INTRODUCCIÓN.-
EL Sal. 98 es una hermosa exhortación a todos los pueblos y a todas las fuerzas de la naturaleza a que alaben a Dios, el Soberano y Juez del universo (ver las Introducciones de los Sal. 93 y 95). Este salmo es un eco del Sal. 96, aunque con una estructura más definida. Hay tres estrofas de longitud similar, cada una con una idea central. En ellas claramente se presentan las razones para alabar a Dios (vers. 1- 3), la manera de alabar a Dios (vers. 4- 6) y la invitación a darle alabanza (vers. 7- 9). En este salmo se nota gran lozanía y espontaneidad de espíritu.
Con referencia al sobrescrito, ver la pág. 633.
1. Cántico nuevo.
Ver Sal. 33: 3; 96: l. En los vers. 1-3 se explica por qué se debe alabar a Jehová. Este salmo comienza con una sublime nota de alabanza.
Maravillas.
Bendiciones generales y favores particulares (ver Exo. 15: 11, 2 l; Sal. 77: 14).
Diestra.
Ver Sal. 44: 3; cf. Exo. 15: 6; Isa. 52:10; 59: 16; 63: 5.
2. Ha hecho notoria.
Mediante sus actos deliberación (Isa. 52: 10).
Naciones.
Las manifestaciones divinas eran tan públicas, que todos los pueblos que rodeaban a Israel podían observar el poder de Dios (Sal. 97: 6).
3. De su misericordia y de su verdad.
Ver Sal. 25: 10; 26: 3.
Los términos de la tierra.
Ver Isa. 52: 1 O; cf. Sal. 98: 2; Luc. 2: 10; 3: 6; Rom. 10: 12, 18.
4. Cantad alegres.
Ver Sal. 66: l; 95: 1; 100: 1. En los vers. 4-6 se presenta la manera de alabar a Jehová.
Toda la tierra.
Este salmo se distingue por su universalidad.
Cantad salmos.
Del verbo zamar, "entonar melodía", con acompañamiento o sin él. Los seres humanos que han recibido beneficios espirituales deberían expresar conscientemente sus alabanzas a Dios. Por algo tienen voz con la cual cantar su alabanza. También han recibido la habilidad de fabricar instrumentos con los cuales alabar a Dios.
5. Arpa.
Ver en págs. 35, 36 una descripción de los instrumentos musicales mencionados en los vers. 5, 6.
6. Aclamad con trompetas.
No con notas suaves sino con trompetas y bocinas. De este modo la alabanza a Jehová es poderosa y resonante.
7. Brame el mar.
Ver Sal. 96: 1 l. En los vers. 7-9 se extiende una invitación a toda la naturaleza para que también alabe a Jehová.
8. Los ríos batan las manos.
Quizá el romper de las olas contra la costa o acantilados haya sugerido esta personificación.
Los montes todos hagan regocijo.
Cf. Sal. 65: 9-13, donde se encontrará un magnífico cuadro de la naturaleza que en toda su hermosura alaba a Dios.
9. Vino.
Ver com. Sal. 96: 13. Tanto los redimidos como todas las obras de la naturaleza esperan con inefable anticipación el momento del juicio redentor.
CBA T5
EL Sal. 98 es una hermosa exhortación a todos los pueblos y a todas las fuerzas de la naturaleza a que alaben a Dios, el Soberano y Juez del universo (ver las Introducciones de los Sal. 93 y 95). Este salmo es un eco del Sal. 96, aunque con una estructura más definida. Hay tres estrofas de longitud similar, cada una con una idea central. En ellas claramente se presentan las razones para alabar a Dios (vers. 1- 3), la manera de alabar a Dios (vers. 4- 6) y la invitación a darle alabanza (vers. 7- 9). En este salmo se nota gran lozanía y espontaneidad de espíritu.
Con referencia al sobrescrito, ver la pág. 633.
1. Cántico nuevo.
Ver Sal. 33: 3; 96: l. En los vers. 1-3 se explica por qué se debe alabar a Jehová. Este salmo comienza con una sublime nota de alabanza.
Maravillas.
Bendiciones generales y favores particulares (ver Exo. 15: 11, 2 l; Sal. 77: 14).
Diestra.
Ver Sal. 44: 3; cf. Exo. 15: 6; Isa. 52:10; 59: 16; 63: 5.
2. Ha hecho notoria.
Mediante sus actos deliberación (Isa. 52: 10).
Naciones.
Las manifestaciones divinas eran tan públicas, que todos los pueblos que rodeaban a Israel podían observar el poder de Dios (Sal. 97: 6).
3. De su misericordia y de su verdad.
Ver Sal. 25: 10; 26: 3.
Los términos de la tierra.
Ver Isa. 52: 1 O; cf. Sal. 98: 2; Luc. 2: 10; 3: 6; Rom. 10: 12, 18.
4. Cantad alegres.
Ver Sal. 66: l; 95: 1; 100: 1. En los vers. 4-6 se presenta la manera de alabar a Jehová.
Toda la tierra.
Este salmo se distingue por su universalidad.
Cantad salmos.
Del verbo zamar, "entonar melodía", con acompañamiento o sin él. Los seres humanos que han recibido beneficios espirituales deberían expresar conscientemente sus alabanzas a Dios. Por algo tienen voz con la cual cantar su alabanza. También han recibido la habilidad de fabricar instrumentos con los cuales alabar a Dios.
5. Arpa.
Ver en págs. 35, 36 una descripción de los instrumentos musicales mencionados en los vers. 5, 6.
6. Aclamad con trompetas.
No con notas suaves sino con trompetas y bocinas. De este modo la alabanza a Jehová es poderosa y resonante.
7. Brame el mar.
Ver Sal. 96: 1 l. En los vers. 7-9 se extiende una invitación a toda la naturaleza para que también alabe a Jehová.
8. Los ríos batan las manos.
Quizá el romper de las olas contra la costa o acantilados haya sugerido esta personificación.
Los montes todos hagan regocijo.
Cf. Sal. 65: 9-13, donde se encontrará un magnífico cuadro de la naturaleza que en toda su hermosura alaba a Dios.
9. Vino.
Ver com. Sal. 96: 13. Tanto los redimidos como todas las obras de la naturaleza esperan con inefable anticipación el momento del juicio redentor.
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