1. Azarías.
Fuera de este capítulo, no se menciona a este profeta. Lo que sigue, algo peculiar de Crónicas, es un aporte importante para la historia de Judá. Los hechos aquí registrados son de interés para un estudio de la experiencia religiosa del pueblo de Dios y revelan la gran influencia de los que tienen al Señor consigo en sus obras.
2. Al encuentro de Asa.
Azarías se encontró con Asa cuando éste volvía de su gran victoria sobre Zera etíope (ver cap. 14: 9-15).
Si vosotros estuvierais con él.
Cf. Sant. 4: 8. Asa había buscado a Dios y se había esforzado por andar en sus caminos y hacer su obra (2 Crón. 14: 11). Por eso el Señor estaba con él poderosamente para guiarlo y bendecirlo.
Será hallado de vosotros.
Cf. 2 Crón. 15: 4, 15; 33: 12, 13; 1 Crón. 28: 9; Jer. 29: 13; Mat. 7: 7.
3. Muchos días.
El vers. 3, traducido literalmente, dice: "Y muchos días para Israel sin el verdadero Dios y sin sacerdote docente y sin ley". No hay ningún verbo en el pasaje. Por lo tanto, la determinación del tiempo verbal es una interpretación. Por eso la BJ traduce: "Durante mucho tiempo Israel estará sin verdadero Dios...". Hay muy diversas opiniones en cuanto a si esta sección es una profecía acerca de Israel, si es un examen de su historia en general, o si tiene una aplicación específica al presente inmediato, es decir, al período transcurrido desde el cisma del reino. La observación del profeta es verdadera en cual quiera de esos períodos. Compárese con las apostasías de los días de los jueces (Juec. 2: 11-19; 3: 7-10, 12-14; 4: 1-3; 6: 1-6; 8: 33-35; 10: 6-9).
Sacerdote que enseñara.
Los sacerdotes eran los instructores religiosos que enseñaban al pueblo la Palabra de Dios y la ley de Jehová (ver Lev. 10: 11; Deut. 17: 9, 11; 24: 8; 33: 10; Esd. 7: 25; Jer. 18: 18; Eze. 44: 23).
4. Se convirtieron.
Cuando, viéndose en aprietos, los israelitas se volvían a Dios, él oía sus oraciones, era bondadoso con ellos y los 251 libraba de sus enemigos (ver Sal. 106: 44; 107: 6).
6. Una gente destruía.
Como en el vers. 3, el elemento temporal de este versículo no queda claro en el hebreo. La LXX emplea el futuro; así también BJ. Estos versículos parecen describir la situación de Israel y sus vecinos, tal vez antes y después de pronunciarse estas palabras. Un ejemplo típico es el del período de los jueces, tiempo de gran intranquilidad y maldad, no solo en Palestina sino por todo el Cercano Oriente. Egipto, que había sido una gran potencia, gradualmente se fue debilitando hasta que llegó a tu nivel muy bajo durante la XX y la XXI dinastías, c. 1200-c. 950 AC (ver t. II, págs. 30, 31, 50-52). Por doquiera actuaban fuerzas disociadoras, la realeza estaba desprestigiada, los obreros sufrían hambre y un movimiento de desorden general se había extendido a toda la nación. Asiria no había alcanzado aún su gran poder, y Babilonia era débil (ver t. II, págs. 57-59). El imperio hitita (heteo), que durante la primera parte de este período había sido poderoso, se derrumbó ante los ataques de los pueblos del mar" (ver t. IIº págs. 29, 34- 36) y se fragmento en un gran número de pequeños Estados. El profeta describe vívidamente y con notable exactitud la situación que prevalecía e el Cercano Oriente en la parte final del segundo milenio AC, aunque su descripción también calza con otros períodos (ver com. vers. 3).
7. Pero esforzaos vosotros.
En realidad, el consejo del profeta era: "Sed fuertes en el Señor, continuad firmes en vuestra lealtad a él, y tened valor al afrontar el futuro". Azarías animaba a Asa para que continuara con las enérgicas medidas que había tomado contra la idolatría y con su firme política en favor de los intereses nacionales de Judá.
Hay recompensa.
Habiéndose decidido tan firmemente a favor del Señor, Asa no sería abandonado sino que se le permitiría cosechar la recompensa de sus labores.
8. Ídolos abominables.
Pocas reformas han sido en realidad reformas completas. Asa había desplegado fervientes esfuerzos para limpiar el país de sus abominaciones, pero es evidente que su obra sólo había tenido un éxito parcial. Animado por las palabras de Azarías, Asa ahora renovó sus esfuerzos para eliminar del país toda forma de mal.
En la parte montañosa de Efraín.
Cf. cap. 17: 2. Aunque Asa no había estado en guerra declarada con Israel, era lo bastante fuerte como para arrebatar del reino del norte una cantidad de ciudades fronterizas.
Reparó el altar.
Una expresión similar se emplea en el cap. 24: 4 acerca de Joás. Parecería, pues, que el altar había sido contaminado y que ahora fue limpiado y reconsagrado al Señor.
9. Los forasteros.
Pertenecían a las tribus que constituían el reino del norte. Durante el reinado de Roboam hubo una migración similar de ciudadanos de Israel que fueron a Judá (cap. 11: 16).
De Simeón.
Aunque Simeón estaba dentro de las fronteras del reino del sur (Jos. 19: 1), tal vez muchos miembros de esa tribu se radicaron dentro del territorio de Israel en ocasión del cisma.
Viendo que.
Cuando muchos del pueblo de Israel vieron que Dios estaba con Asa y lo bendecía, sin gran número descendió del reino del norte para vivir de entonces en adelante en Judá.
10. Año decimoquinto.
Esta reunión en Jerusalén, en el año 15.º de Asa, ubica también la victoria sobre Zera en ese año o en el año precedente. Si la tierra con Zera, el regreso a Jerusalén, la migración proveniente de las tribus del corte y la convocación de la asamblea en Jerusalén pudieran haber sucedido dentro de tres meses, entonces la guerra con Zera se rió en el año 15.º de Asa. De lo contrario -y eso es lo más probable-, fue en el año 14.º.
11. Sacrificaron.
Probablemente se trató de un gran sacrificio de paz en el que participó el pueblo en una fiesta general de regocijo y agradecimiento a Dios. Compárese con 1 Rey. 8: 63-66, donde se nos informa que Salomón ofreció gran número de sacrificios de paz durante la dedicacion del templo.
12. Prometieron solemnemente.
"Se obligaron con un pacto" (BJ). En realidad, fue una renovación solemne del pacto nacional hecho entre Dios y su pueblo en el Sinaí (Exo. 19: 5-8; 24: 3-8). Este pacto fue ratificado entre Dios e Israel varias veces en la historia de los judíos, generalmente después de períodos de apostasía (ver 2 Rey. 23: 3; 2 Crón. 34: 31; Neh. 10: 28-39).
De todo su corazón.
Compárese con Deut. 4: 29, donde se usa una frase similar.
13. Muriese.
Cuando fue renovado el pacto 252 nacional con Jehová, se determinó que debía ser incluida toda la nación y que todo el que no se pusiera del lado de Dios fuera muerto. En los días de Moisés, se castigaba con la pena de muerte a los que fueran hallados culpables de traspasar "su pacto" al adorar a cualquier otro dios (Deut. 17: 2-7; cf. Exo. 22: 20; Deut. 3:6-10, 12-15).
14. Juraron a Jehová.
El pacto con Dios fue renovado con un solemne juramento.
16. Maaca.
Compárense los vers. 16-1 8 con 1 Rey. 15: 13-15. Las variantes son pocas y sin importancia.
Madre del rey Asa.
En realidad, era la abuela, pues Maaca era la madre de Abías (ver 2 Crón. 11: 20; ver com. 1 Rey. 15: 10; 1 Crón. 2: 7).
Imagen.
Heb. miflétseth. Esta palabra indica algún ídolo horrible (ver com. 1 Rey. 15: 13).
17. No eran quitados.
Se quitaron algunos lugares altos (cap. 14: 3, 5), que evidentemente eran centros de culto idolátrico. Los lugares altos que se dejaron probablemente eran santuarios locales no autorizados para el culto de Jehová. Estos pueden haber subsistido a pesar de los esfuerzos de Asa para eliminarlos.
De Israel.
Estas palabras no se encuentran en el pasaje paralelo de 1 Rey. 15: 14. Es evidente que se indica el reino del sur pues difícilmente Asa podría haber emprendido la tarea de quitar los lugares altos del reino del norte.
18. Su padre había dedicado.
Quizá cosas tomadas de los despojos de la gran victoria de Abías sobre Jeroboam (cap. 13: 16- 19).
El había consagrado.
Tal vez era parte del botín de la victoria sobre Zera (cap. 14: 13-15). Sin duda se hicieron esfuerzos para reemplazar los tesoros del templo que habían sido tomados por Sisac durante el reinado de Roboam (cap. 12: 9).
19 No hubo más guerra.
La palabra "más" no está en el hebreo, y la cláusula tan sólo dice: "No subo guerra" (BJ). (Ver el párrafo que sigue.)
Treinta y cinco años.
Quizá el 35.º año del reino meridional (ver com. cap. 16: 1), que sería el 14.º año del reinado de Asa. Teniendo en cuenta este cálculo, sería incorrecto traducir la primera parte del versículo como "no hubo más guerra" ya que el 14.º año probablemente indica el comienzo de hostilidades en el reinado de Asa.
CB T3
Fuera de este capítulo, no se menciona a este profeta. Lo que sigue, algo peculiar de Crónicas, es un aporte importante para la historia de Judá. Los hechos aquí registrados son de interés para un estudio de la experiencia religiosa del pueblo de Dios y revelan la gran influencia de los que tienen al Señor consigo en sus obras.
2. Al encuentro de Asa.
Azarías se encontró con Asa cuando éste volvía de su gran victoria sobre Zera etíope (ver cap. 14: 9-15).
Si vosotros estuvierais con él.
Cf. Sant. 4: 8. Asa había buscado a Dios y se había esforzado por andar en sus caminos y hacer su obra (2 Crón. 14: 11). Por eso el Señor estaba con él poderosamente para guiarlo y bendecirlo.
Será hallado de vosotros.
Cf. 2 Crón. 15: 4, 15; 33: 12, 13; 1 Crón. 28: 9; Jer. 29: 13; Mat. 7: 7.
3. Muchos días.
El vers. 3, traducido literalmente, dice: "Y muchos días para Israel sin el verdadero Dios y sin sacerdote docente y sin ley". No hay ningún verbo en el pasaje. Por lo tanto, la determinación del tiempo verbal es una interpretación. Por eso la BJ traduce: "Durante mucho tiempo Israel estará sin verdadero Dios...". Hay muy diversas opiniones en cuanto a si esta sección es una profecía acerca de Israel, si es un examen de su historia en general, o si tiene una aplicación específica al presente inmediato, es decir, al período transcurrido desde el cisma del reino. La observación del profeta es verdadera en cual quiera de esos períodos. Compárese con las apostasías de los días de los jueces (Juec. 2: 11-19; 3: 7-10, 12-14; 4: 1-3; 6: 1-6; 8: 33-35; 10: 6-9).
Sacerdote que enseñara.
Los sacerdotes eran los instructores religiosos que enseñaban al pueblo la Palabra de Dios y la ley de Jehová (ver Lev. 10: 11; Deut. 17: 9, 11; 24: 8; 33: 10; Esd. 7: 25; Jer. 18: 18; Eze. 44: 23).
4. Se convirtieron.
Cuando, viéndose en aprietos, los israelitas se volvían a Dios, él oía sus oraciones, era bondadoso con ellos y los 251 libraba de sus enemigos (ver Sal. 106: 44; 107: 6).
6. Una gente destruía.
Como en el vers. 3, el elemento temporal de este versículo no queda claro en el hebreo. La LXX emplea el futuro; así también BJ. Estos versículos parecen describir la situación de Israel y sus vecinos, tal vez antes y después de pronunciarse estas palabras. Un ejemplo típico es el del período de los jueces, tiempo de gran intranquilidad y maldad, no solo en Palestina sino por todo el Cercano Oriente. Egipto, que había sido una gran potencia, gradualmente se fue debilitando hasta que llegó a tu nivel muy bajo durante la XX y la XXI dinastías, c. 1200-c. 950 AC (ver t. II, págs. 30, 31, 50-52). Por doquiera actuaban fuerzas disociadoras, la realeza estaba desprestigiada, los obreros sufrían hambre y un movimiento de desorden general se había extendido a toda la nación. Asiria no había alcanzado aún su gran poder, y Babilonia era débil (ver t. II, págs. 57-59). El imperio hitita (heteo), que durante la primera parte de este período había sido poderoso, se derrumbó ante los ataques de los pueblos del mar" (ver t. IIº págs. 29, 34- 36) y se fragmento en un gran número de pequeños Estados. El profeta describe vívidamente y con notable exactitud la situación que prevalecía e el Cercano Oriente en la parte final del segundo milenio AC, aunque su descripción también calza con otros períodos (ver com. vers. 3).
7. Pero esforzaos vosotros.
En realidad, el consejo del profeta era: "Sed fuertes en el Señor, continuad firmes en vuestra lealtad a él, y tened valor al afrontar el futuro". Azarías animaba a Asa para que continuara con las enérgicas medidas que había tomado contra la idolatría y con su firme política en favor de los intereses nacionales de Judá.
Hay recompensa.
Habiéndose decidido tan firmemente a favor del Señor, Asa no sería abandonado sino que se le permitiría cosechar la recompensa de sus labores.
8. Ídolos abominables.
Pocas reformas han sido en realidad reformas completas. Asa había desplegado fervientes esfuerzos para limpiar el país de sus abominaciones, pero es evidente que su obra sólo había tenido un éxito parcial. Animado por las palabras de Azarías, Asa ahora renovó sus esfuerzos para eliminar del país toda forma de mal.
En la parte montañosa de Efraín.
Cf. cap. 17: 2. Aunque Asa no había estado en guerra declarada con Israel, era lo bastante fuerte como para arrebatar del reino del norte una cantidad de ciudades fronterizas.
Reparó el altar.
Una expresión similar se emplea en el cap. 24: 4 acerca de Joás. Parecería, pues, que el altar había sido contaminado y que ahora fue limpiado y reconsagrado al Señor.
9. Los forasteros.
Pertenecían a las tribus que constituían el reino del norte. Durante el reinado de Roboam hubo una migración similar de ciudadanos de Israel que fueron a Judá (cap. 11: 16).
De Simeón.
Aunque Simeón estaba dentro de las fronteras del reino del sur (Jos. 19: 1), tal vez muchos miembros de esa tribu se radicaron dentro del territorio de Israel en ocasión del cisma.
Viendo que.
Cuando muchos del pueblo de Israel vieron que Dios estaba con Asa y lo bendecía, sin gran número descendió del reino del norte para vivir de entonces en adelante en Judá.
10. Año decimoquinto.
Esta reunión en Jerusalén, en el año 15.º de Asa, ubica también la victoria sobre Zera en ese año o en el año precedente. Si la tierra con Zera, el regreso a Jerusalén, la migración proveniente de las tribus del corte y la convocación de la asamblea en Jerusalén pudieran haber sucedido dentro de tres meses, entonces la guerra con Zera se rió en el año 15.º de Asa. De lo contrario -y eso es lo más probable-, fue en el año 14.º.
11. Sacrificaron.
Probablemente se trató de un gran sacrificio de paz en el que participó el pueblo en una fiesta general de regocijo y agradecimiento a Dios. Compárese con 1 Rey. 8: 63-66, donde se nos informa que Salomón ofreció gran número de sacrificios de paz durante la dedicacion del templo.
12. Prometieron solemnemente.
"Se obligaron con un pacto" (BJ). En realidad, fue una renovación solemne del pacto nacional hecho entre Dios y su pueblo en el Sinaí (Exo. 19: 5-8; 24: 3-8). Este pacto fue ratificado entre Dios e Israel varias veces en la historia de los judíos, generalmente después de períodos de apostasía (ver 2 Rey. 23: 3; 2 Crón. 34: 31; Neh. 10: 28-39).
De todo su corazón.
Compárese con Deut. 4: 29, donde se usa una frase similar.
13. Muriese.
Cuando fue renovado el pacto 252 nacional con Jehová, se determinó que debía ser incluida toda la nación y que todo el que no se pusiera del lado de Dios fuera muerto. En los días de Moisés, se castigaba con la pena de muerte a los que fueran hallados culpables de traspasar "su pacto" al adorar a cualquier otro dios (Deut. 17: 2-7; cf. Exo. 22: 20; Deut. 3:6-10, 12-15).
14. Juraron a Jehová.
El pacto con Dios fue renovado con un solemne juramento.
16. Maaca.
Compárense los vers. 16-1 8 con 1 Rey. 15: 13-15. Las variantes son pocas y sin importancia.
Madre del rey Asa.
En realidad, era la abuela, pues Maaca era la madre de Abías (ver 2 Crón. 11: 20; ver com. 1 Rey. 15: 10; 1 Crón. 2: 7).
Imagen.
Heb. miflétseth. Esta palabra indica algún ídolo horrible (ver com. 1 Rey. 15: 13).
17. No eran quitados.
Se quitaron algunos lugares altos (cap. 14: 3, 5), que evidentemente eran centros de culto idolátrico. Los lugares altos que se dejaron probablemente eran santuarios locales no autorizados para el culto de Jehová. Estos pueden haber subsistido a pesar de los esfuerzos de Asa para eliminarlos.
De Israel.
Estas palabras no se encuentran en el pasaje paralelo de 1 Rey. 15: 14. Es evidente que se indica el reino del sur pues difícilmente Asa podría haber emprendido la tarea de quitar los lugares altos del reino del norte.
18. Su padre había dedicado.
Quizá cosas tomadas de los despojos de la gran victoria de Abías sobre Jeroboam (cap. 13: 16- 19).
El había consagrado.
Tal vez era parte del botín de la victoria sobre Zera (cap. 14: 13-15). Sin duda se hicieron esfuerzos para reemplazar los tesoros del templo que habían sido tomados por Sisac durante el reinado de Roboam (cap. 12: 9).
19 No hubo más guerra.
La palabra "más" no está en el hebreo, y la cláusula tan sólo dice: "No subo guerra" (BJ). (Ver el párrafo que sigue.)
Treinta y cinco años.
Quizá el 35.º año del reino meridional (ver com. cap. 16: 1), que sería el 14.º año del reinado de Asa. Teniendo en cuenta este cálculo, sería incorrecto traducir la primera parte del versículo como "no hubo más guerra" ya que el 14.º año probablemente indica el comienzo de hostilidades en el reinado de Asa.
CB T3
Comentarios
Publicar un comentario