INTRODUCCIÓN.-
EL autor del Sal. 26 pide a Dios, quien escudriña el corazón humano, que sea testigo de su integridad y que lo libre de la suerte de los impíos. Concluye su oración afirmando su propósito de ser hallado entre los amigos de Dios. Este salmo es una oración muy apropiada para usar en la preparación del culto público. Comienza en un tono menor y termina en un acorde mayor de alabanza consagrada a Dios por la dirección divina que se ha recibido.
Con referencia al sobrescrito, ver pág. 622.
1. Júzgame.
El salmista ruega a Dios que examine y defienda su caso.
Integridad.
La protesta de inocencia ante una falsa acusación no excluye el debido reconocimiento de haber pecado. El salmista reconoce su necesidad de la redención y la misericordia divinas (vers. 11).
Sin titubear.
"Sin vacilar" (NC). Si persisto en la "integridad" que poseo, no puedo resbalar, no seré removido (ver com. Sal. 15: 5; 16: 8).
2. Escudríñame.
El salmista pide a Dios que examine su conducta. La idea se repite y realza en los verbos "probar" y "examinar".
Mis íntimos pensamientos.
Literalmente, "riñones" . Se usaba esta voz para designar el asiento de las emociones (ver com. Sal. 7: 9).
3. Delante de mis ojos.
Debido a que el salmista mantiene delante de sí, como su norte, la misericordia divina, Dios lo guarda del mal y anda así por el camino de la verdad (ver com. Sal. 1: 1).
Ando en tu verdad.
En este versículo se da la razón de la plegaria de los vers. 1 y 2.
4. No me he sentado.
Ver com. Sal. 1: 1.
Hipócritas.
Literalmente, "hombres de vanidad" , o sea, personas que corren tras metas sin valor, en vez de procurar los verdaderos ideales (ver Job 11: 11; ver com. Sal. 24: 4).
Ni entré.
Ver com. Sal. 1: 1.
5. Reunión de los malignos.
Estos versículos sugieren las mismas ideas de Sal. 1: 1.
6. Lavaré . . . mis manos.
Los hebreos a veces se lavaban las manos para simbolizar la pureza (ver Deut. 21: 6; Mat. 27: 24). El salmista promete conservar pura su alma para poder acercarse al altar de Dios. " "Purificaos los que lleváis los utensilios de Jehová" " (Isa. 52: 11).
Alrededor.
El salmista desea ser puro para poder unirse con los adoradores en el templo.
7. Para exclamar.
Literalmente, "para hacer oír". El hijo de Dios que es sincero anhela hablar a otros de la bondad de Dios (ver Sal. 9: 1). Las expresiones de alabanza son las evidencias más seguras de la conversión.
8. He amado.
Es bueno evitar el mal; pero si la religión no pasa de aquí, la experiencia es negativa. Es mejor ir al lugar donde Dios está; esto es positivo (ver com. Sal. 27: 4).
Gloria.
Heb. kabod , "fama", "honor" o "gloria". En el santuario, lejos de las distracciones del mundo, la gente puede darse cuenta de la gloria de Dios.
9. No arrebates.
El salmista no desea figurar entre los pecadores ni estar con ellos en la destrucción final.
Mi alma.
O sea, "mi persona" (ver com. Sal. 3: 2; 16: 10).
11. Andaré.
El salmista ha resuelto seguir por el mismo camino que ha transitado hasta ese momento. Esta resolución afianza la plegaria 702 de la segunda parte del versículo.
Integridad.
Heb. tom , "lo que es completo" (ver Prov. 2: 7; 10: 9; 28: 6 donde también aparece la voz tom ).
Redímeme.
El hecho de que el salmista pida que se lo libre del pecado muestra que él no pretende ser perfecto en un sentido absoluto.
Ten misericordia de mí.
Dios mostrará su misericordia al escuchar la oración del salmista (ver Sal. 4: 1).
12. Mi pie ha estado.
El salmista pide la respuesta a su oración. Con los ojos de la fe ya se considera como erguido en un lugar llano (ver Sal. 40: 2; cf. Isa. 40: 4). Después de andar por caminos ásperos y peligrosos, subiendo y bajando montes, sobre piedras y entre espinas, suspira con gran alivio por haber encontrado un lugar seguro "en suelo llano". Este es el precioso privilegio de cada hijo de Dios.
Bendeciré.
De esta manera cumplirá con lo resuelto en el vers. 7 (ver Sal. 22: 22).
Este salmo debiera llevarnos a un autoexamen en cuanto a nuestra lealtad a Dios; y cuando encontremos un lugar "llano" en nuestra experiencia cristiana, debiéramos agradecer a Dios por las evidencias de nuestra salvación. Necesitamos cultivar el hábito de pensar lo bueno, de evitar las malas compañías, de deleitarnos en la asistencia al culto público. Entonces podremos bendecir a Jehová en la congregación de los justos.
CBA T3
EL autor del Sal. 26 pide a Dios, quien escudriña el corazón humano, que sea testigo de su integridad y que lo libre de la suerte de los impíos. Concluye su oración afirmando su propósito de ser hallado entre los amigos de Dios. Este salmo es una oración muy apropiada para usar en la preparación del culto público. Comienza en un tono menor y termina en un acorde mayor de alabanza consagrada a Dios por la dirección divina que se ha recibido.
Con referencia al sobrescrito, ver pág. 622.
1. Júzgame.
El salmista ruega a Dios que examine y defienda su caso.
Integridad.
La protesta de inocencia ante una falsa acusación no excluye el debido reconocimiento de haber pecado. El salmista reconoce su necesidad de la redención y la misericordia divinas (vers. 11).
Sin titubear.
"Sin vacilar" (NC). Si persisto en la "integridad" que poseo, no puedo resbalar, no seré removido (ver com. Sal. 15: 5; 16: 8).
2. Escudríñame.
El salmista pide a Dios que examine su conducta. La idea se repite y realza en los verbos "probar" y "examinar".
Mis íntimos pensamientos.
Literalmente, "riñones" . Se usaba esta voz para designar el asiento de las emociones (ver com. Sal. 7: 9).
3. Delante de mis ojos.
Debido a que el salmista mantiene delante de sí, como su norte, la misericordia divina, Dios lo guarda del mal y anda así por el camino de la verdad (ver com. Sal. 1: 1).
Ando en tu verdad.
En este versículo se da la razón de la plegaria de los vers. 1 y 2.
4. No me he sentado.
Ver com. Sal. 1: 1.
Hipócritas.
Literalmente, "hombres de vanidad" , o sea, personas que corren tras metas sin valor, en vez de procurar los verdaderos ideales (ver Job 11: 11; ver com. Sal. 24: 4).
Ni entré.
Ver com. Sal. 1: 1.
5. Reunión de los malignos.
Estos versículos sugieren las mismas ideas de Sal. 1: 1.
6. Lavaré . . . mis manos.
Los hebreos a veces se lavaban las manos para simbolizar la pureza (ver Deut. 21: 6; Mat. 27: 24). El salmista promete conservar pura su alma para poder acercarse al altar de Dios. " "Purificaos los que lleváis los utensilios de Jehová" " (Isa. 52: 11).
Alrededor.
El salmista desea ser puro para poder unirse con los adoradores en el templo.
7. Para exclamar.
Literalmente, "para hacer oír". El hijo de Dios que es sincero anhela hablar a otros de la bondad de Dios (ver Sal. 9: 1). Las expresiones de alabanza son las evidencias más seguras de la conversión.
8. He amado.
Es bueno evitar el mal; pero si la religión no pasa de aquí, la experiencia es negativa. Es mejor ir al lugar donde Dios está; esto es positivo (ver com. Sal. 27: 4).
Gloria.
Heb. kabod , "fama", "honor" o "gloria". En el santuario, lejos de las distracciones del mundo, la gente puede darse cuenta de la gloria de Dios.
9. No arrebates.
El salmista no desea figurar entre los pecadores ni estar con ellos en la destrucción final.
Mi alma.
O sea, "mi persona" (ver com. Sal. 3: 2; 16: 10).
11. Andaré.
El salmista ha resuelto seguir por el mismo camino que ha transitado hasta ese momento. Esta resolución afianza la plegaria 702 de la segunda parte del versículo.
Integridad.
Heb. tom , "lo que es completo" (ver Prov. 2: 7; 10: 9; 28: 6 donde también aparece la voz tom ).
Redímeme.
El hecho de que el salmista pida que se lo libre del pecado muestra que él no pretende ser perfecto en un sentido absoluto.
Ten misericordia de mí.
Dios mostrará su misericordia al escuchar la oración del salmista (ver Sal. 4: 1).
12. Mi pie ha estado.
El salmista pide la respuesta a su oración. Con los ojos de la fe ya se considera como erguido en un lugar llano (ver Sal. 40: 2; cf. Isa. 40: 4). Después de andar por caminos ásperos y peligrosos, subiendo y bajando montes, sobre piedras y entre espinas, suspira con gran alivio por haber encontrado un lugar seguro "en suelo llano". Este es el precioso privilegio de cada hijo de Dios.
Bendeciré.
De esta manera cumplirá con lo resuelto en el vers. 7 (ver Sal. 22: 22).
Este salmo debiera llevarnos a un autoexamen en cuanto a nuestra lealtad a Dios; y cuando encontremos un lugar "llano" en nuestra experiencia cristiana, debiéramos agradecer a Dios por las evidencias de nuestra salvación. Necesitamos cultivar el hábito de pensar lo bueno, de evitar las malas compañías, de deleitarnos en la asistencia al culto público. Entonces podremos bendecir a Jehová en la congregación de los justos.
CBA T3
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