1. Fueron escritos.
Evidentemente, Crónicas se completó después de la deportación a Babilonia.
2. Sirvientes del templo.
Heb. nethinim ; (RVA) "nethineos". Eran los servidores del templo que realizaban las tareas más humildes, como acarrear el agua y la leña. En cuanto a la identidad de estos " "sirvientes" , ver com. Jos. 9: 21; Esd. 2: 43; 8: 20.
3. En Jerusalén.
Los vers. 3 a 17 parecen corresponder con Neh. 11: 4-19, aunque varían las opiniones en cuanto a si la lista de Crónicas describe a los habitantes antes o después del exilio. No son idénticos los dos relatos, pero quienes sostienen que ambos son postexílicos, creen que fueron tomados de un testimonio documental más largo, y que cada recopilador eligió su propia lista de nombres representativos de acuerdo con su propio criterio.
4. Utai.
Compárese con Neh. 11: 4; ver com. 1 Crón. 9: 3.
6. Seiscientos noventa.
Compárese con Neh. 11: 6, donde se da el número de 468. Los totales parecen corresponder con períodos diferentes.
9. Novecientos cincuenta y seis.
En Neh. 11: 8, el total es 928 (ver com. 1 Crón. 9: 3, 6).
10. Sacerdotes.
En los vers. 10 a 13 hay una lista de los sacerdotes que se ocupaban del servicio del templo.
11. Azarías.
Compárese con el pasaje del cap. 6: 11-13, donde los nombres corresponden hasta Sadoc, pero en el que no aparecen los dos nombres siguientes, Meraiot, hijo de Ahitob, aunque hay un Meraiot anterior (cap. 6: 7). La lista de Neh. 11: 11 es la misma que la de este versículo, con la excepción de que aparece Seraías en vez de Azarías. Según Neh. 12: 1, un Seraías comienza una lista de sacerdotes que subieron con Zorobabel y Jesúa, y en Neh. 10: 2 un Seraías y un Azarías están entre los sacerdotes que sellaron el pacto con Nehemías unos 70 años más tarde. En Neh. 12: 12 se ve que Seraías era jefe de un clan sacerdotal. Es obvio que se repetían los nombres favoritos en las familias sacerdotales.
12. Adaía.
Compárese con Neh. 11: 12; ver com. 1 Crón. 9: 3.
Pasur.
Compárese con Neh. 11: 12; ver com. 1 Crón. 9: 3.
13. Mil setecientos sesenta.
El total de los clanes sacerdotales consignado en Neh. 11: 12-14 llega a 1.192. Los totales pueden representar períodos diferentes.
14. Semaías.
Compárese con Neh. 11: 15, pasaje en que el linaje se remonta por una generación más hasta incluir el nombre de 159 Buni, pero que omite la frase "de los hijos de Merari"."
16. Los netofatitas.
Netofa era una aldea cercana a Belén (1 Crón. 2: 54; Neh. 7: 26).
17. Y los porteros.
Los vers. 17 a 26 tratan de los porteros, y dan su número y sus deberes. Compárese con Neh. 11: 19.
21. Tabernáculo.
Ver com. cap. 6: 32.
22. Doscientos doce.
Según Neh. 11: 19, los porteros eran 172. En tiempo de David, el total era 93 (1 Crón. 26: 8-11), y los que volvieron con Esdras eran 139 (Esd. 2: 42).
Samuel el vidente.
Es interesante notar que a Samuel le cupo una parte en disponer los servicios del templo. En ninguna otra parte se menciona esto.
24. Cuatro lados.
Compárese con Núm. 3: 23-38, donde se registra que Dios, por medio de Moisés, prescribió que los levitas acamparan en los cuatro lados del tabernáculo.
25. Sus aldeas.
Las familias de los guardas del templo vivían en zonas rurales alrededor de Jerusalén.
Cada siete días.
Tal vez en sábado (ver 2 Rey. 11: 5).
28. Utensilios para el ministerio.
Los utensilios sagrados usados en el servicio del santuario.
Por cuenta.
Literalmente, "por número". Los utensilios sagrados debían ser cuidadosamente contados para que no se perdiera ninguno.
30. Hijos de los sacerdotes.
Los levitas cuidaban los depósitos de las especias (vers. 29), pero sólo los sacerdotes podían preparar los perfumes.
32. Panes de la proposición.
Compárese con Lev. 24: 5-9.
Cada día de reposo.
El pan de la proposición era reemplazado cada sábado en la mesa áurea (ver com. Lev. 24: 8).
33. Cantores.
Esto incluye la afirmación concerniente a los levitas empleados en el servicio del templo.
35. En Gabaón.
Los vers. 35-44 son casi un duplicado exacto del cap. 8: 29-38. Se repite la genealogía de Saúl, esta vez como una introducción del relato de su ruina final del cap. 10, con el cual comienza esta sección narratoria de Crónicas.
Evidentemente, Crónicas se completó después de la deportación a Babilonia.
2. Sirvientes del templo.
Heb. nethinim ; (RVA) "nethineos". Eran los servidores del templo que realizaban las tareas más humildes, como acarrear el agua y la leña. En cuanto a la identidad de estos " "sirvientes" , ver com. Jos. 9: 21; Esd. 2: 43; 8: 20.
3. En Jerusalén.
Los vers. 3 a 17 parecen corresponder con Neh. 11: 4-19, aunque varían las opiniones en cuanto a si la lista de Crónicas describe a los habitantes antes o después del exilio. No son idénticos los dos relatos, pero quienes sostienen que ambos son postexílicos, creen que fueron tomados de un testimonio documental más largo, y que cada recopilador eligió su propia lista de nombres representativos de acuerdo con su propio criterio.
4. Utai.
Compárese con Neh. 11: 4; ver com. 1 Crón. 9: 3.
6. Seiscientos noventa.
Compárese con Neh. 11: 6, donde se da el número de 468. Los totales parecen corresponder con períodos diferentes.
9. Novecientos cincuenta y seis.
En Neh. 11: 8, el total es 928 (ver com. 1 Crón. 9: 3, 6).
10. Sacerdotes.
En los vers. 10 a 13 hay una lista de los sacerdotes que se ocupaban del servicio del templo.
11. Azarías.
Compárese con el pasaje del cap. 6: 11-13, donde los nombres corresponden hasta Sadoc, pero en el que no aparecen los dos nombres siguientes, Meraiot, hijo de Ahitob, aunque hay un Meraiot anterior (cap. 6: 7). La lista de Neh. 11: 11 es la misma que la de este versículo, con la excepción de que aparece Seraías en vez de Azarías. Según Neh. 12: 1, un Seraías comienza una lista de sacerdotes que subieron con Zorobabel y Jesúa, y en Neh. 10: 2 un Seraías y un Azarías están entre los sacerdotes que sellaron el pacto con Nehemías unos 70 años más tarde. En Neh. 12: 12 se ve que Seraías era jefe de un clan sacerdotal. Es obvio que se repetían los nombres favoritos en las familias sacerdotales.
12. Adaía.
Compárese con Neh. 11: 12; ver com. 1 Crón. 9: 3.
Pasur.
Compárese con Neh. 11: 12; ver com. 1 Crón. 9: 3.
13. Mil setecientos sesenta.
El total de los clanes sacerdotales consignado en Neh. 11: 12-14 llega a 1.192. Los totales pueden representar períodos diferentes.
14. Semaías.
Compárese con Neh. 11: 15, pasaje en que el linaje se remonta por una generación más hasta incluir el nombre de 159 Buni, pero que omite la frase "de los hijos de Merari"."
16. Los netofatitas.
Netofa era una aldea cercana a Belén (1 Crón. 2: 54; Neh. 7: 26).
17. Y los porteros.
Los vers. 17 a 26 tratan de los porteros, y dan su número y sus deberes. Compárese con Neh. 11: 19.
21. Tabernáculo.
Ver com. cap. 6: 32.
22. Doscientos doce.
Según Neh. 11: 19, los porteros eran 172. En tiempo de David, el total era 93 (1 Crón. 26: 8-11), y los que volvieron con Esdras eran 139 (Esd. 2: 42).
Samuel el vidente.
Es interesante notar que a Samuel le cupo una parte en disponer los servicios del templo. En ninguna otra parte se menciona esto.
24. Cuatro lados.
Compárese con Núm. 3: 23-38, donde se registra que Dios, por medio de Moisés, prescribió que los levitas acamparan en los cuatro lados del tabernáculo.
25. Sus aldeas.
Las familias de los guardas del templo vivían en zonas rurales alrededor de Jerusalén.
Cada siete días.
Tal vez en sábado (ver 2 Rey. 11: 5).
28. Utensilios para el ministerio.
Los utensilios sagrados usados en el servicio del santuario.
Por cuenta.
Literalmente, "por número". Los utensilios sagrados debían ser cuidadosamente contados para que no se perdiera ninguno.
30. Hijos de los sacerdotes.
Los levitas cuidaban los depósitos de las especias (vers. 29), pero sólo los sacerdotes podían preparar los perfumes.
32. Panes de la proposición.
Compárese con Lev. 24: 5-9.
Cada día de reposo.
El pan de la proposición era reemplazado cada sábado en la mesa áurea (ver com. Lev. 24: 8).
33. Cantores.
Esto incluye la afirmación concerniente a los levitas empleados en el servicio del templo.
35. En Gabaón.
Los vers. 35-44 son casi un duplicado exacto del cap. 8: 29-38. Se repite la genealogía de Saúl, esta vez como una introducción del relato de su ruina final del cap. 10, con el cual comienza esta sección narratoria de Crónicas.
CBA T3
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