1. Respondió Job.
Job replica a Elifaz con un discurso que abarca dos capítulos (23 y 24), con un total de 42 versículos; a diferencia de los anteriores, tiene forma de monólogo y no se dirige específicamente a los amigos. Comienza justificando la vehemencia de sus quejas y repasa sus argumentos anteriores (cap. 24), de que los impíos son prósperos. Termina desafiando a sus adversarios para que demuestren que no es cierto lo que ha dicho.
2. Amargura.
El texto masorético dice "rebelión"; "rebelión" (BJ). Las versiones siríacas, la Vulgata y los tárgumes dicen "amargura". La diferencia ortográfica entre las dos palabras es mínima. Job no se disculpa por sus quejas. Reconoce que, a pesar de todo lo que sus adversarios han dicho en cuanto a su derecho de quejarse, todavía su cuita es tan amarga como antes.
Mi llaga.
Heb. "me pesa la mano sobre mi gemido", con lo cual Job quiere decir que trata de reprimir su gemido, que no alcanza a reflejar debidamente la calamidad que le ha sobrevenido. La BJ como la LXX reza: "Su mano pesa sobre mi gemido".
3. Su silla.
Es decir, "su morada" (BJ). Aunque Job se siente abrumado por la sensación de distancia e inaccesibilidad de Dios, piensa que de algún modo debe encontrarlo. Repite su deseo de llevar su caso directamente ante el Señor.
5. El me respondiese.
Job está hastiado de razonamientos humanos. Ansía conocer el pensamiento de Dios.
6. ¿Contendería conmigo?
Job manifiesta confianza en la justicia divina.
7. El justo.
La conciencia de Job testifica de su integridad y rectitud. Cree que si logra que Dios lo atienda, será vindicado de una vez por todas. En los vers. 1-7, su queja básica es que no sabe cómo llegar a Dios, porque parece creer que, si él se encontrara en su presencia, Dios sería bondadoso con él.
8. Yo iré al oriente.
Aquí comienza una nueva estrofa. En los vers. 8 y 9 se describe gráficamente la fútil búsqueda que Job hace de Dios en todos los puntos geográficos.
10. Saldré.
Este es uno de los versículos claves del libro. Aunque Job parecía no poder encontrar a Dios, lo creía al tanto de sus actividades y tenía buenos propósitos en su trato con él. Job comenzaba a comprender que se lo estaba probando, aunque nada sabía aún del reto de Satanás concerniente a su persona. Uno de los peldaños de la escalera por la cual Job ascendió de la desesperación a la fe, fue el reconocimiento de que no estaba siendo castigado injustamente, sino que se lo estaba probando a fin de que saliera como oro puro del crisol.
Job replica a Elifaz con un discurso que abarca dos capítulos (23 y 24), con un total de 42 versículos; a diferencia de los anteriores, tiene forma de monólogo y no se dirige específicamente a los amigos. Comienza justificando la vehemencia de sus quejas y repasa sus argumentos anteriores (cap. 24), de que los impíos son prósperos. Termina desafiando a sus adversarios para que demuestren que no es cierto lo que ha dicho.
2. Amargura.
El texto masorético dice "rebelión"; "rebelión" (BJ). Las versiones siríacas, la Vulgata y los tárgumes dicen "amargura". La diferencia ortográfica entre las dos palabras es mínima. Job no se disculpa por sus quejas. Reconoce que, a pesar de todo lo que sus adversarios han dicho en cuanto a su derecho de quejarse, todavía su cuita es tan amarga como antes.
Mi llaga.
Heb. "me pesa la mano sobre mi gemido", con lo cual Job quiere decir que trata de reprimir su gemido, que no alcanza a reflejar debidamente la calamidad que le ha sobrevenido. La BJ como la LXX reza: "Su mano pesa sobre mi gemido".
3. Su silla.
Es decir, "su morada" (BJ). Aunque Job se siente abrumado por la sensación de distancia e inaccesibilidad de Dios, piensa que de algún modo debe encontrarlo. Repite su deseo de llevar su caso directamente ante el Señor.
5. El me respondiese.
Job está hastiado de razonamientos humanos. Ansía conocer el pensamiento de Dios.
6. ¿Contendería conmigo?
Job manifiesta confianza en la justicia divina.
7. El justo.
La conciencia de Job testifica de su integridad y rectitud. Cree que si logra que Dios lo atienda, será vindicado de una vez por todas. En los vers. 1-7, su queja básica es que no sabe cómo llegar a Dios, porque parece creer que, si él se encontrara en su presencia, Dios sería bondadoso con él.
8. Yo iré al oriente.
Aquí comienza una nueva estrofa. En los vers. 8 y 9 se describe gráficamente la fútil búsqueda que Job hace de Dios en todos los puntos geográficos.
10. Saldré.
Este es uno de los versículos claves del libro. Aunque Job parecía no poder encontrar a Dios, lo creía al tanto de sus actividades y tenía buenos propósitos en su trato con él. Job comenzaba a comprender que se lo estaba probando, aunque nada sabía aún del reto de Satanás concerniente a su persona. Uno de los peldaños de la escalera por la cual Job ascendió de la desesperación a la fe, fue el reconocimiento de que no estaba siendo castigado injustamente, sino que se lo estaba probando a fin de que saliera como oro puro del crisol.
12. Mi
comida.
Heb. juqui , literalmente, "mi porción asignada". Puede tratarse de comida (Gén. 47: 22, donde joq se traduce como "ración"), o cualquier otra cosa prescrita. Muchas veces joq se traduce como "estatuto" (Exo. 15: 25, 26; 18: 16; 1 Crón. 16: 17; etc.), y algunas veces como "ley" (Gén. 47:26; Sal. 94: 20). Por eso, algunos interpretan que Job dice que ha guardado las palabras de Dios más que su propia ley, que daba preferencia a la voluntad de Dios antes que a sus propias inclinaciones. Otros siguen a la LXX que dice "en mi seno". Mediante el empleo de esta figura, Job insinuará que las palabras de la boca de Dios le son un tesoro preciosísimo, (ver una interpretación distinta bajo el vers. 14).
13. Si él determina una cosa.
Cf. Sant. 1:17. Job comprendía claramente la soberanía de Dios.
Heb. juqui , literalmente, "mi porción asignada". Puede tratarse de comida (Gén. 47: 22, donde joq se traduce como "ración"), o cualquier otra cosa prescrita. Muchas veces joq se traduce como "estatuto" (Exo. 15: 25, 26; 18: 16; 1 Crón. 16: 17; etc.), y algunas veces como "ley" (Gén. 47:26; Sal. 94: 20). Por eso, algunos interpretan que Job dice que ha guardado las palabras de Dios más que su propia ley, que daba preferencia a la voluntad de Dios antes que a sus propias inclinaciones. Otros siguen a la LXX que dice "en mi seno". Mediante el empleo de esta figura, Job insinuará que las palabras de la boca de Dios le son un tesoro preciosísimo, (ver una interpretación distinta bajo el vers. 14).
13. Si él determina una cosa.
Cf. Sant. 1:17. Job comprendía claramente la soberanía de Dios.
14. Lo que ha determinado de mí.
Heb. juqqi , literalmente, "mi porción asignada". Compárese con el empleo de esta palabra en vers. 12. El que la traducción del vers. 14 exige tan evidentemente el sentido de "porción señalada" y no "el seno", hace parecer que sea razonable emplear la misma traducción en ambos versículos (ver com. vers. 12).
15. Yo me espanto.
El espanto de Job era provocado por su sufrimiento y su futuro incierto. Uno de los grandes propósitos del mensaje de Dios a Job (caps. 38-41) era disipar su temor e incertidumbre. Dios no abandona a sus hijos en el temor.
16. Ha enervado mi corazón.
Cf. Deut. 20:3.
17. Tinieblas.
Lo que agobiaba a Job no era tanto su sufrimiento como la idea de que 565 el mismo Dios a quien había amado y servido le causaba el sufrimiento que padecía. Se preguntaba por qué Dios no lo destruyó antes de que le sobreviniera la calamidad, o por qué no le quita su desgracia. Sigue quejándose en el cap. 24.
CBA T3
Heb. juqqi , literalmente, "mi porción asignada". Compárese con el empleo de esta palabra en vers. 12. El que la traducción del vers. 14 exige tan evidentemente el sentido de "porción señalada" y no "el seno", hace parecer que sea razonable emplear la misma traducción en ambos versículos (ver com. vers. 12).
15. Yo me espanto.
El espanto de Job era provocado por su sufrimiento y su futuro incierto. Uno de los grandes propósitos del mensaje de Dios a Job (caps. 38-41) era disipar su temor e incertidumbre. Dios no abandona a sus hijos en el temor.
16. Ha enervado mi corazón.
Cf. Deut. 20:3.
17. Tinieblas.
Lo que agobiaba a Job no era tanto su sufrimiento como la idea de que 565 el mismo Dios a quien había amado y servido le causaba el sufrimiento que padecía. Se preguntaba por qué Dios no lo destruyó antes de que le sobreviniera la calamidad, o por qué no le quita su desgracia. Sigue quejándose en el cap. 24.
CBA T3

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