INTRODUCCIÓN.-
" EL Sal. 2, el primero de los salmos mesiánicos, ha recibido con justicia el nombre de "Canto del Ungido de Jehová". Existe una relación complementaria entre los Salmos 1 y 2: el primero canta la bienaventuranza de la vida del piadoso, dedicada a la meditación en la ley de Dios, y el fracaso final de los impíos; el segundo, muestra la inutilidad de la rebelión universal contra el Señor y la bienaventuranza de los pueblos que confían en el Hijo de Dios. El Sal. 1 describe los dos caminos que se abren ante el individuo; el Sal. 2 presenta los dos caminos que pueden escoger los pueblos. El Sal. 1 comienza con una bienaventuranza; el Sal. 2 termina con una bienaventuranza. Podría decirse que el tema del Sal. 2 se resume en el conocido refrán: "El hombre propone y Dios dispone". Hech. 4: 25-27 da valor mesiánico al Sal. 2 (ver DTG 724). "
" Estructuralmente, este salmo consta de cuatro partes, y cada estrofa tiene casi el mismo número de palabras. En la primera estrofa (vers. 1-3) se presenta un cuadro de los encumbrados y poderosos de la tierra que desafían al Rey del universo y a su Ungido. En la segunda estrofa (vers. 4-6), a modo de contraste, se presenta el desdén con el cual el Señor considera sus burlas, y establece al Mesías como rey en Sión. En la tercera estrofa (vers. 7-9) se presenta al Hijo de Dios mientras contempla el decreto que lo constituyó como dueño legítimo del mundo. La cuarta estrofa (vers. 10-12) nos aconseja que nos sometamos al Ungido de Jehová. El salmo termina con una bendición (vers. 12). "
" La referencia de Hech. 4: 25 confirma que David fue el autor del Sal. 2. Es digno de notar que los primeros cristianos ya designaban a este salmo como el "Salmo segundo" " (Hech. 13: 33).
En la segunda parte del oratorio El Mesías , Haendel usó los vers. 1-4 y 9 de este salmo como texto del aria para bajo, coro y recitativo, y el aria para tenor que preceden inmediatamente al coro del Aleluya.
1. ¿Por qué se amotinan las gentes?
El salmo comienza presentando, de súbito, un cuadro de violenta confusión. Para los hebreos, las "gentes" o "naciones" eran los pueblos idólatras que rodeaban a Israel. Lutero hizo la siguiente paráfrasis de la pregunta del salmista: "¿Cómo pueden triunfar los que se oponen a Jehová y a su Cristo?"
Amotinan.
Heb. ragash. Esta palabra sólo aparece aquí (la forma aramea se encuentra en Dan. 6: 6, 11, 15) y significa "estar en tumulto".
Los pueblos.
Según las reglas del paralelismo hebreo, este vocablo expresa la misma idea que "gentes".
Piensan.
Heb. hagah (ver com. Sal. 1:2). Estos pecadores deliberan en cuanto a algo que no puede realizarse. Todo lo que se proponen contra el gobierno de Dios, sin duda fracasará.
2. Los reyes de la tierra.
Esta frase da una forma específica a la generalización del vers. 1. "Los reyes" están en oposición a "mi rey", del vers. 6. La actitud que indica la expresión "se levantarán", es de una decidida resistencia.
Ungido.
Heb. mashíaj, de donde se obtiene la palabra "Mesías", que significa literalmente "ungido". Mashíaj dos veces está traducido como "Mesías" (Dan. 9: 25, 26). Según la costumbre de la antigüedad, se vertía aceite sobre la cabeza de sacerdotes y reyes cuando se los consagraba para el ejercicio de sus funciones (ver Exo. 28: 4 1;1 Sam.10:1). Con frecuencia, David llamó a Saúl "ungido de Jehová" (1 Sam. 24: 6, 10; 26: 9; etc.). En Hech. 4: 25-27 se ve que este salmo tiene un sentido mesiánico (ver Mat. 26: 63; Juan 1: 49; Hech. 13: 33; Rom. 1: 4; Col. 1: 18; Heb. 1: 2-5).
3. Rompamos sus ligaduras.
Se representa aquí a los que se rebelan contra Dios y declaran su deseo de quebrantar las restricciones impuestas por su autoridad. En vez de describir la acción, el poeta presenta a los rebeldes que proclaman en forma desafiante sus intenciones de liberarse.
4. Se reirá.
En contraste con el cuadro tumultuoso de las naciones, se representa a Jehová como sentado serenamente en los cielos (ver Ed 169), riéndose de los vanos intentos de los rebeldes. La Providencia que todo lo rige impide que se realicen los designios de las personas de corazón corrupto y entorpece su camino (ver 2 Sam. 15: 31). Los autores bíblicos describen a Dios como si tuviera atributos humanos. Dicen: "se reirá" (ver Sal. 37: 13; 59: 8; etc.). El Talmud consigna que la Torah emplea el lenguaje común de los seres humanos ( Yebamoth 71a; Kiddushin 17b; Makkoth 12a). El autor inspirado expresa las características y actitudes de la Deidad en el lenguaje de los seres humanos, a fin de que éstos puedan comprender. Compárese con la incapacidad de Elena G. de White para expresar las glorias del cielo porque no podía usar "el idioma de Canaán" (PE 19). La idea sugerida por el vocablo "reír" se expresa aún más en otros: "se burlará", "furor" e "ira" (vers. 4, 5). Todos indican el desprecio divino por la rebelión.
5. Luego hablará.
La aparente indiferencia de Dios no durará para siempre. La palabra "luego" implica que finalmente Dios declarará su propósito.
6. Pero yo he puesto mi rey.
La conjunción "pero" se traduce por la conjunción hebrea que significa "y", la cual sirve aquí para
introducir una cita: "Pero yo he consagrado a mi Rey" (BC). El pronombre "yo" es enfático, 640 y se presenta en agudo contraste con "ellos" (vers. 5), los que conspiran contra Jehová.
Sión, mi santo monte.
Ver Sal. 48: 2. Sión, nombre de la colina meridional de la ciudad de Jerusalén, se transforma en el nombre poético de la ciudad.
7. Yo publicaré.
Entonces habla Jesús, el Ungido, el Verbo, portavoz de Dios, para interpretar la gran declaración divina de que él es su Hijo. No es ningún usurpador; es Mesías por decreto de su Padre. Este decreto implica (1) que se ha de reconocer a Jesús como Hijo de Dios y (2) que su reino debe ser universal (vers. 8, 9; cf. Eze. 21: 27).
Mi hijo.
Ver Heb. l: 2, 5; cf. Mat. 14: 33;16:16; Hech. 8: 37; 1 Juan 4: 15.
Yo te engendré.
No debe entenderse que esta declaración implique que originalmente el Hijo hubiese sido engendrado. "En Cristo hay vida original, que no proviene ni deriva de otra" (DTG 489). La Biblia se interpreta a sí misma. Debe permitirse que los escritores inspirados hagan las aplicaciones precisas de las profecías del AT. Cualquier otra aplicación no es más que opinión humana, y como tal, carece de un "Así dice Jehová" (ver com. Deut. 18: 15). Cuando el apóstol inspirado comenta este texto, lo interpreta como una predicción de la resurrección de Jesús (Hech. 13: 30-33). La resurrección de los muertos proclamó, de modo muy especial, que Jesús era Hijo de Dios (Rom. 1: 4).
8. Pídeme.
La relación existente entre Jehová y el Mesías es tal que cualquier pedido del Hijo será concedido. Se destaca que cualquier intento de los rebeldes para derrocar el gobierno del Ungido será totalmente inútil. Como heredero, el Hijo hereda todas las cosas, y así puede compartirlas con nosotros, que somos coherederos con él (ver com. Rom. 8: 17).
9. Vara de hierro.
Simboliza el cetro del dominio. Se subyugará totalmente a los enemigos del Mesías.
Los desmenuzarás.
Compárese con Apoc. 2:27; 12: 5; 19: 15.
10. Sed prudentes.
Los rebeldes pueden tomar dos caminos: seguir en su rebelión, lo que les llevará a la destrucción, o someterse a la voluntad divina, lo que les significará felicidad eterna. El salmista, como quien suplica a sus hermanos, exhorta solemnemente a los dirigentes de la rebelión para que se sometan. Rebelarse es una necedad.
Admitid amonestación.
Literalmente, "sed amonestados", "sed disciplinados". Aconseja a los dirigentes que reconozcan su deber para con Jehová y su Mesías, y concedan el apoyo de su influencia para que se cumpla ese deber.
11. Con temor.
Esta frase, junto con la que sigue, "con temblor", sugiere una humilde reverencia mezclada con aprensión, al comprender las terribles consecuencias de la rebelión contra los propósitos de Dios. La palabra "alegraos" indica que hay gozo en adorar a Dios.
12. Honrad al Hijo.
El hebreo dice: "Besad al hijo", lo que debe entenderse como una forma de reverencia para con el Mesías, de quien Jehová ha dicho que es su Hijo. La palabra "besar" sugiere la costumbre del antiguo Cercano Oriente de honrar a las personas de categoría superior (ver 1 Sam. 10: l). El salmista aconseja a quienes pretenden rebelarse contra el Mesías, que lo reconozcan como rey y se sometan a su poder (ver Juan 5: 23).
Aunque la traducción literal del hebreo es "Besad al hijo", las versiones, tanto antiguas como modernas, presentan varias traducciones. Tanto la LXX como la Vulgata rezan: "Aferraos a la instrucción" . Al parecer, estas traducciones se basan en la definición judía de la palabra "hijo", que en este versículo no es la palabra hebrea ben , sino la palabra aramea bar . Después del exilio, los judíos usaron este vocablo para referirse a las admoniciones de la Torah. La palabra que se traduce "besar" es nashaq, que también significa "unirse" "juntar" (ver Eze. 3: 13, donde la palabra nashaq se traduce "juntar"). La combinación de las dos ideas da lugar a la traducción de la LXX. En vez de "besar", varias versiones traducen "honrar" o "rendir homenaje", lo que representaría una traducción interpretativa de la palabra "besar".
Aunque la iglesia primitiva atribuyó el Salmo 2 a David (Hech. 4: 25), los eruditos críticos por lo general han dicho que es del período postexílico. Se apoyan en el hecho de que se usan en este salmo tanto la voz hebrea ben como la aramea bar . Ambas significan "hijo". Pero este argumento carece de validez. Estas dos mismas palabras se usan en forma indistinta en una carta ugarítica del siglo XIV AC, lo que muestra claramente que la presencia de palabras arameas en cualquier libro de la Biblia no constituye una evidencia de que ese libro se hubiera escrito más tarde.
La traducción besar los "Pies", de algunas versiones (BC, BJ), sólo se logra si se cambia el orden de varias letras del texto. En vista de que el texto hebreo, así como está, puede traducirse sin dificultad y con un sentido totalmente aceptable dentro del contexto, debe rechazarse esta conjetura como demasiado extremada. Ver en Problem in Bible Translation, págs. 144-147, un estudio completo de las dificultades de traducción que presenta este pasaje.
Perezcáis en el camino.
A la luz del amor infinito (Juan 3: 16), la ira de Dios finalmente deberá encenderse contra el pecado y consumirá a los que rehusen aceptar al Mesías. Pero el amante corazón divino anhela la salvación de Israel (ver Eze. 18: 30, 3 l), pues no se complace en la destrucción de los pecadores (vers. 32).
Bienaventurados.
El salmo termina con una bienaventuranza pronunciada sobre todos cuantos confían en el Ungido de Jehová. Todos los seres humanos, en todas las edades, en todos los climas y en todas las naciones, han pecado y necesitan un Salvador. Bienaventurados los que reconocen su necesidad y depositan su confianza en el Mesías. Es el solemne deber del cristiano exhortar a sus semejantes para que se arrepientan de sus pecados y se sometan al gobierno de Jesús, el Ungido Hijo de Dios. Se ha dicho que el Sal. 2 podría llamarse "El himno misionero del Mesías".
CBA T3
" EL Sal. 2, el primero de los salmos mesiánicos, ha recibido con justicia el nombre de "Canto del Ungido de Jehová". Existe una relación complementaria entre los Salmos 1 y 2: el primero canta la bienaventuranza de la vida del piadoso, dedicada a la meditación en la ley de Dios, y el fracaso final de los impíos; el segundo, muestra la inutilidad de la rebelión universal contra el Señor y la bienaventuranza de los pueblos que confían en el Hijo de Dios. El Sal. 1 describe los dos caminos que se abren ante el individuo; el Sal. 2 presenta los dos caminos que pueden escoger los pueblos. El Sal. 1 comienza con una bienaventuranza; el Sal. 2 termina con una bienaventuranza. Podría decirse que el tema del Sal. 2 se resume en el conocido refrán: "El hombre propone y Dios dispone". Hech. 4: 25-27 da valor mesiánico al Sal. 2 (ver DTG 724). "
" Estructuralmente, este salmo consta de cuatro partes, y cada estrofa tiene casi el mismo número de palabras. En la primera estrofa (vers. 1-3) se presenta un cuadro de los encumbrados y poderosos de la tierra que desafían al Rey del universo y a su Ungido. En la segunda estrofa (vers. 4-6), a modo de contraste, se presenta el desdén con el cual el Señor considera sus burlas, y establece al Mesías como rey en Sión. En la tercera estrofa (vers. 7-9) se presenta al Hijo de Dios mientras contempla el decreto que lo constituyó como dueño legítimo del mundo. La cuarta estrofa (vers. 10-12) nos aconseja que nos sometamos al Ungido de Jehová. El salmo termina con una bendición (vers. 12). "
" La referencia de Hech. 4: 25 confirma que David fue el autor del Sal. 2. Es digno de notar que los primeros cristianos ya designaban a este salmo como el "Salmo segundo" " (Hech. 13: 33).
En la segunda parte del oratorio El Mesías , Haendel usó los vers. 1-4 y 9 de este salmo como texto del aria para bajo, coro y recitativo, y el aria para tenor que preceden inmediatamente al coro del Aleluya.
1. ¿Por qué se amotinan las gentes?
El salmo comienza presentando, de súbito, un cuadro de violenta confusión. Para los hebreos, las "gentes" o "naciones" eran los pueblos idólatras que rodeaban a Israel. Lutero hizo la siguiente paráfrasis de la pregunta del salmista: "¿Cómo pueden triunfar los que se oponen a Jehová y a su Cristo?"
Amotinan.
Heb. ragash. Esta palabra sólo aparece aquí (la forma aramea se encuentra en Dan. 6: 6, 11, 15) y significa "estar en tumulto".
Los pueblos.
Según las reglas del paralelismo hebreo, este vocablo expresa la misma idea que "gentes".
Piensan.
Heb. hagah (ver com. Sal. 1:2). Estos pecadores deliberan en cuanto a algo que no puede realizarse. Todo lo que se proponen contra el gobierno de Dios, sin duda fracasará.
2. Los reyes de la tierra.
Esta frase da una forma específica a la generalización del vers. 1. "Los reyes" están en oposición a "mi rey", del vers. 6. La actitud que indica la expresión "se levantarán", es de una decidida resistencia.
Ungido.
Heb. mashíaj, de donde se obtiene la palabra "Mesías", que significa literalmente "ungido". Mashíaj dos veces está traducido como "Mesías" (Dan. 9: 25, 26). Según la costumbre de la antigüedad, se vertía aceite sobre la cabeza de sacerdotes y reyes cuando se los consagraba para el ejercicio de sus funciones (ver Exo. 28: 4 1;1 Sam.10:1). Con frecuencia, David llamó a Saúl "ungido de Jehová" (1 Sam. 24: 6, 10; 26: 9; etc.). En Hech. 4: 25-27 se ve que este salmo tiene un sentido mesiánico (ver Mat. 26: 63; Juan 1: 49; Hech. 13: 33; Rom. 1: 4; Col. 1: 18; Heb. 1: 2-5).
3. Rompamos sus ligaduras.
Se representa aquí a los que se rebelan contra Dios y declaran su deseo de quebrantar las restricciones impuestas por su autoridad. En vez de describir la acción, el poeta presenta a los rebeldes que proclaman en forma desafiante sus intenciones de liberarse.
4. Se reirá.
En contraste con el cuadro tumultuoso de las naciones, se representa a Jehová como sentado serenamente en los cielos (ver Ed 169), riéndose de los vanos intentos de los rebeldes. La Providencia que todo lo rige impide que se realicen los designios de las personas de corazón corrupto y entorpece su camino (ver 2 Sam. 15: 31). Los autores bíblicos describen a Dios como si tuviera atributos humanos. Dicen: "se reirá" (ver Sal. 37: 13; 59: 8; etc.). El Talmud consigna que la Torah emplea el lenguaje común de los seres humanos ( Yebamoth 71a; Kiddushin 17b; Makkoth 12a). El autor inspirado expresa las características y actitudes de la Deidad en el lenguaje de los seres humanos, a fin de que éstos puedan comprender. Compárese con la incapacidad de Elena G. de White para expresar las glorias del cielo porque no podía usar "el idioma de Canaán" (PE 19). La idea sugerida por el vocablo "reír" se expresa aún más en otros: "se burlará", "furor" e "ira" (vers. 4, 5). Todos indican el desprecio divino por la rebelión.
5. Luego hablará.
La aparente indiferencia de Dios no durará para siempre. La palabra "luego" implica que finalmente Dios declarará su propósito.
6. Pero yo he puesto mi rey.
La conjunción "pero" se traduce por la conjunción hebrea que significa "y", la cual sirve aquí para
introducir una cita: "Pero yo he consagrado a mi Rey" (BC). El pronombre "yo" es enfático, 640 y se presenta en agudo contraste con "ellos" (vers. 5), los que conspiran contra Jehová.
Sión, mi santo monte.
Ver Sal. 48: 2. Sión, nombre de la colina meridional de la ciudad de Jerusalén, se transforma en el nombre poético de la ciudad.
7. Yo publicaré.
Entonces habla Jesús, el Ungido, el Verbo, portavoz de Dios, para interpretar la gran declaración divina de que él es su Hijo. No es ningún usurpador; es Mesías por decreto de su Padre. Este decreto implica (1) que se ha de reconocer a Jesús como Hijo de Dios y (2) que su reino debe ser universal (vers. 8, 9; cf. Eze. 21: 27).
Mi hijo.
Ver Heb. l: 2, 5; cf. Mat. 14: 33;16:16; Hech. 8: 37; 1 Juan 4: 15.
Yo te engendré.
No debe entenderse que esta declaración implique que originalmente el Hijo hubiese sido engendrado. "En Cristo hay vida original, que no proviene ni deriva de otra" (DTG 489). La Biblia se interpreta a sí misma. Debe permitirse que los escritores inspirados hagan las aplicaciones precisas de las profecías del AT. Cualquier otra aplicación no es más que opinión humana, y como tal, carece de un "Así dice Jehová" (ver com. Deut. 18: 15). Cuando el apóstol inspirado comenta este texto, lo interpreta como una predicción de la resurrección de Jesús (Hech. 13: 30-33). La resurrección de los muertos proclamó, de modo muy especial, que Jesús era Hijo de Dios (Rom. 1: 4).
8. Pídeme.
La relación existente entre Jehová y el Mesías es tal que cualquier pedido del Hijo será concedido. Se destaca que cualquier intento de los rebeldes para derrocar el gobierno del Ungido será totalmente inútil. Como heredero, el Hijo hereda todas las cosas, y así puede compartirlas con nosotros, que somos coherederos con él (ver com. Rom. 8: 17).
9. Vara de hierro.
Simboliza el cetro del dominio. Se subyugará totalmente a los enemigos del Mesías.
Los desmenuzarás.
Compárese con Apoc. 2:27; 12: 5; 19: 15.
10. Sed prudentes.
Los rebeldes pueden tomar dos caminos: seguir en su rebelión, lo que les llevará a la destrucción, o someterse a la voluntad divina, lo que les significará felicidad eterna. El salmista, como quien suplica a sus hermanos, exhorta solemnemente a los dirigentes de la rebelión para que se sometan. Rebelarse es una necedad.
Admitid amonestación.
Literalmente, "sed amonestados", "sed disciplinados". Aconseja a los dirigentes que reconozcan su deber para con Jehová y su Mesías, y concedan el apoyo de su influencia para que se cumpla ese deber.
11. Con temor.
Esta frase, junto con la que sigue, "con temblor", sugiere una humilde reverencia mezclada con aprensión, al comprender las terribles consecuencias de la rebelión contra los propósitos de Dios. La palabra "alegraos" indica que hay gozo en adorar a Dios.
12. Honrad al Hijo.
El hebreo dice: "Besad al hijo", lo que debe entenderse como una forma de reverencia para con el Mesías, de quien Jehová ha dicho que es su Hijo. La palabra "besar" sugiere la costumbre del antiguo Cercano Oriente de honrar a las personas de categoría superior (ver 1 Sam. 10: l). El salmista aconseja a quienes pretenden rebelarse contra el Mesías, que lo reconozcan como rey y se sometan a su poder (ver Juan 5: 23).
Aunque la traducción literal del hebreo es "Besad al hijo", las versiones, tanto antiguas como modernas, presentan varias traducciones. Tanto la LXX como la Vulgata rezan: "Aferraos a la instrucción" . Al parecer, estas traducciones se basan en la definición judía de la palabra "hijo", que en este versículo no es la palabra hebrea ben , sino la palabra aramea bar . Después del exilio, los judíos usaron este vocablo para referirse a las admoniciones de la Torah. La palabra que se traduce "besar" es nashaq, que también significa "unirse" "juntar" (ver Eze. 3: 13, donde la palabra nashaq se traduce "juntar"). La combinación de las dos ideas da lugar a la traducción de la LXX. En vez de "besar", varias versiones traducen "honrar" o "rendir homenaje", lo que representaría una traducción interpretativa de la palabra "besar".
Aunque la iglesia primitiva atribuyó el Salmo 2 a David (Hech. 4: 25), los eruditos críticos por lo general han dicho que es del período postexílico. Se apoyan en el hecho de que se usan en este salmo tanto la voz hebrea ben como la aramea bar . Ambas significan "hijo". Pero este argumento carece de validez. Estas dos mismas palabras se usan en forma indistinta en una carta ugarítica del siglo XIV AC, lo que muestra claramente que la presencia de palabras arameas en cualquier libro de la Biblia no constituye una evidencia de que ese libro se hubiera escrito más tarde.
La traducción besar los "Pies", de algunas versiones (BC, BJ), sólo se logra si se cambia el orden de varias letras del texto. En vista de que el texto hebreo, así como está, puede traducirse sin dificultad y con un sentido totalmente aceptable dentro del contexto, debe rechazarse esta conjetura como demasiado extremada. Ver en Problem in Bible Translation, págs. 144-147, un estudio completo de las dificultades de traducción que presenta este pasaje.
Perezcáis en el camino.
A la luz del amor infinito (Juan 3: 16), la ira de Dios finalmente deberá encenderse contra el pecado y consumirá a los que rehusen aceptar al Mesías. Pero el amante corazón divino anhela la salvación de Israel (ver Eze. 18: 30, 3 l), pues no se complace en la destrucción de los pecadores (vers. 32).
Bienaventurados.
El salmo termina con una bienaventuranza pronunciada sobre todos cuantos confían en el Ungido de Jehová. Todos los seres humanos, en todas las edades, en todos los climas y en todas las naciones, han pecado y necesitan un Salvador. Bienaventurados los que reconocen su necesidad y depositan su confianza en el Mesías. Es el solemne deber del cristiano exhortar a sus semejantes para que se arrepientan de sus pecados y se sometan al gobierno de Jesús, el Ungido Hijo de Dios. Se ha dicho que el Sal. 2 podría llamarse "El himno misionero del Mesías".
CBA T3

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