INTRODUCCIÓN.-
Lutero dijo del Sal. 37: "Aquí está la paciencia de los santos". En este salmo se considera el problema del aparente triunfo de los impíos, dificultad que se resuelve en el pensamiento del salmista cuando reconoce que dicha prosperidad es transitoria. Se nos aconseja a que desarrollemos nuestra confianza en Dios a medida que maduramos, que pasan los años (vers. 25), pues él a su debido tiempo castigará a los pecadores y recompensará a los justos. El salmo es un desarrollo, en forma de acróstico (ver pág. 631), de la enseñanza del primer versículo. La estructura acróstica es bastante regular. Cada letra del alfabeto hebreo encabeza una estrofa que consta regularmente de dos líneas, pero que en castellano (salvo los vers. 7, 20, 34) es de dos versículos. La irregularidad más notable en este acróstico se encuentra al comienzo de la estrofa que corresponde a la letra áyin (vers. 28 ú. p. y 29). Parecería que hubiera una dificultad en el texto (ver com. vers. 28). La Biblia hebrea de Kittel toma como letra inicial de esa sección la áyin de le'olam ("para siempre"), aunque tiene una lámed prefijada. Este arreglo no es habitual en los acrósticos hebreos. En la BJ y en NC se nota claramente la división en 22 estrofas bien regulares.
En este salmo, como en otros acrósticos (ver Sal. 25), no hay tanto un desarrollo lógico de ideas como una ampliación de diversos aspectos del tema central. La enseñanza se hace eficaz mediante la fuerza acumulada de la repetición. El tema del Sal. 37 es similar al del 73 y al mensaje del libro de Job, en donde se considera la justicia de Dios en su trato con los hombres, tanto con los que le sirven como con los que lo rechazan.
Con referencia al sobrescrito, ver pág. 622.
1. No te impacientes.
"No te acalores" (BJ). No debemos preocuparnos por el aparente triunfo de los impíos (ver Prov. 24: 19). Como cristianos deberíamos ganar la victoria sobre la impaciencia, porque al impacientarnos perdemos la perspectiva de las cosas y la claridad de visión. Más aún cuando nos enojamos con el pecador, no podemos ayudarlo; y además, nos ponemos de parte del error.
Ni tengas envidia.
Ver Prov. 3: 31; 23: 17; 24: 1, 19; cf. Sal. 73: 3. El salmo comienza con la misma nota tónica de Proverbios, y en buena parte sigue así hasta su fin.
2. Como hierba.
Un símil muy común (ver Sal. 90: 5, 6; 103: 15).
3. Confía.
Los mejores antídotos para la impaciencia son la confianza en Dios y hallarse siempre ocupado en lo que tiene valor ante Dios y para el prójimo.
Habitarás.
En hebreo el verbo aparece en imperativo: "habita", "vive". La orden de Dios garantiza la permanencia en la tierra. No se necesita vagar en busca de seguridad.
Te apacentarás.
También está en imperativo: "apaciéntate", "aliméntate". Algunos prefieren traducir "aliméntate de fidelidad". En este versículo se presentan cuatro reglas para mantener la paz mental cuando se está perplejo por la aparente prosperidad de los impíos: (a) confiar en Dios, (b) mantenerse ocupado haciendo el bien, (c) vivir tranquilamente en el lugar donde Dios nos sitúe, y (d) buscar la fidelidad de Dios.
4. Deléitate.
Si escogemos y amamos lo que Dios ama, nos gozaremos en nuestros deseos o peticiones. Con referencia a la identificación de nuestros pensamientos y nuestras 731 metas con los planes que Dios tiene para nosotros, ver DTG 621.
5. Encomienda a Jehová.
Ver com. Sal. 22: 8; cf. 1 Ped. 5: 7. Si la carga nos resulta demasiado pesada, no tenemos más que echarla sobre el Señor. David Livingstone declaró que este versículo lo sostenía en todo momento, tanto en África como en Inglaterra.
Confía.
Ver com. vers. 3.
El hará.
Heb. 'aÑah , "él actuará". Su manera de actuar se presenta en el vers. 6.
6. Justicia.
Si confiamos en Dios cuando se nos calumnia, él hará que las nubes se disipen a fin de que nuestro verdadero carácter, nuestros verdaderos motivos, sean tan claros como la luz del sol a mediodía (ver Jer. 51: 10).
7. Guarda silencio.
Si guardáramos silencio podríamos oír en la quietud la voz de Dios que nos habla para aquietarnos.
Espera en él.
Ver com. Sal. 25: 3; 27: 14.
No te alteres.
El hebreo usa el mismo verbo del vers. 1 (ver com.).
8. Deja la ira.
El salmista sigue dando consejos acerca de cómo debemos considerar a los impíos. No hemos de albergar sentimientos de ira contra ellos ni contra Dios porque les concede un poco más de tiempo. Su castigo final está en las manos de Dios.
No te excites.
Aquí se usa el mismo verbo del vers. 1. Se trata de una repetición de la frase tónica (ver com. vers. 1).
A hacer lo malo.
Heb. "no te acalores sólo para hacer el mal". La ira y la impaciencia llevan a cometer pecado. El mal que se fomenta en el corazón es pecado, y conduce al acto pecaminoso manifiesto.
9. Los que esperan.
Cf. vers. 7. Los vers. 9-15 tratan principalmente de la suerte de los impíos.
Heredarán la tierra.
Ver vers. 3, 11, 22, 29, 34. Esta consoladora y preciosa promesa se deja oír en todo el salmo. Cf. Sal. 25: 13; Isa. 57: 13; Mat. 5: 5.
10. No existirá el malo.
Estas palabras se cumplirán cuando Dios extermine a los malhechores y elimine el pecado del universo (ver DTG 712; CS 599).
11. Heredarán la tierra.
Ver com. vers. 3, 9.
Abundancia de paz.
Esto se cumplirá sobre todo cuando no existan ni el pecado ni los pecadores.
12. Cruje.
Cf. Sal. 35: 16.
13. El Señor se reirá.
Ver com. Sal. 2: 4. El salmista emplea el lenguaje humano.
Su día.
Cf. 1 Sam. 26: 10; Job 18: 20; Jer. 50: 27, 31.
14. Al pobre y al menesteroso.
Ver com. Sal. 9: 18.
De recto proceder.
Algunos de los manuscritos hebreos, como también la LXX, dicen: "rectos de corazón" .
15. En su mismo corazón.
El mal es como un bumerán: vuelve sobre el impío (ver Sal. 7: 15, 16; 9: 15; cf. Est. 7: 10).
16. Mejor.
Ver Prov. 15: 16. En los vers. 16-34 el tema principal es la suerte final de los piadosos.
Riquezas.
O "abundancia".
17. Porque los brazos.
Este versículo, escrito en forma de proverbio, es un ejemplo de paralelismo antitético simple (ver pág. 26).
18. Conoce.
Ver Sal. 1: 6.
Los días.
Dios sabe lo que les ocurre a los "perfectos" todos los días (una metonimia). Ver com. Sal. 31: 15.
20. Como la grasa de los carneros.
Heb. kiqar karim . Su significado no es claro. Yaqar literalmente significa "preciosura". La idea de "grasa" se basa en la observación de que las más preciadas partes de los corderos son las que contienen grasa. Karim también puede traducirse, como en Isa. 30: 23, "espaciosas dehesas" (RVR), "pastizal dilatado" (BJ), "pastos pingües" (NC). De ahí que algunos traduzcan: "como la lozanía de los prados, se marchitarán" (NC); "se esfumarán como el ornato de los prados" (BJ); lenguaje muy bien comprendido en un país donde los campos de pastoreo eran consumidos por el ardiente verano. Algunos eruditos sugieren que, además de un ligero cambio en la vocalización, debe entenderse que hubo una confusión de dos letras que en hebreo son muy parecidas, y que en vez de kiqar , debe leerse kiqod , "como quemazón". También se modifica la voz karim, y el resultado final es: "como quemazón de horno". La LXX traduce muy diferente: " "Y los enemigos del Señor en el momento de ser honrados y exaltados se han desvanecido por completo como humo" " .
Como el humo.
Ver Sal. 102: 3.
21. El justo tiene misericordia.
Los vers. 21, 22 son dos dísticos de paralelismo antitético (ver pág. 26) en los cuales se contrastan las obras y los caracteres de los impíos con los 732 de los justos. Los impíos no pagan sus deudas, pero los justos tienen suficiente como para socorrer caritativamente a los necesitados (ver la promesa de Deut. 15: 6; 28: 12, 44).
24. Cuando el hombre cayere.
Aunque probablemente el salmista se refiriera en primer lugar a la persona que cae en alguna situación desafortunada, en el chasco o en la calamidad (ver com. Sal. 34: 19), también podría haber aludido a la caída en el pecado. El justo no está exento de pecado; pero cuando yerra, inmediatamente toma las medidas necesarias para rectificar su error. "Cuando estemos vestidos con la justicia de Cristo no nos deleitaremos en el pecado, pues Cristo estará obrando con nosotros. Quizá cometamos errores, pero odiaremos el pecado que causó el sufrimiento del Hijo de Dios" (MJ 336).
Sostiene su mano.
Para que no caiga por tierra cuando tropieza (ver Isa. 41: 13; 43: 2).
25. He envejecido.
Este testimonio es el fruto de una minuciosa y continua observación que el salmista ha hecho a lo largo de su vida. Este pasaje indica que David escribió este poema en sus últimos años. No es que los justos no pasan privaciones, sino que Dios no los abandona cuando sufren. A la larga prosperan porque su descendencia tiene lo que necesita. El salmista enuncia aquí una verdad general: la verdadera religión hace que la persona sea activa e independiente, y la libra de tener que mendigar para subsistir. Cf. con el cuadro opuesto de Job (cap. 15: 20, 23).
26. En todo tiempo.
Literalmente, "todo el día".
Presta.
Pero el impío toma prestado (ver com. vers. 21).
27. Apártate.
Este versículo encierra la lección de todo el salmo (ver Sal. 34: 14).
28. Para siempre.
Heb. le'olam . Aquí debería comenzar una sección con la letra áyin , pero el término le'olam tiene una lámed prefijada, algo no habitual en el acróstico. Es posible, si se tiene en cuenta la LXX, que haya desaparecido una palabra: "malvados", que en hebreo comienza con áyin.
29. Heredarán la tierra.
Ver vers. 3, 9, 11, 22, 34.
Para siempre.
Nótese la repetición de esta idea (ver vers. 27-29).
30. Habla.
Heb. hagah , "susurrar" , "meditar" (ver com. Sal. 1: 2 donde hagah se traduce como " "medita" ; ver com. Sal. 35: 28).
31. Ley.
Heb. " torah " (ver com. Prov. 3: 1).
En su corazón.
Ver Deut. 6: 6; Sal. 40: 8. La experiencia del nuevo pacto (ver Heb. 8: 8-13).
33. Dejará.
O "abandonará" (NC).
En sus manos.
Expresión idiomática hebrea que significa "en su poder".
Condenará.
Cuando a una persona piadosa la condenan injustamente sus prójimos, Dios la absolverá (ver 1 Cor. 4: 3, 4).
34. Espera.
Cf. Sal. 27: 14.
Lo verás.
Finalmente se vindicará la rectitud y los santos verán el triunfo de la verdad. Esto no necesariamente debe entenderse como una expresión de venganza, sino más bien como una profecía del triunfo final de la justicia y del amor de Dios (ver Mal. 4: 3).
35. Vi yo.
El salmista es testigo ocular (ver vers. 25).
Laurel verde.
Heb. 'ezraj ra'anan , frase cuyo sentido no es claro. La palabra 'ezraj significa "natural de un lugar" , "ciudadano" (Exo. 12: 49; Lev. 16: 29; etc.); ra'anan , "lozano", "lleno de hojas". Tal vez la LXX conserva mejor el verdadero sentido: "cedros del Líbano" . Algunos han sugerido que debe traducirse "árbol que nunca ha sido trasplantado".
36. El.
Es decir, el impío (ver com. vers. 10; 8T 127).
37. Final dichoso.
Heb. 'ajarith . Este vocablo tiene varios significados, entre ellos: " "fin" , "resultado final" " (ver Núm. 23: 10; Prov. 1: 19; etc.), "futuro" (Prov. 23: 18; Jer. 29: 11), "descendencia" (Sal. 37: 38). El salmista está pensando en el fin el justo, que será el triunfo, en contraste con el triste fin del impío, tal como se expresa en el siguiente versículo. El paralelismo antitético resulta claro.
38. La posteridad de los impíos.
Nótese el agudo contraste con el fin de los justos, cuya posteridad permanece.
39. Fortaleza.
O "lugar de refugio". A pesar del aparente triunfo de los impíos, Dios es un refugio para los justos. Los que en él confían serán liberados finalmente.
40. Por cuanto en él esperaron.
Ver com. vers. 3. Al estudiar este salmo es bueno recordar que esta vida es la escuela que nos prepara para la vida venidera, o sea un preludio del drama de la vida eterna. Al final, los justos saldrán bien.
Lutero dijo del Sal. 37: "Aquí está la paciencia de los santos". En este salmo se considera el problema del aparente triunfo de los impíos, dificultad que se resuelve en el pensamiento del salmista cuando reconoce que dicha prosperidad es transitoria. Se nos aconseja a que desarrollemos nuestra confianza en Dios a medida que maduramos, que pasan los años (vers. 25), pues él a su debido tiempo castigará a los pecadores y recompensará a los justos. El salmo es un desarrollo, en forma de acróstico (ver pág. 631), de la enseñanza del primer versículo. La estructura acróstica es bastante regular. Cada letra del alfabeto hebreo encabeza una estrofa que consta regularmente de dos líneas, pero que en castellano (salvo los vers. 7, 20, 34) es de dos versículos. La irregularidad más notable en este acróstico se encuentra al comienzo de la estrofa que corresponde a la letra áyin (vers. 28 ú. p. y 29). Parecería que hubiera una dificultad en el texto (ver com. vers. 28). La Biblia hebrea de Kittel toma como letra inicial de esa sección la áyin de le'olam ("para siempre"), aunque tiene una lámed prefijada. Este arreglo no es habitual en los acrósticos hebreos. En la BJ y en NC se nota claramente la división en 22 estrofas bien regulares.
En este salmo, como en otros acrósticos (ver Sal. 25), no hay tanto un desarrollo lógico de ideas como una ampliación de diversos aspectos del tema central. La enseñanza se hace eficaz mediante la fuerza acumulada de la repetición. El tema del Sal. 37 es similar al del 73 y al mensaje del libro de Job, en donde se considera la justicia de Dios en su trato con los hombres, tanto con los que le sirven como con los que lo rechazan.
Con referencia al sobrescrito, ver pág. 622.
1. No te impacientes.
"No te acalores" (BJ). No debemos preocuparnos por el aparente triunfo de los impíos (ver Prov. 24: 19). Como cristianos deberíamos ganar la victoria sobre la impaciencia, porque al impacientarnos perdemos la perspectiva de las cosas y la claridad de visión. Más aún cuando nos enojamos con el pecador, no podemos ayudarlo; y además, nos ponemos de parte del error.
Ni tengas envidia.
Ver Prov. 3: 31; 23: 17; 24: 1, 19; cf. Sal. 73: 3. El salmo comienza con la misma nota tónica de Proverbios, y en buena parte sigue así hasta su fin.
2. Como hierba.
Un símil muy común (ver Sal. 90: 5, 6; 103: 15).
3. Confía.
Los mejores antídotos para la impaciencia son la confianza en Dios y hallarse siempre ocupado en lo que tiene valor ante Dios y para el prójimo.
Habitarás.
En hebreo el verbo aparece en imperativo: "habita", "vive". La orden de Dios garantiza la permanencia en la tierra. No se necesita vagar en busca de seguridad.
Te apacentarás.
También está en imperativo: "apaciéntate", "aliméntate". Algunos prefieren traducir "aliméntate de fidelidad". En este versículo se presentan cuatro reglas para mantener la paz mental cuando se está perplejo por la aparente prosperidad de los impíos: (a) confiar en Dios, (b) mantenerse ocupado haciendo el bien, (c) vivir tranquilamente en el lugar donde Dios nos sitúe, y (d) buscar la fidelidad de Dios.
4. Deléitate.
Si escogemos y amamos lo que Dios ama, nos gozaremos en nuestros deseos o peticiones. Con referencia a la identificación de nuestros pensamientos y nuestras 731 metas con los planes que Dios tiene para nosotros, ver DTG 621.
5. Encomienda a Jehová.
Ver com. Sal. 22: 8; cf. 1 Ped. 5: 7. Si la carga nos resulta demasiado pesada, no tenemos más que echarla sobre el Señor. David Livingstone declaró que este versículo lo sostenía en todo momento, tanto en África como en Inglaterra.
Confía.
Ver com. vers. 3.
El hará.
Heb. 'aÑah , "él actuará". Su manera de actuar se presenta en el vers. 6.
6. Justicia.
Si confiamos en Dios cuando se nos calumnia, él hará que las nubes se disipen a fin de que nuestro verdadero carácter, nuestros verdaderos motivos, sean tan claros como la luz del sol a mediodía (ver Jer. 51: 10).
7. Guarda silencio.
Si guardáramos silencio podríamos oír en la quietud la voz de Dios que nos habla para aquietarnos.
Espera en él.
Ver com. Sal. 25: 3; 27: 14.
No te alteres.
El hebreo usa el mismo verbo del vers. 1 (ver com.).
8. Deja la ira.
El salmista sigue dando consejos acerca de cómo debemos considerar a los impíos. No hemos de albergar sentimientos de ira contra ellos ni contra Dios porque les concede un poco más de tiempo. Su castigo final está en las manos de Dios.
No te excites.
Aquí se usa el mismo verbo del vers. 1. Se trata de una repetición de la frase tónica (ver com. vers. 1).
A hacer lo malo.
Heb. "no te acalores sólo para hacer el mal". La ira y la impaciencia llevan a cometer pecado. El mal que se fomenta en el corazón es pecado, y conduce al acto pecaminoso manifiesto.
9. Los que esperan.
Cf. vers. 7. Los vers. 9-15 tratan principalmente de la suerte de los impíos.
Heredarán la tierra.
Ver vers. 3, 11, 22, 29, 34. Esta consoladora y preciosa promesa se deja oír en todo el salmo. Cf. Sal. 25: 13; Isa. 57: 13; Mat. 5: 5.
10. No existirá el malo.
Estas palabras se cumplirán cuando Dios extermine a los malhechores y elimine el pecado del universo (ver DTG 712; CS 599).
11. Heredarán la tierra.
Ver com. vers. 3, 9.
Abundancia de paz.
Esto se cumplirá sobre todo cuando no existan ni el pecado ni los pecadores.
12. Cruje.
Cf. Sal. 35: 16.
13. El Señor se reirá.
Ver com. Sal. 2: 4. El salmista emplea el lenguaje humano.
Su día.
Cf. 1 Sam. 26: 10; Job 18: 20; Jer. 50: 27, 31.
14. Al pobre y al menesteroso.
Ver com. Sal. 9: 18.
De recto proceder.
Algunos de los manuscritos hebreos, como también la LXX, dicen: "rectos de corazón" .
15. En su mismo corazón.
El mal es como un bumerán: vuelve sobre el impío (ver Sal. 7: 15, 16; 9: 15; cf. Est. 7: 10).
16. Mejor.
Ver Prov. 15: 16. En los vers. 16-34 el tema principal es la suerte final de los piadosos.
Riquezas.
O "abundancia".
17. Porque los brazos.
Este versículo, escrito en forma de proverbio, es un ejemplo de paralelismo antitético simple (ver pág. 26).
18. Conoce.
Ver Sal. 1: 6.
Los días.
Dios sabe lo que les ocurre a los "perfectos" todos los días (una metonimia). Ver com. Sal. 31: 15.
20. Como la grasa de los carneros.
Heb. kiqar karim . Su significado no es claro. Yaqar literalmente significa "preciosura". La idea de "grasa" se basa en la observación de que las más preciadas partes de los corderos son las que contienen grasa. Karim también puede traducirse, como en Isa. 30: 23, "espaciosas dehesas" (RVR), "pastizal dilatado" (BJ), "pastos pingües" (NC). De ahí que algunos traduzcan: "como la lozanía de los prados, se marchitarán" (NC); "se esfumarán como el ornato de los prados" (BJ); lenguaje muy bien comprendido en un país donde los campos de pastoreo eran consumidos por el ardiente verano. Algunos eruditos sugieren que, además de un ligero cambio en la vocalización, debe entenderse que hubo una confusión de dos letras que en hebreo son muy parecidas, y que en vez de kiqar , debe leerse kiqod , "como quemazón". También se modifica la voz karim, y el resultado final es: "como quemazón de horno". La LXX traduce muy diferente: " "Y los enemigos del Señor en el momento de ser honrados y exaltados se han desvanecido por completo como humo" " .
Como el humo.
Ver Sal. 102: 3.
21. El justo tiene misericordia.
Los vers. 21, 22 son dos dísticos de paralelismo antitético (ver pág. 26) en los cuales se contrastan las obras y los caracteres de los impíos con los 732 de los justos. Los impíos no pagan sus deudas, pero los justos tienen suficiente como para socorrer caritativamente a los necesitados (ver la promesa de Deut. 15: 6; 28: 12, 44).
24. Cuando el hombre cayere.
Aunque probablemente el salmista se refiriera en primer lugar a la persona que cae en alguna situación desafortunada, en el chasco o en la calamidad (ver com. Sal. 34: 19), también podría haber aludido a la caída en el pecado. El justo no está exento de pecado; pero cuando yerra, inmediatamente toma las medidas necesarias para rectificar su error. "Cuando estemos vestidos con la justicia de Cristo no nos deleitaremos en el pecado, pues Cristo estará obrando con nosotros. Quizá cometamos errores, pero odiaremos el pecado que causó el sufrimiento del Hijo de Dios" (MJ 336).
Sostiene su mano.
Para que no caiga por tierra cuando tropieza (ver Isa. 41: 13; 43: 2).
25. He envejecido.
Este testimonio es el fruto de una minuciosa y continua observación que el salmista ha hecho a lo largo de su vida. Este pasaje indica que David escribió este poema en sus últimos años. No es que los justos no pasan privaciones, sino que Dios no los abandona cuando sufren. A la larga prosperan porque su descendencia tiene lo que necesita. El salmista enuncia aquí una verdad general: la verdadera religión hace que la persona sea activa e independiente, y la libra de tener que mendigar para subsistir. Cf. con el cuadro opuesto de Job (cap. 15: 20, 23).
26. En todo tiempo.
Literalmente, "todo el día".
Presta.
Pero el impío toma prestado (ver com. vers. 21).
27. Apártate.
Este versículo encierra la lección de todo el salmo (ver Sal. 34: 14).
28. Para siempre.
Heb. le'olam . Aquí debería comenzar una sección con la letra áyin , pero el término le'olam tiene una lámed prefijada, algo no habitual en el acróstico. Es posible, si se tiene en cuenta la LXX, que haya desaparecido una palabra: "malvados", que en hebreo comienza con áyin.
29. Heredarán la tierra.
Ver vers. 3, 9, 11, 22, 34.
Para siempre.
Nótese la repetición de esta idea (ver vers. 27-29).
30. Habla.
Heb. hagah , "susurrar" , "meditar" (ver com. Sal. 1: 2 donde hagah se traduce como " "medita" ; ver com. Sal. 35: 28).
31. Ley.
Heb. " torah " (ver com. Prov. 3: 1).
En su corazón.
Ver Deut. 6: 6; Sal. 40: 8. La experiencia del nuevo pacto (ver Heb. 8: 8-13).
33. Dejará.
O "abandonará" (NC).
En sus manos.
Expresión idiomática hebrea que significa "en su poder".
Condenará.
Cuando a una persona piadosa la condenan injustamente sus prójimos, Dios la absolverá (ver 1 Cor. 4: 3, 4).
34. Espera.
Cf. Sal. 27: 14.
Lo verás.
Finalmente se vindicará la rectitud y los santos verán el triunfo de la verdad. Esto no necesariamente debe entenderse como una expresión de venganza, sino más bien como una profecía del triunfo final de la justicia y del amor de Dios (ver Mal. 4: 3).
35. Vi yo.
El salmista es testigo ocular (ver vers. 25).
Laurel verde.
Heb. 'ezraj ra'anan , frase cuyo sentido no es claro. La palabra 'ezraj significa "natural de un lugar" , "ciudadano" (Exo. 12: 49; Lev. 16: 29; etc.); ra'anan , "lozano", "lleno de hojas". Tal vez la LXX conserva mejor el verdadero sentido: "cedros del Líbano" . Algunos han sugerido que debe traducirse "árbol que nunca ha sido trasplantado".
36. El.
Es decir, el impío (ver com. vers. 10; 8T 127).
37. Final dichoso.
Heb. 'ajarith . Este vocablo tiene varios significados, entre ellos: " "fin" , "resultado final" " (ver Núm. 23: 10; Prov. 1: 19; etc.), "futuro" (Prov. 23: 18; Jer. 29: 11), "descendencia" (Sal. 37: 38). El salmista está pensando en el fin el justo, que será el triunfo, en contraste con el triste fin del impío, tal como se expresa en el siguiente versículo. El paralelismo antitético resulta claro.
38. La posteridad de los impíos.
Nótese el agudo contraste con el fin de los justos, cuya posteridad permanece.
39. Fortaleza.
O "lugar de refugio". A pesar del aparente triunfo de los impíos, Dios es un refugio para los justos. Los que en él confían serán liberados finalmente.
40. Por cuanto en él esperaron.
Ver com. vers. 3. Al estudiar este salmo es bueno recordar que esta vida es la escuela que nos prepara para la vida venidera, o sea un preludio del drama de la vida eterna. Al final, los justos saldrán bien.
CBA T3

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