Comentario Bíblico Adventista Libro de Salmos capítulo 8 Este es el primero de los salmos referentes a la naturaleza (ver Sal. 19, 29, 104, etc.). En él se revela la majestad de Dios en la naturaleza y en la vida humana. Este "Cántico de la noche estrellada", como bien se ha designado al Sal. 8, testifica que el poeta hebreo no veía la naturaleza como un fin en sí misma, sino como una revelación del Creador. En la RVR lleva el título "La gloria de Dios y la honra del hombre". En este salmo el poeta expresa lo que siente cuando, bajo el cielo estrellado y a la luz de la luna, contempla admirado la obra de Dios en la naturaleza. Frente a esa infinitud, se da cuenta de la insignificancia humana; pero tan pronto como alberga esta idea, reconoce la verdadera dignidad del hombre: el representante de Dios en la tierra. Su naturaleza, un poco menor que la divina, tiene todas las cosas debajo de sus pies. No es de maravillarse entonces que el salmista, impresionado por la e...