Lección 14 | Lunes 26 de diciembre
EN EL TEMPLO DE DIOS
Algunos hablan del cielo propiamente dicho como el Santuario de Dios. Pero el libro de Apocalipsis alude a un Santuario/Templo específico dentro de la Nueva Jerusalén, donde se encuentran el Trono de Dios y el mar de vidrio (Apoc. 4:2-6; 7:9-15; 15:5-8). Allí, la gran multitud de santos de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas adorarán a Dios para siempre (Apoc. 7:9-17).
Compara Apocalipsis 7:9 al 15 con 21:3 y 22. ¿Cómo podemos armonizar la descripción de la gran multitud de los redimidos que sirven a Dios "día y noche en su templo" (Apoc. 7:15) con la afirmación de que Juan "no vio ningún templo" en la Nueva Jerusalén (Apoc. 21:22, NVI)?
Apo 7:9 Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos;
Apo 7:10 y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero.
Apo 7:11 Y todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono, y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes; y se postraron sobre sus rostros delante del trono, y adoraron a Dios,
Apo 7:12 diciendo: Amén. La bendición y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y la honra y el poder y la fortaleza, sean a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén.
Apo 7:13 Entonces uno de los ancianos habló, diciéndome: Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son, y de dónde han venido?
Apo 7:14 Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.
Apo 7:15 Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos.
Apo 21:3 Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.
Apo 21:22 Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero.
El Santuario/Templo celestial siempre ha sido el lugar donde las huestes celestiales adoran a Dios. Pero, con la aparición del pecado, ese Santuario se convirtió también en el lugar desde donde se ofrece la salvación a la humanidad. "Cuando termine el problema del pecado, el Santuario celestial retornará nuevamente a su función original. En Apocalipsis 21:22, Juan el Revelador informa que ya no vio un templo en la ciudad, porque el Señor Dios todopoderoso y el Cordero son su templo. Pero, ¿significa eso que ya no hay una casa de Dios donde sus criaturas puedan ir a tener una comunión especial con él? ¡De ninguna manera!" (R.M. Davidson, "The Sanctuary: 'To Behold the Beauty of the Lord'", p. 31).
El libro de Apocalipsis presta especial atención al Ser que recibe adoración y a quienes lo adoran. Esta adoración celestial se centra en Dios y en el Cordero (Apoc. 5:13; 7:10). Como siempre, y como debe ser, Cristo es el centro de la adoración.
Los adoradores son quienes "han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero" (Apoc. 7:14). Son un testimonio vivo del poder redentor y transformador de Dios. Cantan alabanzas a Dios por quién es él y por lo que hizo por ellos.
■ Apocalipsis 21:3 dice: "He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios". Estos versículos reflejan muchos otros pasajes (Jer. 32:38; Eze. 37:27; Zac. 8:8; Heb. 8:10). ¿Qué significa para nosotros ahora, que todavía estamos en la Tierra, que Dios será nuestro Dios y nosotros seremos su pueblo? ¿Cómo vivimos esta asombrosa verdad ahora?

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