INTRODUCCIÓN.-
EL Sal. 12 comienza con un lamento por la maldad general de la sociedad. Recuerda mucho la queja de Elías cuando afirmó: "Sólo yo he quedado" (1 Rey. 19: 10). La plegaria en busca de liberación, que el salmista eleva, recibe pronta respuesta y Dios interviene para proteger a quien es suyo. Los ocho versículos de este salmo forman cuatro estrofas regulares.
Con referencia al sobrescrito ver las págs. 622, 635.
1. Salva, oh Jehová.
En el vers. 5 aparece la respuesta a la plegaria del salmista.
Se acabaron.
Como Elías, el salmista creía que en todo el país sólo él había permanecido fiel a Dios (ver 1 Rey. 19: 10; cf. Miq. 7: 2). El sentido de la palabra "fieles" es sinónimo de "piadosos". En ese momento la degeneración nacional parecía casi total, y el salmista se había olvidado de los pocos fieles, a los cuales se refiere en los vers. 5, 7. Deberíamos tener cuidado de no hacer resaltar demasiado la idea de que los piadosos siempre constituyen una pequeña minoría. Jesús dijo: " "También tengo otras ovejas que no son de este redil" " (Juan 10: 16). Dios tiene muchos fieles de los cuales nada sabemos. Compárese con la declaración hecha por Dios a Elías (1 Rey. 19: 18).
2. Doblez de corazón.
Literalmente, con "corazón y un corazón". Los impíos dicen una cosa, pero piensan otra. No puede depositarse confianza en una persona que tiene "un corazón" para pronunciar sus palabras y "otro" para ocultar sus propósitos.
3. Habla jactanciosamente.
Literalmente, "grandes cosas". En el siguiente vers. se detallan estas palabras jactanciosas.
4. Lengua.
Usan el habla para lograr sus malos propósitos. Se arman de mentiras y engaño. En vez de usar manifiestamente de violencia, dependen de su habilidad de persuasión. Para lograr sus viles propósitos, emplean ese don que Dios quiso que sirviera sólo de bendición para la humanidad. " "De todos los dones que hemos recibido de Dios, ninguno puede ser una bendición mayor que éste [el don del habla]" " (PVGM 270). Debiéramos reconocer que este don es una de nuestras mayores responsabilidades.
Nuestros.
Literalmente, "con nosotros"; de nuestro lado, como fuerzas bajo nuestro mando.
Señor de nosotros.
Para controlar nuestro lenguaje y tenemos por responsables de lo que decimos. Muchos que admiten ser responsables de sus acciones pero no de sus palabras, deberían meditar en la advertencia del Salvador (Mat. 12: 37).
5. Por.
"Debido a", "por causa de". A continuación aparece la respuesta divina a la oración del salmista.
Me levantaré.
Cuando llegue el momento para que Dios intervenga, cuando ya los opresores hayan tenido suficiente oportunidad de revelar sus malas intenciones, se efectuará el juicio divino (ver Exo. 2: 24). Es frecuente en los salmos el uso del verbo "levantarse" para señalar la intervención de Dios en socorro de sus hijos (ver Sal. 3: 7; 9: 19; 10: 12).
Suspira.
El hebreo usa la misma palabra que se traduce "desprecia" en Sal. 10: 5. Su significado básico es "soplar".
6. Palabras limpias.
Este es un típico proverbio sapiencias. En contraste con las mentiras de los impíos (vers. 2-4), las palabras de Dios no tienen mezcla alguna de falsedad.
Como plata.
La idea es que las palabras de Dios son purísimas, como la plata siete veces refinada. Como ocurre en el pensar de otros pueblos del Cercano Oriente, el número "siete" es símbolo de perfección o plenitud. Las palabras del justo también pueden ser "plata escogida" o "manzana de oro con figuras de plata" (ver Prov. 10: 20; 25: 11).
7. Los guardarás.
Dios guardará y defenderá a sus santos (ver Sal. 37). Auxiliará a los que son perseguidos por personas engañosas (vers. 5).
Los preservarás.
El hebreo permite tanto la traducción "nos preservarás" como "lo preservarás". Siendo que no se escriben las vocales, ambas formas son idénticas. Si el salmista pensaba en el singular, daba énfasis al individuo.
Generación.
El salmista usa esta palabra para referirse a los lisonjeros, opresores y mentirosos, que eran tan numerosos como para dar la impresión del vers. 1.
8. Los hijos de los hombres.
Cuando los gobernantes son corruptos, abundan los malhechores. La corrupción pasa de los gobernantes a los gobernados. A pesar de este final realista del poema, el tono general del salmo es de confianza en que Dios defenderá al inocente.
CBA T3
EL Sal. 12 comienza con un lamento por la maldad general de la sociedad. Recuerda mucho la queja de Elías cuando afirmó: "Sólo yo he quedado" (1 Rey. 19: 10). La plegaria en busca de liberación, que el salmista eleva, recibe pronta respuesta y Dios interviene para proteger a quien es suyo. Los ocho versículos de este salmo forman cuatro estrofas regulares.
Con referencia al sobrescrito ver las págs. 622, 635.
1. Salva, oh Jehová.
En el vers. 5 aparece la respuesta a la plegaria del salmista.
Se acabaron.
Como Elías, el salmista creía que en todo el país sólo él había permanecido fiel a Dios (ver 1 Rey. 19: 10; cf. Miq. 7: 2). El sentido de la palabra "fieles" es sinónimo de "piadosos". En ese momento la degeneración nacional parecía casi total, y el salmista se había olvidado de los pocos fieles, a los cuales se refiere en los vers. 5, 7. Deberíamos tener cuidado de no hacer resaltar demasiado la idea de que los piadosos siempre constituyen una pequeña minoría. Jesús dijo: " "También tengo otras ovejas que no son de este redil" " (Juan 10: 16). Dios tiene muchos fieles de los cuales nada sabemos. Compárese con la declaración hecha por Dios a Elías (1 Rey. 19: 18).
2. Doblez de corazón.
Literalmente, con "corazón y un corazón". Los impíos dicen una cosa, pero piensan otra. No puede depositarse confianza en una persona que tiene "un corazón" para pronunciar sus palabras y "otro" para ocultar sus propósitos.
3. Habla jactanciosamente.
Literalmente, "grandes cosas". En el siguiente vers. se detallan estas palabras jactanciosas.
4. Lengua.
Usan el habla para lograr sus malos propósitos. Se arman de mentiras y engaño. En vez de usar manifiestamente de violencia, dependen de su habilidad de persuasión. Para lograr sus viles propósitos, emplean ese don que Dios quiso que sirviera sólo de bendición para la humanidad. " "De todos los dones que hemos recibido de Dios, ninguno puede ser una bendición mayor que éste [el don del habla]" " (PVGM 270). Debiéramos reconocer que este don es una de nuestras mayores responsabilidades.
Nuestros.
Literalmente, "con nosotros"; de nuestro lado, como fuerzas bajo nuestro mando.
Señor de nosotros.
Para controlar nuestro lenguaje y tenemos por responsables de lo que decimos. Muchos que admiten ser responsables de sus acciones pero no de sus palabras, deberían meditar en la advertencia del Salvador (Mat. 12: 37).
5. Por.
"Debido a", "por causa de". A continuación aparece la respuesta divina a la oración del salmista.
Me levantaré.
Cuando llegue el momento para que Dios intervenga, cuando ya los opresores hayan tenido suficiente oportunidad de revelar sus malas intenciones, se efectuará el juicio divino (ver Exo. 2: 24). Es frecuente en los salmos el uso del verbo "levantarse" para señalar la intervención de Dios en socorro de sus hijos (ver Sal. 3: 7; 9: 19; 10: 12).
Suspira.
El hebreo usa la misma palabra que se traduce "desprecia" en Sal. 10: 5. Su significado básico es "soplar".
6. Palabras limpias.
Este es un típico proverbio sapiencias. En contraste con las mentiras de los impíos (vers. 2-4), las palabras de Dios no tienen mezcla alguna de falsedad.
Como plata.
La idea es que las palabras de Dios son purísimas, como la plata siete veces refinada. Como ocurre en el pensar de otros pueblos del Cercano Oriente, el número "siete" es símbolo de perfección o plenitud. Las palabras del justo también pueden ser "plata escogida" o "manzana de oro con figuras de plata" (ver Prov. 10: 20; 25: 11).
7. Los guardarás.
Dios guardará y defenderá a sus santos (ver Sal. 37). Auxiliará a los que son perseguidos por personas engañosas (vers. 5).
Los preservarás.
El hebreo permite tanto la traducción "nos preservarás" como "lo preservarás". Siendo que no se escriben las vocales, ambas formas son idénticas. Si el salmista pensaba en el singular, daba énfasis al individuo.
Generación.
El salmista usa esta palabra para referirse a los lisonjeros, opresores y mentirosos, que eran tan numerosos como para dar la impresión del vers. 1.
8. Los hijos de los hombres.
Cuando los gobernantes son corruptos, abundan los malhechores. La corrupción pasa de los gobernantes a los gobernados. A pesar de este final realista del poema, el tono general del salmo es de confianza en que Dios defenderá al inocente.
CBA T3

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