INTRODUCCIÓN.-
" EL Sal. 92 es un himno litúrgico que celebra la destrucción del mal y el triunfo y la felicidad de los fieles hijos de Dios. Se inspira en la comunión que el poeta tiene con el creador en el día sábado cuando contempla su poder manifestado en la naturaleza (DTG 248, 249). La tradición afirma que los levitas lo cantaban por la mañana en el momento de ofrecerse la libación correspondiente con el primer cordero (ver Núm. 28: 3-9). Todavía se lo entona en el servicio sabático de la sinagoga moderna. El día sábado deberíamos dejar a un lado los inquietantes asuntos de esta tierra para contemplar el mundo eterno en donde estaremos por encima de toda duda y perplejidad. "
"Con referencia al sobrescrito, ver pág. 633."
1. Cantar salmos.
" El sábado es el día especialmente apto para la alabanza (Ed 244). "
Nombre.
"Ver com. Sal. 5: 1 l; 7: 17."
Altísimo.
" Heb. 'Elyon (ver t. 1, pág. 182). "
2. Por la mañana.
"Ver com. Sal. 5: 3; cf. Lam. 3: 23; CC 69, 70."
Cada noche.
" Literalmente, "en las noches". Ver com. Sal. 4: 4; cf. Sal. 16: 7. Con los sacrificios matutinos y vespertinos, la ley mosaica atendía la realización del culto matutino y vespertino (Exo. 29: 38, 39). "
3. En el decacordio.
" Ver com. Sal. 33: 2; cf. Sal. 57: 8. Este versículo sugiere que se empleaba este salmo en el culto público. "
" No es probable que, por regla general, se hubieran usado instrumentos musicales durante el culto en el hogar. "
4. Con tus obras.
" Podría referirse a la obra de la creación, celebrada por la institución del sábado (DTG 249), a las obras de Dios en general, o a alguna demostración específica del poder divino. "
Me gozo.
O, "gritaré de gozo".
5. Tus obras.
Ver com. Sal. 40: 5.
Pensamientos.
Los propósitos y designios de Dios revelados en la creación y en sus continuas misericordias sobrepujan la comprensión humana (Isa. 55: 8, 9; Rom. 11: 33, 34; cf. 1 Cor. 2: 9).
6. Hombre necio.
La gente ruda, inculta, estúpida, de entendimiento embotado, no puede comprender.
7. Como la hierba.
La perplejidad que inquietaba a Job (Job 21: 7-2 l) y que muchas veces aparece en otros salmos (cf. Sal. 73: 215) no existe en este salmo. El salmista no sólo plantea el problema, sino que también inmediatamente lo resuelve: la destrucción de los impíos llega tras su triunfo (Sal. 73: 1820); la destrucción es el resultado natural e inevitable de la impiedad.
8. Altísimo.
Ni la prosperidad ni la caída de los impíos afectan a Dios, quien permanece para siempre en su excelso trono (MC 325).
9. Perecerán tus enemigos.
La repetición de la frase "he aquí tus enemigos" realza la idea de que, mientras que se debe ensalzar a Dios, los impíos tienen que perecer.
Hacen maldad.
Ver vers. 7.
10. Mis fuerzas.
Heb. "cuerno", símbolo de poder. El salmista confiaba tanto en su amistad con Dios, que estaba seguro de que él lo enaltecería.
Búfalo.
Buey salvaje (ver com. Job 39: 9).
Aceite fresco.
No aceite viejo o rancio (Sal. 23: 5).
12. Florecerá.
Ver Sal. l: 3; 52: 8; Ose. 14: 5, 6; MC 218.
Como la palmera.
Se destaca a la palmera por su característica de permanecer verde en invierno y en verano (Cant. 7: 8; Jer. 10: 5). Nótese el contraste con los vers. 7, 9, 1 l.
Como cedro.
Ver Sal. 29: 5; 104: 16, 17; 5T 514, 515.
14. En la vejez.
Los justos seguirán fructificando y glorificando a Dios mediante sus buenas obras. La vejez puede ser su época más fructífera, y los años de su jubilación o retiro los más productivos.
Vigorosos y verdes.
Se continúa la metáfora comenzada en el vers. 12.
15. Para anunciar.
La vejez feliz y productiva de los justos prueba la fidelidad de Dios y demuestra que él cumple sus promesas.
No hay injusticia.
Las dos declaraciones de este versículo rematan cuanto se dice del "justo" (vers. 12-15).
CBA T3
" EL Sal. 92 es un himno litúrgico que celebra la destrucción del mal y el triunfo y la felicidad de los fieles hijos de Dios. Se inspira en la comunión que el poeta tiene con el creador en el día sábado cuando contempla su poder manifestado en la naturaleza (DTG 248, 249). La tradición afirma que los levitas lo cantaban por la mañana en el momento de ofrecerse la libación correspondiente con el primer cordero (ver Núm. 28: 3-9). Todavía se lo entona en el servicio sabático de la sinagoga moderna. El día sábado deberíamos dejar a un lado los inquietantes asuntos de esta tierra para contemplar el mundo eterno en donde estaremos por encima de toda duda y perplejidad. "
"Con referencia al sobrescrito, ver pág. 633."
1. Cantar salmos.
" El sábado es el día especialmente apto para la alabanza (Ed 244). "
Nombre.
"Ver com. Sal. 5: 1 l; 7: 17."
Altísimo.
" Heb. 'Elyon (ver t. 1, pág. 182). "
2. Por la mañana.
"Ver com. Sal. 5: 3; cf. Lam. 3: 23; CC 69, 70."
Cada noche.
" Literalmente, "en las noches". Ver com. Sal. 4: 4; cf. Sal. 16: 7. Con los sacrificios matutinos y vespertinos, la ley mosaica atendía la realización del culto matutino y vespertino (Exo. 29: 38, 39). "
3. En el decacordio.
" Ver com. Sal. 33: 2; cf. Sal. 57: 8. Este versículo sugiere que se empleaba este salmo en el culto público. "
" No es probable que, por regla general, se hubieran usado instrumentos musicales durante el culto en el hogar. "
4. Con tus obras.
" Podría referirse a la obra de la creación, celebrada por la institución del sábado (DTG 249), a las obras de Dios en general, o a alguna demostración específica del poder divino. "
Me gozo.
O, "gritaré de gozo".
5. Tus obras.
Ver com. Sal. 40: 5.
Pensamientos.
Los propósitos y designios de Dios revelados en la creación y en sus continuas misericordias sobrepujan la comprensión humana (Isa. 55: 8, 9; Rom. 11: 33, 34; cf. 1 Cor. 2: 9).
6. Hombre necio.
La gente ruda, inculta, estúpida, de entendimiento embotado, no puede comprender.
7. Como la hierba.
La perplejidad que inquietaba a Job (Job 21: 7-2 l) y que muchas veces aparece en otros salmos (cf. Sal. 73: 215) no existe en este salmo. El salmista no sólo plantea el problema, sino que también inmediatamente lo resuelve: la destrucción de los impíos llega tras su triunfo (Sal. 73: 1820); la destrucción es el resultado natural e inevitable de la impiedad.
8. Altísimo.
Ni la prosperidad ni la caída de los impíos afectan a Dios, quien permanece para siempre en su excelso trono (MC 325).
9. Perecerán tus enemigos.
La repetición de la frase "he aquí tus enemigos" realza la idea de que, mientras que se debe ensalzar a Dios, los impíos tienen que perecer.
Hacen maldad.
Ver vers. 7.
10. Mis fuerzas.
Heb. "cuerno", símbolo de poder. El salmista confiaba tanto en su amistad con Dios, que estaba seguro de que él lo enaltecería.
Búfalo.
Buey salvaje (ver com. Job 39: 9).
Aceite fresco.
No aceite viejo o rancio (Sal. 23: 5).
12. Florecerá.
Ver Sal. l: 3; 52: 8; Ose. 14: 5, 6; MC 218.
Como la palmera.
Se destaca a la palmera por su característica de permanecer verde en invierno y en verano (Cant. 7: 8; Jer. 10: 5). Nótese el contraste con los vers. 7, 9, 1 l.
Como cedro.
Ver Sal. 29: 5; 104: 16, 17; 5T 514, 515.
14. En la vejez.
Los justos seguirán fructificando y glorificando a Dios mediante sus buenas obras. La vejez puede ser su época más fructífera, y los años de su jubilación o retiro los más productivos.
Vigorosos y verdes.
Se continúa la metáfora comenzada en el vers. 12.
15. Para anunciar.
La vejez feliz y productiva de los justos prueba la fidelidad de Dios y demuestra que él cumple sus promesas.
No hay injusticia.
Las dos declaraciones de este versículo rematan cuanto se dice del "justo" (vers. 12-15).
CBA T3

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