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CBA LIBRO DE LOS PROVERBIOS - Capítulo 12

LIBRO DE LOS PROVERBIOS - Capítulo 12

1. Ama la sabiduría.

A ciertas personas les agradaría adquirir conocimiento si esto no implicara recibir instrucción, corrección y reprensión (ver 2 Tim. 3: 16). Quien no siente pesar por sus fracasos no está dispuesto a reformarse ni alberga elevadas aspiraciones para el futuro; se parece a la bestia: es incapaz de cultivar el carácter y no tiene un alma que salvar (cf. 2 Ped. 2: 12).

2. El bueno.

La definición del hombre bueno se encuentra, por comparación, en la segunda parte del versículo, en donde se describe una forma de impiedad. Alcanzan el favor de Jehová los que son rectos y honrados en sus procedimientos.

3. Raíz de los justos.

Cf. Sal. 1: 3, 4; 37: 23, 31; Efe. 3: 17.

4. Corona.

Los padres dirigían a sus hijos, según costumbre de entonces, en la elección de sus cónyuges. Pero ahora, los jóvenes insisten en escoger por sí mismos. Los hechos que aquí se presentan debieran contemplarse con meditación y oración, con suficiente anticipación, para evitar una elección descuidada y un pesar de por vida. Una mujer débil, chismosa, impúdica o despilfarradora, carcome la iniciativa y determinación de su marido.

5. Son rectitud.

Heb. "son juicio". Los justos son enteramente buenos, y sus motivos los inspiran a hacer el bien a otros. La conciencia se les convierte en juez que juzga todos sus pensamientos e impulsos. Cuanto más se asemeja la persona a Cristo tanto más es dominada la conciencia por la influencia del Espíritu Santo (Gál. 2: 20; Efe. 3: 17; Col. 1: 27).

Pero en contraste con la bondad íntima que impulsa a los rectos, de los impíos emanan malos consejos que engañan y perjudican a quienes los reciben. El camino bueno es el único que conduce a la felicidad y al verdadero éxito (cap. 14: 12; Juan 14: 6).

6 Las palabras de los impíos.

En el vers. 5 se contrastan los pensamientos de los justos con los consejos de los impíos. Este versículo se refiere a los pensamientos expresados por ambos. Las palabras de los impíos, por el engaño que contienen, causan tristeza y muerte. Sus falsas acusaciones y difamaciones engendran enemistad. Los rectos utilizan su elocuencia y su sabiduría para favorecer y defender a los inocentes, cuya sangre buscan los impíos (ver 1 Rey. 21: 1-24; 2 Rey. 4: 1-7).

7. Permanecerá firme.

El justo construye su casa sobre la Roca, Cristo Jesús, y sus esperanzas son seguras (Mat. 7: 24-27). Tiene vida eterna porque posee al Salvador (1 Juan 5: 11, 12; DTG 352). Aunque caiga siete veces, se levantará (Prov. 24: 16).

8. Según su sabiduría.

Nada causa elogios más duraderos que la sabiduría y la discreción. Siempre se necesitan personas que en todo momento sean dignas de confianza y cuyas acciones sean gobernadas por la inteligencia y por principios elevados (cf. 1 Sam. 18: 5). El individuo vano e insensato, el que tiene una visión distorsionada de la vida y de la humanidad, el que tuerce y tergiversa lo recto, es despreciado por todos los que saben cómo es, y hasta por los que se sirven de él para alcanzar sus propios fines. Judas fue uno de esos seres (Mat. 27: 3-8; Hech. 1: 16-20).

9. Que tienen servidores.

La LXX traduce este texto: " "Mejor es un hombre con deshonra que se sirve a sí mismo, que uno que se honra a sí mismo y carece de pan" " . El hebreo dice: "que tiene esclavo"; se interpreta que mejor es tener un siervo y tener qué comer que tener gloria y pasar hambre. El verbo hebreo qalah , que se traduce "despreciado" (RVR) o "con deshonra", significa "ser tenido en poca estima", "no ser honrado", 1003 y es diferente al término que se traduce "menospreciado" en el vers. 8. Este vocablo deriva del verbo buz , que significa "despreciar", "mostrar desprecio a".

10. Cruel.

Dios cuida tiernamente de los animales que creó, y no pasa por alto sus sufrimientos inmerecidos (Jon. 4: 11; Mat. 6: 26; 10: 29). Las instrucciones de la ley incluían reglamentos en cuanto al trato que debía darse a los animales (Exo. 23: 4, 5; Deut. 25: 4; PP 472; DTG 463). El enemigo de la humanidad ha agravado mucho los sufrimientos de los seres humanos y de los animales. Los servidores de Satanás se vuelven crueles, y su egoísmo los ciega frente a las verdaderas necesidades de otros.

11. Vagabundos.

Heb. req , "vanidad", "cosa vana"; "naderías" (BJ). Si se aplica a personas, req se refiere a gente indisciplinada, inútil; de ahí "vagabundos". El deseo de mejorar la situación propia es algo loable, pero descuidar las tareas que se tienen entre manos para dedicarse a soñar, es una locura. Hacer diligentemente lo que está a mano provee alimento diario y deja tiempo para alcanzar otras metas dignas y para prepararse para un servicio más elevado (ver Ed 259, 260).

12. La red.

Heb. matsod . No es claro ni el sentido de esta palabra, ni el de la frase. En algunos casos, matsod significa "trabajos de asedio". Posiblemente se quiere significar que el impío desea despojo, presa (o protección) para él, pero no consigue ninguna ganancia real, mientras que el hombre bueno está seguro y es fructífero.

13. Saldrá de la tribulación.

El impío se enreda con las mentiras que dice, y no hay quien lo suelte. El justo sufre con los ataques de sus enemigos, pero su honradez y el poder soberano de Dios lo libran de sus tribulaciones (cf. Sal. 37: 39, 40; 2 Ped. 2: 9).

14. Fruto de su boca.

El justo recibe recompensa por sus buenas palabras y por lo que hace (ver Job 1: 10; Isa. 3: 10).

15. El que obedece al consejo.

Cf. caps. 3: 7; 13: 10; 14: 12; 16: 2; 21: 2; 1T 360.

16. Al punto.

Heb. "en el día". El necio no ha aprendido a dominarse. Si lo insultan o supuestamente lo ofenden, inmediatamente expresa su resentimiento. Pero el sabio comprende que tal proceder probablemente agravará la situación; por lo tanto, espera hasta que se hayan calmado los ánimos antes de intentar poner las cosas en su lugar, o puede que lo olvide todo (Prov. 20: 22; 24: 29; Mat. 5: 39; Luc. 6: 35).

17. Habla verdad.

Heb. "exhala verdad". Quizá se refiera al inveterado hábito de hablar la verdad, que para algunas personas es algo tan natural como respirar. A la persona veraz la gobiernan los dictados de lo recto (DMJ 60, 61). Por esta razón, los cristianos no tienen por qué vacilar en prestar juramento judicial (ver DMJ 60, 61; DTG 653, 654).

El prevaricador, en cambio, habitualmente no dice la verdad ni aun cuando preste juramento. Su costumbre de decir la verdad a medias, o de darle a ella otro tinte a fin de que cause otra impresión, lo cual equivale a una mentira, hará que pronto se desconfíe de su palabra (cap. 14: 5, 25).

18. Golpes de espada.

El símil es más significativo en hebreo, pues para los israelitas el filo de la espada era la boca de la misma. La boca apresurada, impaciente, habla palabras que hieren a los amigos y provocan mucho sufrimiento y tristeza. Las palabras dichas sin tacto muchas veces hieren los tiernos corazones de los enlutados o afligidos, pero el entendido sabe lo que debe decir para consolar a los dolientes, calmar a los airados y alegrar a los desanimados (ver cap. 10: 11; Ed 23 1, 232).

19. Por un momento.

El hebreo puede traducirse: "mientras guiño el ojo". El reinado del mal no dura sino un momento. La verdad de Dios no puede ser abatida. Aun la verdad humana puede soportar que se la escudriñe cabalmente. Pero las mentiras se descubren pronto, y si no se las expone en esta vida, se conocerán en el juicio venidero. Aun el gran engaño de Satanás se aclarará final y plenamente ante el universo al fin de los mil años (Apoc. 20: 1-10; CS 724-728).

20. Piensan.

Heb. jarash , "inventar", "tramar".

21. Ninguna adversidad.

Probablemente signifique que el perjuicio que sufre el justo es transformado en bendición por la intervención de Dios (Rom. 8: 28).

Males.

Heb. ra' . Puede referirse al mal moral, como en 1 Rey. 11: 6, o a la calamidad, como en Sal. 141: 5. Aquí evidentemente se refiere a una calamidad o "desgracia".

22. Los labios mentirosos.

Cf. Prov. 10: 31, 32; 12: 19; 13: 5; 16: 13; 17: 7; Sant. 3: 56; 1004 Apoc. 22: 15; PP 540. Ver com. Prov. 6: 17; 12: 17.

23. Encubre su saber.

La persona prudente no calla para engañar; lo hace por modestia y sabia cautela. La falta de sabiduría y de modestia es la que impulsa al necio a decir cualquier cosa que se le ocurra (caps. 12: 16; 13: 16; 15: 2).

24. La negligencia.

La pereza ocasiona pobreza e incomodidad en vez del placer que promete. Las personas diligentes que emplean bien el tiempo seguramente obtendrán dominio sobre los insolentes.

25. La congoja.

En un corazón preocupado no puede haber la paz que Cristo prometió. La ansiedad es una negación de que se confía en Dios (ver Sal. 37: 1-11; Mat. 6: 34; 1 Ped. 5: 7; PP 299, 300). La congoja puede aliviarse mucho por medio de una palabra de esperanza y ánimo, y mediante una exhortación a tener fe en las promesas de Dios (Isa. 35: 3, 4).

26. El justo sirve de guía.

Hay cierta duda en cuanto al significado de este versículo. La primera podría traducirse: "El justo procura a su amigo" o "el justo procura su pastoreo". El sentido de la segunda parte es obvio. El camino del impío es oscuro y engañoso; él mismo no sabe por dónde va al encaminarse a la destrucción, por lo cual es incapaz de guiar debidamente a otros (Mat. 15: 14).

27. El indolente.

El perezoso es demasiado indolente, aun para asar la presa que ha cazado. No puede saberse si la segunda frase quiere decir que la diligencia, o el resultado de la diligencia, o la persona diligente, es un tesoro: el "haber precioso". El hebreo permite por igual las tres traducciones.

28. El camino de la justicia.

Andar por el camino de la santidad es escoger la vida. Esto es tan cierto hoy como lo fue cuando Salomón pronunció estas palabras o cuando Israel hizo frente a la misma elección en Gerizim y Ebal (Deut. 27; 28; 30: 15-20; Mat. 19: 17).

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