1. Job.
Ahora comienza el largo discurso de Job que concluye con el cap. 31. Después de desechar apresuradamente la última alocución de Bildad, Job explica sus puntos de vista. Antes que nada, ensalza el poder y la majestad de Dios (cap. 26: 5-14). Después trata los problemas que conciernen a su propia integridad y a la forma en que Dios trata a la humanidad. Se mantiene firme en cuanto a lo primero. Acerca de lo último, admite que la retribución viene sobre los impíos al final (cap. 27). En el cap. 28, luego de haber rendido un merecido tributo a la inteligencia humana y a su concepción de las cosas terrenas, declara que el mundo espiritual y los principios del gobierno divino le son inescrutables. Afirma que la única verdadera sabiduría humana reside en una conducta correcta. Finalmente vuelve a su propio caso: describe su prosperidad pasada (cap. 29), la contrasta con su desdicha actual (ver cap. 30) y concluye con una admisión de su integridad en todos los deberes y obligaciones de la vida (cap. 31).
2. ¿En qué ayudaste?
Los vers. 2-4 contienen una serie de preguntas que revelan la débil lógica de Bildad. Esta es la más larga de las arengas de Job dirigidas a un individuo. Por lo general Job hablaba a los tres juntos en la segunda persona plural. Bildad no había dicho nada que Job ya no supiese. ¿Qué provecho se había conseguido recordándole que era un gusano inmundo?
3. Aconsejaste.
Probablemente es un comentario irónico del pensamiento del corto discurso de Bildad. Si Job debía admitir falta de sabiduría, ¿qué había hecho Bildad para remediarla?
Plenitud de inteligencia.
O "profundo conocimiento", "sano consejo".
4. ¿De quién es el espíritu?
¿De dónde procede tu autoridad? Sin duda no hay evidencia de inspiración divina. ¿Te ha incitado Elifaz? (ver cap. 4: 17-19).
5. Las sombras.
"Los muertos" (versión Straubinger). Heb. refa'im , término aplicado a (1) una antigua raza de gigantes (Gén. 14: 5; 15: 20; Deut. 3: 11l; Jos. 17: 15); (2) a un valle fuera de Jerusalén Jos. 15: 8; 18: 16; 2 Sam. 5: 18, 22; 23: 13; 1 Crón. 11: 15; 14: 9; Isa. 17: 5), y (3) a los muertos (Sal. 88: 10; Prov. 2: 18; 9: 18; 21: 16; Isa. 14: 9; 26: 14,19). 570 La etimología de la palabra es dudosa. No se sabe con certeza cómo podría referirse al mismo tiempo a una raza de gente y a los muertos. Quizá la palabra refa'im que designa a una raza se deriva de una raíz diferente que los refa'im que se aplican a los muertos. Algunos han relacionado las dos ideas observando que como raza, los refa'im se habían extinguido y habían quedado desvalidos. Sus orgullosos representantes yacían postrados en el she'ol . Su memoria había llegado a ser incierta y oscura. De ahí que llegaran a ser un símbolo adecuado de los muertos.
Otros derivan el sentido de "muertos" de la raíz rafah , que significa "hundirse", "relajarse". Se considera que los muertos estaban hundidos e impotentes.
Que los refa'im eran una raza de gigantes está implicado en Deut. 2: 11, 20; 3: 11, 13. La idea de la talla quizá no se deriva del significado de una raíz inherente en la palabra misma, sino de su contexto.
Del contexto de Job 26: 5 parece inferirse que se refiere a los muertos. Bildad había dado énfasis a la soberanía de Dios en los cielos. Job añade que el poder de Dios se extiende a los moradores del she'ol (ver vers. 6).
Tiemblan.
De la raíz jil , "estremecerse", "retorcerse". Figurativamente, se representa a los muertos como que estuvieran conscientes (Isa. 14: 9, 10), aun cuando no sea realmente así (Sal. 146: 4; Ecl. 9: 5, 6).
6. El Seol.
Heb. she'ol , lugar simbólico donde se describe a todos los muertos como si estuvieran reunidos (ver Isa. 14: 9, 10).
Abadón.
Heb. 'abaddon . Nombre sinónimo de she'ol , y que lo representa como un lugar de ruina y destrucción. La palabra aparece sólo seis veces en el AT (Job 26: 6; 28: 22; 31: 12; Sal. 88: 11; Prov. 15: 11; 27: 20; cf. Apoc. 9: 11).
7. El norte.
Job se vuelve del poder de Dios manifestado en la muerte y en la destrucción, al que se revela en la creación. Los cielos nórdicos contienen las más importantes constelaciones mencionadas en el libro de Job. En este texto, Job reconoce que esos cuerpos celestes son sostenidos por el poder divino (ver Job 9: 8, 9; Sal. 104: 2; Isa. 40: 22; 44: 24; Zac. 12:1).
La palabra traducida por "extiende" se usa frecuentemente para indicar la acción de armar una tienda (Gén. 12: 8; 26: 25; 3: 19; 35: 21 ; Juec. 4: 11). Job concibe los cielos como que estuvieran asentados como una tienda, pero sin los postes que la sostienen.
Sobre vacío.
Heb. tóhu . Esta palabra se traduce como "desordenada" en Gén. 1: 2. En vez de suponer que la tierra reposa sobre columnas, como creían algunos de los antiguos, Job sabía que el Dios a quien él adoraba sostenía la tierra.
8. Ata las aguas.
La metáfora quizá está sacada de los odres que se usaban en el Cercano Oriente, y especialmente en Arabia, para almacenar agua, que solían romperse con el peso del líquido. Sin embargo, las nubes pueden acarrear grandes cantidades de agua sin un contratiempo tal (ver Job 38: 37; Prov.30:4).
9. El encubre.
Cubre su trono con nubes. Esta oración puede significar que Dios se oculta de los sentidos del ser humano, pues desea mantener, su comunión con él en un nivel espiritual más que en un nivel sensorial. Aun cuando las nubes pueden hacer invisible su trono (1 Rey. 8: 12; Sal. 18: 11; 97: 2), éste existe y lo verán finalmente los redimidos (Apoc. 22: 1-4).
La traducción "luna" en lugar de "trono" (BJ) requiere un cambio en la puntuación de la palabra hebrea kisseh para que se lea como késeh . La puntuación de las vocales no se introdujo hasta el siglo Vll DC. Por lo tanto, no se la empleó en los documentos originales. Pero por lo general se acepta la forma tradicional de escribir siempre y cuando el contexto no indique claramente un cambio por una razón gramatical o por otro motivo. Aquí el contexto parece no favorecer una alteración tal.
10. Puso límite.
La oración completa se leería" el mandato de un círculo sobre la faz de las aguas". Las versiones siríacas y los tárgumes dicen: "El inscribió un círculo sobre la faz de las aguas". Parecería referirse a la forma del horizonte que aparece como un círculo trazado con un compás.
La luz y las tinieblas.
La línea reza literalmente: "hasta el fin de la luz con las tinieblas", es decir, el horizonte.
"Paró de pronto las ardientes ruedas de su carro, y tomó en la mano el compás de oro, guardado en los eternos tesoros de Dios, para trazar el círculo de este universo y cuantas cosas habían de existir en él; y fijando uno de sus extremos en el centro y volviendo el otro alrededor de la vasta profundidad de las 571 tinieblas:'Aquí -dijo- llegarás, y éstos, ¡oh mundo! serán tus límites"'.- Milton . (Nota: * El paraíso perdido, libro VII (trad. de Cayetano Rosell, Editorial TOR, Buenos Aires, Argentina). )
11. Las columnas.
Esto parece ser una figura de las montañas sobre el horizonte en las cuales se creía que descansaba el cielo.
12. El agita.
Las diferentes versiones traducen de diversas formas el verbo raga' ("hendió", BJ; "conmueve", VM; "rompe", RVA; "domina", DHH), pero la traducción de la RVR es acertada. En todo caso, Dios domina el mar.
La arrogancia suya.
Heb. rahab (ver com. cap. 9: 13).
13. Espíritu.
Heb. rúaj que también se puede interpretar como "viento", tal como ocurre decenas de veces en el AT. El contexto debe determinar la elección del significado. Ante el aliento de Dios, es decir por un viento que él envía, los cielos, incluyen las nubes y la tormenta, recuperan su serenidad. Tanto la tormenta como la calma se describen como procedentes de Dios.
Creó.
Heb. "perforó". "Hendió" (BJ).
La serpiente tortuosa.
O "la Serpiente Huidiza" (BJ). Job podría haber tenido en cuenta la guerra en los cielos cuando fue expulsado de ellos Satanás, "la serpiente antigua" (Apoc. 12: 79; cf. Rom. 16: 20).
14. Los bordes.
Heb. qetsoth , "confines", extremos". Job se ha esforzado en describir a Dios como el gran creador, Y sustentador del universo, ilustrando su poder con los fenómenos naturales. Pero, después de haberse esforzado a lo sumo en ello, exclama: "¡He aquí! éstos son sólo los bordes de sus caminos". Job sólo ha podido referirse a la periferia del poder de Dios.
Leve.
O "el cuchicheo de una palabra". Lo que nosotros conocemos de Dios es tan sólo un tenue susurro.
El trueno.
El contraste con el susurro, Job compara el verdadero poder de Dios con un trueno. Quiere decir que sólo ha enumerado una fraccioncita de las grandes obras de Dios. Difícilmente podría haber elegido más noble lenguaje para expresar cuánto la gloria divina supera el conocimiento humano.
CBA T3
Ahora comienza el largo discurso de Job que concluye con el cap. 31. Después de desechar apresuradamente la última alocución de Bildad, Job explica sus puntos de vista. Antes que nada, ensalza el poder y la majestad de Dios (cap. 26: 5-14). Después trata los problemas que conciernen a su propia integridad y a la forma en que Dios trata a la humanidad. Se mantiene firme en cuanto a lo primero. Acerca de lo último, admite que la retribución viene sobre los impíos al final (cap. 27). En el cap. 28, luego de haber rendido un merecido tributo a la inteligencia humana y a su concepción de las cosas terrenas, declara que el mundo espiritual y los principios del gobierno divino le son inescrutables. Afirma que la única verdadera sabiduría humana reside en una conducta correcta. Finalmente vuelve a su propio caso: describe su prosperidad pasada (cap. 29), la contrasta con su desdicha actual (ver cap. 30) y concluye con una admisión de su integridad en todos los deberes y obligaciones de la vida (cap. 31).
2. ¿En qué ayudaste?
Los vers. 2-4 contienen una serie de preguntas que revelan la débil lógica de Bildad. Esta es la más larga de las arengas de Job dirigidas a un individuo. Por lo general Job hablaba a los tres juntos en la segunda persona plural. Bildad no había dicho nada que Job ya no supiese. ¿Qué provecho se había conseguido recordándole que era un gusano inmundo?
3. Aconsejaste.
Probablemente es un comentario irónico del pensamiento del corto discurso de Bildad. Si Job debía admitir falta de sabiduría, ¿qué había hecho Bildad para remediarla?
Plenitud de inteligencia.
O "profundo conocimiento", "sano consejo".
4. ¿De quién es el espíritu?
¿De dónde procede tu autoridad? Sin duda no hay evidencia de inspiración divina. ¿Te ha incitado Elifaz? (ver cap. 4: 17-19).
5. Las sombras.
"Los muertos" (versión Straubinger). Heb. refa'im , término aplicado a (1) una antigua raza de gigantes (Gén. 14: 5; 15: 20; Deut. 3: 11l; Jos. 17: 15); (2) a un valle fuera de Jerusalén Jos. 15: 8; 18: 16; 2 Sam. 5: 18, 22; 23: 13; 1 Crón. 11: 15; 14: 9; Isa. 17: 5), y (3) a los muertos (Sal. 88: 10; Prov. 2: 18; 9: 18; 21: 16; Isa. 14: 9; 26: 14,19). 570 La etimología de la palabra es dudosa. No se sabe con certeza cómo podría referirse al mismo tiempo a una raza de gente y a los muertos. Quizá la palabra refa'im que designa a una raza se deriva de una raíz diferente que los refa'im que se aplican a los muertos. Algunos han relacionado las dos ideas observando que como raza, los refa'im se habían extinguido y habían quedado desvalidos. Sus orgullosos representantes yacían postrados en el she'ol . Su memoria había llegado a ser incierta y oscura. De ahí que llegaran a ser un símbolo adecuado de los muertos.
Otros derivan el sentido de "muertos" de la raíz rafah , que significa "hundirse", "relajarse". Se considera que los muertos estaban hundidos e impotentes.
Que los refa'im eran una raza de gigantes está implicado en Deut. 2: 11, 20; 3: 11, 13. La idea de la talla quizá no se deriva del significado de una raíz inherente en la palabra misma, sino de su contexto.
Del contexto de Job 26: 5 parece inferirse que se refiere a los muertos. Bildad había dado énfasis a la soberanía de Dios en los cielos. Job añade que el poder de Dios se extiende a los moradores del she'ol (ver vers. 6).
Tiemblan.
De la raíz jil , "estremecerse", "retorcerse". Figurativamente, se representa a los muertos como que estuvieran conscientes (Isa. 14: 9, 10), aun cuando no sea realmente así (Sal. 146: 4; Ecl. 9: 5, 6).
6. El Seol.
Heb. she'ol , lugar simbólico donde se describe a todos los muertos como si estuvieran reunidos (ver Isa. 14: 9, 10).
Abadón.
Heb. 'abaddon . Nombre sinónimo de she'ol , y que lo representa como un lugar de ruina y destrucción. La palabra aparece sólo seis veces en el AT (Job 26: 6; 28: 22; 31: 12; Sal. 88: 11; Prov. 15: 11; 27: 20; cf. Apoc. 9: 11).
7. El norte.
Job se vuelve del poder de Dios manifestado en la muerte y en la destrucción, al que se revela en la creación. Los cielos nórdicos contienen las más importantes constelaciones mencionadas en el libro de Job. En este texto, Job reconoce que esos cuerpos celestes son sostenidos por el poder divino (ver Job 9: 8, 9; Sal. 104: 2; Isa. 40: 22; 44: 24; Zac. 12:1).
La palabra traducida por "extiende" se usa frecuentemente para indicar la acción de armar una tienda (Gén. 12: 8; 26: 25; 3: 19; 35: 21 ; Juec. 4: 11). Job concibe los cielos como que estuvieran asentados como una tienda, pero sin los postes que la sostienen.
Sobre vacío.
Heb. tóhu . Esta palabra se traduce como "desordenada" en Gén. 1: 2. En vez de suponer que la tierra reposa sobre columnas, como creían algunos de los antiguos, Job sabía que el Dios a quien él adoraba sostenía la tierra.
8. Ata las aguas.
La metáfora quizá está sacada de los odres que se usaban en el Cercano Oriente, y especialmente en Arabia, para almacenar agua, que solían romperse con el peso del líquido. Sin embargo, las nubes pueden acarrear grandes cantidades de agua sin un contratiempo tal (ver Job 38: 37; Prov.30:4).
9. El encubre.
Cubre su trono con nubes. Esta oración puede significar que Dios se oculta de los sentidos del ser humano, pues desea mantener, su comunión con él en un nivel espiritual más que en un nivel sensorial. Aun cuando las nubes pueden hacer invisible su trono (1 Rey. 8: 12; Sal. 18: 11; 97: 2), éste existe y lo verán finalmente los redimidos (Apoc. 22: 1-4).
La traducción "luna" en lugar de "trono" (BJ) requiere un cambio en la puntuación de la palabra hebrea kisseh para que se lea como késeh . La puntuación de las vocales no se introdujo hasta el siglo Vll DC. Por lo tanto, no se la empleó en los documentos originales. Pero por lo general se acepta la forma tradicional de escribir siempre y cuando el contexto no indique claramente un cambio por una razón gramatical o por otro motivo. Aquí el contexto parece no favorecer una alteración tal.
10. Puso límite.
La oración completa se leería" el mandato de un círculo sobre la faz de las aguas". Las versiones siríacas y los tárgumes dicen: "El inscribió un círculo sobre la faz de las aguas". Parecería referirse a la forma del horizonte que aparece como un círculo trazado con un compás.
La luz y las tinieblas.
La línea reza literalmente: "hasta el fin de la luz con las tinieblas", es decir, el horizonte.
"Paró de pronto las ardientes ruedas de su carro, y tomó en la mano el compás de oro, guardado en los eternos tesoros de Dios, para trazar el círculo de este universo y cuantas cosas habían de existir en él; y fijando uno de sus extremos en el centro y volviendo el otro alrededor de la vasta profundidad de las 571 tinieblas:'Aquí -dijo- llegarás, y éstos, ¡oh mundo! serán tus límites"'.- Milton . (Nota: * El paraíso perdido, libro VII (trad. de Cayetano Rosell, Editorial TOR, Buenos Aires, Argentina). )
11. Las columnas.
Esto parece ser una figura de las montañas sobre el horizonte en las cuales se creía que descansaba el cielo.
12. El agita.
Las diferentes versiones traducen de diversas formas el verbo raga' ("hendió", BJ; "conmueve", VM; "rompe", RVA; "domina", DHH), pero la traducción de la RVR es acertada. En todo caso, Dios domina el mar.
La arrogancia suya.
Heb. rahab (ver com. cap. 9: 13).
13. Espíritu.
Heb. rúaj que también se puede interpretar como "viento", tal como ocurre decenas de veces en el AT. El contexto debe determinar la elección del significado. Ante el aliento de Dios, es decir por un viento que él envía, los cielos, incluyen las nubes y la tormenta, recuperan su serenidad. Tanto la tormenta como la calma se describen como procedentes de Dios.
Creó.
Heb. "perforó". "Hendió" (BJ).
La serpiente tortuosa.
O "la Serpiente Huidiza" (BJ). Job podría haber tenido en cuenta la guerra en los cielos cuando fue expulsado de ellos Satanás, "la serpiente antigua" (Apoc. 12: 79; cf. Rom. 16: 20).
14. Los bordes.
Heb. qetsoth , "confines", extremos". Job se ha esforzado en describir a Dios como el gran creador, Y sustentador del universo, ilustrando su poder con los fenómenos naturales. Pero, después de haberse esforzado a lo sumo en ello, exclama: "¡He aquí! éstos son sólo los bordes de sus caminos". Job sólo ha podido referirse a la periferia del poder de Dios.
Leve.
O "el cuchicheo de una palabra". Lo que nosotros conocemos de Dios es tan sólo un tenue susurro.
El trueno.
El contraste con el susurro, Job compara el verdadero poder de Dios con un trueno. Quiere decir que sólo ha enumerado una fraccioncita de las grandes obras de Dios. Difícilmente podría haber elegido más noble lenguaje para expresar cuánto la gloria divina supera el conocimiento humano.
CBA T3

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