INTRODUCCIÓN. -
Sal. 69 es el lamento de un hombre agobiado por el dolor, atormentado por la hostilidad de sus prójimos, que sufre por causa de su fe en Dios. Aunque el salmista describe su propio sufrimiento, los autores del NT han demostrado que varios pasajes se aplican también a Cristo, la víctima inmaculada. Pablo confirma que David fue el autor de este salmo (Rom. 11: 9).
Con referencia al sobrescrito, ver págs. 622, 634.
1. Sálvame.
La nota tónica del salmo se encuentra en el vers. l.
Aguas.
Símbolo de gran angustia (ver com. Sal. 32: 6; 42: 7).
Hasta el alma.
Ver com. Sal. 16: 1 0. "Estoy a punto de ahogarme" (VP).
2. Cieno profundo.
Ver com, Sal. 40: 2.
No puedo hacer pie.
"No tengo dónde apoyar los pies" (VP).
La corriente.
Heb. shibboleth , "corriente de agua", vocablo traducido como "río" en Isa. 27:12, y que los efrainitas no pudieron 804 pronunciar cuando Jefté y sus hombres se lo exigieron (ver com. Juec. 12: 6).
3. Llamar.
Heb. qara', pedir la ayuda divina.
Enronquecido.
Por hablar demasiado (ver com. Sal. 22: 15).
4. Me aborrecen sin causa.
Jesús usó estas palabras para referirse a sí mismo (Juan 15: 25).
5. Mis pecados.
Aunque el salmista cree que sufre "sin causa" (vers. 4) por las acusaciones de sus amigos, admite que es pecador.
No te son ocultos.
Cf. Sal. 13 9: 14.
6. Por causa mía.
El salmista promete no hacer nada que pudiera avergonzar a los fieles hijos de Dios. El principio que aquí se enuncia es un excelente lema para una conducta cristiana digna: nunca hacer nada que deshonre la causa de Dios.
Este versículo presenta un magnífico ejemplo de paralelismo sinónimo (ver pág. 26). Las dos partes tienen básicamente el mismo sentido.
7. Por amor de ti.
La verdadera causa de la enemistad era la fidelidad del salmista a Dios. Los pecadores desprecian a los que sirven a Dios (ver DMJ 28- 30, 49). La conducta de los hijos de Dios avergüenza a los pecadores.
Confusión.
Referencia a las calumnias de que el salmista ha sido objeto (Sal. 44: 15, 16).
8. Hijos de mi madre.
En una sociedad como la de los hebreos, los hijos de un mismo padre con frecuencia no tenían todos la misma madre (cf. Sal. 50: 20).
En este versículo, como también en el 9 y el 20, Cristo predijo por medio de David cuál habría de ser el trato que recibiría en la tierra (HAp 183).
9. El celo de tu casa.
El santuario era el objeto el celo del salmista. David mostró su celo al trasladar el arca al monte de Sión (2 Sam. 6: 1219), al querer edificar una morada permanente para el Señor en Jerusalén (2 Sam. 7: 2), al reunir los materiales para la construcción de los edificios que no se le permitió que edificara (1 Crón. 28: 1418; 29: 25) y al dar a Salomón las instrucciones concernientes al templo (1 Crón. 28: 913). Cuando Jesús expulsó a los que cambiaban dinero y a los mercaderes de los atrios del templo, los discípulos recordaron que se había escrito de él: "El celo de tu casa me consume" (Juan 2: 17; DTG 132; HAp 183). En el servicio para Dios no hay lugar para el siervo cobarde.
Los denuestos.
Pablo aplica este pasaje a Cristo, quien no "se agradó a sí mismo" (Rom. 15: 3; cf. Sal. 8 9: 50, 5 l; Jer. 20: S).
10. Con ayuno.
El salmista procuraba disciplinarse a sí mismo por medio de la abnegación.
Por afrenta.
Los enemigos se burlaban del salmista porque se esforzaba por seguir lealmente a Dios (vers. 79).
11. Cilicio.
Señal de arrepentimiento y humillación (ver com. Sal. 30: 1 l).
Proverbio.
Heb. mashal, "dicho proverbial", "refrán burlesco" (ver com. Sal. 44: 14).
12. Hablaban contra mí los que se sentaban.
El tema general de conversación era la experiencia del salmista. "Los que se sentaban" podría referirse a los magistrados (ver com. Rut 4: l), que se unían al populacho para ridiculizarlo. También podría referirse a los holgazanes que se sentaban junto a las puertas de la ciudad (ver com. Sal. 9: 14).
Bebedores.
Heb. "bebedores de bebida fuerte". El salmista era objeto de burla en canciones satíricas y obscenas de los borrachos (ver Sal. 35: 15, 16), y en bromas de mal gusto (ver Job 30: 9).
13. Tiempo de tu buena voluntad.
"Tiempo aceptable" (Isa. 49: 8). Sin duda el salmista pensaba que no podía haber tiempo más oportuno que el presente, cuando se lo reprochaba injustamente.
14. Del lodo.
Cf. vers. 2.
15. Pozo.
Ver com. Sal. 28: l.
16. Tus piedades.
Ver com. Sal. 5 l: l.
17. No escondas.
Ver com. Sal. 4: 6; cf. Sal. 13: l; 30: 7.
Apresúrate, óyeme.
Mejor, "respóndeme pronto". El salmista está convencido de que perecerá si no recibe un socorro oportuno.
18. Acércate.
No puede soportar indefinidamente la incertidumbre del distanciamiento entre Dios y él.
Mi alma.
Uso idiomático por "mí". "Acércate a mí" (VP). Ver com. Sal. 16: 10.
19. Tú sabes.
El salmista halla consuelo en la seguridad de que Dios conoce su situación (ver Job 23: 10).
20. El escarnio.
Los vers. 20, 21 se aplican al Mesías (Mat. 27: 34, 48; DTG 695; HAp 183; PR 510).
Quien se compadeciese.
Cf. Isa. 63: 5. En el Getsemaní el Salvador anhelaba que alguien lo acompañara en su sufrimiento (DTG 637639). Más tarde todos sus discípulos lo abandonaron (Mat. 26: 56; Mar. 14: 50). Este versículo expresa extrema soledad.
Las dos últimas declaraciones del versículo forman un paralelismo sinónimo perfecto:
"Esperé quien se compadeciese de mí, y no lo hubo; y consoladores, y ninguno hallé".
21. Hiel.
Heb. ro´sh, "planta venenosa" , es una voz hebrea traducida de diversas maneras: "hiel" (Jer. 8: 14; 9: 15); "veneno" (Amós 6: 12); "ponzoña" (Deut. 32: 33). Según Mar. 15: 23, la "hiel" (Mat. 27: 34) que le ofrecieron a Jesús fue "mirra".
Comida.
Heb. baruth, "pan de consuelo", alimento que un enlutado recibía de sus amigos. El uso del término destaca la hipocresía de su conducta.
Vinagre.
En Mat. 27: 34, 48; Mar. 15: 23; Juan 19: 29, 30 se advierte el cumplimiento mesiánico de esta profecía.
22. Sea su convite.
Con este versículo comienza una serie de imprecaciones que llegan hasta el vers. 28 (con referencia a los salmos de súplica ver pág. 630). Pablo cita los vers. 22, 23 para describir a los empedernidos pecadores de su época (Rom. 11: 8 10).
23. Sean oscurecidos.
Figura que indica perplejidad (ver 2 Cor. 3: 14).
24. Derrama.
Ver Sal. 79: 6; Jer. 10: 25.
25. Su palacio.
Heb. tirah, "campamento" . Puede referirse tanto al círculo formado por las tiendas de los nómadas como a cualquier otra morada, inclusive un palacio o una fortaleza. El salmista ruega que la morada de sus enemigos quede asolada y que ellos perezcan. Este versículo se aplica al cargo que ocupaba Judas (Hech. 1: 20).
26. Cuentan del dolor.
Esto es, aumentan el pesar del afligido, difamando su carácter y torciendo sus palabras frente al juicio (ver Sal. 41: 58). Este versículo agrega una razón adicional para el ruego del salmista.
27. No entren en tu justicia.
El salmista pide que los pecadores reciban su merecido y que no se los considere como si fueran justos.
28. Sean raídos.
Ver com. Exo. 32: 32; cf.
Sal. 56: 8; Dan. 12: 1; Fil. 4: 3; Apoc. 3: 5; 13: 8 .
29. Mas a mí.
El salmista emplea el pronombre personal para establecer un marcado contraste entre él y los enemigos mencionados en los versículos anteriores.
Afligido y miserable.
Y también pide que Dios abata a sus orgullosos y arrogantes enemigos y que ponga "en alto" al que está pasando por las profundidades de la aflicción. Como el Sal. 22 (vers. 22-31), el Sal. 69 concluye con votos de gratitud y expresiones de esperanza y alabanza.
30. Nombre.
Ver com. Sal. 5: 11; 7: 17.
Con cántico.
Este salmo es el cumplimiento del voto de alabanza del salmista.
31. Agradará.
Ver com. Sal. 40: 68; 51: 16, 17; 1 Sam. 15: 22.
Buey o becerro.
Los sacrificios levíticos más perfectos no podían compararse con los sacrificios del corazón agradecido.
32. Oprimidos.
O, "mansos". El pueblo de Dios contempla la liberación del salmista y se une a él en acción de gracias.
Vivirá.
Será animado, revivirá (ver Sal. 22: 26); "se animará" (VP).
33. Jehová oye.
La certeza que el salmista tiene de su liberación se basa en el principio enunciado en este versículo: Dios cuida de los humildes y afligidos (ver com. vers. 29), los "pobres en espíritu" (Mat. 5: 3).
Prisioneros.
Los que sufren o están cautivos por causa de Dios.
34. Los cielos.
La invitación a rendir alabanzas a Dios comprende a toda la creación (Sal. 96: 1 l; 148).
35. Sion.
Ver com. Sal. 2: 6; 9: 14; 68: 16.
Ciudades de Judá.
Ver com. Sal. 51: 18. 36. Descendencia. Cf. Isa. 65: 9.
Nombre.
Ver com. Sal. 5: 1 l; 7: 17. Las bendiciones prometidas a la descendencia de Abrahán serán recibidas por la descendencia espiritual del patriarca (ver com. 2 Sam. 7: 13).
CBA T3
Sal. 69 es el lamento de un hombre agobiado por el dolor, atormentado por la hostilidad de sus prójimos, que sufre por causa de su fe en Dios. Aunque el salmista describe su propio sufrimiento, los autores del NT han demostrado que varios pasajes se aplican también a Cristo, la víctima inmaculada. Pablo confirma que David fue el autor de este salmo (Rom. 11: 9).
Con referencia al sobrescrito, ver págs. 622, 634.
1. Sálvame.
La nota tónica del salmo se encuentra en el vers. l.
Aguas.
Símbolo de gran angustia (ver com. Sal. 32: 6; 42: 7).
Hasta el alma.
Ver com. Sal. 16: 1 0. "Estoy a punto de ahogarme" (VP).
2. Cieno profundo.
Ver com, Sal. 40: 2.
No puedo hacer pie.
"No tengo dónde apoyar los pies" (VP).
La corriente.
Heb. shibboleth , "corriente de agua", vocablo traducido como "río" en Isa. 27:12, y que los efrainitas no pudieron 804 pronunciar cuando Jefté y sus hombres se lo exigieron (ver com. Juec. 12: 6).
3. Llamar.
Heb. qara', pedir la ayuda divina.
Enronquecido.
Por hablar demasiado (ver com. Sal. 22: 15).
4. Me aborrecen sin causa.
Jesús usó estas palabras para referirse a sí mismo (Juan 15: 25).
5. Mis pecados.
Aunque el salmista cree que sufre "sin causa" (vers. 4) por las acusaciones de sus amigos, admite que es pecador.
No te son ocultos.
Cf. Sal. 13 9: 14.
6. Por causa mía.
El salmista promete no hacer nada que pudiera avergonzar a los fieles hijos de Dios. El principio que aquí se enuncia es un excelente lema para una conducta cristiana digna: nunca hacer nada que deshonre la causa de Dios.
Este versículo presenta un magnífico ejemplo de paralelismo sinónimo (ver pág. 26). Las dos partes tienen básicamente el mismo sentido.
7. Por amor de ti.
La verdadera causa de la enemistad era la fidelidad del salmista a Dios. Los pecadores desprecian a los que sirven a Dios (ver DMJ 28- 30, 49). La conducta de los hijos de Dios avergüenza a los pecadores.
Confusión.
Referencia a las calumnias de que el salmista ha sido objeto (Sal. 44: 15, 16).
8. Hijos de mi madre.
En una sociedad como la de los hebreos, los hijos de un mismo padre con frecuencia no tenían todos la misma madre (cf. Sal. 50: 20).
En este versículo, como también en el 9 y el 20, Cristo predijo por medio de David cuál habría de ser el trato que recibiría en la tierra (HAp 183).
9. El celo de tu casa.
El santuario era el objeto el celo del salmista. David mostró su celo al trasladar el arca al monte de Sión (2 Sam. 6: 1219), al querer edificar una morada permanente para el Señor en Jerusalén (2 Sam. 7: 2), al reunir los materiales para la construcción de los edificios que no se le permitió que edificara (1 Crón. 28: 1418; 29: 25) y al dar a Salomón las instrucciones concernientes al templo (1 Crón. 28: 913). Cuando Jesús expulsó a los que cambiaban dinero y a los mercaderes de los atrios del templo, los discípulos recordaron que se había escrito de él: "El celo de tu casa me consume" (Juan 2: 17; DTG 132; HAp 183). En el servicio para Dios no hay lugar para el siervo cobarde.
Los denuestos.
Pablo aplica este pasaje a Cristo, quien no "se agradó a sí mismo" (Rom. 15: 3; cf. Sal. 8 9: 50, 5 l; Jer. 20: S).
10. Con ayuno.
El salmista procuraba disciplinarse a sí mismo por medio de la abnegación.
Por afrenta.
Los enemigos se burlaban del salmista porque se esforzaba por seguir lealmente a Dios (vers. 79).
11. Cilicio.
Señal de arrepentimiento y humillación (ver com. Sal. 30: 1 l).
Proverbio.
Heb. mashal, "dicho proverbial", "refrán burlesco" (ver com. Sal. 44: 14).
12. Hablaban contra mí los que se sentaban.
El tema general de conversación era la experiencia del salmista. "Los que se sentaban" podría referirse a los magistrados (ver com. Rut 4: l), que se unían al populacho para ridiculizarlo. También podría referirse a los holgazanes que se sentaban junto a las puertas de la ciudad (ver com. Sal. 9: 14).
Bebedores.
Heb. "bebedores de bebida fuerte". El salmista era objeto de burla en canciones satíricas y obscenas de los borrachos (ver Sal. 35: 15, 16), y en bromas de mal gusto (ver Job 30: 9).
13. Tiempo de tu buena voluntad.
"Tiempo aceptable" (Isa. 49: 8). Sin duda el salmista pensaba que no podía haber tiempo más oportuno que el presente, cuando se lo reprochaba injustamente.
14. Del lodo.
Cf. vers. 2.
15. Pozo.
Ver com. Sal. 28: l.
16. Tus piedades.
Ver com. Sal. 5 l: l.
17. No escondas.
Ver com. Sal. 4: 6; cf. Sal. 13: l; 30: 7.
Apresúrate, óyeme.
Mejor, "respóndeme pronto". El salmista está convencido de que perecerá si no recibe un socorro oportuno.
18. Acércate.
No puede soportar indefinidamente la incertidumbre del distanciamiento entre Dios y él.
Mi alma.
Uso idiomático por "mí". "Acércate a mí" (VP). Ver com. Sal. 16: 10.
19. Tú sabes.
El salmista halla consuelo en la seguridad de que Dios conoce su situación (ver Job 23: 10).
20. El escarnio.
Los vers. 20, 21 se aplican al Mesías (Mat. 27: 34, 48; DTG 695; HAp 183; PR 510).
Quien se compadeciese.
Cf. Isa. 63: 5. En el Getsemaní el Salvador anhelaba que alguien lo acompañara en su sufrimiento (DTG 637639). Más tarde todos sus discípulos lo abandonaron (Mat. 26: 56; Mar. 14: 50). Este versículo expresa extrema soledad.
Las dos últimas declaraciones del versículo forman un paralelismo sinónimo perfecto:
"Esperé quien se compadeciese de mí, y no lo hubo; y consoladores, y ninguno hallé".
21. Hiel.
Heb. ro´sh, "planta venenosa" , es una voz hebrea traducida de diversas maneras: "hiel" (Jer. 8: 14; 9: 15); "veneno" (Amós 6: 12); "ponzoña" (Deut. 32: 33). Según Mar. 15: 23, la "hiel" (Mat. 27: 34) que le ofrecieron a Jesús fue "mirra".
Comida.
Heb. baruth, "pan de consuelo", alimento que un enlutado recibía de sus amigos. El uso del término destaca la hipocresía de su conducta.
Vinagre.
En Mat. 27: 34, 48; Mar. 15: 23; Juan 19: 29, 30 se advierte el cumplimiento mesiánico de esta profecía.
22. Sea su convite.
Con este versículo comienza una serie de imprecaciones que llegan hasta el vers. 28 (con referencia a los salmos de súplica ver pág. 630). Pablo cita los vers. 22, 23 para describir a los empedernidos pecadores de su época (Rom. 11: 8 10).
23. Sean oscurecidos.
Figura que indica perplejidad (ver 2 Cor. 3: 14).
24. Derrama.
Ver Sal. 79: 6; Jer. 10: 25.
25. Su palacio.
Heb. tirah, "campamento" . Puede referirse tanto al círculo formado por las tiendas de los nómadas como a cualquier otra morada, inclusive un palacio o una fortaleza. El salmista ruega que la morada de sus enemigos quede asolada y que ellos perezcan. Este versículo se aplica al cargo que ocupaba Judas (Hech. 1: 20).
26. Cuentan del dolor.
Esto es, aumentan el pesar del afligido, difamando su carácter y torciendo sus palabras frente al juicio (ver Sal. 41: 58). Este versículo agrega una razón adicional para el ruego del salmista.
27. No entren en tu justicia.
El salmista pide que los pecadores reciban su merecido y que no se los considere como si fueran justos.
28. Sean raídos.
Ver com. Exo. 32: 32; cf.
Sal. 56: 8; Dan. 12: 1; Fil. 4: 3; Apoc. 3: 5; 13: 8 .
29. Mas a mí.
El salmista emplea el pronombre personal para establecer un marcado contraste entre él y los enemigos mencionados en los versículos anteriores.
Afligido y miserable.
Y también pide que Dios abata a sus orgullosos y arrogantes enemigos y que ponga "en alto" al que está pasando por las profundidades de la aflicción. Como el Sal. 22 (vers. 22-31), el Sal. 69 concluye con votos de gratitud y expresiones de esperanza y alabanza.
30. Nombre.
Ver com. Sal. 5: 11; 7: 17.
Con cántico.
Este salmo es el cumplimiento del voto de alabanza del salmista.
31. Agradará.
Ver com. Sal. 40: 68; 51: 16, 17; 1 Sam. 15: 22.
Buey o becerro.
Los sacrificios levíticos más perfectos no podían compararse con los sacrificios del corazón agradecido.
32. Oprimidos.
O, "mansos". El pueblo de Dios contempla la liberación del salmista y se une a él en acción de gracias.
Vivirá.
Será animado, revivirá (ver Sal. 22: 26); "se animará" (VP).
33. Jehová oye.
La certeza que el salmista tiene de su liberación se basa en el principio enunciado en este versículo: Dios cuida de los humildes y afligidos (ver com. vers. 29), los "pobres en espíritu" (Mat. 5: 3).
Prisioneros.
Los que sufren o están cautivos por causa de Dios.
34. Los cielos.
La invitación a rendir alabanzas a Dios comprende a toda la creación (Sal. 96: 1 l; 148).
35. Sion.
Ver com. Sal. 2: 6; 9: 14; 68: 16.
Ciudades de Judá.
Ver com. Sal. 51: 18. 36. Descendencia. Cf. Isa. 65: 9.
Nombre.
Ver com. Sal. 5: 1 l; 7: 17. Las bendiciones prometidas a la descendencia de Abrahán serán recibidas por la descendencia espiritual del patriarca (ver com. 2 Sam. 7: 13).
CBA T3

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