1. Respondió Job.
Manifiesta desesperación el tono de la respuesta de Job al segundo discurso de Elifaz.
2. Cosas como éstas.
Nada nuevo había en el discurso. salvo su creciente amargura. Muchas veces antes, Job había oído todas las trivialidades acerca de la universalidad del pecado del hombre y la invariable relación entre el pecado y el sufrimiento. Ver com. Sal. 38: 3; 39: 9.
Consoladores molestos.
Elifaz había preguntado: "¿En tan poco tienes las consolaciones de Dios?" (cap. 15: 11). Aparentemente ésta es la contestación de Job a esa invectiva.
3. Las palabras vacías.
Literalmente, "palabras de viento". "Palabras de aire" " (BJ). Job había rogado a sus amigos que callaseis (cap. 13: 5, 13). Esta declaración es una réplica a Elifaz, que había acusado a Job de pronunciar palabras vanas (ver cap. 15: 2, 3).
¿Qué te anima?
Literalmente, "¿qué, te hace doler?""¿Qué es lo que te pica? " (BJ) Es decir, ¿qué te perturba o qué te molesta?
4. Hablar como vosotros.
No es nada difícil encontrar argumentos para abrumar a un afligido. Cualquiera puede hablar cuando goza de las bendiciones de la vida. Si se hubiesen invertido los papeles, Job podría haber condenado y haber hecho reflexiones morales tan eficazmente como ellos.
Hilvanar . . . palabras.
Es decir, ensartar palabras, recitando máximas antiguas y proverbios uno tras otro como los amigos de Job habían estado haciendo.
Mover mi cabeza.
Una manera hebrea de condenar ( ver Sal. 22: 7 ; Isa. 37: 22; Jer. 18: 16; Mat. 27: 39).
5. Os alentaría.
"Si yo hubiese estado en vuestro lugar -declara Job en realidad- no habría actuado como lo hicisteis. Os habría consolado y animado".
6. Si hablo.
Los amigos de Job podrían haberlo consolado si lo hubiesen querido, pero Job no recibía ningún paliativo, ni cuando hablaba ni cuando quedaba en silencio.
7. Tú.
El cambio repentino de la tercera persona a la segunda no es raro en hebreo. Nótese el cambio a la inversa en los vers. 8 y 9. El vers. 7 señala una transición. Job deja de quejarse de sus consoladores y enumera sus propios sufrimientos. Su primera queja es debida al hastío (ver cap. 3: 13). Era natural que anhelara reposo. Su segunda queja es porque ha perdido a sus hijos y porque sus amigos le son desleales. El hastío y el sentimiento de soledad se combinan para acarrearle tan gran sufrimiento.
8. Tú me has llenado de arrugas.
Literalmente, "tú me apresaste". El verbo que se traduce con esta frase sólo aparece aquí y en el cap. 22: 16. la expresión "arrugas" viene de la Vulgata. Job parece figurarse a Dios como comprimiéndolo con aflicciones hasta que su cuerpo se encoge formando arrugas. Esto es interpretado por sus amigos como un testimonio en contra de él, según la teoría que ellos sostienen acerca del sufrimiento.
Flacura.
El enflaquecimiento de Job también es interpretado como prueba de su extrema pecaminosidad (ver Sal. 109: 24).
9. Me despedazó.
Lafigura parece ser la de un animal salvaje que ataca su presa. A Job le parece que Dios es su enemigo; pero si hubiera conocido los hechos, habría acusado a Satanás (ver Job 10: 16; cf. Ose. 13: 7).
10. Todos.
Job creía que tanto Dios como los hombres estaban contra él (ver Sal. 22: 13; 35: 15, 16; Miq. 5: 1; Mat. 27: 30; Luc. 22: 64; Juan 18: 22).
11. Me ha entregado.
'Todo lo que Job había sufrido a manos de otros -el escarnio de sus "consoladores", los insultos y la mofa de personas ruines, la deserción de muchos de quoenes podría haber esperado ayuda- todas estas calamidades Job las atribuye a Dios. Haciendo eso, comete un error común a todo el género humano: el de acusar a Dios de todas las malas expresiones de la naturaleza humana que son incitadas por Satanás.
12. Blanco suyo.
Job se considera el blanco de los dardos de Dios (ver Deut. 32: 23; Job 6: 4; Sal. 7: 13; 38: 2; Lam. 3: 12).
13 Sus flecheros.
Quizá Job se refiera a sus "amigos".
Riñones.
Es decir "entrañas" " (BJ). (Ver com. cap. 19: 27).
14. De quebranto en quebranto.
"Brecha sobre brecha" (BJ). La figura cambia y Job parece ser una fortaleza que Dios destruye mediante ataques sucesivos hasta que yace en ruinas.
15. Cosí silicio.
Esta es otra mutación del pensamiento. Job considera cómo había actuado él por su terrible aflicción. Se vistió de silicio, no por un tiempo, como lo hacen por lo común los endechadores, sino permanentemente cosiéndolo bien ajustado alrededor de la piel.
Cabeza.
Heb. "cuerno", símbolo de poder, orgullo y dignidad. El poner el "cuerno" en el polvo indica profunda humillación.
16. Inflamado.
"Enrojecido" (BJ). De la raíz hebrea jamar , que aquí podría ser equivalente a la raíz arábiga "estar rojo". De ahí que la primera mitad del versículo deberá leerse "tengo el rostro enrojecido por el llanto".
Entenebrecidos.
El aspecto de los ojos de Job presagiaba la muerte.
17. Iniquidad.
Job niega las insinuaciones que Elifaz había hecho en contra de él (ver cap. 15: 34, 35).
De haber sido mi oración pura.
No sólo sostiene Job la integridad de sus acciones, sino también la sinceridad de sus oraciones.
18. No cubras.
Los vers. 18-22 registran una vehemente plegaria en procura de vindicación.
No haya lugar.
Es decir, que no hubiera lugar de descanso.
Mi clamor.
Job deseaba que la voz de su clamor no se desvaneciera sin ser oída.
19. Mi testigo.
Este versículo muestra una tenue chispa de esperanza en la oscura noche de la desesperación. Aunque Job está convencido de que Dios lo está afligiendo, al menos todavía mantiene cierta confianza en él.
Mi testimonio.
Es decir "uno que atestigua". La LXX dice: "Mi abogado está en lo alto".
20. Ante Dios.
Sólo Dios es el refugio de Job. Aunque piensa que Dios lo ha tratado duramente, todavía espera vindicación, sostén y simpatía de su parte. No tiene ninguna otra parte a donde recurrir. A pesar de las tormentas que perturban la superficie de su vida, sus profundidades se mantienen hasta cierto punto imperturbables.
21. Disputar... con Dios.
El ruego de Job parece ser que Dios no lo declare culpable, que cese de afligirlo y que se ponga de su lado. En el vers. 19, Job había llamado a Dios como su testigo; en el vers. 21 parecería pedir que Dios, en realidad, testifique en su favor.
Con su prójimo.
Sin duda con frecuencia Job se había presentado como testigo por un amigo. ¿Por qué, pues, no hacía Dios lo mismo en su favor cuando él necesitaba tanto de la ayuda divina?
22. Yo iré.
Es más apropiado comenzar con este versículo el cap. siguiente, que principia con una anticipación de la proximidad de la muerte.
CBA T3
Manifiesta desesperación el tono de la respuesta de Job al segundo discurso de Elifaz.
2. Cosas como éstas.
Nada nuevo había en el discurso. salvo su creciente amargura. Muchas veces antes, Job había oído todas las trivialidades acerca de la universalidad del pecado del hombre y la invariable relación entre el pecado y el sufrimiento. Ver com. Sal. 38: 3; 39: 9.
Consoladores molestos.
Elifaz había preguntado: "¿En tan poco tienes las consolaciones de Dios?" (cap. 15: 11). Aparentemente ésta es la contestación de Job a esa invectiva.
3. Las palabras vacías.
Literalmente, "palabras de viento". "Palabras de aire" " (BJ). Job había rogado a sus amigos que callaseis (cap. 13: 5, 13). Esta declaración es una réplica a Elifaz, que había acusado a Job de pronunciar palabras vanas (ver cap. 15: 2, 3).
¿Qué te anima?
Literalmente, "¿qué, te hace doler?""¿Qué es lo que te pica? " (BJ) Es decir, ¿qué te perturba o qué te molesta?
4. Hablar como vosotros.
No es nada difícil encontrar argumentos para abrumar a un afligido. Cualquiera puede hablar cuando goza de las bendiciones de la vida. Si se hubiesen invertido los papeles, Job podría haber condenado y haber hecho reflexiones morales tan eficazmente como ellos.
Hilvanar . . . palabras.
Es decir, ensartar palabras, recitando máximas antiguas y proverbios uno tras otro como los amigos de Job habían estado haciendo.
Mover mi cabeza.
Una manera hebrea de condenar ( ver Sal. 22: 7 ; Isa. 37: 22; Jer. 18: 16; Mat. 27: 39).
5. Os alentaría.
"Si yo hubiese estado en vuestro lugar -declara Job en realidad- no habría actuado como lo hicisteis. Os habría consolado y animado".
6. Si hablo.
Los amigos de Job podrían haberlo consolado si lo hubiesen querido, pero Job no recibía ningún paliativo, ni cuando hablaba ni cuando quedaba en silencio.
7. Tú.
El cambio repentino de la tercera persona a la segunda no es raro en hebreo. Nótese el cambio a la inversa en los vers. 8 y 9. El vers. 7 señala una transición. Job deja de quejarse de sus consoladores y enumera sus propios sufrimientos. Su primera queja es debida al hastío (ver cap. 3: 13). Era natural que anhelara reposo. Su segunda queja es porque ha perdido a sus hijos y porque sus amigos le son desleales. El hastío y el sentimiento de soledad se combinan para acarrearle tan gran sufrimiento.
8. Tú me has llenado de arrugas.
Literalmente, "tú me apresaste". El verbo que se traduce con esta frase sólo aparece aquí y en el cap. 22: 16. la expresión "arrugas" viene de la Vulgata. Job parece figurarse a Dios como comprimiéndolo con aflicciones hasta que su cuerpo se encoge formando arrugas. Esto es interpretado por sus amigos como un testimonio en contra de él, según la teoría que ellos sostienen acerca del sufrimiento.
Flacura.
El enflaquecimiento de Job también es interpretado como prueba de su extrema pecaminosidad (ver Sal. 109: 24).
9. Me despedazó.
Lafigura parece ser la de un animal salvaje que ataca su presa. A Job le parece que Dios es su enemigo; pero si hubiera conocido los hechos, habría acusado a Satanás (ver Job 10: 16; cf. Ose. 13: 7).
10. Todos.
Job creía que tanto Dios como los hombres estaban contra él (ver Sal. 22: 13; 35: 15, 16; Miq. 5: 1; Mat. 27: 30; Luc. 22: 64; Juan 18: 22).
11. Me ha entregado.
'Todo lo que Job había sufrido a manos de otros -el escarnio de sus "consoladores", los insultos y la mofa de personas ruines, la deserción de muchos de quoenes podría haber esperado ayuda- todas estas calamidades Job las atribuye a Dios. Haciendo eso, comete un error común a todo el género humano: el de acusar a Dios de todas las malas expresiones de la naturaleza humana que son incitadas por Satanás.
12. Blanco suyo.
Job se considera el blanco de los dardos de Dios (ver Deut. 32: 23; Job 6: 4; Sal. 7: 13; 38: 2; Lam. 3: 12).
13 Sus flecheros.
Quizá Job se refiera a sus "amigos".
Riñones.
Es decir "entrañas" " (BJ). (Ver com. cap. 19: 27).
14. De quebranto en quebranto.
"Brecha sobre brecha" (BJ). La figura cambia y Job parece ser una fortaleza que Dios destruye mediante ataques sucesivos hasta que yace en ruinas.
15. Cosí silicio.
Esta es otra mutación del pensamiento. Job considera cómo había actuado él por su terrible aflicción. Se vistió de silicio, no por un tiempo, como lo hacen por lo común los endechadores, sino permanentemente cosiéndolo bien ajustado alrededor de la piel.
Cabeza.
Heb. "cuerno", símbolo de poder, orgullo y dignidad. El poner el "cuerno" en el polvo indica profunda humillación.
16. Inflamado.
"Enrojecido" (BJ). De la raíz hebrea jamar , que aquí podría ser equivalente a la raíz arábiga "estar rojo". De ahí que la primera mitad del versículo deberá leerse "tengo el rostro enrojecido por el llanto".
Entenebrecidos.
El aspecto de los ojos de Job presagiaba la muerte.
17. Iniquidad.
Job niega las insinuaciones que Elifaz había hecho en contra de él (ver cap. 15: 34, 35).
De haber sido mi oración pura.
No sólo sostiene Job la integridad de sus acciones, sino también la sinceridad de sus oraciones.
18. No cubras.
Los vers. 18-22 registran una vehemente plegaria en procura de vindicación.
No haya lugar.
Es decir, que no hubiera lugar de descanso.
Mi clamor.
Job deseaba que la voz de su clamor no se desvaneciera sin ser oída.
19. Mi testigo.
Este versículo muestra una tenue chispa de esperanza en la oscura noche de la desesperación. Aunque Job está convencido de que Dios lo está afligiendo, al menos todavía mantiene cierta confianza en él.
Mi testimonio.
Es decir "uno que atestigua". La LXX dice: "Mi abogado está en lo alto".
20. Ante Dios.
Sólo Dios es el refugio de Job. Aunque piensa que Dios lo ha tratado duramente, todavía espera vindicación, sostén y simpatía de su parte. No tiene ninguna otra parte a donde recurrir. A pesar de las tormentas que perturban la superficie de su vida, sus profundidades se mantienen hasta cierto punto imperturbables.
21. Disputar... con Dios.
El ruego de Job parece ser que Dios no lo declare culpable, que cese de afligirlo y que se ponga de su lado. En el vers. 19, Job había llamado a Dios como su testigo; en el vers. 21 parecería pedir que Dios, en realidad, testifique en su favor.
Con su prójimo.
Sin duda con frecuencia Job se había presentado como testigo por un amigo. ¿Por qué, pues, no hacía Dios lo mismo en su favor cuando él necesitaba tanto de la ayuda divina?
22. Yo iré.
Es más apropiado comenzar con este versículo el cap. siguiente, que principia con una anticipación de la proximidad de la muerte.
CBA T3

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