1. Josafat.
" Los caps. 17-20 tratan de Josafat y su reinado. Es breve el resumen de su reinado en Reyes (1 Rey. 22: 41-50). Este capítulo es peculiar de Crónicas. "
Contra Israel.
" Debido a su necia política de comprar la ayuda de Siria contra Israel, Asa había dejado a su hijo un legado de dificultades. Tan pronto como Josafat subió al trono, se vio forzado a tomar medidas defensivas contra su vecino del norte. Todo esto sucedió en los comienzos de su reinado y evidentemente antes de que se aliara con Acab (cap. 18: 1). "
2. Las ciudades de Efraín.
"Cf. cap. 15: 8."
3. Con Josafat.
" La mayor satisfacción y el máximo gozo que puede experimentar una persona es sentir la presencia del Señor. Josafat y la nación recibieron bendiciones materiales y espirituales como resultado de la presencia del Señor y de su bendición. "
Primeros caminos.
" Los primeros caminos, tanto de David como de Asa, fueron mejores que sus últimos años. Antes de su adulterio con Betsabé y del asesinato de su esposo (2 Sam. 11), David había vivido una vida que dejó una influencia para bien. Asa demostró al comienzo una confianza en Dios y una lealtad a los principios de justicia que no se manifestaron en sus últimos años (ver cap. 16: 2-10). "
No buscó a los baales.
" Mientras reinaba Josafat, el culto de Baal se afianzaba en el reino del norte. Fue contemporáneo de Acab y de Jezabel, y vivió durante el tiempo cuando Elías elevó su voz de airada protesta contra la terrible apostasía que asolaba al reino del norte (ver 1 Rey. 16-22). Crónicas sólo se refiere brevemente a este profeta (cap. 21: 12-15). Los baales eran formas locales del dios cananeo de la fertilidad masculina (ver t. II, pág. 42). Tan común se había hecho este culto, que se alaba a Josafat porque no siguió la práctica habitual de sus días. "
4. Buscó al Dios.
" El gran dilema para muchos en esos días era si prevalecería Jehová o Baal (ver 1 Rey. 18: 21). Josafat fue firme en su lealtad a Dios, en marcado contraste con el proceder del rey de Israel, su contemporáneo. "
6. Se animó su corazón.
" Josafat se reconfortó en Dios y en sus caminos, y en esa experiencia encontró tanto satisfacción como gozo. Animado por una sensación del favor divino que descansaba sobre él, se dispuso a efectuar mayores reformas y a animar a su pueblo para que caminara por las sendas del Señor. Su gran meta de la vida no era exaltarse a sí mismo sino a Dios. "
Quitó los lugares altos.
" Continuó la obra de reforma comenzada por su padre (cap. 14: 3, 5). Josafat no sólo rechazó los baales, sino que además eliminó sus centros de culto. Sin embargo, había otros lugares altos que eran centros locales del culto de Jehová (ver 1 Rey. 3: 2, 4; 1 Crón. 16: 39; 2 Crón. 1: 3), y posiblemente permitió que ésos continuaran (1 Rey. 22: 43). "
7. Envió sus príncipes.
" El rey envió a los príncipes a diversos lugares del país y les indicó que hicieran los arreglos necesarios para la instrucción del pueblo, quizá mediante los levitas y sacerdotes. Ellos mismos no hicieron la predicación (ver PR 143). "
9. Libro de la ley.
" Moisés había dado una instrucción importante que, si se la obedecía, significaría mucho para la nación. Josafat entendía que la prosperidad de su nación dependía de la obediencia a las órdenes del Señor. Por lo tanto, hizo todo lo que pudo para que el pueblo conociera bien los requisitos divinos a fin de que pudiera liberarse del pecado y caminara en los senderos del Señor. "
Recorrieron todas las ciudades.
" Josafat no tomó medidas a medias. Los sacerdotes fueron enviados por todo el país con la misión de instruir al pueblo en la ley del Señor y en los caminos de rectitud. El resultado de los fervientes esfuerzos del rey en favor de su pueblo fue un despertar espiritual en todas partes de la nación. Se convirtió en uno de los grandes reyes reformadores de Judá. "
10. No osaron hacer guerra.
" Esto estaba en armonía con el plan de Dios. El Señor no se deleita en la guerra y quiere que su pueblo more en paz. "
11. Traían ... presentes a Josafat.
" Tal vez en su condición de tributarios de Judá (ver 2 Sam. 8: 2). "
Le trajeron ganados.
" Algunas de las tribus que vivían en la parte norte del desierto de Arabia, al este de Judá, se convirtieron en tributarios de Josafat y pagaban su tributo. Compárese con el tributo de Mesa de Moab, el rey que pagó una gran contribución a Acab, su contemporáneo rey de Israel (2 Rey. 3: 4). "
12. Engrandeciéndose mucho.
" Debido a que Josafat siguió fielmente en sus caminos, el Señor lo acompañó y lo bendijo e hizo que avanzara de fortaleza en fortaleza. "
13. Hombres de guerra.
"Dios dio paz a Josafat e hizo caer ""el pavor de Jehová sobre todos los reinos" circunvecinos (vers. 10). Sin embargo, esas bendiciones no impidieron que Josafat se preparara para cualquier emergencia.
14. Sus casas paternas.
Los hombres fueron enrolados de acuerdo con sus familias o clanes. De ese modo, los que tenían el mismo linaje luchaban lado a lado con sus parientes.
El general.
"El jefe" (BJ). Probablemente el comandante en jefe, puesto que se menciona a Adnas en primer lugar, quien tenía consigo quizá el más grande de todos los cuerpos de ejército (cf. "trescientos mil").
Trescientos mil.
Los primeros dos números, 300.000 y 280.000, concuerdan exactamente con las cifras de las fuerzas de Judá y Benjamín en el tiempo de Asa (cap. 14: 8), y dan un total de 580.000. Si los tres números siguientes, 200.000 comandados por Amasías, 200.000 por Eliada, y 180.000 por Jozabad, son adicionales, dan otro total de 580.000, o sea la suma total de 1.160.000 al servicio del rey, además de los que estaban "en las ciudades fortificadas en todo Judá" " (vers. 19). Alguien ha calculado que un ejército de esta magnitud implicaría una población en Judá y Benjamín que estaría entre 600 y 800 habitantes por kilómetro cuadrado, lo que excede en mucho al país más densamente poblado de nuestro mundo moderno. Puesto que el total de los últimos tres números es exactamente igual a la suma de los dos primeros, podría ser que las cifras de los dos primeros jefes representaran el número total de hombres, y las otras tres cantidades la magnitud de las divisiones subordinadas. El total también podría referirse a toda la población masculina en edad militar. Es dudoso que un ejército tan numeroso haya sido alistado en un momento dado para la defensa de Jerusalén.
La palabra traducida aquí "mil", 'élef , no siempre significa 1.000 como un número literal (ver com. Exo. 12: 37). Por ejemplo, 'élef se traduce "familia" en Juec. 6: 15. Se piensa que 'élef a veces podría indicar unidades menores de 1.000. Los datos son insuficientes para determinar su designación exacta en cada caso.
También hay alguna duda en cuanto a la traducción de ciertas expresiones hebreas que se usan para cifras (ver com. Est. 9: 16; también las págs. 126, 127). Por eso no podemos estar seguros del número exacto de estas fuerzas.
16. Se había ofrecido voluntariamente.
Cf. Juec. 5: 9. Esto podría referirse a algún acto especialmente valeroso en ocasión de alguna crisis, o podría significar una consagración a un servicio especial por toda la vida.
18. Dispuestos.
Es decir, preparados y equipados para la acción, pero no que constituyeran necesariamente un ejército permanente (ver com. vers. 14).
19. En las ciudades fortificadas.
No se da el número de las fuerzas de estas ciudades, pero sin duda se necesitaban muchos hombres para la defensa de los baluartes que había en el país.
CBA T3
" Los caps. 17-20 tratan de Josafat y su reinado. Es breve el resumen de su reinado en Reyes (1 Rey. 22: 41-50). Este capítulo es peculiar de Crónicas. "
Contra Israel.
" Debido a su necia política de comprar la ayuda de Siria contra Israel, Asa había dejado a su hijo un legado de dificultades. Tan pronto como Josafat subió al trono, se vio forzado a tomar medidas defensivas contra su vecino del norte. Todo esto sucedió en los comienzos de su reinado y evidentemente antes de que se aliara con Acab (cap. 18: 1). "
2. Las ciudades de Efraín.
"Cf. cap. 15: 8."
3. Con Josafat.
" La mayor satisfacción y el máximo gozo que puede experimentar una persona es sentir la presencia del Señor. Josafat y la nación recibieron bendiciones materiales y espirituales como resultado de la presencia del Señor y de su bendición. "
Primeros caminos.
" Los primeros caminos, tanto de David como de Asa, fueron mejores que sus últimos años. Antes de su adulterio con Betsabé y del asesinato de su esposo (2 Sam. 11), David había vivido una vida que dejó una influencia para bien. Asa demostró al comienzo una confianza en Dios y una lealtad a los principios de justicia que no se manifestaron en sus últimos años (ver cap. 16: 2-10). "
No buscó a los baales.
" Mientras reinaba Josafat, el culto de Baal se afianzaba en el reino del norte. Fue contemporáneo de Acab y de Jezabel, y vivió durante el tiempo cuando Elías elevó su voz de airada protesta contra la terrible apostasía que asolaba al reino del norte (ver 1 Rey. 16-22). Crónicas sólo se refiere brevemente a este profeta (cap. 21: 12-15). Los baales eran formas locales del dios cananeo de la fertilidad masculina (ver t. II, pág. 42). Tan común se había hecho este culto, que se alaba a Josafat porque no siguió la práctica habitual de sus días. "
4. Buscó al Dios.
" El gran dilema para muchos en esos días era si prevalecería Jehová o Baal (ver 1 Rey. 18: 21). Josafat fue firme en su lealtad a Dios, en marcado contraste con el proceder del rey de Israel, su contemporáneo. "
6. Se animó su corazón.
" Josafat se reconfortó en Dios y en sus caminos, y en esa experiencia encontró tanto satisfacción como gozo. Animado por una sensación del favor divino que descansaba sobre él, se dispuso a efectuar mayores reformas y a animar a su pueblo para que caminara por las sendas del Señor. Su gran meta de la vida no era exaltarse a sí mismo sino a Dios. "
Quitó los lugares altos.
" Continuó la obra de reforma comenzada por su padre (cap. 14: 3, 5). Josafat no sólo rechazó los baales, sino que además eliminó sus centros de culto. Sin embargo, había otros lugares altos que eran centros locales del culto de Jehová (ver 1 Rey. 3: 2, 4; 1 Crón. 16: 39; 2 Crón. 1: 3), y posiblemente permitió que ésos continuaran (1 Rey. 22: 43). "
7. Envió sus príncipes.
" El rey envió a los príncipes a diversos lugares del país y les indicó que hicieran los arreglos necesarios para la instrucción del pueblo, quizá mediante los levitas y sacerdotes. Ellos mismos no hicieron la predicación (ver PR 143). "
9. Libro de la ley.
" Moisés había dado una instrucción importante que, si se la obedecía, significaría mucho para la nación. Josafat entendía que la prosperidad de su nación dependía de la obediencia a las órdenes del Señor. Por lo tanto, hizo todo lo que pudo para que el pueblo conociera bien los requisitos divinos a fin de que pudiera liberarse del pecado y caminara en los senderos del Señor. "
Recorrieron todas las ciudades.
" Josafat no tomó medidas a medias. Los sacerdotes fueron enviados por todo el país con la misión de instruir al pueblo en la ley del Señor y en los caminos de rectitud. El resultado de los fervientes esfuerzos del rey en favor de su pueblo fue un despertar espiritual en todas partes de la nación. Se convirtió en uno de los grandes reyes reformadores de Judá. "
10. No osaron hacer guerra.
" Esto estaba en armonía con el plan de Dios. El Señor no se deleita en la guerra y quiere que su pueblo more en paz. "
11. Traían ... presentes a Josafat.
" Tal vez en su condición de tributarios de Judá (ver 2 Sam. 8: 2). "
Le trajeron ganados.
" Algunas de las tribus que vivían en la parte norte del desierto de Arabia, al este de Judá, se convirtieron en tributarios de Josafat y pagaban su tributo. Compárese con el tributo de Mesa de Moab, el rey que pagó una gran contribución a Acab, su contemporáneo rey de Israel (2 Rey. 3: 4). "
12. Engrandeciéndose mucho.
" Debido a que Josafat siguió fielmente en sus caminos, el Señor lo acompañó y lo bendijo e hizo que avanzara de fortaleza en fortaleza. "
13. Hombres de guerra.
"Dios dio paz a Josafat e hizo caer ""el pavor de Jehová sobre todos los reinos" circunvecinos (vers. 10). Sin embargo, esas bendiciones no impidieron que Josafat se preparara para cualquier emergencia.
14. Sus casas paternas.
Los hombres fueron enrolados de acuerdo con sus familias o clanes. De ese modo, los que tenían el mismo linaje luchaban lado a lado con sus parientes.
El general.
"El jefe" (BJ). Probablemente el comandante en jefe, puesto que se menciona a Adnas en primer lugar, quien tenía consigo quizá el más grande de todos los cuerpos de ejército (cf. "trescientos mil").
Trescientos mil.
Los primeros dos números, 300.000 y 280.000, concuerdan exactamente con las cifras de las fuerzas de Judá y Benjamín en el tiempo de Asa (cap. 14: 8), y dan un total de 580.000. Si los tres números siguientes, 200.000 comandados por Amasías, 200.000 por Eliada, y 180.000 por Jozabad, son adicionales, dan otro total de 580.000, o sea la suma total de 1.160.000 al servicio del rey, además de los que estaban "en las ciudades fortificadas en todo Judá" " (vers. 19). Alguien ha calculado que un ejército de esta magnitud implicaría una población en Judá y Benjamín que estaría entre 600 y 800 habitantes por kilómetro cuadrado, lo que excede en mucho al país más densamente poblado de nuestro mundo moderno. Puesto que el total de los últimos tres números es exactamente igual a la suma de los dos primeros, podría ser que las cifras de los dos primeros jefes representaran el número total de hombres, y las otras tres cantidades la magnitud de las divisiones subordinadas. El total también podría referirse a toda la población masculina en edad militar. Es dudoso que un ejército tan numeroso haya sido alistado en un momento dado para la defensa de Jerusalén.
La palabra traducida aquí "mil", 'élef , no siempre significa 1.000 como un número literal (ver com. Exo. 12: 37). Por ejemplo, 'élef se traduce "familia" en Juec. 6: 15. Se piensa que 'élef a veces podría indicar unidades menores de 1.000. Los datos son insuficientes para determinar su designación exacta en cada caso.
También hay alguna duda en cuanto a la traducción de ciertas expresiones hebreas que se usan para cifras (ver com. Est. 9: 16; también las págs. 126, 127). Por eso no podemos estar seguros del número exacto de estas fuerzas.
16. Se había ofrecido voluntariamente.
Cf. Juec. 5: 9. Esto podría referirse a algún acto especialmente valeroso en ocasión de alguna crisis, o podría significar una consagración a un servicio especial por toda la vida.
18. Dispuestos.
Es decir, preparados y equipados para la acción, pero no que constituyeran necesariamente un ejército permanente (ver com. vers. 14).
19. En las ciudades fortificadas.
No se da el número de las fuerzas de estas ciudades, pero sin duda se necesitaban muchos hombres para la defensa de los baluartes que había en el país.
CBA T3
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