INTRODUCCIÓN.-
Como los Sal. 46 y 47, el Sal. 48 es un cántico de liberación, quizá destinado para el culto del templo. Canta el cuidado de Jehová para con Jerusalén y la liberación de su pueblo de manos del enemigo. El Sal. 48 es uno de los poemas más alegres de David (ver PR 150). Fue entonado por los ejércitos de Josafat después de una victoria notable (ver PR 148-150).
Con referencia al sobrescrito, ver págs. 623, 633.
1. Grande.
David comienza alabando magníficamente a Jehová por haber librado a su pueblo de un gran peligro (vers. 4-8).
La ciudad.
Jerusalén (ver Sal. 46: 4; 48: 8)
Monte.
El monte de Sión (ver Sal. 2: 6; 68: 16; ver com. Sal. 48: 2).
2. Provincia.
Mejor, "altura" (VP). La elevación de Jerusalén por encima del territorio circundante es quizá el aspecto más notable de su topografía. La ciudad está situada en una de las mayores elevaciones del país. Sin duda, esa elevación hacía que los invasores temieran atacarla (ver vers. 4, 5).
El gozo de toda la tierra.
Expresión hiperbólica del poeta con la cual expresa la forma en que, como patriota, estimaba la capital de su nación (ver Sal. 50: 2; Lam. 2: 15).
Los lados del norte.
No es claro el sentido exacto de esta expresión. La siguiente explicación parecería ser razonable. Originalmente, el nombre "monte de Sión" sólo se refería a la parte de la ciudad que había pertenecido a los Jebuseos (2 Crón. 5: 2; cf. 2 Sam. 5: 7). El monte Moriah estaba al norte de la colina de Sión, y fue sobre esta colina del norte donde más tarde se levantaron el templo y el palacio de Salomón (2 Crón. 3: 1; cf. 1 Rey. 2: 1). Geográficamente, Sión y Moriah forman una sola elevación. Después de la construcción del templo, toda la colina pasó a llamarse Sión (ver Isa. 8: 18; Joel 3: 17). La presencia del santuario y del palacio en la parte norte de la colina a partir de los tiempos de Salomón, hizo que esa zona llegara a ser la más importante de la ciudad. Por eso la expresión "lados del norte" puede haber sido un intento del salmista de representar la sede del gobierno civil y religioso y, más específicamente, 757 la morada de Dios, como lo indica el contexto del salmo. Esta interpretación también aclara el panorama de Isa. 14: 13, donde se dice que Lucifer aspiraba a sentárse "a los lados del norte". El sentarse en esta Posición significa participar en los consejos de Dios y en los propósitos divinos. Precisamente ésa era la ambición de Lucifer (ver PP 15).
Como David fue el autor del Sal. 48 (ver Introducción, Sal. 48), la importancia que dio a la parte norte del monte de Moriah fue una anticipación profética, o bien lo escribió después de haber completado los planos detallados para el templo, incluso la determinaión del lugar en donde se lo construiría (2 Crón. 3: 1).
Ciudad del gran Rey.
Ver com. Sal. 46: 4. Jesús emplea esta frase como nombre de Jerusalén (Mat. 5: 35).
4. Se reunieron.
En los vers. 4-6 se presenta una descripción gráfica del avance y de la destrucción repentina provocada por un ejército enemigo. El lenguaje es sumamente escueto. La ausencia de conjunciones en los vers. 4 y 5 aumenta la fuerza de la descripción (ver com. Sal. 46: 6).
5. Se apresuraron a huir.
El enemigo miró la inexpugnable ciudad, se dio cuenta de que no podía tomarla, vio que peligraba su propia seguridad y huyó precipitadamente.
6. Mujer que da a luz.
Símil usado para indicar el más fuerte de los dolores; es muy frecuente en el AT (ver Jer. 4: 31; 6: 24; Miq. 4: 9, 10).
7. Las naves de Tarsis.
Esta segunda figura también describe el poder de Dios revelado en la confusión y dispersión del enemigo. Generalmente se concuerda en que Tarsis corresponde a Tartessos, en el sur de España, al norte de Cádiz (ver t. 1, pág. 285). Parece que "naves de Tarsis" era una expresión empleada para designar a cualquier nave capaz de emprender el viaje al antiguo puerto de Tartessos (ver com. 1 Rey. 10: 22). Como la tormenta hacía naufragar esas grandes naves, así también Dios destruiría a sus enemigos.
8. Como lo oímos.
Nuestros padres nos habían contado las maravillosas liberaciones del pasado. Ahora lo hemos visto con nuestros propios ojos.
Jehová de los ejércitos.
Ver com. Sal. 24: 10.
La ciudad de nuestro Dios.
Ver com. vers. 1; cf. Sal. 46: 4.
La afirmará Dios.
La liberación presente es promesa del triunfo futuro.
Para siempre.
Compárese con PR 32, 412; DTG 530.
Selah.
Ver la pág. 635.
9. Nos acordamos.
Literalmente, "comparar", "ponderar".
Misericordia.
Heb. jésed, "amor divino". Ver Nota Adicional de Sal. 36.
Tu templo.
Ver com. Sal. 5: 7. Al asistir a la casa de Dios, nuestros pensamientos tienden a dirigirse a él.
10. Tu nombre.
Puesto que se conoce el nombre de Dios hasta los confines de la tierra, hasta allá debería extenderse su alabanza.
11. Monte de Sión.
Ver com. vers. 2.
Las hijas de Judá.
Es probable que esta figura represente a las ciudades de Judá (ver Jos. 15: 45).
12. Andad alrededor.
Con el propósito de contemplar y admirar la ciudad que Dios ha preservado del enemigo mediante una maravillosa demostración de su poder.
13. Para que lo contéis.
Como demostración del derecho que Dios tiene de ejercer la soberanía universal. Con justo orgullo, David atribuye toda la gloria de Jerusalén a Dios, su libertador.
14. Este Dios.
El Dios que ha venido a morar en la ciudad y la ha defendido contra el enemigo.
Más allá de la muerte.
Dios será nuestro guía a través de toda la vida. Nos acompañará hasta el mismo fin. Si el cristiano tiene esta confianza, no necesita temer. El Pastor conducirá a su rebaño aun en la eternidad (ver Sal. 23: 6).
Existe cierta duda acerca de si la frase Heb. ' al-muth debe traducirse "hasta la muerte" o ,"más allá de la muerte". Es posible que se trate de un término musical (cf. Mut-labén en el sobrescrito del Sal. 9; ver pág. 634). La LXX traduce "para siempre".
CBA T3
Como los Sal. 46 y 47, el Sal. 48 es un cántico de liberación, quizá destinado para el culto del templo. Canta el cuidado de Jehová para con Jerusalén y la liberación de su pueblo de manos del enemigo. El Sal. 48 es uno de los poemas más alegres de David (ver PR 150). Fue entonado por los ejércitos de Josafat después de una victoria notable (ver PR 148-150).
Con referencia al sobrescrito, ver págs. 623, 633.
1. Grande.
David comienza alabando magníficamente a Jehová por haber librado a su pueblo de un gran peligro (vers. 4-8).
La ciudad.
Jerusalén (ver Sal. 46: 4; 48: 8)
Monte.
El monte de Sión (ver Sal. 2: 6; 68: 16; ver com. Sal. 48: 2).
2. Provincia.
Mejor, "altura" (VP). La elevación de Jerusalén por encima del territorio circundante es quizá el aspecto más notable de su topografía. La ciudad está situada en una de las mayores elevaciones del país. Sin duda, esa elevación hacía que los invasores temieran atacarla (ver vers. 4, 5).
El gozo de toda la tierra.
Expresión hiperbólica del poeta con la cual expresa la forma en que, como patriota, estimaba la capital de su nación (ver Sal. 50: 2; Lam. 2: 15).
Los lados del norte.
No es claro el sentido exacto de esta expresión. La siguiente explicación parecería ser razonable. Originalmente, el nombre "monte de Sión" sólo se refería a la parte de la ciudad que había pertenecido a los Jebuseos (2 Crón. 5: 2; cf. 2 Sam. 5: 7). El monte Moriah estaba al norte de la colina de Sión, y fue sobre esta colina del norte donde más tarde se levantaron el templo y el palacio de Salomón (2 Crón. 3: 1; cf. 1 Rey. 2: 1). Geográficamente, Sión y Moriah forman una sola elevación. Después de la construcción del templo, toda la colina pasó a llamarse Sión (ver Isa. 8: 18; Joel 3: 17). La presencia del santuario y del palacio en la parte norte de la colina a partir de los tiempos de Salomón, hizo que esa zona llegara a ser la más importante de la ciudad. Por eso la expresión "lados del norte" puede haber sido un intento del salmista de representar la sede del gobierno civil y religioso y, más específicamente, 757 la morada de Dios, como lo indica el contexto del salmo. Esta interpretación también aclara el panorama de Isa. 14: 13, donde se dice que Lucifer aspiraba a sentárse "a los lados del norte". El sentarse en esta Posición significa participar en los consejos de Dios y en los propósitos divinos. Precisamente ésa era la ambición de Lucifer (ver PP 15).
Como David fue el autor del Sal. 48 (ver Introducción, Sal. 48), la importancia que dio a la parte norte del monte de Moriah fue una anticipación profética, o bien lo escribió después de haber completado los planos detallados para el templo, incluso la determinaión del lugar en donde se lo construiría (2 Crón. 3: 1).
Ciudad del gran Rey.
Ver com. Sal. 46: 4. Jesús emplea esta frase como nombre de Jerusalén (Mat. 5: 35).
4. Se reunieron.
En los vers. 4-6 se presenta una descripción gráfica del avance y de la destrucción repentina provocada por un ejército enemigo. El lenguaje es sumamente escueto. La ausencia de conjunciones en los vers. 4 y 5 aumenta la fuerza de la descripción (ver com. Sal. 46: 6).
5. Se apresuraron a huir.
El enemigo miró la inexpugnable ciudad, se dio cuenta de que no podía tomarla, vio que peligraba su propia seguridad y huyó precipitadamente.
6. Mujer que da a luz.
Símil usado para indicar el más fuerte de los dolores; es muy frecuente en el AT (ver Jer. 4: 31; 6: 24; Miq. 4: 9, 10).
7. Las naves de Tarsis.
Esta segunda figura también describe el poder de Dios revelado en la confusión y dispersión del enemigo. Generalmente se concuerda en que Tarsis corresponde a Tartessos, en el sur de España, al norte de Cádiz (ver t. 1, pág. 285). Parece que "naves de Tarsis" era una expresión empleada para designar a cualquier nave capaz de emprender el viaje al antiguo puerto de Tartessos (ver com. 1 Rey. 10: 22). Como la tormenta hacía naufragar esas grandes naves, así también Dios destruiría a sus enemigos.
8. Como lo oímos.
Nuestros padres nos habían contado las maravillosas liberaciones del pasado. Ahora lo hemos visto con nuestros propios ojos.
Jehová de los ejércitos.
Ver com. Sal. 24: 10.
La ciudad de nuestro Dios.
Ver com. vers. 1; cf. Sal. 46: 4.
La afirmará Dios.
La liberación presente es promesa del triunfo futuro.
Para siempre.
Compárese con PR 32, 412; DTG 530.
Selah.
Ver la pág. 635.
9. Nos acordamos.
Literalmente, "comparar", "ponderar".
Misericordia.
Heb. jésed, "amor divino". Ver Nota Adicional de Sal. 36.
Tu templo.
Ver com. Sal. 5: 7. Al asistir a la casa de Dios, nuestros pensamientos tienden a dirigirse a él.
10. Tu nombre.
Puesto que se conoce el nombre de Dios hasta los confines de la tierra, hasta allá debería extenderse su alabanza.
11. Monte de Sión.
Ver com. vers. 2.
Las hijas de Judá.
Es probable que esta figura represente a las ciudades de Judá (ver Jos. 15: 45).
12. Andad alrededor.
Con el propósito de contemplar y admirar la ciudad que Dios ha preservado del enemigo mediante una maravillosa demostración de su poder.
13. Para que lo contéis.
Como demostración del derecho que Dios tiene de ejercer la soberanía universal. Con justo orgullo, David atribuye toda la gloria de Jerusalén a Dios, su libertador.
14. Este Dios.
El Dios que ha venido a morar en la ciudad y la ha defendido contra el enemigo.
Más allá de la muerte.
Dios será nuestro guía a través de toda la vida. Nos acompañará hasta el mismo fin. Si el cristiano tiene esta confianza, no necesita temer. El Pastor conducirá a su rebaño aun en la eternidad (ver Sal. 23: 6).
Existe cierta duda acerca de si la frase Heb. ' al-muth debe traducirse "hasta la muerte" o ,"más allá de la muerte". Es posible que se trate de un término musical (cf. Mut-labén en el sobrescrito del Sal. 9; ver pág. 634). La LXX traduce "para siempre".
CBA T3

Comentarios
Publicar un comentario