Lunes 29 de abril | Lección 5
TRANSMITIR LA PALABRA DE DIOS
Lee 2 Corintios 4:1 al 6 y 2:14. ¿Qué nos dicen estos pasajes acerca de la confianza que tenía Pablo, a pesar de los desafíos que enfrentaba al proclamar la verdad de la Palabra de Dios?
2Co 4:1 Por lo cual, teniendo nosotros este ministerio según la misericordia que hemos recibido, no desmayamos.
2Co 4:2 Antes bien renunciamos a lo oculto y vergonzoso, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por la manifestación de la verdad recomendándonos a toda conciencia humana delante de Dios.
2Co 4:3 Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto;
2Co 4:4 en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.
2Co 4:5 Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a nosotros como vuestros siervos por amor de Jesús.
2Co 4:6 Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz,(A) es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.
Los reformadores se enfrentaron a pruebas similares; no obstante, por fe permanecieron fieles a la Palabra de Dios. Un ejemplo de valentía frente a probabilidades aparentemente abrumadoras es William Tyndale. El mayor deseo de Tyndale era dar a Inglaterra una traducción exacta y legible de la Biblia. Decidió traducir la Biblia a partir de los idiomas originales y corregir algunos de los errores de la traducción de Wycliffe de hacía doscientos años. Finalmente, Tyndale también fue arrestado y juzgado. Muchos ejemplares de su versión de la Biblia, impresas en Worms, Alemania, fueron confiscadas y quemadas públicamente.
Su juicio tuvo lugar en Bélgica en 1536 d.C. Fue condenado a la hoguera por herejía. Sus verdugos lo estrangularon mientras lo ataban a la hoguera y luego quemaron su cuerpo. Sus últimas palabras fueron pronunciadas con celo a viva voz y se describen como: “Señor, abre los ojos del rey de Inglaterra”. Dios respondió milagrosamente a la oración de Tyndale.
A los cuatro años de su muerte, se publicaron cuatro traducciones inglesas de la Biblia. En 1611 se imprimió la versión bíblica del Rey Jacobo (King James), basada en gran medida en la obra de Tyndale. Los 54 eruditos que elaboraron la obra se basaron mayormente en la anterior traducción inglesa de Tyndale. Una estimación sugiere que el Antiguo Testamento de la Biblia King James de 1611 es en un 76 por ciento traducción de Tyndale; y el Nuevo Testamento, en un 83 por ciento. En 2011, la versión King James celebró su 400º aniversario, y superó el hito de los mil millones de Biblias impresas. Al haber sido traducida a 2.454 idiomas, ha impactado a decenas de millones de personas en todo el mundo.
El sacrificio de William Tyndale valió la pena. Sin importar lo difícil que pareciera ni lo desafiantes que fueran las circunstancias, Tyndale y sus colegas creyentes en la Biblia confiaban en que Dios estaba obrando según el propósito de su voluntad. La vida de Tyndale fue determinante para la Eternidad.
Lee Daniel 12:3 y Apocalipsis 14:13. ¿De qué manera se aplican estos textos a la vida de Tyndale? Ahora piensa en tu propia vida y en tu impacto sobre los demás. ¿Qué estímulo te dan estos textos respecto de la oportunidad que tienes de influir sobre los demás para la Eternidad?
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