1. Los hijos.
No está en Reyes el relato de los vers. 1-30. Los vers. 31-37 son paralelos con 1 Rey. 22: 41-49.
Otros de los amonitas.
Si bien el texto masorético dice "amonitas", los traductores de la LXX parecen haber leído me'unim porque pusieron "meunitas". Los meunitas también aparecen en 2 Crón. 26: 7, donde la RVR pone "amonitas" y la BJ, "meunitas". Considerando que en este texto ya han aparecido los amonitas, es razonable pensar que se haga alusión a los "meunitas", quienes eran una tribu árabe cuya capital era Maán, a unos 30 km al sur de Petra, y que parecen haber vivido en las proximidades del monte de Seir (vers. 10).
2. Mar.
El mar Muerto. Amón y Moab estaban al este de este mar y Seir al sur.
De Siria.
Literalmente, "de ' Aram ". Un manuscrito hebreo dice ' Edom, "de Edom" (BJ) y probablemente así fue en el original puesto que los invasores venían del sur, en torno del confín meridional del mar Muerto, por lo que naturalmente se los describiría como viniendo de Edom. En hebreo, sin vocales, pueden confundirse las palabras para escribir Siria y Edom puesto que difieren sólo en una letra y ambas letras son muy parecidas (ver com. 2 Sam. 8: 12).
Hazezon-tamar.
Ciudad de la zona del mar Muerto (ver Gén. 14: 7).
En-gadi.
Una fuente y un pueblo en la parte central de la orilla occidental del mar Muerto. La vertiente, que emana de un risco, crea un oasis con una rica vegetación (ver com. Jos. 15: 61).
3. Tuvo temor.
No está mal temer cuando se afronta un peligro, pero es malo sucumbir ante el temor. Los fuertes y valientes temen con frecuencia, pero a pesar de sus temores avanzan y son resueltos.
Consultar a Jehová.
Durante años Josafat había estado robusteciendo a su nación al equipar ejércitos y fortificar ciudades (cap. 17: 12-19). Pero en esta crisis no puso su confianza en los hombres sino en Dios.
Hizo pregonar ayuno.
Cf. Juec. 20: 26;
1 Sam. 7: 6; Esd. 8: 21; Joel 2: 12-14; Jon. 3: 5-9.
4. Socorro a Jehová.
Judá afrontaba una amenaza que hacía peligrar su misma existencia, y la nación le hizo frente congregándose y buscando unánimemente la ayuda de Dios. En un futuro no muy lejano, los hijos de Dios arrostrarán una amenaza similar proveniente de sus enemigos, y ellos también hallarán consuelo y ayuda recurriendo a Dios (Apoc. 12: 17; 13: 15; 17: 14; CS 677).
5. Casa de Jehová.
En su sentido más amplio, este término incluye los atrios del templo.
Delante del atrio nuevo.
Había dos atrios en el templo de Salomón (2 Rey. 23: 12; 2 Crón. 4: 9; Jer. 36: 10). Quizá uno de ellos acababa de ser renovado, tal vez por Josafat o su padre, y por eso se lo llamaba "atrio nuevo".
6. Sobre todos.
Compárese con 1 Crón. 29: 12; Sal. 47: 2, 8; Dan. 4: 17, 25, 32. Josafat sabía que Dios regía toda la tierra, y que si sus enemigos triunfaran ahora, eso traería oprobio sobre el nombre del Señor. Por eso lo invocó para que se vindicara ante los paganos.
7. Abraham tu amigo.
Esta es la primera vez en que se usa este término en las Escrituras. Aparece otra vez en Isa. 41: 8 y en Sant. 2: 23.
8. A tu nombre.
Cf. cap. 6: 5-8. El nombre de Dios significa su carácter.
9. Si mal viniere.
Este es un resumen de la oración de Salomón en la dedicación del templo (cap. 6: 24-30). Dios había demostrado a Salomón que había oído su oración (cap. 7: 1-3). Josafat ahora pidió respuesta a esa oración.
10. Monte de Seir.
Esta expresión parece ser paralela con los "meunitas" (BJ) del vers. 1 (ver ese comentario).
No quisiste que pasase.
Ver Deut. 2: 4, 5, 9, 19; también Núm. 20: 14-21. Se ordenó a Israel que respetase a los edomitas (ver com. 2 Crón. 20: 2) pues eran descendientes de Esaú, y a los moabitas y amonitas, porque eran descendientes de Lot.
11. A arrojarnos.
Puesto que ése era el propósito del enemigo, se trataba de un ataque no sólo contra el pueblo de Dios, sino contra Dios mismo.
12. A ti.
Josafat decía en realidad: "Somos completamente incapaces y estamos a merced de nuestros enemigos a menos que tú vengas 267 en nuestra ayuda; no sabemos hacia dónde volvernos en procura de socorro, pero nos volvemos a ti" (ver Sal. 25: 15; 123: 2; 141: 8).
15. Sino de Dios.
Dios se identificó con su pueblo. Los enemigos de Judá eran enemigos de Dios, y de él era la batalla que había de seguir.
16. La cuesta de Sis.
Generalmente identificada con el Wadi Jatsatsá, al norte de Engadi, a unos 20 km al sureste de Belén.
Desierto de Jeruel.
No se conoce su ubicación exacta, pero debe haber estado por las proximidades de la cuesta de Sis, probablemente cerca de Tecoa.
17. No habrá para qué peleéis.
Se trataba de la batalla de Jehová y no de Judá, cuyos enemigos luchaban en realidad contra Dios, por lo que él intervendría en favor de su pueblo.
Estad quietos.
Estas palabras son casi idénticas a las que usó Moisés en el mar Rojo (Exo. 14: 13), inmediatamente antes de que el Señor destruyera los ejércitos de Faraón. Ahora, como entonces, la victoria sería enteramente de Dios y los habitantes de Judá serían testigos de su maravilloso poder en favor de ellos.
18. Se inclinó.
Josafat y el pueblo agradecieron a Dios por la victoria prometida. No había comenzado todavía la batalla, pero se aceptó la promesa del Señor. Se honra a Dios cuando su pueblo demuestra suficiente fe al agradecerle por las bendiciones y victorias prometidas.
19. Para alabar a Jehová.
Fue una notable ofrenda de alabanza antes de la victoria y no después de ella. El pueblo agradeció a Dios tan pronto como le dio la promesa de la victoria.
20. Desierto de Tecoa.
Tecoa está a unos 16 km al sur de Jerusalén.
Creed.
No hay nada que proporcione más confianza y seguridad al ser humano que creer en el Señor. Nadie está verdaderamente firme hasta que se afirme en Dios.
Seréis prosperados.
En el sistema judaico antiguo, esto se cumplía tanto material como espiritualmente. Dios enviaba a sus profetas en primer lugar para que pudieran originar una regeneración espiritual en el corazón de su pueblo. Pero cuanto mayor era la prosperidad espiritual de una nación, más segura era la prolongación de su prosperidad material.
21. Mientras salía la gente armada.
A medida que el ejército de Judá avanzaba contra el enemigo, los cantores iban a la vanguardia, pero lanzaban no gritos de guerra sino que expresaban alabanzas a Dios.
22. Comenzaron a entonar cantos.
Rara vez ha visto el mundo una batalla como esta: soldados que cantaran himnos de alabanza a Dios cuando estaba por comenzar el ataque. El pueblo vivía su fe, y Dios vio conveniente recompensarla. El Señor había prometido la victoria, y el pueblo creyó en su promesa. La victoria fue de ellos porque la pidieron.
Emboscadas.
No se dice cómo fueron, pero como resaltado las fuerzas enviadas contra los hebreos se exterminaron entre sí (ver vers. 23).
23. La destrucción de su compañero.
Cf Eze. 38: 21; Zac. 14: 13.
24. La torre.
"La atalaya" (BJ). El escenario de la batalla fue una región silvestre y desolada, en la cual podía usarse una atalaya para observar cuando se acercaba un enemigo.
26. Valle de Beraca.
Literalmente, "valle de bendición". Se ha identificado este valle con el Wadi el-'Arrûb , al sur de Tecoa. Josafat puso ese nombre al lugar en conmemoración de la notable liberación que Dios concedió a su pueblo al salvarlo de sus enemigos. Lo que podría haber sido un valle de muerte llegó a ser un valle de vida, y lo que podría haber sido un lugar de maldición se convirtió en un lugar de bendición.
29. Sobre todos los reinos.
Quizá fue entonces cuando los filisteos trajeron "Presentes a Josafat, y tributos de plata" y cuando los árabes trajeron sus regalos a Josafat, y cuando "cayó el pavor de Jehová sobre todos los reinos de las tierras que estaban alrededor" (cap. 17: 10, 11). Algunas de las principales características del reinado de Josafat se han resumido en el cap. 17.
31. Reinó Josafat.
Los vers. 31-37 presentan una cantidad de noticias finales acerca del reinado de Josafat. Siguen muy de cerca a 1 Rey. 22: 41-49, que es todo el relato del reinado de Josafat que se da en Reyes. El pasaje paralelo añade que el reinado de Josafat comenzó en el 4.º año de Acab (1 Rey. 22: 41).
32. Anduvo.
Josafat fue uno de los pocos reyes de Judá de quien pudo decirse que siguió el ejemplo de un buen rey. Pero en el reino septentrional de Israel, los gobernantes 268 que cronológicamente sucedieron a Jeroboam también siguieron su indigno ejemplo de apostasía.
34. Los demás hechos.
El pasaje paralelo incluye la siguiente observación: "Y sus hazañas, y las guerras que hizo" (1 Rey. 22: 45). Esta declaración sin duda se refiere a las construcciones que emprendió Josafat (2 Crón. 17: 12, 13), el poder de sus ejércitos (cap. 17: 14-19) y su victoria sobre Moab, Amón y los del monte de Seir (cap. 20).
36. Naves que fuesen a Tarsis.
El pasaje paralelo reza "naves de Tarsis, las cuales habían de ir a Ofir" (1 Rey. 22: 48). Esta Tarsis probablemente no era la ciudad identificada con Tartesos en España (ver com. 1 Rey. 10: 22). Ofir quizá era Punt (ver com. Gén. 10: 29; 1 Rey. 9: 28).
37. Eliezer.
Esta parece ser la única referencia bíblica a este profeta.
Maresa.
Pueblo de la Sefela (ver 2 Crón. 11: 8; Jos. 15: 44; Miq. 1: 15).
Has hecho compañía con Ocozías.
El relato de Crónicas pone énfasis en el error de Josafat al relacionarse con el rey de Israel (vers. 35), al paso que el autor de Reyes sólo se refiere incidentalmente a esta alianza (1 Rey. 22: 48, 49).
CBA T3
No está en Reyes el relato de los vers. 1-30. Los vers. 31-37 son paralelos con 1 Rey. 22: 41-49.
Otros de los amonitas.
Si bien el texto masorético dice "amonitas", los traductores de la LXX parecen haber leído me'unim porque pusieron "meunitas". Los meunitas también aparecen en 2 Crón. 26: 7, donde la RVR pone "amonitas" y la BJ, "meunitas". Considerando que en este texto ya han aparecido los amonitas, es razonable pensar que se haga alusión a los "meunitas", quienes eran una tribu árabe cuya capital era Maán, a unos 30 km al sur de Petra, y que parecen haber vivido en las proximidades del monte de Seir (vers. 10).
2. Mar.
El mar Muerto. Amón y Moab estaban al este de este mar y Seir al sur.
De Siria.
Literalmente, "de ' Aram ". Un manuscrito hebreo dice ' Edom, "de Edom" (BJ) y probablemente así fue en el original puesto que los invasores venían del sur, en torno del confín meridional del mar Muerto, por lo que naturalmente se los describiría como viniendo de Edom. En hebreo, sin vocales, pueden confundirse las palabras para escribir Siria y Edom puesto que difieren sólo en una letra y ambas letras son muy parecidas (ver com. 2 Sam. 8: 12).
Hazezon-tamar.
Ciudad de la zona del mar Muerto (ver Gén. 14: 7).
En-gadi.
Una fuente y un pueblo en la parte central de la orilla occidental del mar Muerto. La vertiente, que emana de un risco, crea un oasis con una rica vegetación (ver com. Jos. 15: 61).
3. Tuvo temor.
No está mal temer cuando se afronta un peligro, pero es malo sucumbir ante el temor. Los fuertes y valientes temen con frecuencia, pero a pesar de sus temores avanzan y son resueltos.
Consultar a Jehová.
Durante años Josafat había estado robusteciendo a su nación al equipar ejércitos y fortificar ciudades (cap. 17: 12-19). Pero en esta crisis no puso su confianza en los hombres sino en Dios.
Hizo pregonar ayuno.
Cf. Juec. 20: 26;
1 Sam. 7: 6; Esd. 8: 21; Joel 2: 12-14; Jon. 3: 5-9.
4. Socorro a Jehová.
Judá afrontaba una amenaza que hacía peligrar su misma existencia, y la nación le hizo frente congregándose y buscando unánimemente la ayuda de Dios. En un futuro no muy lejano, los hijos de Dios arrostrarán una amenaza similar proveniente de sus enemigos, y ellos también hallarán consuelo y ayuda recurriendo a Dios (Apoc. 12: 17; 13: 15; 17: 14; CS 677).
5. Casa de Jehová.
En su sentido más amplio, este término incluye los atrios del templo.
Delante del atrio nuevo.
Había dos atrios en el templo de Salomón (2 Rey. 23: 12; 2 Crón. 4: 9; Jer. 36: 10). Quizá uno de ellos acababa de ser renovado, tal vez por Josafat o su padre, y por eso se lo llamaba "atrio nuevo".
6. Sobre todos.
Compárese con 1 Crón. 29: 12; Sal. 47: 2, 8; Dan. 4: 17, 25, 32. Josafat sabía que Dios regía toda la tierra, y que si sus enemigos triunfaran ahora, eso traería oprobio sobre el nombre del Señor. Por eso lo invocó para que se vindicara ante los paganos.
7. Abraham tu amigo.
Esta es la primera vez en que se usa este término en las Escrituras. Aparece otra vez en Isa. 41: 8 y en Sant. 2: 23.
8. A tu nombre.
Cf. cap. 6: 5-8. El nombre de Dios significa su carácter.
9. Si mal viniere.
Este es un resumen de la oración de Salomón en la dedicación del templo (cap. 6: 24-30). Dios había demostrado a Salomón que había oído su oración (cap. 7: 1-3). Josafat ahora pidió respuesta a esa oración.
10. Monte de Seir.
Esta expresión parece ser paralela con los "meunitas" (BJ) del vers. 1 (ver ese comentario).
No quisiste que pasase.
Ver Deut. 2: 4, 5, 9, 19; también Núm. 20: 14-21. Se ordenó a Israel que respetase a los edomitas (ver com. 2 Crón. 20: 2) pues eran descendientes de Esaú, y a los moabitas y amonitas, porque eran descendientes de Lot.
11. A arrojarnos.
Puesto que ése era el propósito del enemigo, se trataba de un ataque no sólo contra el pueblo de Dios, sino contra Dios mismo.
12. A ti.
Josafat decía en realidad: "Somos completamente incapaces y estamos a merced de nuestros enemigos a menos que tú vengas 267 en nuestra ayuda; no sabemos hacia dónde volvernos en procura de socorro, pero nos volvemos a ti" (ver Sal. 25: 15; 123: 2; 141: 8).
15. Sino de Dios.
Dios se identificó con su pueblo. Los enemigos de Judá eran enemigos de Dios, y de él era la batalla que había de seguir.
16. La cuesta de Sis.
Generalmente identificada con el Wadi Jatsatsá, al norte de Engadi, a unos 20 km al sureste de Belén.
Desierto de Jeruel.
No se conoce su ubicación exacta, pero debe haber estado por las proximidades de la cuesta de Sis, probablemente cerca de Tecoa.
17. No habrá para qué peleéis.
Se trataba de la batalla de Jehová y no de Judá, cuyos enemigos luchaban en realidad contra Dios, por lo que él intervendría en favor de su pueblo.
Estad quietos.
Estas palabras son casi idénticas a las que usó Moisés en el mar Rojo (Exo. 14: 13), inmediatamente antes de que el Señor destruyera los ejércitos de Faraón. Ahora, como entonces, la victoria sería enteramente de Dios y los habitantes de Judá serían testigos de su maravilloso poder en favor de ellos.
18. Se inclinó.
Josafat y el pueblo agradecieron a Dios por la victoria prometida. No había comenzado todavía la batalla, pero se aceptó la promesa del Señor. Se honra a Dios cuando su pueblo demuestra suficiente fe al agradecerle por las bendiciones y victorias prometidas.
19. Para alabar a Jehová.
Fue una notable ofrenda de alabanza antes de la victoria y no después de ella. El pueblo agradeció a Dios tan pronto como le dio la promesa de la victoria.
20. Desierto de Tecoa.
Tecoa está a unos 16 km al sur de Jerusalén.
Creed.
No hay nada que proporcione más confianza y seguridad al ser humano que creer en el Señor. Nadie está verdaderamente firme hasta que se afirme en Dios.
Seréis prosperados.
En el sistema judaico antiguo, esto se cumplía tanto material como espiritualmente. Dios enviaba a sus profetas en primer lugar para que pudieran originar una regeneración espiritual en el corazón de su pueblo. Pero cuanto mayor era la prosperidad espiritual de una nación, más segura era la prolongación de su prosperidad material.
21. Mientras salía la gente armada.
A medida que el ejército de Judá avanzaba contra el enemigo, los cantores iban a la vanguardia, pero lanzaban no gritos de guerra sino que expresaban alabanzas a Dios.
22. Comenzaron a entonar cantos.
Rara vez ha visto el mundo una batalla como esta: soldados que cantaran himnos de alabanza a Dios cuando estaba por comenzar el ataque. El pueblo vivía su fe, y Dios vio conveniente recompensarla. El Señor había prometido la victoria, y el pueblo creyó en su promesa. La victoria fue de ellos porque la pidieron.
Emboscadas.
No se dice cómo fueron, pero como resaltado las fuerzas enviadas contra los hebreos se exterminaron entre sí (ver vers. 23).
23. La destrucción de su compañero.
Cf Eze. 38: 21; Zac. 14: 13.
24. La torre.
"La atalaya" (BJ). El escenario de la batalla fue una región silvestre y desolada, en la cual podía usarse una atalaya para observar cuando se acercaba un enemigo.
26. Valle de Beraca.
Literalmente, "valle de bendición". Se ha identificado este valle con el Wadi el-'Arrûb , al sur de Tecoa. Josafat puso ese nombre al lugar en conmemoración de la notable liberación que Dios concedió a su pueblo al salvarlo de sus enemigos. Lo que podría haber sido un valle de muerte llegó a ser un valle de vida, y lo que podría haber sido un lugar de maldición se convirtió en un lugar de bendición.
29. Sobre todos los reinos.
Quizá fue entonces cuando los filisteos trajeron "Presentes a Josafat, y tributos de plata" y cuando los árabes trajeron sus regalos a Josafat, y cuando "cayó el pavor de Jehová sobre todos los reinos de las tierras que estaban alrededor" (cap. 17: 10, 11). Algunas de las principales características del reinado de Josafat se han resumido en el cap. 17.
31. Reinó Josafat.
Los vers. 31-37 presentan una cantidad de noticias finales acerca del reinado de Josafat. Siguen muy de cerca a 1 Rey. 22: 41-49, que es todo el relato del reinado de Josafat que se da en Reyes. El pasaje paralelo añade que el reinado de Josafat comenzó en el 4.º año de Acab (1 Rey. 22: 41).
32. Anduvo.
Josafat fue uno de los pocos reyes de Judá de quien pudo decirse que siguió el ejemplo de un buen rey. Pero en el reino septentrional de Israel, los gobernantes 268 que cronológicamente sucedieron a Jeroboam también siguieron su indigno ejemplo de apostasía.
34. Los demás hechos.
El pasaje paralelo incluye la siguiente observación: "Y sus hazañas, y las guerras que hizo" (1 Rey. 22: 45). Esta declaración sin duda se refiere a las construcciones que emprendió Josafat (2 Crón. 17: 12, 13), el poder de sus ejércitos (cap. 17: 14-19) y su victoria sobre Moab, Amón y los del monte de Seir (cap. 20).
36. Naves que fuesen a Tarsis.
El pasaje paralelo reza "naves de Tarsis, las cuales habían de ir a Ofir" (1 Rey. 22: 48). Esta Tarsis probablemente no era la ciudad identificada con Tartesos en España (ver com. 1 Rey. 10: 22). Ofir quizá era Punt (ver com. Gén. 10: 29; 1 Rey. 9: 28).
37. Eliezer.
Esta parece ser la única referencia bíblica a este profeta.
Maresa.
Pueblo de la Sefela (ver 2 Crón. 11: 8; Jos. 15: 44; Miq. 1: 15).
Has hecho compañía con Ocozías.
El relato de Crónicas pone énfasis en el error de Josafat al relacionarse con el rey de Israel (vers. 35), al paso que el autor de Reyes sólo se refiere incidentalmente a esta alianza (1 Rey. 22: 48, 49).
CBA T3
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