Comentario Bíblico Adventista Libro de Salmos capítulo 99
INTRODUCCIÓN.-
En el Sal. 99 se exalta la majestad de Jehová y se insta a todos a proclamar su grandeza y adorar al Único que es santo. Este salmo repite el mensaje de los Sal. 93 y 97 en una forma algo diferente. Los tres comienzan con la frase "Jehová reina". Del mismo modo que el Sal. 93, da mucho énfasis a la santidad como principal atributo y requisito de Dios (Sal. 93: 5; 99: 3, 5, g). La complicada y hermosa estructura del Sal. 99 exhibe dos grandes estribillos (con forma ligeramente distinta al final de la primera y tercera estrofas: vers. 5, 9), y un estribillo menor: "El es santo" (vers. 3, 5, 9), que se repite tres veces, pero que en la última tiene una añadidura: "nuestro Dios es santo".
1. Jehová reina.
Ver Sal. 93: l; 96: 1 O; 97: 1.
Temblarán.
Cuando Jehová manifiesta su realeza, los hombres tiemblan ante él (Isa. 64: 2).
Sobre los querubines.
Ver Sal. 80: 1.
Se conmoverá.
Cf. Sal. 77: 18; 114: 7.
2. Es grande.
Ver com. Sal. 48: 1, 2.
Los pueblos.
O sea, las naciones. Dios, cuya capital es Sión, rige a todas las gentes.
3. Nombre grande y temible.
Ver Sal. 11l: 9; ver com. Sal. 5: 1 l; 7: 17; cf. Deut. 28: 58.
El es santo.
La santidad es uno de los atributos supremos de Dios. También se requiere santidad en la vida de los hijos de Dios (Lev. 19: 2). Aquí aparece por primera vez el estribillo menor (véase la Introducción y vers. 5 y 9).
4. La gloria del rey.
El hebreo dice: "el poder del rey". Algunos creen que este pasaje se entendería mejor si se une la última parte del vers. 3 con este versículo, y se traduce: "El es santo y poderoso, un rey que ama el juicio". El hebreo permite esta traducción siempre que no se tome en cuenta la puntuación ni la particularidad del estribillo. Evidentemente el rey es Jehová (vers. l). El carácter de Dios, por su misma esencia, está de parte de Injusticia (Isa. 61: 8).
Tú.
Pronombre que en hebreo denota énfasis. Quizá se establezca un contraste entre el gran Rey y los reyes terrenales.
5. Exaltad.
Ver Sal. 30: l; 34: 3. En este versículo aparece por primera vez el estribillo mayor (véase la Introducción al Sal. 99 y vers. 9).
El es santo.
Nuevamente aparece el estribillo menor (ver com. vers. 3).
6. Moisés y Aarón.
Inesperadamente el poeta presenta algunos ejemplos de hombres santos y destacados que adoraron a Dios, intercedieron por sus semejantes y recibieron respuestas a sus oraciones. Se insinúa que todos -sacerdotes y pueblo- deben adorar a Jehová. Dios continúa buscando hoy quienes sean intercesores.
Aunque a Moisés no se lo considera sacerdote, aparece aquí entre los sacerdotes, quizá debido a su posición como dirigente espiritual y a su trabajo relacionado con el santuario (Exo. 24: 6-8; 32: 30-32; 40: 18-33; Lev. 8: 6-30).
Samuel.
Samuel figura junto con Moisés como hombre poderoso en la oración (Jer. 15: 1; cf. 1 Sam. 7: 8, 9; 12: 19-23).
Nombre.
Ver com. Sal. 7: 17.
7. Columna de nube.
Ver Exo. 33: 9; Núm. 12: 5.
Guardaban.
Obedecían las leyes de Dios, y él respondía a sus plegarias. La obediencia a la voluntad divina es la condición para que las oraciones sean respondidas.
8. Perdonador.
Tanto Moisés como Aarón pecaron, pero Dios en su misericordia los perdonó (Exo. 32: 1-24; Núm. 20: 12, 13; cf. Sal. 106: 32). Es probable que el pronombre "les" represente al pueblo en general.
Retribuidor de sus obras.
El castigo de Dios se extendió también a los santos hombres mencionados en el vers. 6. Moisés y Aarón no pudieron entrar en Canaán por su pecado en Meriba (Núm. 20: 12). El contexto sugiere que "sus obras" fueron tercas.
9. Exaltad a Jehová.
Aquí aparece por segunda vez el estribillo mayor, pero en una forma ligeramente modificada (ver com. vers. 5).
Su santo monte.
Sión, sede del culto nacional (ver com. Sal. 48: 2).
Jehová nuestro Dios es santo.
Por tercera vez aparece el estribillo menor, pero aumentado (ver com. vers. 3, 5).
CBA T3
En el Sal. 99 se exalta la majestad de Jehová y se insta a todos a proclamar su grandeza y adorar al Único que es santo. Este salmo repite el mensaje de los Sal. 93 y 97 en una forma algo diferente. Los tres comienzan con la frase "Jehová reina". Del mismo modo que el Sal. 93, da mucho énfasis a la santidad como principal atributo y requisito de Dios (Sal. 93: 5; 99: 3, 5, g). La complicada y hermosa estructura del Sal. 99 exhibe dos grandes estribillos (con forma ligeramente distinta al final de la primera y tercera estrofas: vers. 5, 9), y un estribillo menor: "El es santo" (vers. 3, 5, 9), que se repite tres veces, pero que en la última tiene una añadidura: "nuestro Dios es santo".
1. Jehová reina.
Ver Sal. 93: l; 96: 1 O; 97: 1.
Temblarán.
Cuando Jehová manifiesta su realeza, los hombres tiemblan ante él (Isa. 64: 2).
Sobre los querubines.
Ver Sal. 80: 1.
Se conmoverá.
Cf. Sal. 77: 18; 114: 7.
2. Es grande.
Ver com. Sal. 48: 1, 2.
Los pueblos.
O sea, las naciones. Dios, cuya capital es Sión, rige a todas las gentes.
3. Nombre grande y temible.
Ver Sal. 11l: 9; ver com. Sal. 5: 1 l; 7: 17; cf. Deut. 28: 58.
El es santo.
La santidad es uno de los atributos supremos de Dios. También se requiere santidad en la vida de los hijos de Dios (Lev. 19: 2). Aquí aparece por primera vez el estribillo menor (véase la Introducción y vers. 5 y 9).
4. La gloria del rey.
El hebreo dice: "el poder del rey". Algunos creen que este pasaje se entendería mejor si se une la última parte del vers. 3 con este versículo, y se traduce: "El es santo y poderoso, un rey que ama el juicio". El hebreo permite esta traducción siempre que no se tome en cuenta la puntuación ni la particularidad del estribillo. Evidentemente el rey es Jehová (vers. l). El carácter de Dios, por su misma esencia, está de parte de Injusticia (Isa. 61: 8).
Tú.
Pronombre que en hebreo denota énfasis. Quizá se establezca un contraste entre el gran Rey y los reyes terrenales.
5. Exaltad.
Ver Sal. 30: l; 34: 3. En este versículo aparece por primera vez el estribillo mayor (véase la Introducción al Sal. 99 y vers. 9).
El es santo.
Nuevamente aparece el estribillo menor (ver com. vers. 3).
6. Moisés y Aarón.
Inesperadamente el poeta presenta algunos ejemplos de hombres santos y destacados que adoraron a Dios, intercedieron por sus semejantes y recibieron respuestas a sus oraciones. Se insinúa que todos -sacerdotes y pueblo- deben adorar a Jehová. Dios continúa buscando hoy quienes sean intercesores.
Aunque a Moisés no se lo considera sacerdote, aparece aquí entre los sacerdotes, quizá debido a su posición como dirigente espiritual y a su trabajo relacionado con el santuario (Exo. 24: 6-8; 32: 30-32; 40: 18-33; Lev. 8: 6-30).
Samuel.
Samuel figura junto con Moisés como hombre poderoso en la oración (Jer. 15: 1; cf. 1 Sam. 7: 8, 9; 12: 19-23).
Nombre.
Ver com. Sal. 7: 17.
7. Columna de nube.
Ver Exo. 33: 9; Núm. 12: 5.
Guardaban.
Obedecían las leyes de Dios, y él respondía a sus plegarias. La obediencia a la voluntad divina es la condición para que las oraciones sean respondidas.
8. Perdonador.
Tanto Moisés como Aarón pecaron, pero Dios en su misericordia los perdonó (Exo. 32: 1-24; Núm. 20: 12, 13; cf. Sal. 106: 32). Es probable que el pronombre "les" represente al pueblo en general.
Retribuidor de sus obras.
El castigo de Dios se extendió también a los santos hombres mencionados en el vers. 6. Moisés y Aarón no pudieron entrar en Canaán por su pecado en Meriba (Núm. 20: 12). El contexto sugiere que "sus obras" fueron tercas.
9. Exaltad a Jehová.
Aquí aparece por segunda vez el estribillo mayor, pero en una forma ligeramente modificada (ver com. vers. 5).
Su santo monte.
Sión, sede del culto nacional (ver com. Sal. 48: 2).
Jehová nuestro Dios es santo.
Por tercera vez aparece el estribillo menor, pero aumentado (ver com. vers. 3, 5).
CBA T3

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