Lunes 31 de octubre / Lección 6
UN PREFACIO A LA CRUZ
¿Cuál fue la reacción de los discípulos a las predicciones de Jesús sobre sus propios sufrimientos y muerte? ¿Qué deberían enseñarnos sus reacciones sobre los peligros de malinterpretar las Escrituras?
Mat 16:21 Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día.
Mat 16:22 Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca.
Mat 16:23 Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.
Mat 17:22 Estando ellos en Galilea, Jesús les dijo: El Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres,
Mat 17:23 y le matarán; mas al tercer día resucitará. Y ellos se entristecieron en gran manera.
Mar 9:30 Habiendo salido de allí, caminaron por Galilea; y no quería que nadie lo supiese.
Mar 9:31 Porque enseñaba a sus discípulos, y les decía: El Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres, y le matarán; pero después de muerto, resucitará al tercer día.
Mar 9:32 Pero ellos no entendían esta palabra, y tenían miedo de preguntarle.
Luc 9:44 Haced que os penetren bien en los oídos estas palabras; porque acontecerá que el Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres.
Luc 9:45 Mas ellos no entendían estas palabras, pues les estaban veladas para que no las entendiesen; y temían preguntarle sobre esas palabras.
Luc 18:31 Tomando Jesús a los doce, les dijo: He aquí subimos a Jerusalén, y se cumplirán todas las cosas escritas por los profetas acerca del Hijo del Hombre.
Luc 18:32 Pues será entregado a los gentiles, y será escarnecido, y afrentado, y escupido.
Luc 18:33 Y después que le hayan azotado, le matarán; mas al tercer día resucitará.
Luc 18:34 Pero ellos nada comprendieron de estas cosas, y esta palabra les era encubierta, y no entendían lo que se les decía.
Jesús nació para morir y vivió para morir. Cada paso que daba lo acercaba más a su gran sacrificio expiatorio en la Cruz del Calvario. Plenamente consciente de su misión, no permitió que nada ni nadie lo distrajeran de ella. En realidad, "su vida entera fue un prefacio a su muerte en la Cruz" (FEC 423).
En el último año de su ministerio terrenal; Jesús habló cada vez más explícitamente a sus discípulos acerca de su muerte inminente. Pero ellos parecían reacios, no podían aceptar la realidad de sus declaraciones. Llenos de nociones falsas sobre el papel del Mesías, lo último que hubiesen imaginado de Jesús, especialmente como el Mesías, era que muriera. En resumen, su falsa teología los llevó a un dolor y un sufrimiento innecesarios.
Ya a Nicodemo, Jesús le había declarado: "Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" (Juan 3:14, 15). Mientras estaba en Cesarea de Filipo, Jesús dijo a sus discípulos que tenía que "ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día" (Mat. 16:21). Al pasar en secreto por Galilea (Mar. 9:30-32) y durante su viaje final a Jerusalén (Luc. 18:31-34), Jesús habló nuevamente a sus discípulos acerca de su muerte y su resurrección. Como no era lo que querían escuchar, no escucharon. Qué fácil es para nosotros hacer lo mismo.
■ La gente, especialmente el pueblo escogido por Dios, tenía conceptos falsos con respecto a la primera venida del Mesías. ¿Cuáles son algunos de los conceptos falsos que existen hoy con respecto a la segunda venida de Jesús?
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