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CBA LIBRO DE LOS PROVERBIOS - Capítulo 14

LIBRO DE LOS PROVERBIOS - Capítulo 14

1. Mujer.

Ninguna casa puede ser fuerte a menos que sea manejada por una mujer sabia y diligente. Cuando el ama de casa es insensata, no sólo descuidará su hogar, sino que su conducta necia suscitará enemigos externos y contiendas domésticas (caps. 24: 3; 31: 10-31).

2. Teme a Jehová.

Es decir, le rinde reverencia. El temor del hombre piadoso es muy diferente del espanto y terror que sobrecogen al pecador en esos momentos cuando ve con claridad la dirección por la cual va y la suerte que le aguarda.

Lo menosprecia.

¡Cuán extraño es que el minúsculo ser humano, una partícula del universo, se atreva a despreciar al Creador y Sustentador de las inmensas estrellas y de los planetas que las circundan, y tome su santo nombre en vano!

3. Los labios.

Las palabras del sabio son humildes y conciliatorias, ganan amigos y protegen del mal (caps. 13: 3; 15: 1).

4. El granero está vacío.

Llenar el pesebre y el granero exige un arduo trabajo del agricultor, 1009 además de la fuerza de los bueyes para arar y trillar el grano. El que no cuida de sus tierras no puede esperar una rica cosecha (caps. 12: 11; 28: 19).

5. Hablará mentiras.

Literalmente, "exhalará mentiras". El justo exhala verdad naturalmente (ver com. cap. 12: 17); y el falso testigo, mentiras. El testigo fiel ni puede ni quiere mentir (cap. 13: 5).

6. Le es fácil.

La diferencia entre el que no puede hallar el conocimiento y el que obtiene sabiduría está en la manera de buscar. El que se burla no está preparado para aceptar la instrucción; y por lo tanto, cuando busca sabiduría, ésta "no está" (traducción literal). El entendido se humilla para escuchar a sus instructores. No acepta ciegamente todo lo que se le dice, sino que escucha todas las cosas, y luego las prueba. Como resultado, encuentra mucho conocimiento útil (Sal. 25: 9; 1 Tes. 5: 21).

7. Vete.

En este versículo se confirma lo que se decía en el cap. 13: 20. No hay nada que ganar, pero sí mucho que perder, en el trato con compañeros necios e impenitentes.

8. Es engaño.

Los necios engañan a otros y piensan que ganarán porque no consideran ni evalúan el resultado de sus acciones. El prudente manifiesta su sabiduría al analizar minuciosamente todos sus planes y actos. Debe estar convencido de que su proceder lo llevará a la vida eterna. Sabe que dentro y fuera de mí hay fuerzas empeñadas en descarriarlo (ver Jer. 17: 9; Efe. 5: 15).

9. Los necios se mofan.

La forma verbal hebrea yalits es singular, por lo cual el sujeto debe ser el "pecado", o la "culpabilidad". Debería pues, traducirse: "La culpabilidad se mofa de los necios". Aunque los necios se mofen del pecado, es evidente que éste se burla de ellos porque no comprenden la fuerza con la cual el pecado se adhiere a ellos (ver cap. 5: 22; Ed 282).

10. Conoce la amargura.

Aunque los amigos y amados lleguen a comprender parcialmente nuestros gozos y tristezas, nunca podrán compartir nuestras vivencias más íntimas, ni experimentar con nosotros toda nuestra amargura o pesadumbre, como tampoco todas nuestras alegrías. Sin embargo, Jesús conoce nuestras más profundas tristezas y comparte nuestras mayores alegrías (ver DTG 294).

11. Casa ... tienda.

Heb. 'óhel , "tienda", "tabernáculo". Es probable que haya un contraste intencional entre "casa" y "tienda". El impío traza sus planes para esta vida; procura establecerse en una morada cómoda y bien puesta. Pero el justo recuerda que es un extranjero y peregrino que viaja hacia la ciudad de Dios (cf. Heb. 11: 9, 10). Tarde o temprano cae la casa del impío, y éste, antes orgulloso, queda temblando y sin abrigo delante del supremo juez. El justo encuentra en su tienda un refugio de paz y alegría hasta completar su viaje. Aguarda el advenimiento del reino eterno, en el cual tendrá una mansión gloriosa y perdurable (Prov. 3: 33; 12: 7; Mat. 7: 24-27).

12. De muerte.

No se entra ciega ni precipitadamente en los caminos de muerte. Se los escoge porque parecen ser los más convenientes. Se amonesta a no confiar en la dirección de la conciencia sin antes compararla constantemente con lo que enseña la Palabra de Dios. Muchos están convencidos de que Dios aceptará un sustituto de lo que él expresamente requiere, pero descubren después que lo han perdido todo. Pilato es un notable ejemplo de esto: probablemente no estaba familiarizado con la Palabra escrita, pero Jesús, la Palabra viviente, lo instruyó con su voz y su ejemplo. Pensó que podía transigir con el mal y al mismo tiempo retener su riqueza y su posición de gobernador romano, pero su transigencia lo llevó a la desgracia y a la muerte (Mat. 27: 11-26; DTG 687).

13. Aun en la risa.

Este pasaje recuerda que muchas personas tristes procuran ocultar sus dificultades bajo una risa liviana, y que la alegría mal entendida sólo puede llevar al pesar (Ecl. 7: 4).

14. El necio de corazón.

El que se extravía. Este ha conocido mejores cosas. Rápidamente se hastía de las complacencias egoístas, y se siente insatisfecho, aunque esta insatisfacción no lo lleva necesariamente al arrepentimiento.

Estará atento.

A diferencia del "apóstata" que se hastía con los frutos de sus malos caminos, la persona buena se sacia con los frutos de sus buenos caminos (ver Isa. 3: 10). La LXX traduce así: " "El hombre de corazón robusto se saciará de sus propios caminos; y un hombre bueno de sus propios pensamientos" " .

15. El simple.

Heb. pethi . "Simple" quizá pueda entenderse , en el sentido de uno que 1010 tiene la mente abierta a la instrucción. En sentido negativo se refiere a los que fácilmente se de han descarriar.

16. Teme.

El sabio comprende que todos los caminos están llenos de las trampas del adversario, y cautelosamente examina cada acción, y cada nueva idea a la luz de la Palabra de Dios. Pero el insensato confía con arrogancia en sí mismo, y por eso se convierte en fácil presa de Satanás, quien lo hace caer en una trampa de la cual difícilmente podrá escapar (caps. 22: 3; 28: 26).

17. El hombre perverso.

Heb. 'ish mezimmoth , "hombre de discreción", si se trata de un individuo bueno; pero si es impío, esa discreción se transforma en "inicuas intrigas" (VM). Este versículo, como se lo traduce del hebreo, no tiene el habitual paralelismo antitético. La LXX conserva este paralelismo, pero cambia el sentido: " "El hombre apasionado actúa sin consideración; pero el hombre sensato soporta muchas cosas" " ( "aguanta" , BJ).

18. Los simples.

Ver com. vers. 15. Los simples se niegan a aprender, y por su elección deliberada se convierten en herederos del padre de toda necedad: Satanás. El prudente busca la sabiduría, y recibe conocimiento como corona de honra y de victoria.

19. A las puertas.

Este versículo no siempre se cumple en esta vida, si bien, aun aquí, a veces los impíos encuentran que se invierten los papeles y se ven obligados a humillarse ante los justos. El hombre rico de la parábola estuvo dispuesto a humillarse delante de Abrahán y de Lázaro (Luc. 16: 19-31), y también los impíos se postrarán un día fuera de la Nueva Jerusalén para reconocer que con toda justicia se los ha excluido de ella (Apoc. 20: 9, 12; CS 724-727).

20. El pobre es odioso.

El pobre muchísimas veces es digno de honor, y el rico es malo y prepotente; sin embargo, se descuida al primero y se aplaude al segundo (ver Sant. 2: 1-6; cf. Prov. 18: 5; 24: 23; 28: 21).

22. ¿No yerran?

Se hace esta pregunta para responderla con una vigorosa afirmación. Aunque no hubiera Dios ni recompensa eterna, sería mejor pensar "el bien" para lograr que quienes nos rodean sean misericordiosos con nosotros y nos muestren confianza. Nótese la combinación de misericordia y verdad (Sal. 61: 7; 85: 10; Prov. 3: 3; 16: 6).

24. Las riquezas.

Sin duda se hace referencia a algo más que riquezas materiales, porque a menudo los sabios son relativamente pobres. Sin embargo, los sabios manejan los recursos de que disponen de un modo que redunde en su honor. Además poseen riquezas espirituales e intelectuales.

Insensatez.

La palabra que se traduce "insensatez" e "infatuación" es 'iwwéleth , la cual deriva de la raíz 'ul , que significa (1) "ser necio", (2) "ser fuerte" o "ser elevado". Se ha sugerido que Salomón empleó un juego de palabras, algo común en la antigüedad, y que en este pasaje 'iwwéleth tiene una vez el primer sentido y luego el segundo. Si así se interpreta, debe entenderse de la siguiente forma: "Si bien la forma en que los sabios emplean su riqueza les sirve de adorno, el ensalzamiento de los necios, lejos de honrarlos, sólo sirve para revelar su necedad". Sin embargo, esta interpretación es sólo una conjetura. Aunque puede demostrarse que la raíz tiene los dos sentidos, en ningún otro caso la palabra 'iwwéleth significa "ensalzamiento".

25. Libra las almas.

Cuando a causa de las falsas acusaciones hay vidas en peligro, el valiente testimonio de un testigo honrado puede salvarlas. Cuando se acepta sin mayor investigación la prueba presentada por mentirosos, todo el sistema de justicia deja de ser digno de confianza.

27. El temor de Jehová.

Cf. caps. 8: 13; 19: 23.

28. La multitud del pueblo.

La honra del rey no está en la guerra ni en la conquista, sino en la multitud de sus súbditos que viven en paz y seguridad.

29. El que tarda en airarse.

El orden de las palabras sugiere que la grandeza de entendimiento sigue al dominio propio, y esto es verdad. Pero también es cierto que cuanto mayor sea el entendimiento tanto mayor será el dominio propio. Se ha dicho que entenderlo todo es perdonarlo todo. Parte no pequeña de la naturaleza humana se debe a su herencia y a su ambiente. Cuando comprendemos los factores que han contribuido a la falta de confiabilidad o al mal genio de alguien, se aminora nuestra indignación. No quiere decir que el ambiente determine el carácter de la persona y que por eso el pecado tenga excusa. Pero la herencia y el ambiente muchas veces significan grandes desventajas para el 1011 desarrollo simétrico del carácter.

El que es de genio irascible manifiesta públicamente su necedad. Revela su falta de entendimiento y de dominio propio, dos de las características notorias del necio. El hombre más sabio se aleja de la sabiduría cuando pierde la paciencia; momentáneamente se transforma en necio. Su costumbre de actuar con prudencia puede impedir que su arrebato sea tan descabellado como el de otra persona menos prudente; pero cuando estalla, corre el riesgo de perder el dominio de lo que dice o hace (ver Núm. 20: 7-13; PP 440-446).

30. Vida.

Un corazón sano hace que el cuerpo sea sano. Muchas enfermedades y deformidades han resultado de albergar sentimientos de celos, culpabilidad e ira, y se han logrado curaciones mediante el restablecimiento de la tranquilidad y la confianza en el alma (ver MC 185-200).

31. Tiene misericordia del pobre.

Debido a la falta de la revelación de Dios en las Sagradas Escrituras, ha sido algo común en todo tiempo y lugar descuidar y despreciar a los pobres. Esta conducta contrasta agudamente con la insistencia de la Biblia en que Dios ha confiado a sus prójimos más afortunados el cuidado de los pobres (ver Juan 12: 8). Israel tenía un sistema de propiedad de las tierras por el cual cada familia podía conservar su parcela. Existían también muchos reglamentos que hacían más llevadera la situación de los desafortunados (Lev. 25: 10, 23-28; Deut. 15: 7-11; MC 139).

Siendo que Dios ha permitido que exista pobreza como una demostración de los resultados del pecado y de la indolencia, y para probar la generosidad de su pueblo, los que no ayudan a los pobres deshonran al Padre de todos, y le desobedecen (Mar. 10: 21; 14: 7; Gál. 2: 10).

32. Será lanzado.

Mejor, "el impío será derribado en sus calamidades". Se destaca el contraste entre el pecador que hace frente a la desgracia sin la seguridad de que Dios lo protege porque no le ha servido fielmente en tiempos de paz y prosperidad, y el que puede hacer frente a la inevitable muerte con la misma imperturbable confianza que ha tenido durante toda la vida.

33. No es conocida.

Este versículo podría parafrasearse así: "La sabiduría reposa apaciblemente dentro del sabio, pero los necios pregonan en alta voz qué poca sabiduría hay dentro de ellos". La LXX soslaya la dificultad de tener que acreditar sabiduría a los necios, y traduce la segunda parte así: " "Pero en el corazón de los necios no se discierne la sabiduría" " .

34. Engrandece a la nación.

Aquí la justicia equivale al bienhacer en todas las relaciones. En el caso de los individuos, los resultados de hacer el bien o hacer el mal no siempre son evidentes inmediatamente. Algunas personas buenas han pasado la vida en la miseria y la necesidad, mientras que muchos malos parecen gozar de los placeres del pecado. El salmista observó esta aparente paradoja del gobierno divino, pero cuando contempló la recompensa futura quedó tranquilo en cuanto al trato de Dios con el hombre (Sal. 73). En el caso de las naciones esta afirmación parece manifestarse más claramente, aunque quizá esa demostración pueda ser lenta. A las naciones se les asigna un período de prueba para ver si cumplen o no el propósito. Si lo rechazan, abrirán la puerta a la ruina (ver PR 368, 392).

35. La benevolencia del rey.

Si bien Dios permite que sus hijos sufran dificultades para que aprendan lecciones que los preparen para la vida eterna, y aunque algunos malhechores se las ingenian para escapar por un tiempo de las consecuencias de sus acciones, es verdadera la aplicación general de este proverbio. Estas afirmaciones, o cualquier afirmación de una verdad general, no deben invertirse y usarse para condenar como pecadores a individuos o a naciones porque pasan por dificultades, ni para probar que quien goza de bendiciones es necesariamente recto (ver DTG 436, 437).

El servidor entendido.

La verdad enunciada en el vers. 35 aparece una y otra vez en las parábolas y en otras enseñanzas de Jesús. Este contraste se destaca en la parábola de las diez minas (Luc. 19: 11-27), y en la de los talentos (Mat. 25: 14-30). El que pretende servir, pero a la vez actúa sin discreción, gana censura y desprecio.

CBA T3

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