Lección 9 | Jueves 25 de febrero
UN SIERVO QUE SIENTE Y SUFRE (ISA. 49:1–12)
¿Quién es el siervo de Dios en Isaías 49:1 al 12?
Isa 49:1 Oídme, costas, y escuchad, pueblos lejanos. Jehová me llamó desde el vientre, desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria.
Isa 49:2 Y puso mi boca como espada aguda, me cubrió con la sombra de su mano; y me puso por saeta bruñida, me guardó en su aljaba;
Isa 49:3 y me dijo: Mi siervo eres, oh Israel, porque en ti me gloriaré.
Isa 49:4 Pero yo dije: Por demás he trabajado, en vano y sin provecho he consumido mis fuerzas; pero mi causa está delante de Jehová, y mi recompensa con mi Dios.
Isa 49:5 Ahora pues, dice Jehová, el que me formó desde el vientre para ser su siervo, para hacer volver a él a Jacob y para congregarle a Israel (porque estimado seré en los ojos de Jehová, y el Dios mío será mi fuerza);
Isa 49:6 dice: Poco es para mí que tú seas mi siervo para levantar las tribus de Jacob, y para que restaures el remanente de Israel; también te di por luz de las naciones, para que seas mi salvación hasta lo postrero de la tierra.
Isa 49:7 Así ha dicho Jehová, Redentor de Israel, el Santo suyo, al menospreciado de alma, al abominado de las naciones, al siervo de los tiranos: Verán reyes, y se levantarán príncipes, y adorarán por Jehová; porque fiel es el Santo de Israel, el cual te escogió.
The Restoration of Israel
Isa 49:8 Así dijo Jehová: En tiempo aceptable te oí, y en el día de salvación te ayudé; y te guardaré, y te daré por pacto al pueblo, para que restaures la tierra, para que heredes asoladas heredades;
Isa 49:9 para que digas a los presos: Salid; y a los que están en tinieblas: Mostraos. En los caminos serán apacentados, y en todas las alturas tendrán sus pastos.
Isa 49:10 No tendrán hambre ni sed, ni el calor ni el sol los afligirá; porque el que tiene de ellos misericordia los guiará, y los conducirá a manantiales de aguas.
Isa 49:11 Y convertiré en camino todos mis montes, y mis calzadas serán levantadas.
Isa 49:12 He aquí éstos vendrán de lejos; y he aquí éstos del norte y del occidente, y éstos de la tierra de Sinim.
Dios lo llama y le pone nombre antes de que nazca, hace que su boca se asemeje a una espada, y se gloriará en él. Dios emplea al siervo para recuperar a la nación de Israel para sí, a fin de que sea una luz de salvación para todo el mundo, para que sea un pacto y liberar prisioneros. Hay una gran superposición entre esta descripción y la de Isaías 42, donde identificamos al siervo como el Mesías. El Nuevo Testamento encuentra los atributos del siervo en Jesucristo, en ambas venidas: Mateo 1:21; Juan 8:12; 9:5; 17:1-5; Apocalipsis 1:16; 2:16; 19:15.
Si este siervo es el Mesías, ¿por qué Dios lo llama “Israel” aquí (Isa. 49:3)?
Isa 49:3 y me dijo: Mi siervo eres, oh Israel, porque en ti me gloriaré.
Anteriormente encontramos que, en esta parte de Isaías, el siervo de Dios “Israel/Jacob” se refiere a la nación. Pero aquí el nombre “Israel” (sin una referencia paralela a “Jacob”) se aplica claramente al siervo individual, el que restaura la nación a Dios (Isa. 49:5). El siervo individual se ha convertido en la personificación o el representante ideal de la nación (Isa. 48:1).
¿Qué nuevo elemento aparece aquí? Isaías 49:4, 7.
Isa 49:4 Pero yo dije: Por demás he trabajado, en vano y sin
provecho he consumido mis fuerzas; pero mi causa está delante de Jehová,
y mi recompensa con mi Dios.
Isa
49:7 Así ha dicho Jehová, Redentor de Israel, el Santo suyo, al
menospreciado de alma, al abominado de las naciones, al siervo de los
tiranos: Verán reyes, y se levantarán príncipes, y adorarán por Jehová;
porque fiel es el Santo de Israel, el cual te escogió.
Esta es la primera indicación de la dificultad que implica la tarea del siervo. Se lamenta: “Por demás he trabajado, en vano y sin provecho he consumido mis fuerzas” (Isa. 49:4), una idea que se refleja en Daniel 9:26: “Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí”. Pero se aferra a la fe: “Pero mi causa está delante de Jehová, y mi recompensa con mi Dios” (Isa. 49:4).
Isaías 49:7 es sorprendente. El siervo es “menospreciado de alma”, “abominado de las naciones”, “siervo de los tiranos”. Pero el Señor le dice: “Verán reyes, y se levantarán príncipes, y adorarán por Jehová; porque fiel es el Santo de Israel, el cual te escogió”.
Recuerda el ministerio de Cristo. Hasta el mismo fin, ¿no tuvo razones para desanimarse? Sin embargo, se mantuvo fiel, a pesar de las apariencias externas. ¿Cuál es la lección para que nosotros hagamos lo mismo, a pesar de las apariencias externas?
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