INTRODUCCIÓN.-
EL Sal. 5 es una oración matutina, escrita con el mismo espíritu Sal. 4, que es una oración vespertina. Es probable que las circunstancias en las cuales compusieron los dos salmos hubieran sido similares. Luego de una noche de tranquilo reposo, el salmista pronuncia esta oración es de entrar en la casa de Dios (vers. 7). Está seguro de que Dios, quien no permitirá que prevalezcan los impíos, sin duda hará los hombres que confían en él tengan plenitud de gozo. El salmo comienza con una oración a Dios, y expresa luego una decidida confianza en él. Después clama por la dirección divina en las perplejidades de la vida, y finalmente exhorta a todos a que depositen confianza en Dios.
Con referencia al sobrescrito, ver págs.622,633,635.
1. Mi gemir.
El salmista ruega que Dios tome en cuenta no sólo sus palabras, sino tambien su intención y los deseos secretos expresados. El término hebreo traducido "gemir" es hagig , y se encuentra sólo aquí y Sal. 39: 3, donde se lo traduce "medita". Es posible que al usar el vocablo hagig , el Salmista se refiriera a lo que Pablo llamara stenagmós que se traduce "gemidos" (Rom. 26). "La oración es el deseo sincero del al indecible e inexpresable".
2. Rey mío y Dios mío.
Es notable que David aunque era rey, reconociera su sumisión ante el Rey de reyes, su Dios. En este pasaje, "Dios" es traducción del hebreo 'Elohim (ver , págs. 179-181). El salmista reconoce la omnipotencia de Dios. En la literatura ugarítica aparecen muchos ejemplos del uso de "rey" en lugar de 'el .
3. De mañana.
El salmista eleva regularmente la voz en oración todas las mañanas, pero especialmente lo hace en este momento, cuando lo acosan sus enemigos (ver Sal. 55: 17; 59: 16; 88: 13). No hay mejor hábito que el de orar por la mañana, cuando a solas con Dios el alma se prepara para realizar los deberes del día y hacer frente a las dificultades que puedan surgir.
"Un momento en la mañana para un breve meditar es mejor que al fin del día una hora dedicar".
Es bueno cultivar el hábito de ofrecer las primicias de nuestro despertar, como ofrenda matutina a Dios.
Me presentaré delante de ti.
Heb. 'arak , "disponer", "poner en orden". En Gén. 22: 9 se usa este término para señalar el sitio de la leña sobre el altar. También se aplica a la disposición de los panes de la proposición sobre la mesa (Exo. 40: 23). La oración del salmista es algo así como un sacrificio matutino bien dispuesto. No la eleva irreflexivamente.
Esperaré.
La palabra hebrea expresa la idea de observar atentamente. "Me quedo a la espera" (BJ, vers. 4). El salmista espera recibir alguna señal del favor de Dios; una respuesta a su oración. Compárese con la orden de Jesús de velar y orar (Mat. 26: 4 1).
4. Se complace en la maldad.
Dios es puro y santísimo, y no puede tener parte alguna en la realización de los designios de los malvados. Si les demostrara preferencia, sería como si los admitiera en su morada.
Habitará.
Heb. gur , vocablo que encierra la idea de ser transeúnte. "No es huesped tuyo el malo" (BJ, vers. 5). El mal y, en consecuencia, también el malo no pueden habitar con Dios. En el Sal. 15 se describe a los que pueden morar con Dios.
5. Los insensatos.
Del verbo Heb. halal , "estar confundido o engañado". Los orgullosos, los insolentes, los que se jactan de sus maldades, pero que en verdad nada son.
No estarán.
Dios no puede aprobar la conducta de los insensatos (ver Sal. 1: 5); aborrece todas las formas de iniquidad. En los salmos, los "hacedores de iniquidad" son la personificación misma del principio del mal.
6. Abominará.
Dios siente por el pecado una abominación tan grande, que no puede 648 pasarlo por alto. Los sanguinarios y engañadores son literalmente "hombres de sangres y engaño". La forma plural "sangres" designa el homicidio o asesinato (ver Gén. 4: 10). Los enemigos de David se distinguen por el fraude y el homicidio.
7. Mas yo.
Un contraste notable. A diferencia de los malvados, el salmista se siente tranquilo al entrar en la casa de Dios. Siente que es su derecho hacerlo.
La abundancia de tu misericordia.
Aunque la presencia del malo no puede aceptarse en la casa de Dios, el hijo de Dios recibe la bienvenida en ella. Le está asegurada la hospitalidad de Dios, y la confianza que deposita el creyente en el Padre celestial es semejante a la que el niño tiene en su progenitor.
Adoraré.
Literalmente, "me postro". No se permitía que los adoradores entraran en el santuario, sino que ya cerca o ya lejos, se postraban hacia él, como la morada de Dios.
Temor.
Esta expresión indica profunda reverencia en la adoración.
Templo.
Heb. hekal , vocablo que puede traducirse "palacio", " como en Isa. 39: 7 y Dan. l: 4; o "templo" " donde Dios puede morar. Se usa el término hekal para designar al tabernáculo que existió antes de la construcción del templo (1 Sam. 1: 9; 3: 3; 2 Sam. 22: 7), como también al templo de Salomón (2 Rey. 18: 16; 23: 4; etc.). Por lo tanto, el uso de la palabra hekal en este versículo no debe ser motivo, como lo sostienen algunos críticos, para asegurar que este salmo tuvo su origen en tiempos posteriores a los de David. En el Sal. 27 se designa al santuario con los nombres de "templo" " ( hekal ) (vers. 4) y "tabernáculo" " ( 'óhel ) (vers. 6).
Además, es digno de notarse que las expresiones paralelas: "casa" ( báyith ) y "templo" ( hekal ), que aparecen en este versículo, se utilizan también con frecuencia en la literatura ugarítica (ver pág. 624) como sinónimos de la morada de la deidad. Un ejemplo típico es el siguiente: "Luego fue Anat a su casa ( bt ), la diosa se dirigió a su templo ( hkl )".
En el ritual moderno de los judíos, el adorador recita el vers. 7 de este salmo mientras entra en la sinagoga.
9. Sinceridad.
Heb. nekonah, de kun, que significa "ser estable", "ser seguro" y, por lo tanto, "ser digno de confianza". Los enemigos son totalmente indignos de confianza, falsos y traicioneros. Absalón había ido a Hebrón con un pretexto falso (ver 2 Sam. 15: 7-1O).
Maldad.
Literalmente, "destrucción". Aún más, su garganta, como sepulcro abierto, está lista para devorar la felicidad de otros. Pablo emplea este pasaje para describir la depravación universal del ser humano (Rom. 3: 13). Además, el salmista dice que otro miembro del cuerpo, la lengua, también es depravado (ver Sant. 3: 5-9). Esta descripción retrata muy bien la traición de Absalón y sus secuaces (ver 2 Sam. 15: 1-6).
EL Sal. 5 es una oración matutina, escrita con el mismo espíritu Sal. 4, que es una oración vespertina. Es probable que las circunstancias en las cuales compusieron los dos salmos hubieran sido similares. Luego de una noche de tranquilo reposo, el salmista pronuncia esta oración es de entrar en la casa de Dios (vers. 7). Está seguro de que Dios, quien no permitirá que prevalezcan los impíos, sin duda hará los hombres que confían en él tengan plenitud de gozo. El salmo comienza con una oración a Dios, y expresa luego una decidida confianza en él. Después clama por la dirección divina en las perplejidades de la vida, y finalmente exhorta a todos a que depositen confianza en Dios.
Con referencia al sobrescrito, ver págs.622,633,635.
1. Mi gemir.
El salmista ruega que Dios tome en cuenta no sólo sus palabras, sino tambien su intención y los deseos secretos expresados. El término hebreo traducido "gemir" es hagig , y se encuentra sólo aquí y Sal. 39: 3, donde se lo traduce "medita". Es posible que al usar el vocablo hagig , el Salmista se refiriera a lo que Pablo llamara stenagmós que se traduce "gemidos" (Rom. 26). "La oración es el deseo sincero del al indecible e inexpresable".
2. Rey mío y Dios mío.
Es notable que David aunque era rey, reconociera su sumisión ante el Rey de reyes, su Dios. En este pasaje, "Dios" es traducción del hebreo 'Elohim (ver , págs. 179-181). El salmista reconoce la omnipotencia de Dios. En la literatura ugarítica aparecen muchos ejemplos del uso de "rey" en lugar de 'el .
3. De mañana.
El salmista eleva regularmente la voz en oración todas las mañanas, pero especialmente lo hace en este momento, cuando lo acosan sus enemigos (ver Sal. 55: 17; 59: 16; 88: 13). No hay mejor hábito que el de orar por la mañana, cuando a solas con Dios el alma se prepara para realizar los deberes del día y hacer frente a las dificultades que puedan surgir.
"Un momento en la mañana para un breve meditar es mejor que al fin del día una hora dedicar".
Es bueno cultivar el hábito de ofrecer las primicias de nuestro despertar, como ofrenda matutina a Dios.
Me presentaré delante de ti.
Heb. 'arak , "disponer", "poner en orden". En Gén. 22: 9 se usa este término para señalar el sitio de la leña sobre el altar. También se aplica a la disposición de los panes de la proposición sobre la mesa (Exo. 40: 23). La oración del salmista es algo así como un sacrificio matutino bien dispuesto. No la eleva irreflexivamente.
Esperaré.
La palabra hebrea expresa la idea de observar atentamente. "Me quedo a la espera" (BJ, vers. 4). El salmista espera recibir alguna señal del favor de Dios; una respuesta a su oración. Compárese con la orden de Jesús de velar y orar (Mat. 26: 4 1).
4. Se complace en la maldad.
Dios es puro y santísimo, y no puede tener parte alguna en la realización de los designios de los malvados. Si les demostrara preferencia, sería como si los admitiera en su morada.
Habitará.
Heb. gur , vocablo que encierra la idea de ser transeúnte. "No es huesped tuyo el malo" (BJ, vers. 5). El mal y, en consecuencia, también el malo no pueden habitar con Dios. En el Sal. 15 se describe a los que pueden morar con Dios.
5. Los insensatos.
Del verbo Heb. halal , "estar confundido o engañado". Los orgullosos, los insolentes, los que se jactan de sus maldades, pero que en verdad nada son.
No estarán.
Dios no puede aprobar la conducta de los insensatos (ver Sal. 1: 5); aborrece todas las formas de iniquidad. En los salmos, los "hacedores de iniquidad" son la personificación misma del principio del mal.
6. Abominará.
Dios siente por el pecado una abominación tan grande, que no puede 648 pasarlo por alto. Los sanguinarios y engañadores son literalmente "hombres de sangres y engaño". La forma plural "sangres" designa el homicidio o asesinato (ver Gén. 4: 10). Los enemigos de David se distinguen por el fraude y el homicidio.
7. Mas yo.
Un contraste notable. A diferencia de los malvados, el salmista se siente tranquilo al entrar en la casa de Dios. Siente que es su derecho hacerlo.
La abundancia de tu misericordia.
Aunque la presencia del malo no puede aceptarse en la casa de Dios, el hijo de Dios recibe la bienvenida en ella. Le está asegurada la hospitalidad de Dios, y la confianza que deposita el creyente en el Padre celestial es semejante a la que el niño tiene en su progenitor.
Adoraré.
Literalmente, "me postro". No se permitía que los adoradores entraran en el santuario, sino que ya cerca o ya lejos, se postraban hacia él, como la morada de Dios.
Temor.
Esta expresión indica profunda reverencia en la adoración.
Templo.
Heb. hekal , vocablo que puede traducirse "palacio", " como en Isa. 39: 7 y Dan. l: 4; o "templo" " donde Dios puede morar. Se usa el término hekal para designar al tabernáculo que existió antes de la construcción del templo (1 Sam. 1: 9; 3: 3; 2 Sam. 22: 7), como también al templo de Salomón (2 Rey. 18: 16; 23: 4; etc.). Por lo tanto, el uso de la palabra hekal en este versículo no debe ser motivo, como lo sostienen algunos críticos, para asegurar que este salmo tuvo su origen en tiempos posteriores a los de David. En el Sal. 27 se designa al santuario con los nombres de "templo" " ( hekal ) (vers. 4) y "tabernáculo" " ( 'óhel ) (vers. 6).
Además, es digno de notarse que las expresiones paralelas: "casa" ( báyith ) y "templo" ( hekal ), que aparecen en este versículo, se utilizan también con frecuencia en la literatura ugarítica (ver pág. 624) como sinónimos de la morada de la deidad. Un ejemplo típico es el siguiente: "Luego fue Anat a su casa ( bt ), la diosa se dirigió a su templo ( hkl )".
En el ritual moderno de los judíos, el adorador recita el vers. 7 de este salmo mientras entra en la sinagoga.
9. Sinceridad.
Heb. nekonah, de kun, que significa "ser estable", "ser seguro" y, por lo tanto, "ser digno de confianza". Los enemigos son totalmente indignos de confianza, falsos y traicioneros. Absalón había ido a Hebrón con un pretexto falso (ver 2 Sam. 15: 7-1O).
Maldad.
Literalmente, "destrucción". Aún más, su garganta, como sepulcro abierto, está lista para devorar la felicidad de otros. Pablo emplea este pasaje para describir la depravación universal del ser humano (Rom. 3: 13). Además, el salmista dice que otro miembro del cuerpo, la lengua, también es depravado (ver Sant. 3: 5-9). Esta descripción retrata muy bien la traición de Absalón y sus secuaces (ver 2 Sam. 15: 1-6).
10. Castígalos.
Del hebreo 'asham , "ser culpable". La forma verbal aquí empleada significa "considerar culpable". El salmista desea que Dios trate a sus enemigos como a culpables, que sin duda lo son. Pide que caigan "por sus mismos consejos", es decir, que sus propios planes puedan llevarlos a su destrucción (ver Sal. 7: 15, 16; Prov. 26: 27; 28: 10). Esta idea es frecuente en el AT. El pecado finalmente se destruye a sí mismo.
11. Alégrense.
Ver com. Sal. 2: 12. Quienes confían en Dios siempre tienen momentos para gozarse. Su gozo halla expresión en voces de júbilo. Se regocijan porque Dios los defiende. El salmista cree que, como él, también sienten gozo todos los que confían en Dios.
En ti se regocijen.
El cristiano consagrado se goza en todo cuanto Dios ha revelado de sí mismo. Se deleita en la contemplación de los atributos del Creador y en las evidencias de su bondad, en la comunión con él y en la oportunidad de brindarle un servicio de amor.
12. Como con un escudo.
Heb. tsinnah , un escudo grande que cubría todo el cuerpo (no magen , como en Sal. 3: 3). Así como el escudo protege al soldado en la batalla, también Dios concede al justo protección completa. El salmo termina con la afirmación de la plena confianza del salmista en la completa protección de Dios.
Después de haber pronunciado una oración matutina como ésta, el salmista está listo para enfrentar durante el día las arremetidas de sus enemigos. Bien dijo el predicador inglés Charles Haddon Spurgeon: "Demos a Dios las mañanas de nuestros días y las mañanas de nuestra vida. La oración debería ser la llave del día y el cerrojo de la noche. La devoción debería ser tanto el astro matinal como el lucero de la tarde. Si comenzamos 649 bien el día, durante sus horas tendremos mayor conciencia de la presencia de Dios. También tendremos mayor seguridad de llegar a nuestra cama por la noche, con serenidad y confianza en el corazón".
CBA T3
Del hebreo 'asham , "ser culpable". La forma verbal aquí empleada significa "considerar culpable". El salmista desea que Dios trate a sus enemigos como a culpables, que sin duda lo son. Pide que caigan "por sus mismos consejos", es decir, que sus propios planes puedan llevarlos a su destrucción (ver Sal. 7: 15, 16; Prov. 26: 27; 28: 10). Esta idea es frecuente en el AT. El pecado finalmente se destruye a sí mismo.
11. Alégrense.
Ver com. Sal. 2: 12. Quienes confían en Dios siempre tienen momentos para gozarse. Su gozo halla expresión en voces de júbilo. Se regocijan porque Dios los defiende. El salmista cree que, como él, también sienten gozo todos los que confían en Dios.
En ti se regocijen.
El cristiano consagrado se goza en todo cuanto Dios ha revelado de sí mismo. Se deleita en la contemplación de los atributos del Creador y en las evidencias de su bondad, en la comunión con él y en la oportunidad de brindarle un servicio de amor.
12. Como con un escudo.
Heb. tsinnah , un escudo grande que cubría todo el cuerpo (no magen , como en Sal. 3: 3). Así como el escudo protege al soldado en la batalla, también Dios concede al justo protección completa. El salmo termina con la afirmación de la plena confianza del salmista en la completa protección de Dios.
Después de haber pronunciado una oración matutina como ésta, el salmista está listo para enfrentar durante el día las arremetidas de sus enemigos. Bien dijo el predicador inglés Charles Haddon Spurgeon: "Demos a Dios las mañanas de nuestros días y las mañanas de nuestra vida. La oración debería ser la llave del día y el cerrojo de la noche. La devoción debería ser tanto el astro matinal como el lucero de la tarde. Si comenzamos 649 bien el día, durante sus horas tendremos mayor conciencia de la presencia de Dios. También tendremos mayor seguridad de llegar a nuestra cama por la noche, con serenidad y confianza en el corazón".
CBA T3

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