INTRODUCCIÓN.-
EN cuatro manuscritos hebreos, la LXX y la Vulgata, el Sal. 10 aparece unido con el 9. Los dos salmos presentan un cuadro similar de los enemigos de Dios, pero en el Sal. 10 los enemigos oprimen a sus propios hermanos más débiles de Israel. El Sal. 9 abunda en alabanza y gratitud; el Sal. 10 es un plegaria para que Dios vengue a los oprimidos y destruya a sus opresores. La estructura del salmo tiene cierto parecido a un acróstico. Este salmo, como el 9, tiene divisiones regulares. Consta de diez estrofas, de las cuales las primeras seis describen a los enemigos, y las últimas cuatro piden a Dios liberación (ver pág. 631).
1. Lejos.
El salmo comienza con un cuadro de la aparente indiferencia de Dios ante las dificultades del salmista en el momento preciso cuando más se podría esperar la intervención divina.
2. Arrogancia.
Los vers. 2-11 presentan una impresionante enumeración de las características de los enemigos.
Persigue.
Heb. dalaq, que significa "quemar" o "perseguir ardientemente", como en este pasaje. El mismo verbo aparece en Gén. 31: 36; Lam. 4: 19, donde tiene la connotación de perseguir, y en Sal. 7: 13, donde se traduce "ardientes". La segunda parte del versículo es una plegaria para que se haga justicia (ver com. Sal. 7: 15, 16). El extenso ruego para que Dios intervenga comienza en el vers. 12.
3. Deseo de su alma.
Es un jactarse de los propios malos deseos, y de poder conseguir cuanto se desea.
Bendice al codicioso.
Es difícil traducir exactamente el hebreo de esta frase. La palabra que se traduce "codicioso" es el participio activo de un verbo que significa "cortar", "acabar", "obtener ganancias"; de ahí, "codicioso" o "avaro". La construcción hebrea parece indicar que el codicioso, o el que busca ganancias ilícitas, es el sujeto de la forma verbal "bendice", pero entonces surge la dificultad de interpretación. Algunas veces se usa la palabra "bendecir" para expresar lo contrario: "maldecir" (ver com. Job 1: 5), aunque es poco probable que así sea en este pasaje. La BJ traduce "bendice", pero explica en la nota correspondiente que se trata de "un eufemismo". 661 La forma en que el impío desprecia a Dios se muestra en los versículos siguientes.
4. Altivez de su rostro.
El orgullo se nota en el rostro.
No hay Dios en ninguno de sus pensamientos.
Literalmente, "nada de Dios, todo su pensamiento". La BJ traduce: "¡No hay Dios, es todo lo que piensa". Aquí no se expresa necesariamente la idea de que el impío niegue la existencia de Dios, sino de que no lo toma en cuenta. Sin embargo, es cierto que actualmente el impío trata de convencerse de que no hay Dios. La constante repetición de esa idea lo torna prácticamente ateo, aunque se duda de que una persona pueda ser realmente atea. El impío actúa como si no hubiese Dios, y en la práctica niega su existencia. El vers. 11 muestra que algunas veces sí piensa en Dios.
5. Son torcidos en todo tiempo.
El verbo hebreo puede también traducirse como "perdurar". Como tiene éxito en practicar la maldad, el impío se imagina que continuará así, y que podrá llevar a cabo su nefasta obra con toda impunidad. Muchas veces quienes lo observan piensan lo mismo (ver Job 12: 6; Jer. 12: 1). Este es uno de los grandes problemas planteados por los autores del AT.
Muy lejos.
El impío piensa que Dios está demasiado lejos para castigarlo.
7. Debajo de su lengua.
Es decir, la palabra está a punto de ser pronunciada. El salmista pasa a enumerar los actos visibles de los impíos.
Vejación y maldad.
O "iniquidades".
8. Aldeas.
Posiblemente, caseríos sin murallas, como casas y edificios de granja levantados en campo abierto, o tal vez los campamentos de las tribus nómadas. Un lugar de fácil acceso, expuesto al ataque (ver Lev. 25: 31). Los impíos acechan cerca de esos lugares para robar o atacar al infortunado caminante.
9. Como el león.
El impío oculta sus propósitos y salta sobre su víctima cuando ya no tiene escapatoria.
Red.
Ahora el lenguaje figurado presenta a un cazador que con su red atrapa de repente a la desdichada víctima. Este recurso de cambiar rápidamente de una figura a otra es un rasgo característico de la literatura hebrea.
11. Dice.
El impío actúa como si Dios no lo viera (ver com. vers. 4). La convicción de que Dios observa debería ser uno de los mayores frenos contra el mal. Los vers. 1-11 no siguen con regularidad el modelo del acróstico comenzado en el Sal. 9. Los vers. 12-18 continúan el acróstico con las últimas cuatro letras del alfabeto hebreo.
12. No te olvides.
En esta frase reaparece la idea del vers. 11: "ha olvidado". A partir del vers. 12, las quejas dan paso a expresiones de gratitud, triunfo y tranquila confianza en Dios.
13. ¿Por qué?
Para que defienda su propio honor divino como juez, el salmista ruega a Dios que castigue a los impíos por sus orgullosas jactancias (ver com. Sal. 7: 15, 16).
No lo inquirirás.
Como abunda la creencia de que no habrá un juicio final, existe mucha maldad en el mundo. Por otra parte, la convicción de que vendrá un día de juicio, cuando Dios presidirá como juez, disuade de hacer el mal.
14. Tú lo has visto.
El salmista niega rotundamente la arrogante creencia del impío de que Dios no observa los malos caminos de la gente. Por lo tanto, el pobre puede confiar su pleito a Dios, con la certeza de que le hará justicia.
Huérfano.
Esta palabra representa a todos los que caen como fácil presa de los rapaces y que, por lo tanto, necesitan la ayuda de Dios. El uso simbólico de esta palabra aparece sobre todo en Deuteronomio, Job y Salmos.
15. Brazo.
Una metonimia para representar la fuerza.
Hasta que no halles ninguna.
Hasta que ni siquiera Dios -una hipérbole- pueda encontrar rastro alguno de maldad. El salmista pide a Dios que castigue el crimen para que éste no se repita.
16. Jehová es Rey.
Como rey, Dios administra justicia. Destruyó a los paganos (Sal. 9), y también castigará a los impíos de Israel. Este versículo constituye un buen ejemplo de paralelismo antitético (ver pág. 26).
17. Los humildes.
Los humildes anhelan verse libres de la opresión.
Dispones.
Del verbo Heb. kun , "ser firme", ,,establecerse con firmeza".
18. Huérfano.
Ver com. vers. 14.
Hombre.
Heb. 'enosh (ver com. Sal. 8:4; 9:19).
De la tierra.
En hebreo hay un juego de palabras, pues los vocablos traducidos "oprimido" y "tierra" tienen dos de sus tres consonantes iguales. Un ser creado de la tierra, ¿por qué debería pisotear los derechos de sus semejantes o afirmar una presunta superioridad sobre sus iguales?
Este salmo termina con una nota de absoluta confianza de que Dios vindicará a los oprimidos. La fe considera que se trata de algo ya realizado.
CBAS T3
EN cuatro manuscritos hebreos, la LXX y la Vulgata, el Sal. 10 aparece unido con el 9. Los dos salmos presentan un cuadro similar de los enemigos de Dios, pero en el Sal. 10 los enemigos oprimen a sus propios hermanos más débiles de Israel. El Sal. 9 abunda en alabanza y gratitud; el Sal. 10 es un plegaria para que Dios vengue a los oprimidos y destruya a sus opresores. La estructura del salmo tiene cierto parecido a un acróstico. Este salmo, como el 9, tiene divisiones regulares. Consta de diez estrofas, de las cuales las primeras seis describen a los enemigos, y las últimas cuatro piden a Dios liberación (ver pág. 631).
1. Lejos.
El salmo comienza con un cuadro de la aparente indiferencia de Dios ante las dificultades del salmista en el momento preciso cuando más se podría esperar la intervención divina.
2. Arrogancia.
Los vers. 2-11 presentan una impresionante enumeración de las características de los enemigos.
Persigue.
Heb. dalaq, que significa "quemar" o "perseguir ardientemente", como en este pasaje. El mismo verbo aparece en Gén. 31: 36; Lam. 4: 19, donde tiene la connotación de perseguir, y en Sal. 7: 13, donde se traduce "ardientes". La segunda parte del versículo es una plegaria para que se haga justicia (ver com. Sal. 7: 15, 16). El extenso ruego para que Dios intervenga comienza en el vers. 12.
3. Deseo de su alma.
Es un jactarse de los propios malos deseos, y de poder conseguir cuanto se desea.
Bendice al codicioso.
Es difícil traducir exactamente el hebreo de esta frase. La palabra que se traduce "codicioso" es el participio activo de un verbo que significa "cortar", "acabar", "obtener ganancias"; de ahí, "codicioso" o "avaro". La construcción hebrea parece indicar que el codicioso, o el que busca ganancias ilícitas, es el sujeto de la forma verbal "bendice", pero entonces surge la dificultad de interpretación. Algunas veces se usa la palabra "bendecir" para expresar lo contrario: "maldecir" (ver com. Job 1: 5), aunque es poco probable que así sea en este pasaje. La BJ traduce "bendice", pero explica en la nota correspondiente que se trata de "un eufemismo". 661 La forma en que el impío desprecia a Dios se muestra en los versículos siguientes.
4. Altivez de su rostro.
El orgullo se nota en el rostro.
No hay Dios en ninguno de sus pensamientos.
Literalmente, "nada de Dios, todo su pensamiento". La BJ traduce: "¡No hay Dios, es todo lo que piensa". Aquí no se expresa necesariamente la idea de que el impío niegue la existencia de Dios, sino de que no lo toma en cuenta. Sin embargo, es cierto que actualmente el impío trata de convencerse de que no hay Dios. La constante repetición de esa idea lo torna prácticamente ateo, aunque se duda de que una persona pueda ser realmente atea. El impío actúa como si no hubiese Dios, y en la práctica niega su existencia. El vers. 11 muestra que algunas veces sí piensa en Dios.
5. Son torcidos en todo tiempo.
El verbo hebreo puede también traducirse como "perdurar". Como tiene éxito en practicar la maldad, el impío se imagina que continuará así, y que podrá llevar a cabo su nefasta obra con toda impunidad. Muchas veces quienes lo observan piensan lo mismo (ver Job 12: 6; Jer. 12: 1). Este es uno de los grandes problemas planteados por los autores del AT.
Muy lejos.
El impío piensa que Dios está demasiado lejos para castigarlo.
7. Debajo de su lengua.
Es decir, la palabra está a punto de ser pronunciada. El salmista pasa a enumerar los actos visibles de los impíos.
Vejación y maldad.
O "iniquidades".
8. Aldeas.
Posiblemente, caseríos sin murallas, como casas y edificios de granja levantados en campo abierto, o tal vez los campamentos de las tribus nómadas. Un lugar de fácil acceso, expuesto al ataque (ver Lev. 25: 31). Los impíos acechan cerca de esos lugares para robar o atacar al infortunado caminante.
9. Como el león.
El impío oculta sus propósitos y salta sobre su víctima cuando ya no tiene escapatoria.
Red.
Ahora el lenguaje figurado presenta a un cazador que con su red atrapa de repente a la desdichada víctima. Este recurso de cambiar rápidamente de una figura a otra es un rasgo característico de la literatura hebrea.
11. Dice.
El impío actúa como si Dios no lo viera (ver com. vers. 4). La convicción de que Dios observa debería ser uno de los mayores frenos contra el mal. Los vers. 1-11 no siguen con regularidad el modelo del acróstico comenzado en el Sal. 9. Los vers. 12-18 continúan el acróstico con las últimas cuatro letras del alfabeto hebreo.
12. No te olvides.
En esta frase reaparece la idea del vers. 11: "ha olvidado". A partir del vers. 12, las quejas dan paso a expresiones de gratitud, triunfo y tranquila confianza en Dios.
13. ¿Por qué?
Para que defienda su propio honor divino como juez, el salmista ruega a Dios que castigue a los impíos por sus orgullosas jactancias (ver com. Sal. 7: 15, 16).
No lo inquirirás.
Como abunda la creencia de que no habrá un juicio final, existe mucha maldad en el mundo. Por otra parte, la convicción de que vendrá un día de juicio, cuando Dios presidirá como juez, disuade de hacer el mal.
14. Tú lo has visto.
El salmista niega rotundamente la arrogante creencia del impío de que Dios no observa los malos caminos de la gente. Por lo tanto, el pobre puede confiar su pleito a Dios, con la certeza de que le hará justicia.
Huérfano.
Esta palabra representa a todos los que caen como fácil presa de los rapaces y que, por lo tanto, necesitan la ayuda de Dios. El uso simbólico de esta palabra aparece sobre todo en Deuteronomio, Job y Salmos.
15. Brazo.
Una metonimia para representar la fuerza.
Hasta que no halles ninguna.
Hasta que ni siquiera Dios -una hipérbole- pueda encontrar rastro alguno de maldad. El salmista pide a Dios que castigue el crimen para que éste no se repita.
16. Jehová es Rey.
Como rey, Dios administra justicia. Destruyó a los paganos (Sal. 9), y también castigará a los impíos de Israel. Este versículo constituye un buen ejemplo de paralelismo antitético (ver pág. 26).
17. Los humildes.
Los humildes anhelan verse libres de la opresión.
Dispones.
Del verbo Heb. kun , "ser firme", ,,establecerse con firmeza".
18. Huérfano.
Ver com. vers. 14.
Hombre.
Heb. 'enosh (ver com. Sal. 8:4; 9:19).
De la tierra.
En hebreo hay un juego de palabras, pues los vocablos traducidos "oprimido" y "tierra" tienen dos de sus tres consonantes iguales. Un ser creado de la tierra, ¿por qué debería pisotear los derechos de sus semejantes o afirmar una presunta superioridad sobre sus iguales?
Este salmo termina con una nota de absoluta confianza de que Dios vindicará a los oprimidos. La fe considera que se trata de algo ya realizado.
CBAS T3

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