Lección 5 | Domingo 24 de octubre
“CIRCUNCIDAD VUESTRO CORAZÓN”
Deuteronomio 10, la continuación de Deuteronomio 9, es básicamente la reafirmación del pacto que Dios había hecho con Israel. De hecho, gran parte de este libro es una especie de renovación del Pacto. Es decir, incluso después de su terrible pecado en Horeb, en el que no bien Moisés los dejó por un tiempo cayeron en la idolatría, el Señor todavía no había terminado con ellos.
Lee Deuteronomio 10:1 al 11. ¿Qué sucedió aquí que nos ayuda a comprender que Dios perdonó el pecado de su pueblo y reafirmó la promesa del pacto que hizo con ellos y con sus padres?
Deu 10:1 En aquel tiempo Jehová me dijo: Lábrate dos tablas de piedra como las primeras, y sube a mí al monte, y hazte un arca de madera;
Deu 10:2 y escribiré en aquellas tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que quebraste; y las pondrás en el arca.
Deu 10:3 E hice un arca de madera de acacia, y labré dos tablas de piedra como las primeras, y subí al monte con las dos tablas en mi mano.
Deu 10:4 Y escribió en las tablas conforme a la primera escritura, los diez mandamientos que Jehová os había hablado en el monte de en medio del fuego, el día de la asamblea; y me las dio Jehová.
Deu 10:5 Y volví y descendí del monte, y puse las tablas en el arca que había hecho; y allí están, como Jehová me mandó.
Deu 10:6 (Después salieron los hijos de Israel de Beerot-bene-jaacán a Mosera; allí murió Aarón, y allí fue sepultado, y en lugar suyo tuvo el sacerdocio su hijo Eleazar.
Deu 10:7 De allí partieron a Gudgoda, y de Gudgoda a Jotbata, tierra de arroyos de aguas.
Deu 10:8 En aquel tiempo apartó Jehová la tribu de Leví(B) para que llevase el arca del pacto de Jehová, para que estuviese delante de Jehová para servirle, y para bendecir en su nombre, hasta hoy,
Deu 10:9 por lo cual Leví no tuvo parte ni heredad con sus hermanos; Jehová es su heredad, como Jehová tu Dios le dijo.)
Deu 10:10 Y yo estuve en el monte como los primeros días, cuarenta días y cuarenta noches; y Jehová también me escuchó esta vez, y no quiso Jehová destruirte.
Deu 10:11 Y me dijo Jehová: Levántate, anda, para que marches delante del pueblo, para que entren y posean la tierra que juré a sus padres que les había de dar.
Moisés rompió las tablas de los Diez Mandamientos (Deut. 9:17), una señal del Pacto quebrantado (Deut. 32:19). “Para demostrar cuánto aborrecía ese crimen, arrojó al suelo las tablas de piedra, que se quebraron a la vista del pueblo, dando a entender en esta forma que así como ellos habían roto su pacto con Dios, así también Dios rompía su pacto con ellos” (PP 331). Por ende, el hecho de que Dios le haya dicho a Moisés que cortara nuevas tablas “como las primeras” y que escribiera en ellas las palabras que estaban en las primeras muestra que Dios aun así había perdonado al pueblo y no había terminado con él.
Lee Deuteronomio 10:14 al 16. ¿Qué quiere decirles Dios aquí? ¿Cuál es el significado de las imágenes que el Señor utilizó?
Deu 10:14 He aquí, de Jehová tu Dios son los cielos, y los cielos de los cielos, la tierra, y todas las cosas que hay en ella.
Deu 10:15 Solamente de tus padres se agradó Jehová para amarlos, y escogió su descendencia después de ellos, a vosotros, de entre todos los pueblos, como en este día.
Deu 10:16 Circuncidad, pues, el prepucio de vuestro corazón, y no endurezcáis más vuestra cerviz.
Aquí hay una mezcla de imágenes: el prepucio, el corazón, la cerviz. Sin embargo, la idea es clara. La circuncisión era una señal del Pacto, pero es solo una señal externa. Dios quería su corazón; es decir, su mente, sus afectos, su amor. La imagen de la cerviz simplemente indicaba cuán tercos eran en su renuencia a obedecer al Señor. Y, básicamente –aquí y en otros lugares–, el Señor les estaba diciendo que acabaran con sus lealtades divididas y lo sirvieran con todo su corazón y su alma.
Piensa en todas las veces que el Señor perdonó tus pecados. ¿Qué debería decirte eso acerca de su gracia?
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