1. Pero ahora.
Este es uno de los capítulos más conmovedores del libro. En él, Job describe el contraste entre su condición presente y su situación anterior.
Más jóvenes que yo.
Al parecer, en la tierra de Job vivía gente vil y degradada, considerada como ladrones por sus vecinos. Esa gente veía en las calamidades de Job una oportunidad para insultar a un miembro de la clase superior. Eran de tan baja ralea y corruptos, que se los tenía en menor estima que a los perros ovejeros. Difícilmente podría darse a alguien un epíteto más despectivo que el de "perro" (cf. Deut. 23: 18; 1 Sam.17: 43; 24: 14; 2 Sam. 3: 8; 9: 8; 16: 9; 2 Rey. 8: 13).
2. ¿De qué me serviría?
Job parece describir aquí a los que por degradación y pobreza estaban reducidos al punto de no tener ningún valor para su empleador. Ahora, él mismo -una vez honrado por los príncipes y los nobles (cap. 29: 9, 10) - había caído de tal modo que ni esa gente menospreciable lo respetaba.
3. Pobreza y del hambre.
A fin de hacer resaltar su propia situación, Job detalla la miseria de la gente que se burla de él.
Huían.
Esta traducción proviene de la LXX, que parece basarse en la traducción de una palabra aramea parecida, pero que significa "huir". El verbo hebreo es el mismo que en el vers. 17 se traduce como "roen". Los pobres y hambrientos son designados como "roedores del desierto", o sea que "roían las raíces de la estepa" (BJ).
4. Malvas.
Se supone que la palabra así traducida describe una planta de hojas pequeñas, gruesas y de gusto agrio. Era comestible, pero poco apetitosa.
Raíces de enebro.
Mejor, "raíces de retama" (BJ). Esta planta aparece sólo aquí y en 1 Rey. 19: 4, 5 y Sal. 120: 4. Si bien su identificación no puede ser categórica, es probable que se refiera a una especie de retama que crece abundantemente en los lugares donde hay agua en los desiertos de Arabia. Es una planta de muchas ramas, pocas hojas y flores pequeñas. Los árabes tratan de acampar junto a estos arbustos, a fin de protegerse del sol y del viento. Sólo comerían esas raíces quienes estuvieran reducidos a una terrible penuria. Esta es la planta bajo la cual descansaba Elías mientras huía de Jezabel.
5. Eran arrojados.
Las tribus desplazadas, al verse privadas de recursos para subsistir, casi invariablemente recurrían a la rapiña y al saqueo. A Job le resultaba sumamente penoso ser objeto del ridículo de esos vagabundos.
6. Las barrancas de los arroyos.
La parte occidental de Asia está llena de zonas rocosas, cortadas con profundas barrancas y hendeduras donde abundan cuevas y grietas. Quizá la zona vecina a Petra sea la más típica de estas regiones, pero hay muchas otras similares. También podría traducirse como "cañadas horrorosas" (VM), lo que indicaría que estos parias habitaban los lugares más inhóspitos y aislados, donde solo vivían los animales salvajes.
7. Bramaban.
Las voces de esos vagabundos parecían el bramido de los asnos silvestres.
Se reunían.
Aunque esta gente parecía casi infrahumana, Job había decaído tanto, que se había convertido en el objeto de su ridículo. Una descripción anterior de la misma gente (cap. 24: 4-8) indica que Job le había extendido su bondad y que no la despreciaba; pero ahora está confundido y herido por haber caído más bajo que ella.
8. Hombres sin nombre.
Toda la descripción indica una reversión al nivel de una existencia animal. No tenían heredad familiar y desconocían lo mejor de la vida; pero 582 ahora se burlaban de un hombre que había disfrutado de esas cosas.
9. Refrán.
Los degenerados se entretienen componiendo canciones impúdicas acerca de otros a quienes desprecian. Job fue víctima de ese oprobio (cap. 17: 6; Sal. 69: 12; Lam. 3: 14).
10. Me abominan
A Job le cuesta comprender que esa gente, que por lo general es objeto de la abominación de los demás, lo aborrezca a él. Aun los individuos más menospreciables ahora se consideraban superiores a él.
Su saliva.
El hebreo puede significar escupir en el rostro de alguien, o escupir en presencia de alguien. La primera traducción parece ser la forma más natural de traducir la expresión hebrea.
11. Dios desató su cuerda.
En hebreo, no figura el sujeto de esta oración. Se ha añadido la palabra Dios. aunque la expresión no es del todo clara, parece referirse a la cuerda de un arco. En el texto hebreo se lee "su cuerda". Job ha quedado sin vigor, transformado en víctima de sus enemigos más débiles, que se abalanzan sobre él con desenfrenada ferocidad. Eliminando todo freno que pudiera tener por respeto a su posición o valor moral, lo hacen objeto de toda suerte de ultrajes.
12. Populacho.
Heb. pirjaj . Esta es la única vez que este sustantivo aparece en el AT, pero su raíz es frecuente y significa "echar brotes", "germinar". Por lo tanto, se ha considerado posible la traducción "descendientes", "retoños". Sin duda se refiere a la chusma ya descrita.
Empujaron.
Al parecer, Job se queja de que el populacho lo saca a empujones de el camino. Una vez los ancianos y honorables se ponían de pie en su presencia, y los jóvenes se hacían a un lado, pero ahora la chusma lo empuja, lo pisotea, lo hace caer, lo abruma.
13. Mi senda desbarataron.
Es decir "desbarataron mis planes". Los que otrora habían sido amigos de Job lo abandonaron en el momento de su gran necesidad. Al chasquearlo, le hicieron mucho más difícil sobrellevar su sufrimiento. Fueron amigos solo en las buenas, pero cuando las tormentas de la vida agobiaron a Job, no lo reanimaron. En las malas es cuando se ven los amigos.
No hubo ayudador.
Tal vez signifique que esa gente era tan inútil Y degradada que nadie la quería ayudar.
14. Portillo ancho.
Esto podría referirse a un portillo hecho por un enemigo en el muro de una ciudad. Cuando caía el muro, el ejército atacante podía introducirse (ver Isa. 30: 13).
15. Se han revuelto turbaciones.
"Los terrores se vuelven contra mí" " (BJ). Las desgracias, los enemigos, y aun los amigos de Job conspiran para llenarle el alma de terror. El vívido contraste entre el glorioso pasado y el lúgubre presente tiende a acentuar ese terror.
Mi honor.
"Mi dignidad" " (BJ).
Como viento.
Esta figura revela cuán cruel era el maltrato. En el desierto es difícil esconderse de el viento.
Mi prosperidad.
Heb. yeshu'ah "salvación" , o "mi ventura" (BJ). La forma en que una nube se deshace ante el viento es un símbolo apropiado de la desaparición del bienestar y de la prosperidad anteriores de Job.
16. Está derramada.
Se ha desintegrado a tal extremo la vida de Job, que le resulta difícil expresar eso en palabras. Sus reveses lo han afectado. Ha recibido graves heridas, y aún no ha sanado. Está aplastado, abatido y agotado.
17. Mis huesos.
Con frecuencia en las Escrituras se habla de dolor agudo en los huesos (Sal. 6: 2; 22: 14; 31: 10; 38: 3; 42: 10; Prov. 14: 30).
Los dolores que me roen.
El hebreo sólo dice "los que roen no descansan". Job sufría día y noche por sus continuos dolores.
18. Deforma mi vestidura.
Esto por lo general se interpreta que, por la naturaleza de su enfermedad, la ropa de Job se le había ensuciado y desfigurado. También podría significar que en vez de vestirse como antes, ahora se encuentra cubierto de repugnantes úlceras: un vestido doloroso que lo ceñía como si fuera el cuello de una túnica.
21. Cruel.
Debe comprenderse esta declaración desde el punto de vista de Job, que se encontraba bajo la presión del sufrimiento. No es éste el verdadero carácter de Dios.
22. Sobre el viento.
Job se siente como tamo, arrebatado por un torbellino, llevado de aquí para allá hasta desaparecer.
23. Me conduces la muerte.
Este es el lenguaje de la desesperación. Job oscila entre la esperanza y el desaliento.
24. Contra el sepulcro.
La traducción de la 583 LXX da un sentido muy diferente a este versículo. "Oh que pudiera yo echar mano de mi mismo o al menos si pudiera pedir a otro, y él lo haría por mi".
25. ¿No lloré yo?
Nuevamente Job basa su plegaria en lo que antes hacía. Se siente justificado al pedir socorro, porque siempre fue compasivo con otros.
26. Cuando esperaba.
Job no comprende por qué, a pesar de haber sido tan bondadoso con sus prójimos, ahora se ve obligado a hacer frente al mal y a la oscuridad.
27. Me han sobrecogido.
"Me han alcanzado días de aflicción" (BJ).
29. Chacales.
Job compara sus quejas con los aullidos de los animales salvajes.
Avestruces.
El lamento de Job se parecía al plañidero grito de las avestruces del desierto.
30. Mi piel se ha ennegrecido.
Por éste y otros síntomas, algunos ha intentado diagnosticar la enfermedad de Job. (ver. com. cap. 2: 7 ).
31. Luto.
Lo que antes había producido sonidos alegres, ahora solo emite notas quejumbrosas. Este es el agudo contraste entre la vida anterior de Job y la situación en que lo encuentran sus tres amigos.
Este es uno de los capítulos más conmovedores del libro. En él, Job describe el contraste entre su condición presente y su situación anterior.
Más jóvenes que yo.
Al parecer, en la tierra de Job vivía gente vil y degradada, considerada como ladrones por sus vecinos. Esa gente veía en las calamidades de Job una oportunidad para insultar a un miembro de la clase superior. Eran de tan baja ralea y corruptos, que se los tenía en menor estima que a los perros ovejeros. Difícilmente podría darse a alguien un epíteto más despectivo que el de "perro" (cf. Deut. 23: 18; 1 Sam.17: 43; 24: 14; 2 Sam. 3: 8; 9: 8; 16: 9; 2 Rey. 8: 13).
2. ¿De qué me serviría?
Job parece describir aquí a los que por degradación y pobreza estaban reducidos al punto de no tener ningún valor para su empleador. Ahora, él mismo -una vez honrado por los príncipes y los nobles (cap. 29: 9, 10) - había caído de tal modo que ni esa gente menospreciable lo respetaba.
3. Pobreza y del hambre.
A fin de hacer resaltar su propia situación, Job detalla la miseria de la gente que se burla de él.
Huían.
Esta traducción proviene de la LXX, que parece basarse en la traducción de una palabra aramea parecida, pero que significa "huir". El verbo hebreo es el mismo que en el vers. 17 se traduce como "roen". Los pobres y hambrientos son designados como "roedores del desierto", o sea que "roían las raíces de la estepa" (BJ).
4. Malvas.
Se supone que la palabra así traducida describe una planta de hojas pequeñas, gruesas y de gusto agrio. Era comestible, pero poco apetitosa.
Raíces de enebro.
Mejor, "raíces de retama" (BJ). Esta planta aparece sólo aquí y en 1 Rey. 19: 4, 5 y Sal. 120: 4. Si bien su identificación no puede ser categórica, es probable que se refiera a una especie de retama que crece abundantemente en los lugares donde hay agua en los desiertos de Arabia. Es una planta de muchas ramas, pocas hojas y flores pequeñas. Los árabes tratan de acampar junto a estos arbustos, a fin de protegerse del sol y del viento. Sólo comerían esas raíces quienes estuvieran reducidos a una terrible penuria. Esta es la planta bajo la cual descansaba Elías mientras huía de Jezabel.
5. Eran arrojados.
Las tribus desplazadas, al verse privadas de recursos para subsistir, casi invariablemente recurrían a la rapiña y al saqueo. A Job le resultaba sumamente penoso ser objeto del ridículo de esos vagabundos.
6. Las barrancas de los arroyos.
La parte occidental de Asia está llena de zonas rocosas, cortadas con profundas barrancas y hendeduras donde abundan cuevas y grietas. Quizá la zona vecina a Petra sea la más típica de estas regiones, pero hay muchas otras similares. También podría traducirse como "cañadas horrorosas" (VM), lo que indicaría que estos parias habitaban los lugares más inhóspitos y aislados, donde solo vivían los animales salvajes.
7. Bramaban.
Las voces de esos vagabundos parecían el bramido de los asnos silvestres.
Se reunían.
Aunque esta gente parecía casi infrahumana, Job había decaído tanto, que se había convertido en el objeto de su ridículo. Una descripción anterior de la misma gente (cap. 24: 4-8) indica que Job le había extendido su bondad y que no la despreciaba; pero ahora está confundido y herido por haber caído más bajo que ella.
8. Hombres sin nombre.
Toda la descripción indica una reversión al nivel de una existencia animal. No tenían heredad familiar y desconocían lo mejor de la vida; pero 582 ahora se burlaban de un hombre que había disfrutado de esas cosas.
9. Refrán.
Los degenerados se entretienen componiendo canciones impúdicas acerca de otros a quienes desprecian. Job fue víctima de ese oprobio (cap. 17: 6; Sal. 69: 12; Lam. 3: 14).
10. Me abominan
A Job le cuesta comprender que esa gente, que por lo general es objeto de la abominación de los demás, lo aborrezca a él. Aun los individuos más menospreciables ahora se consideraban superiores a él.
Su saliva.
El hebreo puede significar escupir en el rostro de alguien, o escupir en presencia de alguien. La primera traducción parece ser la forma más natural de traducir la expresión hebrea.
11. Dios desató su cuerda.
En hebreo, no figura el sujeto de esta oración. Se ha añadido la palabra Dios. aunque la expresión no es del todo clara, parece referirse a la cuerda de un arco. En el texto hebreo se lee "su cuerda". Job ha quedado sin vigor, transformado en víctima de sus enemigos más débiles, que se abalanzan sobre él con desenfrenada ferocidad. Eliminando todo freno que pudiera tener por respeto a su posición o valor moral, lo hacen objeto de toda suerte de ultrajes.
12. Populacho.
Heb. pirjaj . Esta es la única vez que este sustantivo aparece en el AT, pero su raíz es frecuente y significa "echar brotes", "germinar". Por lo tanto, se ha considerado posible la traducción "descendientes", "retoños". Sin duda se refiere a la chusma ya descrita.
Empujaron.
Al parecer, Job se queja de que el populacho lo saca a empujones de el camino. Una vez los ancianos y honorables se ponían de pie en su presencia, y los jóvenes se hacían a un lado, pero ahora la chusma lo empuja, lo pisotea, lo hace caer, lo abruma.
13. Mi senda desbarataron.
Es decir "desbarataron mis planes". Los que otrora habían sido amigos de Job lo abandonaron en el momento de su gran necesidad. Al chasquearlo, le hicieron mucho más difícil sobrellevar su sufrimiento. Fueron amigos solo en las buenas, pero cuando las tormentas de la vida agobiaron a Job, no lo reanimaron. En las malas es cuando se ven los amigos.
No hubo ayudador.
Tal vez signifique que esa gente era tan inútil Y degradada que nadie la quería ayudar.
14. Portillo ancho.
Esto podría referirse a un portillo hecho por un enemigo en el muro de una ciudad. Cuando caía el muro, el ejército atacante podía introducirse (ver Isa. 30: 13).
15. Se han revuelto turbaciones.
"Los terrores se vuelven contra mí" " (BJ). Las desgracias, los enemigos, y aun los amigos de Job conspiran para llenarle el alma de terror. El vívido contraste entre el glorioso pasado y el lúgubre presente tiende a acentuar ese terror.
Mi honor.
"Mi dignidad" " (BJ).
Como viento.
Esta figura revela cuán cruel era el maltrato. En el desierto es difícil esconderse de el viento.
Mi prosperidad.
Heb. yeshu'ah "salvación" , o "mi ventura" (BJ). La forma en que una nube se deshace ante el viento es un símbolo apropiado de la desaparición del bienestar y de la prosperidad anteriores de Job.
16. Está derramada.
Se ha desintegrado a tal extremo la vida de Job, que le resulta difícil expresar eso en palabras. Sus reveses lo han afectado. Ha recibido graves heridas, y aún no ha sanado. Está aplastado, abatido y agotado.
17. Mis huesos.
Con frecuencia en las Escrituras se habla de dolor agudo en los huesos (Sal. 6: 2; 22: 14; 31: 10; 38: 3; 42: 10; Prov. 14: 30).
Los dolores que me roen.
El hebreo sólo dice "los que roen no descansan". Job sufría día y noche por sus continuos dolores.
18. Deforma mi vestidura.
Esto por lo general se interpreta que, por la naturaleza de su enfermedad, la ropa de Job se le había ensuciado y desfigurado. También podría significar que en vez de vestirse como antes, ahora se encuentra cubierto de repugnantes úlceras: un vestido doloroso que lo ceñía como si fuera el cuello de una túnica.
21. Cruel.
Debe comprenderse esta declaración desde el punto de vista de Job, que se encontraba bajo la presión del sufrimiento. No es éste el verdadero carácter de Dios.
22. Sobre el viento.
Job se siente como tamo, arrebatado por un torbellino, llevado de aquí para allá hasta desaparecer.
23. Me conduces la muerte.
Este es el lenguaje de la desesperación. Job oscila entre la esperanza y el desaliento.
24. Contra el sepulcro.
La traducción de la 583 LXX da un sentido muy diferente a este versículo. "Oh que pudiera yo echar mano de mi mismo o al menos si pudiera pedir a otro, y él lo haría por mi".
25. ¿No lloré yo?
Nuevamente Job basa su plegaria en lo que antes hacía. Se siente justificado al pedir socorro, porque siempre fue compasivo con otros.
26. Cuando esperaba.
Job no comprende por qué, a pesar de haber sido tan bondadoso con sus prójimos, ahora se ve obligado a hacer frente al mal y a la oscuridad.
27. Me han sobrecogido.
"Me han alcanzado días de aflicción" (BJ).
29. Chacales.
Job compara sus quejas con los aullidos de los animales salvajes.
Avestruces.
El lamento de Job se parecía al plañidero grito de las avestruces del desierto.
30. Mi piel se ha ennegrecido.
Por éste y otros síntomas, algunos ha intentado diagnosticar la enfermedad de Job. (ver. com. cap. 2: 7 ).
31. Luto.
Lo que antes había producido sonidos alegres, ahora solo emite notas quejumbrosas. Este es el agudo contraste entre la vida anterior de Job y la situación en que lo encuentran sus tres amigos.
CBA T3

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