancias mencionadas aquí sugieren un lapso considerable transcurrido desde que las calamidades le sobrevinieron a Job. Debe haberse necesitado tiempo para que la noticia de la desgracia de Job llegara a estos tres amigos. Además se requería más tiempo para que estos se comunicaran y concertaran una cita. Después de eso, tenían que viajar al hogar de Job en la tierra de Uz. Este lapso ayuda a explicar el cambio del proceder de Job: de la serena resignación del cap. 2: 10 al profundo desánimo del cap. 3. Los reveses iniciales de la tragedia parecían no haber desmoralizado tanto a Job como las semanas de constante sufrimiento físico y mental que siguieron.
Condolerse.
Literalmente "menear", evidentemente, "sacudir la cabeza" en señal de dolor. Algunas veces se traduce como condolerse (Job 42: 11), entristecerse (Jer. 15: 5) o consolar (Jer. 16: 5).
Consolarle.
Heb. najam , palabra relacionada con una raíz arábiga análoga que significa "respirar pesadamente".
12. No lo conocieron.
Job estaba tan desfigurado por su aflicción que no era reconocible. Sus amigos no pudieron controlar la emoción cuando lo vieron. No sólo lloraron, que es la reacción natural ante la aflicción; sino que también se rasgaron los vestidos y esparcieron polvo o cenizas sobre la cabeza, respetando la tradición del Medio Oriente para expresar dolor (ver Jos. 7: 6: 1 Sam. 4: 12).
13. Ninguno le hablaba palabra.
Algunos han observado entre los judíos, y entre la gente del Cercano Oriente en general, era una cuestión de decoro impuesto por un auténtico y real sentimiento no hablar a la persona que se encontraba en una profunda aflicción hasta que expresara el deseo de ser consolada. Siendo así, mientras Job se mantuviera en silencio, sus amigos se abstendrían de conversar.
Le hablaba.
Esta declaración implica que sus amigos estaban libres para comentar asuntos entre ellos o con otras personas.
Dolor.
Literalmente "dolor" físico o mental. Aquí probablemente ambos.
CBA T·
Ver com. cap. 1: 6.
2. Rodear.
Ver com. cap. 1: 7.
3. Recto.
Ver com. cap. 1: 1, 7.
Integridad.
Heb. tummah. Esta palabra proviene de la misma raíz que la palabra traducida "perfecto" en este versículo, y además en el cap. 1: 1, 8. Da la idea de algo entero (ver com. cap. 1: 1).
Para que lo arruinara.
Literalmente "para tragarlo", "engullirlo". La LXX traduce el pronombre "lo" como "sus posesiones".
Sin causa.
Heb. jinnam . Palabra traducida por "de balde" (ver com. cap. 1: 9).
4. Piel por piel.
Los comentadores han debatido mucho esta expresión. El dicho, evidentemente proverbial, puede haberse originado en el lenguaje del trueque o del canje para significar que una persona podría renunciar a una cosa por otra, o una propiedad de menos valor para preservar otra de mayor valor. Así también habría estado dispuesto a entregar todo a cambio de preservar la vida: el objeto de máximo valor. Satanás trata de demostrar que a Job no se le había impuesto una prueba suficientemente severa como para que revelara su verdadero carácter. Formuló la teoría de que cada persona tiene su precio. La integridad de Job había demostrado que uno puede perder su propiedad y sin embargo servir a Dios; pero Satanás no quería admitir que alguien pudiese mantener su lealtad a Dios teniendo la vida en juego. Compárese con Mat. 6: 25;
6. Guarda.
Heb. shamar , "guardar", "vigilar", "preservar".
Vida.
Heb. néfesh. Con frecuencia traducida por "alma", pero aquí claramente la intención es referirse a la vida física. (Ver com. Sal. 16: 10.)
7. Sarna.
Heb. shejín , de una raíz que significa "estar caliente", "estar inflamado". Esta palabra se usa para referirse al sarpullido con ulceras de las plagas egipcias (Exo. 9: 9), al divieso del leproso (Lev. 13: 20) y a la llaga de Ezequías (2 Rey. 20: 7). Estos pasajes bien podrían no describir la misma enfermedad. Muchos han intentado diagnosticar la enfermedad de Job por los síntomas indicados
(Job 7: 4, 5, 14; 17: 1; 19: 17-20; 30: 17-19, 30). Algunos han supuesto que las erupciones de Job habrían sido tumores purulentos de la piel (forúnculos), bien conocidos en nuestros días. Otros han pensado que Job padecía de paquidermitis (o elefantiasis). El nombre de esta enfermedad proviene de la apariencia que presentan las partes afectadas, que están cubiertas de una corteza nudosa y figurada como el cuero de un elefante. Quienes han visto enfermos de "fuego salvaje" han sugerido que Job pudo haber padecido esa enfermedad, dolorosa y desfigurante. Es arriesgado tratar de diagnosticar la enfermedad de alguien que vivió hace 3.500 años, citando nuestra única información consiste en unas pocas observaciones nada técnicas registradas en un libro eminentemente poético. En primer lugar, no se puede suponer con seguridad que todas las enfermedades de nuestros días son idénticas a las del tiempo de Job. En segundo lugar, los síntomas son muy indefinidos para garantizar una conclusión. En tercer lugar, ni siquiera es seguro que la aflicción de Job, causada por Satanás, siguiera la evolución de alguna enfermedad conocida entonces, o actualmente. Basta ver a Job como un gran doliente sin tratar de diagnosticar su enfermedad específica.
8. Un tiesto.
Trozo de alfarería roto, sin duda usado para aliviar la comezón violenta, y quizá para eliminar los desechos y costras de las erupciones cutáneas.
Estaba sentado en medio de ceniza.
Símbolo habitual de pesar (ver Isa. 58: 5; Jer. 6: 26; Jon. 3: 6). Se lee en la LXX: "Se sentó sobre un estercolero fuera de la ciudad", pero esta traducción puede ser interpretativa.
9. Su mujer.
En un tárgum, una de las varias versiones o paráfrasis arameas antiguas del AT, dice que se llamaba Dina, de donde algunos sacaron la conclusión de que Job era yerno de Jacob. Por supuesto, esto es solo tradición.
Integridad.
Ver com. cap. 2: 3.
Maldice a Dios.
La esposa de Job trató de persuadirlo para que hiciera lo que Satanás quería. En efecto, le dice: " "¿Qué beneficio te trae tu virtud? Bien podrías maldecir a Dios y esperar las consecuencias" " . La LXX prolonga largamente el discurso de la esposa de 504 Job: "Y cuando había pasado mucho tiempo, su esposa le dijo: ¿Cuanto tiempo más aguantarás diciendo, 'He aquí, esperaré todavía un poco más, aguardando la esperanza de mi liberación?' Pues, mira, tu memoria ha sido raída de la tierra así como tus hijos e hijas: las angustias y los dolores de mi matriz que en vano concebí con dolores, y tu mismo te sientas para pasar las noches al aire libre entre la pudredumbre de los gusanos, y yo soy errante y sierva que va de aquí para allá, y de casa en casa, esperando el crepúsculo para poder reposar de mis tareas y de mis angustias que ahora me acosan: pero di alguna palabra contra Dios, y muérete".
E1 origen de esta declaración es dudoso. No se encuentra en ningún manuscrito hebreo que ahora exista y hay razones para dudar de que se encontrase en los más antiguos manuscritos de la LXX.
10. Fatuas.
Heb. nebalah, "insensatez". No debilidad mental sino insensibilidad moral Y religiosa.
¿Y el mal no lo recibiremos?
Otra vez aquí está la resignación completa previamente expresada en el cap. 1: 21. La pregunta de Job se puede parafrasear así: " "¿Habríamos de recibir todos los beneficios que Dios nos da como algo natural, y luego quejarnos cuando nos manda aflicciones?" "
11. Elifaz temanita.
Ver com. cap. 1: 1. Uno de los hijos de Esaú se llamaba Elifaz. A su vez, éste tuvo un hijo llamado Teman (Gén. 36: 11). Temán es el nombre de una localidad relacionada con Edom en Jer. 49: 7; Eze. 25: 13; Amós 1: 11, 12; Abd. 8, 9. Parece no haber información definida en cuanto a la parte de Edom donde estaban los temanitas.
Bildad suhita.
Los comentadores han relacionado a Bildad con Súa, el hermano de Madián (Gén. 25: 2), cuyos descendientes se creía que habitaban en alguna parte de la región edomita. Sin embargo, las inscripciones ahora señalan a Shuju -en el Eufrates medio como la procedencia más probable de Bildad.
Zofar naamatita.
El nombre de Zofar no es conocido por ninguna otra referencia. En el sudoeste de Judá había una ciudad (Jos. 15: 41) a la cual Zofar tal vez había pertenecido.
Convenido.
Las circunstancias mencionadas aquí sugieren un lapso considerable transcurrido desde que las calamidades le sobrevinieron a Job. Debe haberse necesitado tiempo para que la noticia de la desgracia de Job llegara a estos tres amigos. Además se requería más tiempo para que estos se comunicaran y concertaran una cita. Después de eso, tenían que viajar al hogar de Job en la tierra de Uz. Este lapso ayuda a explicar el cambio del proceder de Job: de la serena resignación del cap. 2: 10 al profundo desánimo del cap. 3. Los reveses iniciales de la tragedia parecían no haber desmoralizado tanto a Job como las semanas de constante sufrimiento físico y mental que siguieron.
Condolerse.
Literalmente "menear", evidentemente, "sacudir la cabeza" en señal de dolor. Algunas veces se traduce como condolerse (Job 42: 11), entristecerse (Jer. 15: 5) o consolar (Jer. 16: 5).
Consolarle.
Heb. najam , palabra relacionada con una raíz arábiga análoga que significa "respirar pesadamente".
12. No lo conocieron.
Job estaba tan desfigurado por su aflicción que no era reconocible. Sus amigos no pudieron controlar la emoción cuando lo vieron. No sólo lloraron, que es la reacción natural ante la aflicción; sino que también se rasgaron los vestidos y esparcieron polvo o cenizas sobre la cabeza, respetando la tradición del Medio Oriente para expresar dolor (ver Jos. 7: 6: 1 Sam. 4: 12).
13. Ninguno le hablaba palabra.
Algunos han observado entre los judíos, y entre la gente del Cercano Oriente en general, era una cuestión de decoro impuesto por un auténtico y real sentimiento no hablar a la persona que se encontraba en una profunda aflicción hasta que expresara el deseo de ser consolada. Siendo así, mientras Job se mantuviera en silencio, sus amigos se abstendrían de conversar.
Le hablaba.
Esta declaración implica que sus amigos estaban libres para comentar asuntos entre ellos o con otras personas.
Dolor.
Literalmente "dolor" físico o mental. Aquí probablemente ambos.
CBA T·

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