1. No son ocultos.
0 también, "¿Por qué Sadday no se reserva tiempos?" (BJ). Estos "tiempos" parecen referirse a ocasiones especiales cuando Dios se manifiesta en acción, vindicando a los justos y castigando a los pecadores. En su perplejidad, Job no ve la evidencia de esos tiempos de retribución de parte de Dios.
Sus días.
Los días de la retribución, mencionados en la primera parte del versículo.
2. Los linderos.
Job comienza a presentar lo que le parece ser una demostración de que Dios no recompensa a los justos ni castiga a los impíos. Con referencia a los "límites", cf. Deut. 19: 14; 27: 17; Prov. 22: 28; 23: 10; Ose. 5: 10. En el Cercano Oriente se empleaban hitos para señalar el límite entre dos propiedades cuando no había cerco, por lo general de piedras bajas colocadas a intervalos. Era fácil robar terrenos con sólo mover esos hitos para invadir la propiedad del vecino.
3. Huérfanos.
Ver 1 Sam. 12: 3. Otros pasajes se refieren a la tendencia de personas egoístas a ser despiadadas con los huérfanos y las viudas, y a los reglamentos señalados para frenar esa tendencia (Exo. 22: 22; Deut. 24: 17; 27: 19; Sal. 94: 6; Isa. l: 23; 10: 2; Jer. 5: 28: Zac. 7: 10). El asno de los huérfanos y el buey de la viuda están entre las posesiones más preciadas de esos desventurados.
4. Hacen apartar del camino.
Los impíos obligan a los pobres a salir del camino cuando ellos pasan. Esta afirmación también podría significar que la violencia de los impíos hace que las rutas sean tan peligrosas que los pobres y necesitados buscan seguridad en los caminos secundarios y se refugian en cualquier guarida que puedan encontrar (cap. 30: 6).
5. Como asnos monteses en el desierto.
Esto podría referirse a bandas de asaltantes que recorren el desierto como hordas de asnos monteses, o a los oprimidos y necesitados que, expulsados de la sociedad, se ven obligados a subsistir precariamente como un asno montés en el desierto.
Para robar.
"Buscando presa desde el alba, y a la tarde, pan para sus crías" (BJ). La preocupación de Job por la triste situación del pueblo común refleja su carácter recto.
6. Vendimian la viña ajena.
El hebreo dice, "vendimian la viña del malvado" (BJ). Esto podría entenderse de dos maneras: (1) que los asaltantes roban las cosechas para alimentarse, o (2) que los pobres oprimidos son los que deben vendimiar la viña del impío.
8 Se mojan.
Una descripción gráfica de estos desamparados que vagan de aquí para allá, buscando refugio de la tormenta.
9. Quitan el pecho a los huérfanos.
Mejor, "arrebatan del pecho a los huérfanos". Se alude a la cruel costumbre de llevar a los niños como esclavos para pagar la deuda de su padre (Neh. 5: 5; cf. 2 Rey. 4: 7).
La prenda.
Ver com. cap. 22: 6.
10. Quitan las gavillas.
Este cuadro del hambriento que lleva gavillas de grano, pero a quien no se le permite satisfacer con ellas su hambre, es una representación gráfica de la opresión en todas las edades. Sin embargo, Dios no parece interponerse para castigar a los que son responsables de tal crueldad, sino que los deja seguir su mal camino.
11. Exprimen el aceite.
Los mismos desafortunados que extraen el aceite de las aceitunas y el vino de las uvas en las propiedades de sus opresores, son atormentados con sed permanente, pero no se les permite aplacarla con los líquidos que producen.
12. Desde la ciudad.
Se oye el clamor de los oprimidos, no sólo en los desiertos y los terrenos cultivados, sino también en las ciudades. En oposición a los que erróneamente opinaban sus amigos, Job deseaba demostrar que Dios no castiga al punto toda mala acción ni recompensa toda buena obra. Muchas veces el mal permanece mucho tiempo sin castigo y la virtud sin recompensa. Por lo tanto, no debe juzgarse el carácter de nadie por su prosperidad, ni por su adversidad. A esto inducía la filosofía de los que pretendían ser amigos de Job, pues se basaban en un error de los judíos en general.
13. Rebeldes a la luz.
Con este versículo comienza una nueva sección (ver. 13-17), en la cual se habla de homicidas, adúlteros y 567 ladrones. Este tipo de iniquidad florece en la oscuridad. Sus adeptos son "rebeldes a la luz": no sólo a la del día, sino también a la de la razón, la de la conciencia y la de la ley. No conocen freno moral alguno.
15. Del adúltero.
También aguarda la oscuridad para salir a buscar su presa. Sigilosamente se oculta para que no lo sorprendan (Prov. 7: 8, 9).
16. Minan las casas.
En la antigüedad, era común forzar la entrada en una casa robar. Las pocas ventanas estaban a considerable altura y se cerraban las puertas con cerrojos y barras; pero como las paredes -de arcilla o barro cocido al sol- eran débiles, se las podía minar fácilmente. Cf. Eze. 12: 5, 12.
De día para sí señalaron.
Mejor, "de día se encierran" (Versión Moderna). Estos criminales odian la luz y aman las tinieblas.
17. Sombra de muerte.
O "profunda oscuridad". Cuando comienza la parte más oscura de la noche, esta gente inicia su tarea habitual. El anochecer es para ellos lo que el alba es para otros. Con este versículo concluye la sección comenzada en el vers. 13, acerca de los que violan los mandamientos sexto, séptimo y octavo, quienes aman las tinieblas y odian la luz.
18. Ligeros como corriente de aguas.
Esta expresiva frase puede sugerir la figura de un barco liviano, o de un objeto flotante, silenciosamente llevado sobre la superficie del agua. Se lo compara con los movimientos sigilosos y rápidos de un ladrón. También podría entenderse que los impíos serán arrastrados como escombros por un río correntoso.
Su porción.
Es decir, su modo de vivir; es execrable su manera de ganarse la vida.
Las viñas.
Sus viñas no producen. Han vivido del saqueo, y no merecen que sus lagares les proporcionen vino.
19. La sequía y el calor.
Al parecer, significa que así como el calor del verano derrite la nieve, también el sepulcro consume a los impíos.
20. Los olvidaré.
Se aceptaba comúnmente el fin de los impíos era ser olvidados, aun por su misma madre, servir de alimento a los gusanos, ser cortados como un árbol. En los versículo siguientes a esta sección (vers. 18-20), y en los que siguen, Job señala que la realidad de la vida no se ciñe a esta norma.
21. Estéril.
En esta nueva sección Job vuelve a su descripción de la opresión de los débiles. Se consideraba que la esterilidad era una de las mayores desgracias posibles (ver 1 Sam. 1: 5-8). Oprimir a una mujer estéril indicaba extrema crueldad, pues estaba desamparada, sin hijos que defendieran sus derechos. Solía considerarse que su esterilidad era el resultado del pecado y una señal del desagrado divino.
22. A los fuertes adelantó.
Muchos consideran que el opresor es el sujeto tácito de esta afirmación. Piensan que el pasaje revela que los impíos no sólo oprimen a los débiles, sino que también amargan la existencia de los fuertes. Otros consideran que el sujeto es Dios, y que debe entenderse que el Señor prolonga la vida de los fuertes. Si esta interpretación es correcta, es otra queja de Job porque Dios no castiga a los impíos.
23. El les da seguridad.
Dios da seguridad al impío. Esta es la convicción de Job, basada en sus propias observaciones.
24. Fueron exaltados.
Esta es la conclusión de Job respecto al trato de Dios con los impíos. Sus amigos afirman que reciben el castigo de sus pecados en esta vida, y que a grandes delitos seguirán grandes calamidades. Job niega esto, y por el contrario afirma que sois ensalzados. Pero sabe que vendrá el tiempo cuando recibirán su merecido por sus malas acciones. Sin embargo, afirma que, su muerte puede ser tranquila y fácil y que no necesariamente se manifestará en esa ocasión una prueba extraordinaria del desagrado divino.
25. ¿Quién me desmentirá?
Job desafía a sus amigos para que desmientan lo que ha dicho. Cree que tiene el respaldo de la experiencia humana que sus amigos no pueden refutar.
0 también, "¿Por qué Sadday no se reserva tiempos?" (BJ). Estos "tiempos" parecen referirse a ocasiones especiales cuando Dios se manifiesta en acción, vindicando a los justos y castigando a los pecadores. En su perplejidad, Job no ve la evidencia de esos tiempos de retribución de parte de Dios.
Sus días.
Los días de la retribución, mencionados en la primera parte del versículo.
2. Los linderos.
Job comienza a presentar lo que le parece ser una demostración de que Dios no recompensa a los justos ni castiga a los impíos. Con referencia a los "límites", cf. Deut. 19: 14; 27: 17; Prov. 22: 28; 23: 10; Ose. 5: 10. En el Cercano Oriente se empleaban hitos para señalar el límite entre dos propiedades cuando no había cerco, por lo general de piedras bajas colocadas a intervalos. Era fácil robar terrenos con sólo mover esos hitos para invadir la propiedad del vecino.
3. Huérfanos.
Ver 1 Sam. 12: 3. Otros pasajes se refieren a la tendencia de personas egoístas a ser despiadadas con los huérfanos y las viudas, y a los reglamentos señalados para frenar esa tendencia (Exo. 22: 22; Deut. 24: 17; 27: 19; Sal. 94: 6; Isa. l: 23; 10: 2; Jer. 5: 28: Zac. 7: 10). El asno de los huérfanos y el buey de la viuda están entre las posesiones más preciadas de esos desventurados.
4. Hacen apartar del camino.
Los impíos obligan a los pobres a salir del camino cuando ellos pasan. Esta afirmación también podría significar que la violencia de los impíos hace que las rutas sean tan peligrosas que los pobres y necesitados buscan seguridad en los caminos secundarios y se refugian en cualquier guarida que puedan encontrar (cap. 30: 6).
5. Como asnos monteses en el desierto.
Esto podría referirse a bandas de asaltantes que recorren el desierto como hordas de asnos monteses, o a los oprimidos y necesitados que, expulsados de la sociedad, se ven obligados a subsistir precariamente como un asno montés en el desierto.
Para robar.
"Buscando presa desde el alba, y a la tarde, pan para sus crías" (BJ). La preocupación de Job por la triste situación del pueblo común refleja su carácter recto.
6. Vendimian la viña ajena.
El hebreo dice, "vendimian la viña del malvado" (BJ). Esto podría entenderse de dos maneras: (1) que los asaltantes roban las cosechas para alimentarse, o (2) que los pobres oprimidos son los que deben vendimiar la viña del impío.
8 Se mojan.
Una descripción gráfica de estos desamparados que vagan de aquí para allá, buscando refugio de la tormenta.
9. Quitan el pecho a los huérfanos.
Mejor, "arrebatan del pecho a los huérfanos". Se alude a la cruel costumbre de llevar a los niños como esclavos para pagar la deuda de su padre (Neh. 5: 5; cf. 2 Rey. 4: 7).
La prenda.
Ver com. cap. 22: 6.
10. Quitan las gavillas.
Este cuadro del hambriento que lleva gavillas de grano, pero a quien no se le permite satisfacer con ellas su hambre, es una representación gráfica de la opresión en todas las edades. Sin embargo, Dios no parece interponerse para castigar a los que son responsables de tal crueldad, sino que los deja seguir su mal camino.
11. Exprimen el aceite.
Los mismos desafortunados que extraen el aceite de las aceitunas y el vino de las uvas en las propiedades de sus opresores, son atormentados con sed permanente, pero no se les permite aplacarla con los líquidos que producen.
12. Desde la ciudad.
Se oye el clamor de los oprimidos, no sólo en los desiertos y los terrenos cultivados, sino también en las ciudades. En oposición a los que erróneamente opinaban sus amigos, Job deseaba demostrar que Dios no castiga al punto toda mala acción ni recompensa toda buena obra. Muchas veces el mal permanece mucho tiempo sin castigo y la virtud sin recompensa. Por lo tanto, no debe juzgarse el carácter de nadie por su prosperidad, ni por su adversidad. A esto inducía la filosofía de los que pretendían ser amigos de Job, pues se basaban en un error de los judíos en general.
13. Rebeldes a la luz.
Con este versículo comienza una nueva sección (ver. 13-17), en la cual se habla de homicidas, adúlteros y 567 ladrones. Este tipo de iniquidad florece en la oscuridad. Sus adeptos son "rebeldes a la luz": no sólo a la del día, sino también a la de la razón, la de la conciencia y la de la ley. No conocen freno moral alguno.
15. Del adúltero.
También aguarda la oscuridad para salir a buscar su presa. Sigilosamente se oculta para que no lo sorprendan (Prov. 7: 8, 9).
16. Minan las casas.
En la antigüedad, era común forzar la entrada en una casa robar. Las pocas ventanas estaban a considerable altura y se cerraban las puertas con cerrojos y barras; pero como las paredes -de arcilla o barro cocido al sol- eran débiles, se las podía minar fácilmente. Cf. Eze. 12: 5, 12.
De día para sí señalaron.
Mejor, "de día se encierran" (Versión Moderna). Estos criminales odian la luz y aman las tinieblas.
17. Sombra de muerte.
O "profunda oscuridad". Cuando comienza la parte más oscura de la noche, esta gente inicia su tarea habitual. El anochecer es para ellos lo que el alba es para otros. Con este versículo concluye la sección comenzada en el vers. 13, acerca de los que violan los mandamientos sexto, séptimo y octavo, quienes aman las tinieblas y odian la luz.
18. Ligeros como corriente de aguas.
Esta expresiva frase puede sugerir la figura de un barco liviano, o de un objeto flotante, silenciosamente llevado sobre la superficie del agua. Se lo compara con los movimientos sigilosos y rápidos de un ladrón. También podría entenderse que los impíos serán arrastrados como escombros por un río correntoso.
Su porción.
Es decir, su modo de vivir; es execrable su manera de ganarse la vida.
Las viñas.
Sus viñas no producen. Han vivido del saqueo, y no merecen que sus lagares les proporcionen vino.
19. La sequía y el calor.
Al parecer, significa que así como el calor del verano derrite la nieve, también el sepulcro consume a los impíos.
20. Los olvidaré.
Se aceptaba comúnmente el fin de los impíos era ser olvidados, aun por su misma madre, servir de alimento a los gusanos, ser cortados como un árbol. En los versículo siguientes a esta sección (vers. 18-20), y en los que siguen, Job señala que la realidad de la vida no se ciñe a esta norma.
21. Estéril.
En esta nueva sección Job vuelve a su descripción de la opresión de los débiles. Se consideraba que la esterilidad era una de las mayores desgracias posibles (ver 1 Sam. 1: 5-8). Oprimir a una mujer estéril indicaba extrema crueldad, pues estaba desamparada, sin hijos que defendieran sus derechos. Solía considerarse que su esterilidad era el resultado del pecado y una señal del desagrado divino.
22. A los fuertes adelantó.
Muchos consideran que el opresor es el sujeto tácito de esta afirmación. Piensan que el pasaje revela que los impíos no sólo oprimen a los débiles, sino que también amargan la existencia de los fuertes. Otros consideran que el sujeto es Dios, y que debe entenderse que el Señor prolonga la vida de los fuertes. Si esta interpretación es correcta, es otra queja de Job porque Dios no castiga a los impíos.
23. El les da seguridad.
Dios da seguridad al impío. Esta es la convicción de Job, basada en sus propias observaciones.
24. Fueron exaltados.
Esta es la conclusión de Job respecto al trato de Dios con los impíos. Sus amigos afirman que reciben el castigo de sus pecados en esta vida, y que a grandes delitos seguirán grandes calamidades. Job niega esto, y por el contrario afirma que sois ensalzados. Pero sabe que vendrá el tiempo cuando recibirán su merecido por sus malas acciones. Sin embargo, afirma que, su muerte puede ser tranquila y fácil y que no necesariamente se manifestará en esa ocasión una prueba extraordinaria del desagrado divino.
25. ¿Quién me desmentirá?
Job desafía a sus amigos para que desmientan lo que ha dicho. Cree que tiene el respaldo de la experiencia humana que sus amigos no pueden refutar.
CBA T3

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